Cuentos a media noche
Hoy Bruma ha soñado que había cerditos de plastilina animados debajo de los muebles, mientras él la miraba desde el rincón, moviendo rítmicamente los pies al son de su música ochentera. Pero lo que él no sabía es que Bruma estaba despierta, y podía leer en sus labios todas las promesas perdidas en sus canciones. Que tenía frío y los pezones de punta, eso tampoco lo sabía. Que se moría de ganas de bebérselo entero, pero que no podía decírselo. Y sin darse cuenta, ahora sí, Bruma se queda dormida pero le huele acercarse y buscar su camiseta entre sus uñas colorsangre, y entonces ella se siente más princesa que nunca, pecosa, bonita y blanca, y empieza a distinguir entre sueño y realidad.
Comentario:
ni pecas ni uñas pintadas...ni pelirrojismo (por si acaso)....nonononono.
Comentario:
No sé qué me gusta más, si tu cuento o el nombre de Bruma.
Saludos :)
Saludos :)
Comentario:
Creo que las cosas que nos quedan por decir, aparecen traducidas en los sueños, por eso son tan irreales.
Pero también me pregunto si se producirá el efecto a la inversa, cuando soñamos una situación muy real...¿Procederá de una de esas situaciones surrealistas que nos esperan por los rincones?
Bonito cuento.
Saludos
Pero también me pregunto si se producirá el efecto a la inversa, cuando soñamos una situación muy real...¿Procederá de una de esas situaciones surrealistas que nos esperan por los rincones?
Bonito cuento.
Saludos





