...
No me había dado cuenta
hasta que tu sombra dormida en mi almohada
se deslizó como un susurro
un hueco
el eco de mi espalda.
Por si dolían las muelas, picaba la prisa o rasgaban las mantas,
por si una noche más volvían a rodar por la cuesta los fantasmas.
Para vigilar las palabras que ya no cicatrizan en la lengua
los murmullos,
las marañas,
las escenas.
Y borrar de debajo de la cama
el polvo y los zapatos usados
que ya no taconean.
hasta que tu sombra dormida en mi almohada
se deslizó como un susurro
un hueco
el eco de mi espalda.
Por si dolían las muelas, picaba la prisa o rasgaban las mantas,
por si una noche más volvían a rodar por la cuesta los fantasmas.
Para vigilar las palabras que ya no cicatrizan en la lengua
los murmullos,
las marañas,
las escenas.
Y borrar de debajo de la cama
el polvo y los zapatos usados
que ya no taconean.
Comentario:
ahora es cuando me caigo de la silla y me empiezo a morder las uñas por no saber cómo demostrarte todo.
ahora es cuando todo se une en el espacio y en el tiempo (una vez más) para hacerme sonreir.
Y es cuando pienso cuál es el denominador común de todo ello. Por suerte tengo la conclusión en la cabeza cada segundo. Y creo q no habrá segundo que quede sin que estés en él.





