logotipo

img_google
CATALEJO LACADO
Acerca de
-"Tienes la cabeza en la luna" -"¡Qué va! La luna está dentro de mi cabeza"
Sindicación
 
ya decía yo...


Coleccionar espejos pa’ ver si me veo. Reconocerme implacablemente y ser yo, incluso en el menor de los detalles. Esa forma de ponerme colorada cuando me río, guste o no. A mí me encanta. Soy comentarios tan estúpidamente altos. Cosquillas con la lengua en el paladar cuando me aburro. Soy una habitación pequeña y desordenada. Soy un par de zapatillas, la perra en el regazo hasta no aguantar más para ir al baño, un sugus de mora, alasillitalareinaquenuncasepeina. Soy kilómetros innecesarios en coche. A mí me encanta. Los cuadros de Modigliani y de Klimt. Soy una noche en la que prefieres llorar y no dormir. Soy el quejarse. Soy el soñar. Soy incontables silencios y una manta en el sofá. Un pijama de búhos y un peine-micrófono. Soy mi vaguería y la de todos. El estuche y el bolso más grande de lo necesario. La que corta, pinta y colorea. Soy piedra, papel y tijera. Lo estridente al hablar, al reír y al llorar. Soy música muy suave y cosquillas en la espalda. Soy tres tipos de voz diferente. Soy capicúa, rana, ratón y un colacao caliente. Soy moruga, pepla e indeleble.


Guste o no.


A mí me encanta.





 
Golfa



Jurad
jurad que estaba triste y diré:
"fue ayer, ¡joder, qué bien!"
Nada
me para cuando empiezo a crecer
¡ahí voy, coger!








.................
golfa, no sabes cuánto...
 
Flashes

Es un misterio la forma que tiene esta ciudad de nombrarte en 67 partes
y reescribir tres felices tigres a cuadros, despacito,
debajo de las uñas.
Una parada de bus que me acerque a tus aceras
y un sol que brilla como la luna
con el que jugar a novelistas, detectives y pintores
en el punto donde ya nada asusta:
ni los alrededores desconocidos,
ni los charcos sin fondo,
ni siquiera los roces sin aranceles.
Nuestra mejor sonrisa en la mañana de Reyes.
Busco. Y (te) busco porque nunca asimilé este laberinto de tactos separados.
Ese espacio tan de nadie en 5 cm de plástico.
Y me pierdo en ese hueco que ya no nos separa
mientras te significo en el aire.
Y te miro
y sólo soy capaz de recordar que todo lo que quería decirte
lo dejé en remojo en la bañera.
Yo y mis muñecas llenas de vocales abiertas.
Borrón y cuenta nueva.
Una esquina, y otra, y luego otra
en un intento de despistar las pistas
y descuerdar todos los relojes.
Robar. Robar sueño, risas, trufas.
Robar tiempo para besarnos los años,
para ser okupas en los baños.
El placer de los cinco minutos más de la cama,
el rincón de los 3/4 de tu almohada.
Jugar a desenroscarnos,
al tocado y hundido en tus manos a cuadros.
A6. Agua.
7 segundos en el goteo de tus toallas.
Jugar.
A los duelos con espadas de madera.
A cosernos con macramé cuando suba la marea.
Seguir jugando y no recoger las piezas.
Porque hoy podemos tender nuestros pronósticos de lluvia al sol,
guardar un trozo de ensaimada para mañana,
apagar la luz al dormir,
cruzar con el semáforo en rojo,
andar hacia atrás y con los ojos cerrados...
incluso escribir esta última línea en la que todo queda tan claro.



 
Hueco (II)

Ya sé que ésto no es una canción de amor



pero
pero
pero
pero
pero







¿ b a i l a s ?