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CATALEJO LACADO
Acerca de
-"Tienes la cabeza en la luna" -"¡Qué va! La luna está dentro de mi cabeza"
Sindicación
 
Hipo


A veces






te sorprende






caminar sin rumbo. Inercia. Más rápido cuanto más fuerte. Sin necesidad, final, ni plegaria. Y ahí están. Mirándote. Cotidiano. Los dedos que bailan en el aire. Buscándote. Perdidos. Borrachos. Los cuerpos que se encuentran. Enredándose. Inconscientes. La luz se congela. Dulce. Atenuándo los rasgos duros. Los vértices. Las puntas. Las esquinas. Lenta. Y vuelve. Como el tiempo. Vuelve. Los momentos y los ratos. Detenidos. Vuelven. Y llueve. Afuera llueve. A cámara lenta. Fotograma a fotograma. Aunque no importe. Ni la luz, ni la lluvia. De fondo. De adorno. Sin contorno. caminar sin rumbo






te sorprende






A veces







 
?

Si alguien cree que esto no es un lugar
o si en caso de serlo no existe realmente,
puede comprobarlo por sí mismo
ahí están las coordenadas exactas
y la altura correspondiente.
Si fuese tan fácil explicar
en qué punto me encuentro
como dar una coordenada...
si fuese tan fácil pintar lo que ahora siento
poniendo un color junto a otro...
si fuese tan fácil vibrar contigo
como cantar esta canción,
qué fácil sería comprender
que hay tantos lugares donde vivir...




 
Rew







Los días grises existen.
Los de no ser capaz, los de no encontrarse,
desesperar
que lo dejo,
que paro de brindar,
que me duelo.


Días sin fiestas de despedida,
ni confetis,
ni regalos,
ni besos.



Animo gris y gélido.
De viento enfermo y altanero.



Menos mal que aún existe tu sonrisa
en medio de la vorágine.


(para que todo entre el calor)
(para que todo entre en color)







Guárdame un sitio donde te vayas


por favor


 
Nota aclaratoria

Ciertas cosas dependen de nosotros mismos y otras no. Andaba a trompicones cuando se me ocurrió una curiosa escena que tenía que ver con dos jóvenes enamorados, un pato decapitado y una silla. Me resulté graciosa, cómica. Un punto de vista exquisitamente dadaísta que podía prescindir de nudos o desenlaces, como todo lo que hago, pues el acto cruel y repentino de abrirse una vena y salpicar letras sobre el papel tiene más que ver con un constructo narrativo moderno en busca de emociones privadas y desvelos de inquietudes que con la creación literaria de la escritora que nunca seré.


He dicho.

 
ConSentido

Tan sólo que me duele
tan libre,
que me siento atado.
Y tan cerca del fracaso, como de triunfar,
tan acojonado
que me crezco, intento contener
el destino entre mis manos
escapo de mis sombras para no pensar
que no sé si soy de hierro o de cristal.




(Hoy me muero en un rincón
poniendo amarillas las cartas de amor.
Me conozco bien,
y sé que hay algo más
que no me voy a contar)