próxima bicicultura : viernes siete de abril de 2006
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07.04.06
se admiten ideas para elegir y confeccionar la ruta
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La Sevilla de Cervantes en bicicleta
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MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA (1547-1616) vino a Sevilla en 1587 como recaudador de abastos para la Armada Invencible. “Sevilla era bien acomodada para cualquier granjería, y tanto se lleve a vender, como se compra, porque hay mercantes para todo. Es patria común, dehesa franca, nudo ciego, campo abierto, globo sin fin, madre de huérfanos y capa de pecadores, donde todo es necesidad y ninguno la tiene” (Mateo Alemán) y Cervantes era un hombre cuarentón y triplemente desengañado: de la carrera militar, de triunfar en el teatro y de su matrimonio con Catalina de Salazar, mujer a la que dobla la edad, con la que se había casado dos años antes y a la que deja en Esquivias con un acta de separación. Traía publicadas algunas obras y era conocido fundamentalmente por La Galatea, novela pastoril de 1585. Los casi quince años que pasó en Andalucía (censados, de 1587 a 1600) nos acercan a la fecha de la efemérides, la publicación en 1605 del Quijote. En 1594 está Cervantes recorriendo la región: Écija, Carmona, Marchena, Osuna, Álora, Antequera, Ronda; en 1597 lo vemos preso en Sevilla por problemas de contabilidad, y quizás otra vez en 1602, cuando pudo haber coincidido en la cárcel con Mateo Alemán, a quien tampoco se le daban bien las cuentas y a quien los plagios acababan de robar la integridad de su Pícaro Guzmán de Alfarache. De vuelta en Castilla, Cervantes preparó la edición del Ingenioso Hidalgo que vio la luz con pie de imprenta Madrid 1605. Después de sufrir él también la plaga de los apócrifos –ese Avellaneda de 1614 que le llegó hasta el hígado– aceleró Cervantes su segunda y definitiva parte del Quijote que con título de Ingenioso Caballero publicó en 1615, un año antes de morir y ser enterrado el 23 de abril de 1616, fecha que une tradicionalmente a Miguel de Cervantes con William Shakespeare, que esa misma fecha moría en Stratford (aunque en distinto día por ser distintos los calendarios). El 23 de abril, día de San Jorge, que ya era en Cataluña día del Libro y de la Flor, se celebra en toda España el día del Libro y desde 1975 se hace entrega en Alcalá de Henares del Premio Cervantes a las letras hispanas.
La sombra de Sevilla en Cervantes es alargada. Aquí estuvo su padre trabajando, y quizá de niño el propio Miguel. Sevillano es su célebre soneto al túmulo por la muerte del rey Felipe II, Voto a Dios que me espanta esta grandeza, y sevillana es la vena realista picaresca que corregirá el peso del idealismo italianizante. Las doce Novelas ejemplares (novelas cortas, en realidad) se publicaron por junto en 1613 pero las de inspiración sevillana (Rinconete y Cortadillo, El coloquio de los perros, El celoso extremeño y en menor medida La gitanilla y La española inglesa) tuvieron que ser escritas o pensadas mucho antes, lo mismo que el entremés El rufián dichoso, tarde publicado en 1615, y lo mismo que se sospecha del propio Quijote, del que dice el autor que “se engendró en una cárcel”. La Bicicultura 2005 Cervantes por Sevilla en Bicicleta aprovecha toda esa coincidencia y se desarrolla sobre “el vía crucis cervantino” colgado en la web de Julio Domínguez Arjona. Escribe JDA: “En 1916 con motivo del tercer centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, el Ayuntamiento sevillano de la época, a iniciativa del entonces cronista oficial de la ciudad, Luis Montoto y Raustenstrauch, mandó colocar un total de dieciocho placas cerámicas en diferentes lugares de Sevilla, recordando las menciones hechas a los mismos por el Príncipe de la Ingenios Españoles. Azulejos que alguien llamó con guasa el ‘vía crucis’ cervantino por alusión a los catorce azulejos del vía crucis de la Cruz del Campo. Antonio Burgos apunta que el padre de este bautizo fue el periodista e historiador Juan Lafita, hermano del escultor de la fuente farola de la Virgen de los Reyes, quien fue durante mucho tiempo director del Museo Arqueológico. Lafita era un hombre con mucha gracia, famoso porque iba por Sevilla en bicicleta.” Esos azulejos, en número de dieciocho, se hicieron en la fábrica de José Mensaque y Vera, desde 1846 en Triana, arrabal donde ya en tiempos de Cervantes había “más de sesenta tiendas, donde se hace y vende, ansí vidriado como amarillo y blanco, y aun muy buenos azulejos de diferentes colores”, según el contemporáneo Rojas Villandrando. Esos azulejos nos van a servir como prueba o prendas que hay que ganar en un recorrido por la ciudad que conoció Cervantes. De los dieciocho, alguno está en sitio discutible y discutido y otros faltan espléndidamente, como en Contratación o Casa de la Moneda, como los que merecerían el Cristo de San Agustín o el Jueves, todos ellos citados en Rinconete y Cortadillo.
01. Cristo de San Agustín, Iglesia de San Roque
□Hoy titular de la hermandad de San Roque, el Santo Crucifijo que se veneraba en el convento de San Agustín (1314) procesionó hasta 1926. La imagen se perdió en el incendio de San Roque de 1936 y una réplica es la que actualmente se visita en la nave del evangelio, según se entra a mano izquierda.
*La vieja Pipota en Rinconete y Cortadillo: Hijo Monipodio, yo no estoy para fiestas, porque tengo un vaguido de cabeza, dos días ha, que me trae loca; y más, que antes que sea mediodía tengo de ir a cumplir mis devociones y poner mis candelicas a Nuestra Señora de las Aguas y al Santo Crucifijo de Santo Agustín, que no lo dejaría de hacer si nevase y ventiscase.
*Agustín de Rojas Villandrando (1572-1618), El viaje entretenido (1603): Entre estos vino un día un vizcaíno y me dijo de quien era devoto; preguntado el porqué lo decía, respondió que me iba a decir cuatro misas al Santo Crucifijo de San Agustín.
01.b. Calle Puñonrostro, Puerta (del) Osario
*La ilustre fregona: —¡Oh pecador de mí! –replicó el sevillano–. Armóles el conde zancadilla y cogiólos debajo de su jurisdición, que eran soldados, y por contrabando se aprovechó dellos, sin que la Audiencia se los pudiese quitar. Sábete, amigo, que tiene un Bercebú en el cuerpo este conde de Puñonrostro, que nos mete los dedos de su puño en el alma. Barrida está Sevilla y diez leguas a la redonda de jácaros; no para ladrón en sus contornos. Todos le temen como al fuego, aunque ya se suena que dejará presto el cargo de Asistente, porque no tiene condición para verse a cada paso en dimes ni diretes con los señores de la Audiencia.
José María de MENA, en Calles, plazas y barrios de Sevilla: El conde de Puñonrostro fue asistente de la ciudad en 1597.
02. Calle Alcázares, antigua del teatro o Coliseo
José María de MENA: Calle Alcázares. A la Reconquista se llamó calle de los Alcaldes, por estar allí el corral de los alcaldes, que era donde se establecieron las oficinas municipales. Desde 1480 se llamó calle de la Cárcel de Hermandad por estar allí establecida. En el siglo XVI se construyó el celebérrimo teatro llamado el Coliseo, lujosísimo con mármoles, maderas talladas, dorados, bronces, etcétera, y la calle se llamó del Coliseo, hasta que en 1931 se le puso calle Alcázares.
*Quijote,II,11: Desde mochacho fui aficionado a la carátula, y en mi mocedad se me iban los ojos tras la farándula.
*Prólogo a Ocho entremeses nuevos nunca representados (1615): Me acordaba de haber visto representar al gran Lope de Rueda, varón insigne en la representación y en el entendimiento, natural de Sevilla y de oficio batihoja, que quiere decir de los que hacen panes de oro. En el tiempo de este célebre español, todos los aparatos de un autor de comedias se encerraban en un costal y se cifraban en cuatro pellicos blancos guarnecidos de guadamecí dorado y en cuatro barbas y cabelleras y cuatro cayados, poco más o menos. Las comedias eran unos coloquios como églogas, entre dos o tres pastores y alguna pastora; aderezábanlas y dilatábanlas con dos o tres entremeses, ya de negra, ya de rufián, ya de bobo o ya de vizcaíno: que todas estas cuatro figuras y otras muchas hacía el tal Lope con la mayor excelencia y propiedad que pudiera imaginarse. No había en aquel tiempo tramoyas, ni desafíos de moros y cristianos, a pie ni a caballo; no había figura que saliese o pareciese salir del centro de la tierra por lo hueco del teatro, al cual componían cuatro bancos en cuadro y cuatro o seis tablas encima, con que se levantaba del suelo cuatro palmos; ni menos bajaban del cielo nubes con ángeles o con almas. El adorno del teatro era una manta vieja, tirada con dos cordeles de una parte a otra, que hacía lo que llaman vestuario, detrás de la cual estaban los músicos, cantando sin guitarra algún romance antiguo. Se vieron en los teatros de Madrid representar Los tratos de Argel, que yo compuse; La destrucción de Numancia y La batalla naval, donde me atreví a reducir las comedias a tres jornadas, de cinco que tenían; mostré o, por mejor decir, fui el primero que representase las imaginaciones y los pensamientos escondidos del alma, sacando figuras morales al teatro, con general y gustoso aplauso de los oyentes; compuse en este tiempo hasta veinte comedias o treinta, que todas ellas se recitaron sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni de otra cosa arrojadiza. Tuve otras cosas en que ocuparme; dejé la pluma y las comedias, y entró luego el monstruo de naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica. Algunos años ha que volví yo a mi antigua ociosidad, y pensando que aún duraban los siglos donde corrían mis alabanzas, volví a componer algunas comedias; pero no hallé pájaros en los nidos de antaño; quiero decir que no hallé autor que me las pidiese, puesto que sabían que las tenía, y así las arrinconé en un cofre y las consagré y condené al perpetuo silencio.
03. Feria, Omnium Sanctorum
□El Jueves, mercado establecido en Omnium Sanctorum en 1292 por el rey Sancho IV el Bravo.
*Rinconete y Cortadillo: Avisóles su adalid de los puestos donde habían de acudir: los jueves, a la Feria.
*Quijote,I,17: Quiso la mala suerte del desdichado Sancho que entre la gente que estaba en la venta se hallasen cuatro perailes de Segovia, tres agujeros del Potro de Córdoba y dos vecinos de la Heria de Sevilla, gente alegre, bien intencionada, maleante y juguetona, los cuales, casi como instigados y movidos de un mesmo espíritu, se llegaron a Sancho, y, apeándole del asno, uno dellos entró por la manta de la cama del huésped, y, echándole en ella, alzaron los ojos y vieron que el techo era algo más bajo de lo que había menester para su obra, y determinaron salirse al corral, que tenía por límite el cielo. Y allí, puesto Sancho en mitad de la manta, comenzaron a levantarle en alto, y a holgarse con él como con perro por carnestolendas.
06. 1er azulejo: Santa Paula
*La española inglesa: Los padres de Isabela alquilaron una casa principal, frontero de Santa Paula, por ocasión que estaba monja en aquel santo monasterio una sobrina suya, única y extremada en la voz. Y así, por tenerla cerca, como por haber dicho Isabela a Ricaredo que, si viniese a buscarla la hallaría en Sevilla, y le diría su casa su prima la monja de santa Paula, y que para conocella no había menester más de preguntar por la monja que tenía la mejor voz en el monasterio, porque estas señas no se le podían olvidar.
07. 2º azulejo: Iglesia de la Anunciación, 2ª sede histórica y capilla de la Universidad Hispalense (1771-1956)
*Berganza en El coloquio de los perros: Este mercader, pues, tenía dos hijos, el uno de doce y el otro de hasta catorce años, los cuales estudiaban gramática en el estudio de la Compañía de Jesús; iban con autoridad, con ayo y con pajes, que les llevaban los libros y aquel que llaman vademécum. El verlos ir con tanto aparato, en sillas si hacía sol, en coche si llovía, me hizo considerar y reparar en la mucha llaneza con que su padre iba a la Lonja a negociar sus negocios, porque no llevaba otro criado que un negro, y algunas veces se desmandaba a ir en un machuelo aun no bien aderezado.
GUÍA ARTÍSTICA DE SEVILLA: La fundación de la iglesia data de 1565, habiéndose finalizado las obras y consagrado el templo en 1579. Las trazas se deben a Hernán Ruiz II, aunque en la supervisión del proyecto y en la ordenación del colegio intervino el jesuita Bartolomé de Bustamante. JDA: Desde 1557 estuvo instalada en la calle Laraña la Casa Profesa de la Compañía de Jesús. Al jesuita Pedro de Ortega se le ocurrió encargar un crucificado a Juan de Mesa el 13 de Marzo de 1620, que durante mucho tiempo estuvo colgado en sus paredes hasta que en 1926 salió por primera vez en la cofradía de los Estudiantes.
09. Alcaicería (3er azulejo: Carnicería)
JDA: Este azulejo no está correctamente ubicado (suponemos por el impedimento de algún vecino de la época) pues está en la calle Alcaicería de la Loza, que siempre se ha llamado y rotulado así; no existen antecedentes del nombre de Carnicería, más bien la contigua plaza de la Alfalfa, que es fruto de la desaparición de varios espacios urbanos conocidos como Carnicería y la plazuela de las Berzas, zona de mercados populares de los que queda como residuo histórico, mercantil y popular el mercaíllo de animales de La Alfalfa.
*La vieja Pipota en Rinconete y Cortadillo: Dijéronme que iban en seguimiento de un ganadero que había pesado ciertos carneros en la Carnicería, por ver si le podían dar un tiento en un grandísimo gato de reales que llevaba. No desembanastaron ni contaron la ropa, fiados en la entereza de mi conciencia; y así me cumpla Dios mis buenos deseos y nos libre a todos de poder de justicia, que no he tocado a la canasta, y que se está tan entera como cuando nació.
10, 11, 12. 4º azulejo: Calle Huelva, antigua de La Caza. 5º: La Costanilla o Cuesta del Rosario, Pescadería. 6º: Plaza del Pan y El Salvador
JDA: Hay un error en el azulejo número 4º pues habla de Rinconete y Cortadillo, cuando realmente la novela ejemplar que menciona este lugar es El coloquio de los perros.
*Berganza: Finalmente, oí decir a un hombre discreto que tres cosas tenía el Rey por ganar en Sevilla: la calle de la Caza, la Costanilla y el Matadero.
*Rinconete y Cortadillo: Avisóles su adalid de los puestos donde habían de acudir: por las mañanas, a la Carnicería y a la plaza de San Salvador; los días de pescado, a la Pescadería y a la Costanilla; todas las tardes, al río; los jueves, a la Feria. Toda esta lición tomaron bien de memoria, y otro día bien de mañana se plantaron en la plaza de San Salvador; y, apenas hubieron llegado, cuando los rodearon otros mozos del oficio, que, por lo flamante de los costales y espuertas, vieron ser nuevos en la plaza; hiciéronles mil preguntas, y a todas respondían con discreción y mesura.
JDA: La Costanilla es la Cuesta del Rosario que desde el siglo XV se llamó calleja de la Costanilla. Las dos plazas que rodean la Iglesia del Salvador se llamaban así, quedándose con el predominio de este nombre la fachada principal, y la parte trasera con el nombre de Plaza del Pan, porque (siglos XVII al XIX) se dedicaba casi exclusivamente a la venta de pan, denominación que sigue popularmente vigente.
*La vieja Pipota en Rinconete y Cortadillo: Antes que sea mediodía tengo de ir a cumplir mis devociones y poner mis candelicas a Nuestra Señora de las Aguas y al Santo Crucifijo de Santo Agustín, que no lo dejaría de hacer si nevase y ventiscase.
□La capilla de la Virgen de las Aguas en la nave derecha de la Iglesia del Salvador ocupa el lugar de la quibla de la antigua mezquita que fue la iglesia.
13. 7º azulejo: Sierpes, Cárcel Real, Casa de Pierres Papín
□Cervantes estuvo preso en la Cárcel Real en 1597 y acaso en 1602. Agustín de Rojas Villandrando escribe de la Cárcel: Lo que me espanta es la cárcel de Sevilla, con tanta infinidad de presos por tan extraños delitos, las limosnas que en ella se dan, las cofradías tan ricas que tiene, la vela de toda la noche que en ella se hace y el vino y bacalo tan bueno que en ella se vende. (El viaje entretenido, 1603)
*Prólogo del Quijote: Y así, ¿qué podrá engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación?
*El rufián dichoso: Uno: / Porque el dueño / ha que está ya a la sombra cuatro días. / Músico 2: / Convaleciente, di: ¿cómo, a la sombra? / Uno: / En la cárcel; ¿no entrevan? / Lugo: / ¿En la cárcel? / Pues, ¿por qué la llevaron? / Uno: / Por amiga / de aquel Pierres Papín, el de los naipes. / Músico 1: / ¿Aquel francés giboso? / Uno: / Aquese mismo, / que en la cal[le] de la Sierpe tiene tienda.
*Quijote,I,18: Caballero novel, de nación francés, llamado Pierres Papín.
JDA: Pierres Papín, personaje del Quijote basado en un aristócrata tristemente célebre, por las palizas que les pegaba a las mujeres.
14. 8º azulejo: Arquillo y Plaza de San Francisco
*Berganza: Por maravilla se pasa día sin pendencias y sin heridas, y a veces sin muertes; todos se pican de valientes, y aun tienen sus puntas de rufianes; no hay ninguno que no tenga su ángel de guarda en la plaza de San Francisco, granjeado con lomos y lenguas de vaca.
*El rufián dichoso: Va la vuelta de la plaza / de San Francisco bendita, / que corren toros en ella / por Santa Justa y Rufina [17 ó 19 de julio].
JDA: A la “plaza llamada un tiempo de San Francisco”, los sevillanos siempre la llamaron y la siguen llamando así.
15. 9º azulejo: Joaquín Guichot, antigua Tintores
*Rinconete y Cortadillo: También topé –dijo el viejo– en una casa de posadas, en la calle de Tintores, al Judío, en hábito de clérigo, que se ha ido a posar allí por tener noticia que dos peruleros [persona que ha ido desde el Perú a España, y especialmente la adinerada] viven en la misma casa, y querría ver si pudiese trabar juego con ellos, aunque fuese de poca cantidad, que de allí podría venir a mucha. Dice también que el domingo no faltará de la junta y dará cuenta de su persona.
JDA: Esta calle se llamó de Tintores desde 1498 a 1913, antes de pasar a ser de Joaquín Guichot, erudito y cronista local sevillano.
16. 10º azulejo: Puerta del Perdón, Gradas, Lonja y calle García de Vinuesa, antigua de la Mar
□En la Puerta del Perdón, donde hacían lonja (tratos) los mercaderes hasta la construcción del edificio de la Lonja (inaugurado en 1598), un relieve del Maestre Miguel de 1519 representa a Jesús expulsando a los mercaderes del templo.
*Guzmán de Alfarache,I,2: Los mercaderes hacían lonja para sus contrataciones en las Gradas de la Iglesia Mayor (que era un andén o paseo hecho a la redonda della, por la parte de afuera tan alto como a los pechos, considerado desde lo llano de la calle, a poco más o menos, todo cercado de gruesos mármoles y fuertes cadenas).
*Berganza: La mucha llaneza con que su padre iba a la Lonja a negociar sus negocios, porque no llevaba otro criado que un negro, y algunas veces se desmandaba a ir en un machuelo aun no bien aderezado.
*Rinconete y Cortadillo: Sacó, en esto, de la faldriquera un pañuelo randado para limpiarse el sudor, que llovía de su rostro como de alquitara; y, apenas le hubo visto Cortado, cuando le marcó por suyo. Y, habiéndose ido el sacristán, Cortado le siguió y le alcanzó en las Gradas, donde le llamó y le retiró a una parte; y allí le comenzó a decir tantos disparates, al modo de lo que llaman bernardinas, cerca del hurto y hallazgo de su bolsa, dándole buenas esperanzas, sin concluir jamás razón que comenzase, que el pobre sacristán estaba embelesado escuchándole. Y, como no acababa de entender lo que le decía, hacía que le replicase la razón dos y tres veces.
*Uno de los viejos avispones, que “servían de andar de día por toda la ciudad avispando en qué casas se podía dar tiento de noche”, en Rinconete y Cortadillo: Vengo a decir a vuesas mercedes cómo agora, agora, topé en Gradas a Lobillo el de Málaga, y díceme que viene mejorado en su arte de tal manera, que con naipe limpio quitará el dinero al mismo Satanás; y que por venir maltratado no viene luego a registrarse y a dar la sólita obediencia; pero que el domingo será aquí sin falta.
*El Buscón: Con esto, salimos de casa a montería de corchetes. Yo, como iba entregado al vino y había renunciado en su poder mis sentidos, no advertí al riesgo que me ponía. Llegamos a la calle de la Mar [García de Vinuesa], donde encaró con nosotros la ronda. No bien la columbraron, cuando, sacando las espadas, la embistieron; yo hice lo mismo, y limpiamos dos cuerpos de corchetes de sus malditas ánimas, al primer encuentro. El alguacil puso la justicia en sus pies, y apeló por la calle arriba dando voces. No lo pudimos seguir, por haber cargado delantero. Y, al fin, nos acogimos a la Iglesia Mayor, donde nos amparamos del rigor de la justicia, y dormimos lo necesario para espumar el vino que hervía en los cascos. Y vueltos ya en nuestro acuerdo, me espantaba yo de ver que hubiese perdido la justicia dos corchetes, y huido el alguacil de un racimo de uvas, que entonces lo éramos nosotros.
17. 11º azulejo: Puerta del Lagarto, Catedral, Giralda
*Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla, 1598: Voto a Dios que me espanta esta grandeza/ y que diera un doblón por describilla;/ porque ¿a quién no sorprende y maravilla/ esta máquina insigne, esta riqueza?// Por Jesucristo vivo, cada pieza/ vale más de un millón, y que es mancilla/ que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla!,/ Roma triunfante en ánimo y nobleza.// Apostaré que el ánima del muerto/ por qozar este sitio hoy ha dejado/ la gloria donde vive eternamente.// Esto oyó un valentón, y dijo: “Es cierto/ cuanto dice voacé, señor soldado./ Y el que dijere lo contrario, miente.”// Y luego, incontinente,/ caló el chapeo, requirió la espada,/ miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.
*Quijote,II,14: Entre muchas razones que pasaron don Quijote y el Caballero de la Selva, dice la historia que el del Bosque dijo a don Quijote: —Finalmente, señor caballero, quiero que sepáis que mi destino, o, por mejor decir, mi elección una vez me mandó que fuese a desafiar a aquella famosa giganta de Sevilla llamada la Giralda, que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce, y sin mudarse de un lugar, es la más movible y voltaria mujer del mundo. Llegué, vila y vencíla, e hícela estar queda y a raya, porque en más de una semana no soplaron sino vientos nortes.
18. 12º azulejo: Plaza Virgen de los Reyes, Corral de los Olmos, Mesón del Moro
JDA: El Corral de los Olmos era un corral donde tenía su sede el cabildo civil y eclesiástico. El cabildo civil se marchó de allí para trasladarse a su nueva sede (el Ayuntamiento sevillano es el primer edificio plateresco de España) y en 1592 el cabildo eclesiástico se marcha al irse a la sala capitular de la Catedral, tras lo cual se convirtió en bodegón que alcanzó una enorme popularidad.
*El rufián dichoso: Año de mil y quinientos / y treinta y cuatro corría, / a veinte y cinco de mayo, / martes, acïago día, / sucedió un caso notable / en la ciudad de Sevilla, / digno que ciegos le canten, / y que poetas le escriban. / Del gran corral de los Olmos, / do está la jacarandina, / sale Reguilete, el jaque, / vestido a las maravillas. / No va la vuelta del Cairo, / del Catay ni de la China, / ni de Flandes, ni Alemania, / ni menos de Lombardía: / va la vuelta de la plaza / de San Francisco bendita, / que corren toros en ella / por Santa Justa y Rufina [17 ó 19 de julio]; / y, apenas entró en la plaza, / cuando se lleva la vista / tras sí de todos los ojos, / que su buen donaire miran. / Salió en esto un toro hosco, / ¡válasme Santa María!, / y, arremetiendo con él, / dio con él patas arriba. / Dejóle muerto y mohíno, / bañado en su sangre misma; / y aquí da fin el romance / porque llegó el de su vida.
*Romancero citado por Pérez Reverte: En el corral de los Olmos / aprendí chanzas y levas.
*El Buscón: Fuime luego a apear al mesón del Moro, donde me topó un condicípulo mío de Alcalá, que se llamaba Mata, y agora se decía, por parecerle nombre de poco ruido, Matorral. Trataba en vidas, y era tendero de cuchilladas, y no le iba mal. Traía la muestra dellas en su cara, y por las que le habían dado, concertaba tamaño y hondura de las que había de dar. Decía: “No hay tal maestro como el bien acuchillado”; y tenía razón, porque la cara era una cuera, y él un cuero. Díjome que me había de ir a cenar con él y otros camaradas, y que ellos me volverían al mesón.
*El Buscón: —Ea, quite la capa vuacé, y parezca hombre, que verá esta noche todos los buenos hijos de Jevilla. Y porque no lo tengan por maricón, ahaje ese cuello y agobie de espaldas; la capa caída, que siempre nosotros andamos de capa caída; ese hocico, de tornillo, gestos a un lado y a otro; y haga vucé de las j, h, y de las h, j. Diga conmigo: jerida, mojino, jumo, pahería, mohar, habalí, y harro de vino.
19. 13er azulejo: Postigo del Alcázar, Contratación, La Moneda, Torre del Oro, San Telmo, Prado de San Sebastián
JDA: Arco de la Plata y torre hexagonal de Abd al-Aziz ibn Musa, primer emir de al-Andalus (714-716), que estableció su sede en Sevilla, hasta su asesinato a manos de sus primos. Esta torre era vértice de la muralla palatina del Alcázar que culmina el amurallamiento hasta la Puerta de Jerez donde comenzaban las murallas defensivas.
*Rinconete y Cortadillo: A Rinconete el Bueno y a Cortadillo se les da por distrito, hasta el domingo, desde la Torre del Oro, por defuera de la ciudad, hasta el Postigo del Alcázar, donde se puede trabajar a sentadillas con sus flores; que yo he visto a otros, de menos habilidad que ellos, salir cada día con más de veinte reales en menudos, amén de la plata, con una baraja sola, y ésa con cuatro naipes menos. A lo cual respondió Monipodio que aquéllos, en su germanía y manera de hablar, se llamaban avispones, de andar de día por toda la ciudad avispando en qué casas se podía dar tiento de noche, y en seguir los que sacaban dinero de la Contratación o Casa de la Moneda, para ver dónde lo llevaban, y aun dónde lo ponían; y, en sabiéndolo, tanteaban la groseza del muro de la tal casa y diseñaban el lugar más conveniente para hacer los guzpátaros -que son agujeros- para facilitar la entrada. Este districto os enseñará Ganchoso; y, aunque os estendáis hasta San Sebastián y San Telmo, importa poco, puesto que es justicia mera mista que nadie se entre en pertenencia de nadie.
20. 14º azulejo: Calle Núñez de Balboa
JDA: Este azulejo también está desubicado, pues está situado en la calle Núñez de Balboa, y la única puerta de acceso a la ciudad era el contiguo Postigo del Carbón, (extremo de la calle Santander) también conocido, según lo que entraba por dicho postigo como de los Azacanes (aguadores), del Oro, de las Atarazanas (arsenal de armas), y por último del Carbón, que es el que ha prevalecido hasta nuestros días. □Si, como dice Mena (1973), esta calle Núñez de Balboa fue construida en 1930, ¿dónde estuvo antes este azulejo?
*Rinconete y Cortadillo: Con todo esto, a la entrada de la ciudad, que fue a la oración y por la puerta de la Aduana, a causa del registro y almojarifazgo que se paga, no se pudo contener Cortado de no cortar la valija o maleta que a las ancas traía un francés de la camarada; y así, con el de sus cachas le dio tan larga y profunda herida, que se parecían patentemente las entrañas, y sutilmente le sacó dos camisas buenas, un reloj de sol y un librillo de memoria, cosas que cuando las vieron no les dieron mucho gusto; y pensaron que, pues el francés llevaba a las ancas aquella maleta, no la había de haber ocupado con tan poco peso como era el que tenían aquellas preseas, y quisieran volver a darle otro tiento; pero no lo hicieron, imaginando que ya lo habrían echado menos y puesto en recaudo lo que quedaba.
20.b. La Caridad
*El viaje entretenido: Tiene Sevilla más de cien hospitales. Yo he visto pedir en uno la limosna a caballo.
21. 15º azulejo: Adriano, Baratillo, bodega San José
JDA: Zona de tremendo tránsito de personas, que cruzaba el puente de barcas y accedían a la Sevilla amurallada a través de la Puerta del Arenal.
*Rinconete y Cortadillo: Otro día vendieron las camisas en el malbaratillo que se hace fuera de la puerta del Arenal, y dellas hicieron veinte reales. Hecho esto, se fueron a ver la ciudad, y admiróles la grandeza y sumptuosidad de su mayor iglesia, el gran concurso de gente del río, porque era en tiempo de cargazón de flota y había en él seis galeras, cuya vista les hizo suspirar, y aun temer el día que sus culpas les habían de traer a morar en ellas de por vida.
*Seguidilla de Lope de Vega: Vienen de Sanlúcar / rompiendo el agua / a la Torre del Oro / barcos de plata.
21.b. Bodega San José
Joaquín Arbide, Sevilla en los bares: El edificio en que se encuentra la bodega San José está fechado en 1853, de los primeros construidos en el ensanche de la calle Adriano, desmesurado para la trama del sector en que se encuentra. Si no es de 1893, de muy poco después ha de ser esta taberna que afortunadamente no ha sido alterada. Su fachada es muy de la época, como se usaba en las tabernas del barrio de la Feria, de la Ronda y de la Macarena, enmarcada por las columnas seriadas de hierro fundido, que se repiten en el interior. La bodega San José ha sido declarada por la Junta de Andalucía bien de interés cultural.
21.c. Compás de Sevilla
Web Alma Máter Hispalense: La Mancebía de Sevilla estaba en el llamado Compás de la Mancebía –la actual zona de la Plaza Molviedro y calles Castelar y Gamazo–, que entonces se extendía entre la Puerta del Arenal y la Puerta de Triana, la muralla y una tapia que le aislaba del resto de la ciudad. Hacia el Arenal se comunicaba a través de un postigo donde luego se alzó el Baratillo y hacia la ciudad contaba con otra puerta denominada “el golpe” donde había un portero “guardacoimas” o “guardapostigo”. Era un lugar bajo, que se anegaba con facilidad por su cercanía al río, por lo que se le llamó también Compás de la Laguna. La mayoría de las rameras se concentraban en el Compás aunque solían trabajar en la Resolana, San Bernardo, callejón del Agua, junto al Alcázar, murallas, hoyas de Tablada y Triana, donde había menos vigilancia y más comodidad para estos entretenimientos.
*Quijote,I,2: Sin que hubiese dejado los Percheles de Málaga, Islas de Riarán, Compás de Sevilla, Azoguejo de Segovia, la Olivera de Valencia, Rondilla de Granada, playa de Sanlúcar, Potro de Córdoba y las ventillas de Toledo, y otras diversas partes, donde había ejercitado la ligereza de sus pies y sutileza de sus manos, haciendo muchos tuertos, recuestando muchas viudas, deshaciendo algunas doncellas y engañando a algunos pupilos y finalmente dándose a conocer por cuantas audiencias y tribunales hay casi en toda España.
22. 16º azulejo: Calle Troya
JDA: En el siglo XVII se conocía por la calle de la Cruz por la existencia de un arquillo del cruce con la calle Fortaleza. Después se lo cambiaron por Troya.
*Berganza: Berganza: En dar vueltas a la ciudad, para dejarse ver, se pasó lo que quedaba del día, y la noche nos halló en Triana, en una calle junto al Molino de la Pólvora; y, habiendo mi amo avizorado (como en la jácara se dice) si alguien le veía, se entró en una casa, y yo tras él, y hallamos en un patio a todos los jayanes de la pendencia, sin capas ni espadas, y todos desabrochados. Finalmente, vine a entender con toda certeza que el dueño de la casa, a quien llamaban Monipodio, era encubridor de ladrones y pala de rufianes, y que la gran pendencia de mi amo había sido primero concertada con ellos, con las circunstancias del retirarse y de dejar las vainas, las cuales pagó mi amo allí, luego, de contado, con todo cuanto Monipodio dijo que había costado la cena, que se concluyó casi al amanecer, con mucho gusto de todos.
23. Puerta de Jerez, Capilla de Santa María de Jesús, antiguo Colegio de Maese Rodrigo, 1ª sede histórica de la Universidad Hispalense, San Telmo, Prado de San Sebastián
*Berganza: Un día acometió [mi amo] en la Puerta de Jerez él solo a seis famosos rufianes, sin que yo le pudiese ayudar en nada, porque llevaba con un freno de cordel impedida la boca (que así me traía de día, y de noche me le quitaba). Quedé maravillado de ver su atrevimiento, su brío y su denuedo; así se entraba y salía por las seis espadas de los rufos como si fueran varas de mimbre; era cosa maravillosa ver la ligereza con que acometía, las estocadas que tiraba, los reparos, la cuenta, el ojo alerta porque no le tomasen las espaldas. Finalmente, él quedó en mi opinión y en la de todos cuantos la pendencia miraron y supieron por un nuevo Rodamonte, habiendo llevado a sus enemigos desde la Puerta de Jerez hasta los mármoles del Colegio de Maese Rodrigo, que hay más de cien pasos.
□Del Colegio de Maese Rodrigo, antigua universidad, se conserva la capilla de Santa María de Jesús(1506), en la Puerta Jerez y la puerta del propio colegio que se trasladó al compás del convento de Santa Clara, en la calle de ese nombre.
*Rinconete y Cortadillo: Este districto os enseñará Ganchoso; y, aunque os estendáis hasta San Sebastián y San Telmo, importa poco, puesto que es justicia mera mista que nadie se entre en pertenencia de nadie.
*La española inglesa: Desde su casa y desde su oratorio andaba con el pensamiento los viernes de Cuaresma la santísima estación de la cruz, y los siete venideros del Espíritu Santo. Jamás visitó el río, ni pasó a Triana, ni vio el común regocijo en el campo de Tablada y Puerta de Jerez el día, si le hace claro, de San Sebastián [el 20 de enero].
23.b. Calle San Fernando, antigua Fábrica de Tabacos, 3ª sede histórica de la Universidad Hispalense (d.1954)
*La ilustre fregona: En tres años que tardó en parecer y volver a su casa, aprendió a jugar a la taba en Madrid, y al rentoy en las Ventillas de Toledo, y a presa y pinta en pie en las barbacanas de Sevilla.
□barbacana. (del ár. hisp. báb albaqqára, puerta vaquera). Obra avanzada y aislada para defender puertas de plazas, cabezas de puente, etc. Web Alma Máter Hispalense: Aprovechando la construcción de la línea 1 del Metro de Sevilla y su estación de la Puerta de Jerez, en el 2004 se han efectuado excavaciones arqueológicas en la calle San Fernando que están descubriendo los restos de la vieja muralla almohade de Sevilla, cuya ubicación se conocía pero hasta ahora no pudo verse pues fué destruida a mediados del siglo XIX. La actual calle San Fernando es una creación de los ingenieros que construyeron la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla (1728-1771), hoy sede central de la Universidad hispalense. Con ocasión de esta construcción borbónica se modificó parte del entorno del arroyo Tagarete y el tramo de muralla situada entre la Puerta de Jerez y el Prado de San Sebastián. Nos interesa este lienzo de muralla pues durante un siglo fue el límite septentrional de la Fábrica, hasta su sustitución por la verja en la segunda mitad del siglo XIX, que se colocaría precisamente sobre sus cimientos.
24. 17º azulejo: Diputación, antiguo Matadero
*Berganza: Paréceme que la primera vez que vi el sol fue en Sevilla y en su Matadero, que está fuera de la Puerta de la Carne; por donde imaginara (si no fuera por lo que después te diré) que mis padres debieron de ser alanos de aquellos que crían los ministros de aquella confusión, a quien llaman jiferos. ¿Qué te diría, Cipión hermano, de lo que vi en aquel Matadero y de las cosas exorbitantes que en él pasan? Primero, has de presuponer que todos cuantos en él trabajan, desde el menor hasta el mayor, es gente ancha de conciencia, desalmada, sin temer al Rey ni a su justicia; los más, amancebados; son aves de rapiña carniceras: mantiénense ellos y sus amigas de lo que hurtan. Todas las mañanas que son días de carne, antes que amanezca, están en el Matadero gran cantidad de mujercillas y muchachos, todos con talegas, que, viniendo vacías, vuelven llenas de pedazos de carne, y las criadas con criadillas y lomos medio enteros. No hay res alguna que se mate de quien no lleve esta gente diezmos y primicias de lo más sabroso y bien parado. Y, como en Sevilla no hay obligado de la carne, cada uno puede traer la que quisiere; y la que primero se mata, o es la mejor, o la de más baja postura, y con este concierto hay siempre mucha abundancia. Los dueños se encomiendan a esta buena gente que he dicho, no para que no les hurten (que esto es imposible), sino para que se moderen en las tajadas y socaliñas que hacen en las reses muertas, que las escamondan y podan como si fuesen sauces o parras. Pero ninguna cosa me admiraba más ni me parecía peor que el ver que estos jiferos con la misma facilidad matan a un hombre que a una vaca; por quítame allá esa paja, a dos por tres meten un cuchillo de cachas amarillas por la barriga de una persona, como si acocotasen un toro. Por maravilla se pasa día sin pendencias y sin heridas, y a veces sin muertes; todos se pican de valientes, y aun tienen sus puntas de rufianes; no hay ninguno que no tenga su ángel de guarda en la plaza de San Francisco, granjeado con lomos y lenguas de vaca.
JDA: El matadero del que los personajes cervantinos hablan se construyó en este lugar en 1489.
25. 18º azulejo: Huerta del Rey, calle Portacoeli
*Rinconete y Cortadillo, Juliana la Cariharta quejándose de Repolido: Creyendo él que yo le sisaba algo de la cuenta que él allá en su imaginación había hecho de lo que yo podía tener, esta mañana me sacó al campo, detrás de la Güerta del Rey, y allí, entre unos olivares, me desnudó, y con la petrina, sin escusar ni recoger los hierros, que en malos grillos y hierros le vea yo, me dio tantos azotes que me dejó por muerta. De la cual verdadera historia son buenos testigos estos cardenales que miráis.
JDA: Huerta del Rey y Palacio de la Buhayra del rey Abu Yaqub Yusuf en 1171. Los ladrillos de la alberca son tan antiguos como la Giralda, diseñados por el mismo arquitecto.
Títulos que se citan. Miguel de CERVANTES SAAVEDRA: La gitanilla, La Española inglesa, Rinconete y Cortadillo, El coloquio de los perros (novelas ejemplares). El rufián dichoso (comedia) y Don Quijote de la Mancha (novela). Mateo ALEMÁN: Vida del pícaro Guzmán de Alfarache. Francisco de QUEVEDO: El Buscón. Agustín de ROJAS VILLANDRANDO: El viaje entretenido. Estudios. José Manuel CABALLERO BONALD: Sevilla en tiempos de Cervantes (Planeta, 1991). José María de MENA: Calles, plazas y barrios de Sevilla (Sevilla, 1973). Joaquín ARBIDE: Sevilla en los bares (rd editores, 2004). Enrique VALDIVIESO y otros: Guía Artística de Sevilla y su provincia (Fundación José Manuel Lara, 2004). Arturo PÉREZ REVERTE. Web ALMA MÁTER HISPALENSE. Web de Julio DOMÍNGUEZ ARJONA, 07.09.2004. Daniel LEBRATO / Bicicultura 2005 / Cervantes por Sevilla en bicicleta
las_citas_solas_con_18_azulejos.rtf
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA (1547-1616) vino a Sevilla en 1587 como recaudador de abastos para la Armada Invencible. “Sevilla era bien acomodada para cualquier granjería, y tanto se lleve a vender, como se compra, porque hay mercantes para todo. Es patria común, dehesa franca, nudo ciego, campo abierto, globo sin fin, madre de huérfanos y capa de pecadores, donde todo es necesidad y ninguno la tiene” (Mateo Alemán) y Cervantes era un hombre cuarentón y triplemente desengañado: de la carrera militar, de triunfar en el teatro y de su matrimonio con Catalina de Salazar, mujer a la que dobla la edad, con la que se había casado dos años antes y a la que deja en Esquivias con un acta de separación. Traía publicadas algunas obras y era conocido fundamentalmente por La Galatea, novela pastoril de 1585. Los casi quince años que pasó en Andalucía (censados, de 1587 a 1600) nos acercan a la fecha de la efemérides, la publicación en 1605 del Quijote. En 1594 está Cervantes recorriendo la región: Écija, Carmona, Marchena, Osuna, Álora, Antequera, Ronda; en 1597 lo vemos preso en Sevilla por problemas de contabilidad, y quizás otra vez en 1602, cuando pudo haber coincidido en la cárcel con Mateo Alemán, a quien tampoco se le daban bien las cuentas y a quien los plagios acababan de robar la integridad de su Pícaro Guzmán de Alfarache. De vuelta en Castilla, Cervantes preparó la edición del Ingenioso Hidalgo que vio la luz con pie de imprenta Madrid 1605. Después de sufrir él también la plaga de los apócrifos –ese Avellaneda de 1614 que le llegó hasta el hígado– aceleró Cervantes su segunda y definitiva parte del Quijote que con título de Ingenioso Caballero publicó en 1615, un año antes de morir y ser enterrado el 23 de abril de 1616, fecha que une tradicionalmente a Miguel de Cervantes con William Shakespeare, que esa misma fecha moría en Stratford (aunque en distinto día por ser distintos los calendarios). El 23 de abril, día de San Jorge, que ya era en Cataluña día del Libro y de la Flor, se celebra en toda España el día del Libro y desde 1975 se hace entrega en Alcalá de Henares del Premio Cervantes a las letras hispanas.
La sombra de Sevilla en Cervantes es alargada. Aquí estuvo su padre trabajando, y quizá de niño el propio Miguel. Sevillano es su célebre soneto al túmulo por la muerte del rey Felipe II, Voto a Dios que me espanta esta grandeza, y sevillana es la vena realista picaresca que corregirá el peso del idealismo italianizante. Las doce Novelas ejemplares (novelas cortas, en realidad) se publicaron por junto en 1613 pero las de inspiración sevillana (Rinconete y Cortadillo, El coloquio de los perros, El celoso extremeño y en menor medida La gitanilla y La española inglesa) tuvieron que ser escritas o pensadas mucho antes, lo mismo que el entremés El rufián dichoso, tarde publicado en 1615, y lo mismo que se sospecha del propio Quijote, del que dice el autor que “se engendró en una cárcel”. La Bicicultura 2005 Cervantes por Sevilla en Bicicleta aprovecha toda esa coincidencia y se desarrolla sobre “el vía crucis cervantino” colgado en la web de Julio Domínguez Arjona. Escribe JDA: “En 1916 con motivo del tercer centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, el Ayuntamiento sevillano de la época, a iniciativa del entonces cronista oficial de la ciudad, Luis Montoto y Raustenstrauch, mandó colocar un total de dieciocho placas cerámicas en diferentes lugares de Sevilla, recordando las menciones hechas a los mismos por el Príncipe de la Ingenios Españoles. Azulejos que alguien llamó con guasa el ‘vía crucis’ cervantino por alusión a los catorce azulejos del vía crucis de la Cruz del Campo. Antonio Burgos apunta que el padre de este bautizo fue el periodista e historiador Juan Lafita, hermano del escultor de la fuente farola de la Virgen de los Reyes, quien fue durante mucho tiempo director del Museo Arqueológico. Lafita era un hombre con mucha gracia, famoso porque iba por Sevilla en bicicleta.” Esos azulejos, en número de dieciocho, se hicieron en la fábrica de José Mensaque y Vera, desde 1846 en Triana, arrabal donde ya en tiempos de Cervantes había “más de sesenta tiendas, donde se hace y vende, ansí vidriado como amarillo y blanco, y aun muy buenos azulejos de diferentes colores”, según el contemporáneo Rojas Villandrando. Esos azulejos nos van a servir como prueba o prendas que hay que ganar en un recorrido por la ciudad que conoció Cervantes. De los dieciocho, alguno está en sitio discutible y discutido y otros faltan espléndidamente, como en Contratación o Casa de la Moneda, como los que merecerían el Cristo de San Agustín o el Jueves, todos ellos citados en Rinconete y Cortadillo.
01. Cristo de San Agustín, Iglesia de San Roque
□Hoy titular de la hermandad de San Roque, el Santo Crucifijo que se veneraba en el convento de San Agustín (1314) procesionó hasta 1926. La imagen se perdió en el incendio de San Roque de 1936 y una réplica es la que actualmente se visita en la nave del evangelio, según se entra a mano izquierda.
*La vieja Pipota en Rinconete y Cortadillo: Hijo Monipodio, yo no estoy para fiestas, porque tengo un vaguido de cabeza, dos días ha, que me trae loca; y más, que antes que sea mediodía tengo de ir a cumplir mis devociones y poner mis candelicas a Nuestra Señora de las Aguas y al Santo Crucifijo de Santo Agustín, que no lo dejaría de hacer si nevase y ventiscase.
*Agustín de Rojas Villandrando (1572-1618), El viaje entretenido (1603): Entre estos vino un día un vizcaíno y me dijo de quien era devoto; preguntado el porqué lo decía, respondió que me iba a decir cuatro misas al Santo Crucifijo de San Agustín.
01.b. Calle Puñonrostro, Puerta (del) Osario
*La ilustre fregona: —¡Oh pecador de mí! –replicó el sevillano–. Armóles el conde zancadilla y cogiólos debajo de su jurisdición, que eran soldados, y por contrabando se aprovechó dellos, sin que la Audiencia se los pudiese quitar. Sábete, amigo, que tiene un Bercebú en el cuerpo este conde de Puñonrostro, que nos mete los dedos de su puño en el alma. Barrida está Sevilla y diez leguas a la redonda de jácaros; no para ladrón en sus contornos. Todos le temen como al fuego, aunque ya se suena que dejará presto el cargo de Asistente, porque no tiene condición para verse a cada paso en dimes ni diretes con los señores de la Audiencia.
José María de MENA, en Calles, plazas y barrios de Sevilla: El conde de Puñonrostro fue asistente de la ciudad en 1597.
02. Calle Alcázares, antigua del teatro o Coliseo
José María de MENA: Calle Alcázares. A la Reconquista se llamó calle de los Alcaldes, por estar allí el corral de los alcaldes, que era donde se establecieron las oficinas municipales. Desde 1480 se llamó calle de la Cárcel de Hermandad por estar allí establecida. En el siglo XVI se construyó el celebérrimo teatro llamado el Coliseo, lujosísimo con mármoles, maderas talladas, dorados, bronces, etcétera, y la calle se llamó del Coliseo, hasta que en 1931 se le puso calle Alcázares.
*Quijote,II,11: Desde mochacho fui aficionado a la carátula, y en mi mocedad se me iban los ojos tras la farándula.
*Prólogo a Ocho entremeses nuevos nunca representados (1615): Me acordaba de haber visto representar al gran Lope de Rueda, varón insigne en la representación y en el entendimiento, natural de Sevilla y de oficio batihoja, que quiere decir de los que hacen panes de oro. En el tiempo de este célebre español, todos los aparatos de un autor de comedias se encerraban en un costal y se cifraban en cuatro pellicos blancos guarnecidos de guadamecí dorado y en cuatro barbas y cabelleras y cuatro cayados, poco más o menos. Las comedias eran unos coloquios como églogas, entre dos o tres pastores y alguna pastora; aderezábanlas y dilatábanlas con dos o tres entremeses, ya de negra, ya de rufián, ya de bobo o ya de vizcaíno: que todas estas cuatro figuras y otras muchas hacía el tal Lope con la mayor excelencia y propiedad que pudiera imaginarse. No había en aquel tiempo tramoyas, ni desafíos de moros y cristianos, a pie ni a caballo; no había figura que saliese o pareciese salir del centro de la tierra por lo hueco del teatro, al cual componían cuatro bancos en cuadro y cuatro o seis tablas encima, con que se levantaba del suelo cuatro palmos; ni menos bajaban del cielo nubes con ángeles o con almas. El adorno del teatro era una manta vieja, tirada con dos cordeles de una parte a otra, que hacía lo que llaman vestuario, detrás de la cual estaban los músicos, cantando sin guitarra algún romance antiguo. Se vieron en los teatros de Madrid representar Los tratos de Argel, que yo compuse; La destrucción de Numancia y La batalla naval, donde me atreví a reducir las comedias a tres jornadas, de cinco que tenían; mostré o, por mejor decir, fui el primero que representase las imaginaciones y los pensamientos escondidos del alma, sacando figuras morales al teatro, con general y gustoso aplauso de los oyentes; compuse en este tiempo hasta veinte comedias o treinta, que todas ellas se recitaron sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni de otra cosa arrojadiza. Tuve otras cosas en que ocuparme; dejé la pluma y las comedias, y entró luego el monstruo de naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica. Algunos años ha que volví yo a mi antigua ociosidad, y pensando que aún duraban los siglos donde corrían mis alabanzas, volví a componer algunas comedias; pero no hallé pájaros en los nidos de antaño; quiero decir que no hallé autor que me las pidiese, puesto que sabían que las tenía, y así las arrinconé en un cofre y las consagré y condené al perpetuo silencio.
03. Feria, Omnium Sanctorum
□El Jueves, mercado establecido en Omnium Sanctorum en 1292 por el rey Sancho IV el Bravo.
*Rinconete y Cortadillo: Avisóles su adalid de los puestos donde habían de acudir: los jueves, a la Feria.
*Quijote,I,17: Quiso la mala suerte del desdichado Sancho que entre la gente que estaba en la venta se hallasen cuatro perailes de Segovia, tres agujeros del Potro de Córdoba y dos vecinos de la Heria de Sevilla, gente alegre, bien intencionada, maleante y juguetona, los cuales, casi como instigados y movidos de un mesmo espíritu, se llegaron a Sancho, y, apeándole del asno, uno dellos entró por la manta de la cama del huésped, y, echándole en ella, alzaron los ojos y vieron que el techo era algo más bajo de lo que había menester para su obra, y determinaron salirse al corral, que tenía por límite el cielo. Y allí, puesto Sancho en mitad de la manta, comenzaron a levantarle en alto, y a holgarse con él como con perro por carnestolendas.
06. 1er azulejo: Santa Paula
*La española inglesa: Los padres de Isabela alquilaron una casa principal, frontero de Santa Paula, por ocasión que estaba monja en aquel santo monasterio una sobrina suya, única y extremada en la voz. Y así, por tenerla cerca, como por haber dicho Isabela a Ricaredo que, si viniese a buscarla la hallaría en Sevilla, y le diría su casa su prima la monja de santa Paula, y que para conocella no había menester más de preguntar por la monja que tenía la mejor voz en el monasterio, porque estas señas no se le podían olvidar.
07. 2º azulejo: Iglesia de la Anunciación, 2ª sede histórica y capilla de la Universidad Hispalense (1771-1956)
*Berganza en El coloquio de los perros: Este mercader, pues, tenía dos hijos, el uno de doce y el otro de hasta catorce años, los cuales estudiaban gramática en el estudio de la Compañía de Jesús; iban con autoridad, con ayo y con pajes, que les llevaban los libros y aquel que llaman vademécum. El verlos ir con tanto aparato, en sillas si hacía sol, en coche si llovía, me hizo considerar y reparar en la mucha llaneza con que su padre iba a la Lonja a negociar sus negocios, porque no llevaba otro criado que un negro, y algunas veces se desmandaba a ir en un machuelo aun no bien aderezado.
GUÍA ARTÍSTICA DE SEVILLA: La fundación de la iglesia data de 1565, habiéndose finalizado las obras y consagrado el templo en 1579. Las trazas se deben a Hernán Ruiz II, aunque en la supervisión del proyecto y en la ordenación del colegio intervino el jesuita Bartolomé de Bustamante. JDA: Desde 1557 estuvo instalada en la calle Laraña la Casa Profesa de la Compañía de Jesús. Al jesuita Pedro de Ortega se le ocurrió encargar un crucificado a Juan de Mesa el 13 de Marzo de 1620, que durante mucho tiempo estuvo colgado en sus paredes hasta que en 1926 salió por primera vez en la cofradía de los Estudiantes.
09. Alcaicería (3er azulejo: Carnicería)
JDA: Este azulejo no está correctamente ubicado (suponemos por el impedimento de algún vecino de la época) pues está en la calle Alcaicería de la Loza, que siempre se ha llamado y rotulado así; no existen antecedentes del nombre de Carnicería, más bien la contigua plaza de la Alfalfa, que es fruto de la desaparición de varios espacios urbanos conocidos como Carnicería y la plazuela de las Berzas, zona de mercados populares de los que queda como residuo histórico, mercantil y popular el mercaíllo de animales de La Alfalfa.
*La vieja Pipota en Rinconete y Cortadillo: Dijéronme que iban en seguimiento de un ganadero que había pesado ciertos carneros en la Carnicería, por ver si le podían dar un tiento en un grandísimo gato de reales que llevaba. No desembanastaron ni contaron la ropa, fiados en la entereza de mi conciencia; y así me cumpla Dios mis buenos deseos y nos libre a todos de poder de justicia, que no he tocado a la canasta, y que se está tan entera como cuando nació.
10, 11, 12. 4º azulejo: Calle Huelva, antigua de La Caza. 5º: La Costanilla o Cuesta del Rosario, Pescadería. 6º: Plaza del Pan y El Salvador
JDA: Hay un error en el azulejo número 4º pues habla de Rinconete y Cortadillo, cuando realmente la novela ejemplar que menciona este lugar es El coloquio de los perros.
*Berganza: Finalmente, oí decir a un hombre discreto que tres cosas tenía el Rey por ganar en Sevilla: la calle de la Caza, la Costanilla y el Matadero.
*Rinconete y Cortadillo: Avisóles su adalid de los puestos donde habían de acudir: por las mañanas, a la Carnicería y a la plaza de San Salvador; los días de pescado, a la Pescadería y a la Costanilla; todas las tardes, al río; los jueves, a la Feria. Toda esta lición tomaron bien de memoria, y otro día bien de mañana se plantaron en la plaza de San Salvador; y, apenas hubieron llegado, cuando los rodearon otros mozos del oficio, que, por lo flamante de los costales y espuertas, vieron ser nuevos en la plaza; hiciéronles mil preguntas, y a todas respondían con discreción y mesura.
JDA: La Costanilla es la Cuesta del Rosario que desde el siglo XV se llamó calleja de la Costanilla. Las dos plazas que rodean la Iglesia del Salvador se llamaban así, quedándose con el predominio de este nombre la fachada principal, y la parte trasera con el nombre de Plaza del Pan, porque (siglos XVII al XIX) se dedicaba casi exclusivamente a la venta de pan, denominación que sigue popularmente vigente.
*La vieja Pipota en Rinconete y Cortadillo: Antes que sea mediodía tengo de ir a cumplir mis devociones y poner mis candelicas a Nuestra Señora de las Aguas y al Santo Crucifijo de Santo Agustín, que no lo dejaría de hacer si nevase y ventiscase.
□La capilla de la Virgen de las Aguas en la nave derecha de la Iglesia del Salvador ocupa el lugar de la quibla de la antigua mezquita que fue la iglesia.
13. 7º azulejo: Sierpes, Cárcel Real, Casa de Pierres Papín
□Cervantes estuvo preso en la Cárcel Real en 1597 y acaso en 1602. Agustín de Rojas Villandrando escribe de la Cárcel: Lo que me espanta es la cárcel de Sevilla, con tanta infinidad de presos por tan extraños delitos, las limosnas que en ella se dan, las cofradías tan ricas que tiene, la vela de toda la noche que en ella se hace y el vino y bacalo tan bueno que en ella se vende. (El viaje entretenido, 1603)
*Prólogo del Quijote: Y así, ¿qué podrá engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación?
*El rufián dichoso: Uno: / Porque el dueño / ha que está ya a la sombra cuatro días. / Músico 2: / Convaleciente, di: ¿cómo, a la sombra? / Uno: / En la cárcel; ¿no entrevan? / Lugo: / ¿En la cárcel? / Pues, ¿por qué la llevaron? / Uno: / Por amiga / de aquel Pierres Papín, el de los naipes. / Músico 1: / ¿Aquel francés giboso? / Uno: / Aquese mismo, / que en la cal[le] de la Sierpe tiene tienda.
*Quijote,I,18: Caballero novel, de nación francés, llamado Pierres Papín.
JDA: Pierres Papín, personaje del Quijote basado en un aristócrata tristemente célebre, por las palizas que les pegaba a las mujeres.
14. 8º azulejo: Arquillo y Plaza de San Francisco
*Berganza: Por maravilla se pasa día sin pendencias y sin heridas, y a veces sin muertes; todos se pican de valientes, y aun tienen sus puntas de rufianes; no hay ninguno que no tenga su ángel de guarda en la plaza de San Francisco, granjeado con lomos y lenguas de vaca.
*El rufián dichoso: Va la vuelta de la plaza / de San Francisco bendita, / que corren toros en ella / por Santa Justa y Rufina [17 ó 19 de julio].
JDA: A la “plaza llamada un tiempo de San Francisco”, los sevillanos siempre la llamaron y la siguen llamando así.
15. 9º azulejo: Joaquín Guichot, antigua Tintores
*Rinconete y Cortadillo: También topé –dijo el viejo– en una casa de posadas, en la calle de Tintores, al Judío, en hábito de clérigo, que se ha ido a posar allí por tener noticia que dos peruleros [persona que ha ido desde el Perú a España, y especialmente la adinerada] viven en la misma casa, y querría ver si pudiese trabar juego con ellos, aunque fuese de poca cantidad, que de allí podría venir a mucha. Dice también que el domingo no faltará de la junta y dará cuenta de su persona.
JDA: Esta calle se llamó de Tintores desde 1498 a 1913, antes de pasar a ser de Joaquín Guichot, erudito y cronista local sevillano.
16. 10º azulejo: Puerta del Perdón, Gradas, Lonja y calle García de Vinuesa, antigua de la Mar
□En la Puerta del Perdón, donde hacían lonja (tratos) los mercaderes hasta la construcción del edificio de la Lonja (inaugurado en 1598), un relieve del Maestre Miguel de 1519 representa a Jesús expulsando a los mercaderes del templo.
*Guzmán de Alfarache,I,2: Los mercaderes hacían lonja para sus contrataciones en las Gradas de la Iglesia Mayor (que era un andén o paseo hecho a la redonda della, por la parte de afuera tan alto como a los pechos, considerado desde lo llano de la calle, a poco más o menos, todo cercado de gruesos mármoles y fuertes cadenas).
*Berganza: La mucha llaneza con que su padre iba a la Lonja a negociar sus negocios, porque no llevaba otro criado que un negro, y algunas veces se desmandaba a ir en un machuelo aun no bien aderezado.
*Rinconete y Cortadillo: Sacó, en esto, de la faldriquera un pañuelo randado para limpiarse el sudor, que llovía de su rostro como de alquitara; y, apenas le hubo visto Cortado, cuando le marcó por suyo. Y, habiéndose ido el sacristán, Cortado le siguió y le alcanzó en las Gradas, donde le llamó y le retiró a una parte; y allí le comenzó a decir tantos disparates, al modo de lo que llaman bernardinas, cerca del hurto y hallazgo de su bolsa, dándole buenas esperanzas, sin concluir jamás razón que comenzase, que el pobre sacristán estaba embelesado escuchándole. Y, como no acababa de entender lo que le decía, hacía que le replicase la razón dos y tres veces.
*Uno de los viejos avispones, que “servían de andar de día por toda la ciudad avispando en qué casas se podía dar tiento de noche”, en Rinconete y Cortadillo: Vengo a decir a vuesas mercedes cómo agora, agora, topé en Gradas a Lobillo el de Málaga, y díceme que viene mejorado en su arte de tal manera, que con naipe limpio quitará el dinero al mismo Satanás; y que por venir maltratado no viene luego a registrarse y a dar la sólita obediencia; pero que el domingo será aquí sin falta.
*El Buscón: Con esto, salimos de casa a montería de corchetes. Yo, como iba entregado al vino y había renunciado en su poder mis sentidos, no advertí al riesgo que me ponía. Llegamos a la calle de la Mar [García de Vinuesa], donde encaró con nosotros la ronda. No bien la columbraron, cuando, sacando las espadas, la embistieron; yo hice lo mismo, y limpiamos dos cuerpos de corchetes de sus malditas ánimas, al primer encuentro. El alguacil puso la justicia en sus pies, y apeló por la calle arriba dando voces. No lo pudimos seguir, por haber cargado delantero. Y, al fin, nos acogimos a la Iglesia Mayor, donde nos amparamos del rigor de la justicia, y dormimos lo necesario para espumar el vino que hervía en los cascos. Y vueltos ya en nuestro acuerdo, me espantaba yo de ver que hubiese perdido la justicia dos corchetes, y huido el alguacil de un racimo de uvas, que entonces lo éramos nosotros.
17. 11º azulejo: Puerta del Lagarto, Catedral, Giralda
*Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla, 1598: Voto a Dios que me espanta esta grandeza/ y que diera un doblón por describilla;/ porque ¿a quién no sorprende y maravilla/ esta máquina insigne, esta riqueza?// Por Jesucristo vivo, cada pieza/ vale más de un millón, y que es mancilla/ que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla!,/ Roma triunfante en ánimo y nobleza.// Apostaré que el ánima del muerto/ por qozar este sitio hoy ha dejado/ la gloria donde vive eternamente.// Esto oyó un valentón, y dijo: “Es cierto/ cuanto dice voacé, señor soldado./ Y el que dijere lo contrario, miente.”// Y luego, incontinente,/ caló el chapeo, requirió la espada,/ miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.
*Quijote,II,14: Entre muchas razones que pasaron don Quijote y el Caballero de la Selva, dice la historia que el del Bosque dijo a don Quijote: —Finalmente, señor caballero, quiero que sepáis que mi destino, o, por mejor decir, mi elección una vez me mandó que fuese a desafiar a aquella famosa giganta de Sevilla llamada la Giralda, que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce, y sin mudarse de un lugar, es la más movible y voltaria mujer del mundo. Llegué, vila y vencíla, e hícela estar queda y a raya, porque en más de una semana no soplaron sino vientos nortes.
18. 12º azulejo: Plaza Virgen de los Reyes, Corral de los Olmos, Mesón del Moro
JDA: El Corral de los Olmos era un corral donde tenía su sede el cabildo civil y eclesiástico. El cabildo civil se marchó de allí para trasladarse a su nueva sede (el Ayuntamiento sevillano es el primer edificio plateresco de España) y en 1592 el cabildo eclesiástico se marcha al irse a la sala capitular de la Catedral, tras lo cual se convirtió en bodegón que alcanzó una enorme popularidad.
*El rufián dichoso: Año de mil y quinientos / y treinta y cuatro corría, / a veinte y cinco de mayo, / martes, acïago día, / sucedió un caso notable / en la ciudad de Sevilla, / digno que ciegos le canten, / y que poetas le escriban. / Del gran corral de los Olmos, / do está la jacarandina, / sale Reguilete, el jaque, / vestido a las maravillas. / No va la vuelta del Cairo, / del Catay ni de la China, / ni de Flandes, ni Alemania, / ni menos de Lombardía: / va la vuelta de la plaza / de San Francisco bendita, / que corren toros en ella / por Santa Justa y Rufina [17 ó 19 de julio]; / y, apenas entró en la plaza, / cuando se lleva la vista / tras sí de todos los ojos, / que su buen donaire miran. / Salió en esto un toro hosco, / ¡válasme Santa María!, / y, arremetiendo con él, / dio con él patas arriba. / Dejóle muerto y mohíno, / bañado en su sangre misma; / y aquí da fin el romance / porque llegó el de su vida.
*Romancero citado por Pérez Reverte: En el corral de los Olmos / aprendí chanzas y levas.
*El Buscón: Fuime luego a apear al mesón del Moro, donde me topó un condicípulo mío de Alcalá, que se llamaba Mata, y agora se decía, por parecerle nombre de poco ruido, Matorral. Trataba en vidas, y era tendero de cuchilladas, y no le iba mal. Traía la muestra dellas en su cara, y por las que le habían dado, concertaba tamaño y hondura de las que había de dar. Decía: “No hay tal maestro como el bien acuchillado”; y tenía razón, porque la cara era una cuera, y él un cuero. Díjome que me había de ir a cenar con él y otros camaradas, y que ellos me volverían al mesón.
*El Buscón: —Ea, quite la capa vuacé, y parezca hombre, que verá esta noche todos los buenos hijos de Jevilla. Y porque no lo tengan por maricón, ahaje ese cuello y agobie de espaldas; la capa caída, que siempre nosotros andamos de capa caída; ese hocico, de tornillo, gestos a un lado y a otro; y haga vucé de las j, h, y de las h, j. Diga conmigo: jerida, mojino, jumo, pahería, mohar, habalí, y harro de vino.
19. 13er azulejo: Postigo del Alcázar, Contratación, La Moneda, Torre del Oro, San Telmo, Prado de San Sebastián
JDA: Arco de la Plata y torre hexagonal de Abd al-Aziz ibn Musa, primer emir de al-Andalus (714-716), que estableció su sede en Sevilla, hasta su asesinato a manos de sus primos. Esta torre era vértice de la muralla palatina del Alcázar que culmina el amurallamiento hasta la Puerta de Jerez donde comenzaban las murallas defensivas.
*Rinconete y Cortadillo: A Rinconete el Bueno y a Cortadillo se les da por distrito, hasta el domingo, desde la Torre del Oro, por defuera de la ciudad, hasta el Postigo del Alcázar, donde se puede trabajar a sentadillas con sus flores; que yo he visto a otros, de menos habilidad que ellos, salir cada día con más de veinte reales en menudos, amén de la plata, con una baraja sola, y ésa con cuatro naipes menos. A lo cual respondió Monipodio que aquéllos, en su germanía y manera de hablar, se llamaban avispones, de andar de día por toda la ciudad avispando en qué casas se podía dar tiento de noche, y en seguir los que sacaban dinero de la Contratación o Casa de la Moneda, para ver dónde lo llevaban, y aun dónde lo ponían; y, en sabiéndolo, tanteaban la groseza del muro de la tal casa y diseñaban el lugar más conveniente para hacer los guzpátaros -que son agujeros- para facilitar la entrada. Este districto os enseñará Ganchoso; y, aunque os estendáis hasta San Sebastián y San Telmo, importa poco, puesto que es justicia mera mista que nadie se entre en pertenencia de nadie.
20. 14º azulejo: Calle Núñez de Balboa
JDA: Este azulejo también está desubicado, pues está situado en la calle Núñez de Balboa, y la única puerta de acceso a la ciudad era el contiguo Postigo del Carbón, (extremo de la calle Santander) también conocido, según lo que entraba por dicho postigo como de los Azacanes (aguadores), del Oro, de las Atarazanas (arsenal de armas), y por último del Carbón, que es el que ha prevalecido hasta nuestros días. □Si, como dice Mena (1973), esta calle Núñez de Balboa fue construida en 1930, ¿dónde estuvo antes este azulejo?
*Rinconete y Cortadillo: Con todo esto, a la entrada de la ciudad, que fue a la oración y por la puerta de la Aduana, a causa del registro y almojarifazgo que se paga, no se pudo contener Cortado de no cortar la valija o maleta que a las ancas traía un francés de la camarada; y así, con el de sus cachas le dio tan larga y profunda herida, que se parecían patentemente las entrañas, y sutilmente le sacó dos camisas buenas, un reloj de sol y un librillo de memoria, cosas que cuando las vieron no les dieron mucho gusto; y pensaron que, pues el francés llevaba a las ancas aquella maleta, no la había de haber ocupado con tan poco peso como era el que tenían aquellas preseas, y quisieran volver a darle otro tiento; pero no lo hicieron, imaginando que ya lo habrían echado menos y puesto en recaudo lo que quedaba.
20.b. La Caridad
*El viaje entretenido: Tiene Sevilla más de cien hospitales. Yo he visto pedir en uno la limosna a caballo.
21. 15º azulejo: Adriano, Baratillo, bodega San José
JDA: Zona de tremendo tránsito de personas, que cruzaba el puente de barcas y accedían a la Sevilla amurallada a través de la Puerta del Arenal.
*Rinconete y Cortadillo: Otro día vendieron las camisas en el malbaratillo que se hace fuera de la puerta del Arenal, y dellas hicieron veinte reales. Hecho esto, se fueron a ver la ciudad, y admiróles la grandeza y sumptuosidad de su mayor iglesia, el gran concurso de gente del río, porque era en tiempo de cargazón de flota y había en él seis galeras, cuya vista les hizo suspirar, y aun temer el día que sus culpas les habían de traer a morar en ellas de por vida.
*Seguidilla de Lope de Vega: Vienen de Sanlúcar / rompiendo el agua / a la Torre del Oro / barcos de plata.
21.b. Bodega San José
Joaquín Arbide, Sevilla en los bares: El edificio en que se encuentra la bodega San José está fechado en 1853, de los primeros construidos en el ensanche de la calle Adriano, desmesurado para la trama del sector en que se encuentra. Si no es de 1893, de muy poco después ha de ser esta taberna que afortunadamente no ha sido alterada. Su fachada es muy de la época, como se usaba en las tabernas del barrio de la Feria, de la Ronda y de la Macarena, enmarcada por las columnas seriadas de hierro fundido, que se repiten en el interior. La bodega San José ha sido declarada por la Junta de Andalucía bien de interés cultural.
21.c. Compás de Sevilla
Web Alma Máter Hispalense: La Mancebía de Sevilla estaba en el llamado Compás de la Mancebía –la actual zona de la Plaza Molviedro y calles Castelar y Gamazo–, que entonces se extendía entre la Puerta del Arenal y la Puerta de Triana, la muralla y una tapia que le aislaba del resto de la ciudad. Hacia el Arenal se comunicaba a través de un postigo donde luego se alzó el Baratillo y hacia la ciudad contaba con otra puerta denominada “el golpe” donde había un portero “guardacoimas” o “guardapostigo”. Era un lugar bajo, que se anegaba con facilidad por su cercanía al río, por lo que se le llamó también Compás de la Laguna. La mayoría de las rameras se concentraban en el Compás aunque solían trabajar en la Resolana, San Bernardo, callejón del Agua, junto al Alcázar, murallas, hoyas de Tablada y Triana, donde había menos vigilancia y más comodidad para estos entretenimientos.
*Quijote,I,2: Sin que hubiese dejado los Percheles de Málaga, Islas de Riarán, Compás de Sevilla, Azoguejo de Segovia, la Olivera de Valencia, Rondilla de Granada, playa de Sanlúcar, Potro de Córdoba y las ventillas de Toledo, y otras diversas partes, donde había ejercitado la ligereza de sus pies y sutileza de sus manos, haciendo muchos tuertos, recuestando muchas viudas, deshaciendo algunas doncellas y engañando a algunos pupilos y finalmente dándose a conocer por cuantas audiencias y tribunales hay casi en toda España.
22. 16º azulejo: Calle Troya
JDA: En el siglo XVII se conocía por la calle de la Cruz por la existencia de un arquillo del cruce con la calle Fortaleza. Después se lo cambiaron por Troya.
*Berganza: Berganza: En dar vueltas a la ciudad, para dejarse ver, se pasó lo que quedaba del día, y la noche nos halló en Triana, en una calle junto al Molino de la Pólvora; y, habiendo mi amo avizorado (como en la jácara se dice) si alguien le veía, se entró en una casa, y yo tras él, y hallamos en un patio a todos los jayanes de la pendencia, sin capas ni espadas, y todos desabrochados. Finalmente, vine a entender con toda certeza que el dueño de la casa, a quien llamaban Monipodio, era encubridor de ladrones y pala de rufianes, y que la gran pendencia de mi amo había sido primero concertada con ellos, con las circunstancias del retirarse y de dejar las vainas, las cuales pagó mi amo allí, luego, de contado, con todo cuanto Monipodio dijo que había costado la cena, que se concluyó casi al amanecer, con mucho gusto de todos.
23. Puerta de Jerez, Capilla de Santa María de Jesús, antiguo Colegio de Maese Rodrigo, 1ª sede histórica de la Universidad Hispalense, San Telmo, Prado de San Sebastián
*Berganza: Un día acometió [mi amo] en la Puerta de Jerez él solo a seis famosos rufianes, sin que yo le pudiese ayudar en nada, porque llevaba con un freno de cordel impedida la boca (que así me traía de día, y de noche me le quitaba). Quedé maravillado de ver su atrevimiento, su brío y su denuedo; así se entraba y salía por las seis espadas de los rufos como si fueran varas de mimbre; era cosa maravillosa ver la ligereza con que acometía, las estocadas que tiraba, los reparos, la cuenta, el ojo alerta porque no le tomasen las espaldas. Finalmente, él quedó en mi opinión y en la de todos cuantos la pendencia miraron y supieron por un nuevo Rodamonte, habiendo llevado a sus enemigos desde la Puerta de Jerez hasta los mármoles del Colegio de Maese Rodrigo, que hay más de cien pasos.
□Del Colegio de Maese Rodrigo, antigua universidad, se conserva la capilla de Santa María de Jesús(1506), en la Puerta Jerez y la puerta del propio colegio que se trasladó al compás del convento de Santa Clara, en la calle de ese nombre.
*Rinconete y Cortadillo: Este districto os enseñará Ganchoso; y, aunque os estendáis hasta San Sebastián y San Telmo, importa poco, puesto que es justicia mera mista que nadie se entre en pertenencia de nadie.
*La española inglesa: Desde su casa y desde su oratorio andaba con el pensamiento los viernes de Cuaresma la santísima estación de la cruz, y los siete venideros del Espíritu Santo. Jamás visitó el río, ni pasó a Triana, ni vio el común regocijo en el campo de Tablada y Puerta de Jerez el día, si le hace claro, de San Sebastián [el 20 de enero].
23.b. Calle San Fernando, antigua Fábrica de Tabacos, 3ª sede histórica de la Universidad Hispalense (d.1954)
*La ilustre fregona: En tres años que tardó en parecer y volver a su casa, aprendió a jugar a la taba en Madrid, y al rentoy en las Ventillas de Toledo, y a presa y pinta en pie en las barbacanas de Sevilla.
□barbacana. (del ár. hisp. báb albaqqára, puerta vaquera). Obra avanzada y aislada para defender puertas de plazas, cabezas de puente, etc. Web Alma Máter Hispalense: Aprovechando la construcción de la línea 1 del Metro de Sevilla y su estación de la Puerta de Jerez, en el 2004 se han efectuado excavaciones arqueológicas en la calle San Fernando que están descubriendo los restos de la vieja muralla almohade de Sevilla, cuya ubicación se conocía pero hasta ahora no pudo verse pues fué destruida a mediados del siglo XIX. La actual calle San Fernando es una creación de los ingenieros que construyeron la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla (1728-1771), hoy sede central de la Universidad hispalense. Con ocasión de esta construcción borbónica se modificó parte del entorno del arroyo Tagarete y el tramo de muralla situada entre la Puerta de Jerez y el Prado de San Sebastián. Nos interesa este lienzo de muralla pues durante un siglo fue el límite septentrional de la Fábrica, hasta su sustitución por la verja en la segunda mitad del siglo XIX, que se colocaría precisamente sobre sus cimientos.
24. 17º azulejo: Diputación, antiguo Matadero
*Berganza: Paréceme que la primera vez que vi el sol fue en Sevilla y en su Matadero, que está fuera de la Puerta de la Carne; por donde imaginara (si no fuera por lo que después te diré) que mis padres debieron de ser alanos de aquellos que crían los ministros de aquella confusión, a quien llaman jiferos. ¿Qué te diría, Cipión hermano, de lo que vi en aquel Matadero y de las cosas exorbitantes que en él pasan? Primero, has de presuponer que todos cuantos en él trabajan, desde el menor hasta el mayor, es gente ancha de conciencia, desalmada, sin temer al Rey ni a su justicia; los más, amancebados; son aves de rapiña carniceras: mantiénense ellos y sus amigas de lo que hurtan. Todas las mañanas que son días de carne, antes que amanezca, están en el Matadero gran cantidad de mujercillas y muchachos, todos con talegas, que, viniendo vacías, vuelven llenas de pedazos de carne, y las criadas con criadillas y lomos medio enteros. No hay res alguna que se mate de quien no lleve esta gente diezmos y primicias de lo más sabroso y bien parado. Y, como en Sevilla no hay obligado de la carne, cada uno puede traer la que quisiere; y la que primero se mata, o es la mejor, o la de más baja postura, y con este concierto hay siempre mucha abundancia. Los dueños se encomiendan a esta buena gente que he dicho, no para que no les hurten (que esto es imposible), sino para que se moderen en las tajadas y socaliñas que hacen en las reses muertas, que las escamondan y podan como si fuesen sauces o parras. Pero ninguna cosa me admiraba más ni me parecía peor que el ver que estos jiferos con la misma facilidad matan a un hombre que a una vaca; por quítame allá esa paja, a dos por tres meten un cuchillo de cachas amarillas por la barriga de una persona, como si acocotasen un toro. Por maravilla se pasa día sin pendencias y sin heridas, y a veces sin muertes; todos se pican de valientes, y aun tienen sus puntas de rufianes; no hay ninguno que no tenga su ángel de guarda en la plaza de San Francisco, granjeado con lomos y lenguas de vaca.
JDA: El matadero del que los personajes cervantinos hablan se construyó en este lugar en 1489.
25. 18º azulejo: Huerta del Rey, calle Portacoeli
*Rinconete y Cortadillo, Juliana la Cariharta quejándose de Repolido: Creyendo él que yo le sisaba algo de la cuenta que él allá en su imaginación había hecho de lo que yo podía tener, esta mañana me sacó al campo, detrás de la Güerta del Rey, y allí, entre unos olivares, me desnudó, y con la petrina, sin escusar ni recoger los hierros, que en malos grillos y hierros le vea yo, me dio tantos azotes que me dejó por muerta. De la cual verdadera historia son buenos testigos estos cardenales que miráis.
JDA: Huerta del Rey y Palacio de la Buhayra del rey Abu Yaqub Yusuf en 1171. Los ladrillos de la alberca son tan antiguos como la Giralda, diseñados por el mismo arquitecto.
Títulos que se citan. Miguel de CERVANTES SAAVEDRA: La gitanilla, La Española inglesa, Rinconete y Cortadillo, El coloquio de los perros (novelas ejemplares). El rufián dichoso (comedia) y Don Quijote de la Mancha (novela). Mateo ALEMÁN: Vida del pícaro Guzmán de Alfarache. Francisco de QUEVEDO: El Buscón. Agustín de ROJAS VILLANDRANDO: El viaje entretenido. Estudios. José Manuel CABALLERO BONALD: Sevilla en tiempos de Cervantes (Planeta, 1991). José María de MENA: Calles, plazas y barrios de Sevilla (Sevilla, 1973). Joaquín ARBIDE: Sevilla en los bares (rd editores, 2004). Enrique VALDIVIESO y otros: Guía Artística de Sevilla y su provincia (Fundación José Manuel Lara, 2004). Arturo PÉREZ REVERTE. Web ALMA MÁTER HISPALENSE. Web de Julio DOMÍNGUEZ ARJONA, 07.09.2004. Daniel LEBRATO / Bicicultura 2005 / Cervantes por Sevilla en bicicleta
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