El vértigo anda de puntillas esta noche
Otra noche de promesas incumplidas, el reloj asesino que nos fusila como cada día en esa hora en la que morimos los que todavía permanecemos con vida. Deshaces tus pasos con mimo, volviendo por donde has venido, y sólo soy capaz de retenerte en el espejo. En los cristales púrpuras que flotan por el fondo de la habitación y levantan partículas de polvo dolorido; en el vuelo de todas las hojas no escritas de nuestro árbol decrépito.
Nos consumimos en una última mirada atrapada en el tiempo líquido que se nos escurre vertiginosamente entre los dedos, tiñendo de un gris moribundo los escasos recovecos que nos quedan por (re)corrernos. Vivimos confiando en que siempre quedará un lugar para nosotros en el recuerdo marchito de los helados derretidos, que permanecerá oculto en la guarida de los porsiacasos como emergencia a un salto de nuestra imagen en mil pedazos repletos de ahogo al son de una puerta detrás de ti y una ventana abierta por la que suicidar sombreros amarillos.
Borré el adiós del suelo y te propuse quemar todas las rayuelas asonantes cuya meta no fuese nuestra casualidad; y de noche me acosté con cien luciérnagas revoloteando por si decidías volver a donde nunca estuviste.
Me marché y sólo fuiste capaz de retenerme en el espejo. Aquél que me devolvía la cobardía de los imposibles, los faroles estúpidos y los ases quemados en la manga. Un miedo rastrero que me recordaba lo que era un verano nevado, el olor a lluvia de tu almohada, una i chirriante y larga que me cerraba la puerta hacia ese destino juntos. El sinsentido de que queriéndote tanto nunca sabré quererte bien. Corrí porque el cielo amenazaba con otra guerra de cristales rotos, y acabé en la batalla interna del que huye sabiendo que perseguidor y perseguido se esconden tras la misma piel.
Y en la oscuridad más profunda veo sin oír tus cien luciérnagas cancerberas que revolotean tu sueño de bicarbonato, y huelo la tristeza de la sangre ya reseca en nuestro escenario de cuatro letras, sabiendo que si estoy allí es porque jamás me atreveré, por cobarde, a regresar.
Nos consumimos en una última mirada atrapada en el tiempo líquido que se nos escurre vertiginosamente entre los dedos, tiñendo de un gris moribundo los escasos recovecos que nos quedan por (re)corrernos. Vivimos confiando en que siempre quedará un lugar para nosotros en el recuerdo marchito de los helados derretidos, que permanecerá oculto en la guarida de los porsiacasos como emergencia a un salto de nuestra imagen en mil pedazos repletos de ahogo al son de una puerta detrás de ti y una ventana abierta por la que suicidar sombreros amarillos.
Borré el adiós del suelo y te propuse quemar todas las rayuelas asonantes cuya meta no fuese nuestra casualidad; y de noche me acosté con cien luciérnagas revoloteando por si decidías volver a donde nunca estuviste.
Me marché y sólo fuiste capaz de retenerme en el espejo. Aquél que me devolvía la cobardía de los imposibles, los faroles estúpidos y los ases quemados en la manga. Un miedo rastrero que me recordaba lo que era un verano nevado, el olor a lluvia de tu almohada, una i chirriante y larga que me cerraba la puerta hacia ese destino juntos. El sinsentido de que queriéndote tanto nunca sabré quererte bien. Corrí porque el cielo amenazaba con otra guerra de cristales rotos, y acabé en la batalla interna del que huye sabiendo que perseguidor y perseguido se esconden tras la misma piel.
Y en la oscuridad más profunda veo sin oír tus cien luciérnagas cancerberas que revolotean tu sueño de bicarbonato, y huelo la tristeza de la sangre ya reseca en nuestro escenario de cuatro letras, sabiendo que si estoy allí es porque jamás me atreveré, por cobarde, a regresar.
Comentario:
de nuevo, todo.
:)
(...........................)
Comentario:
cero.
Comentario:
Siempre quedará un lugar, a veces incluso a nuestro pesar.
Besos
Besos
Comentario:
Nada, nada, de cobarde nada...
Ponte la armadura y para delante con todo!!
Besotes.
Ponte la armadura y para delante con todo!!
Besotes.
Comentario:
y ahora vuelvo a leerlo por quinta, sexta, séptima...vez para ver si soy capaz de comentar algo.
ole.
(gracias por dejarme formar parte de tí.)
:)
Comentario:
A veces, tenemos que sacar fuerzas de donde no las tenemos para volver, para enfrentarnos...
Pero yo creo que sólo hay que hacerlo si realmente vale la pena.
Precioso...
Mil besosss
Pero yo creo que sólo hay que hacerlo si realmente vale la pena.
Precioso...
Mil besosss
Comentario:
[Suspiro]





