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CATALEJO LACADO
Acerca de
-"Tienes la cabeza en la luna" -"¡Qué va! La luna está dentro de mi cabeza"
Sindicación
 
Noches de azufre


La última vez no tuvo nada que ver con el resto, porque algo ardía en los suelos de las azoteas, como una premonición, un resorte que me empujó a hacerlo de nuevo. Tentaba a la suerte cada noche de insomnio y escapaba de casa dejando las ventanas abiertas y las llaves puestas en la cerradura. No tenía nada que perder; quien quisiera robarme algo tendría que conformarse con un puñado de sueños rotos y con los trozos de futuro que se amontonaban en las esquinas, como una pila de platos sucios.
Caminaba descalza y con prisa hacia la parada de taxis. Mi respiración acompasaba lo que podría llamarse la banda sonora más triste del mundo. El frío hincaba el diente aquella noche, rellenando fondo en aquel plano americano, y la niebla hacía que mis ojos se confundiesen con los de un fantasma cualquiera.
Un par de vueltas a la izquierda y cien rebases de bares a punto de cerrar me toparon con tu espalda descansando en el cartel del último concierto. Podía verte de lejos, casi a cámara lenta, lo que me permitió fijarme en cada matiz anclado en tu figura. Buscabas con ahínco un vértice regular en los adoquines de la madrugada, y tarareabas algo al cielo que se colaba como hilos de tinta entre los edificios altos. Te acompañé con un estribillo cualquiera que se quebró en el instante difuso que separaba mi boca de tu oído, y volcaste una mirada en el núcleo que nos unía como dos iguales peleados con todas las camas, un punto de apoyo sobre el que orbitar sin pasar dos veces por el mismo ángulo muerto, un enlace de hilo verde que sólo tú y yo comprendíamos cuando tropezábamos con él.
Siempre venías de la misma forma, y yo ya ni me molestaba en cerrar la puerta. Sentía que el resto del mundo era idiota por no darse cuenta, y rezaba por que todas las farolas con forma de flexo que minaban la ciudad reventasen y nos dejasen a oscuras un rato más.
No tenía nada que ofrecerte, pues el desvalijo de otoños en mi pecho me había dejado con lo puesto y con un par de canciones robadas, escondidas en recodos inaccesibles para el viento, pero a ti parecía no importante. Te bastaba con acariciarme la espalda con la yema de los dedos, como cien hormigas huyendo de las olas frías y sin espuma. Tu mirada decía que pocas cosas se te resistían, y mirarte me recordaba al laberinto de espumillón que siempre imaginé, un mapa de carreteras secundarias donde siempre había un camino secreto en el que perderse, calles selladas en una noche con ojos sin rumbo. Mi problema es que nunca supe interpretar los maullidos en el tejado que acompañaban tus ojos coloramanecer buscando una nebulosa más allá de mi pupila, rozando mi nervio óptico con la pluma pomposa que te permitía leer lo que estaba viendo, y a veces todo se nos volvía una lengua extraña, un pedaleo anudado en el deseo de tener cerca lo que siempre anhelamos. Y yo lloraba un poco, porque en el fondo nunca había creído en la magia y jamás llevaba una moneda para echar en tu sombrero de guitarrista. Y me agarrabas de la mano y corríamos a prender sobres sin sello, a arrojar recuerdos desde la ventanilla del coche pensando en que si conseguíamos borrar lo que habíamos sido por separado, ya no habría razón para no sonreír a oscuras juntos.








 
Comentario:
Que historia tan bonita. Tienes una forma de escribir que enamora LUA. sigue asi.
 
Comentario:
Joder, creo que de todas las cosas que has puesto en el blog, esta es la que más me ha gustado.
 
Comentario:
Es un asombro admirativo y lo reitero: eres una tremenda palabrera; consigues amalgamas perfectas y de un lirismo escandaloso.
 
Comentario:
Sin palabras,cada vez me dejas (más) sin palabras.
Y si sirve de consuelo,todos en algún momento no sabemos interpretar maullidos.

Un beso!
Jen
 
Comentario:

Si es que hagas lo que hagas siempre me dejas con la boca abierta.

Ya sea largo, corto, ancho, estrecho, alto, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta...para mí será siempre un motivo más por el que darle sentido a la magia.

:D


 
Comentario:
Sonreír, siempre y si es acompañada mejor que mejor.

Besotes.
 
Comentario:
No pierdas esa magia que te dan esas noches...

Un besazooo
No