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Imaginar la vida es vivirla.
La imaginación construye la realidad paso a paso.
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Enredos
Entre redes me enredo,
voy y vengo.
Regreso.


He salido sin poder decirle a un arenero que me gustó verle por aquí.

Al querer escribir en el comentario me saltaba la orden, dejándome fuera.

¿Será consecuencia del rechazo del elemento flotante que quería llevarme?

Tantos artilugios colocamos en nuestros blogs, que al fin perdemos la verdadera razón de ser.

Volví de mis días en la ciudad que me vio nacer.
Esta semana en mi rincón y el retorno a lo cotidiano.

Marché con una red en mano, y vuelvo con dos, y con participación en un montón.

El año pasado regresé con ganas de cambios blogueriles. No sé bien cómo fue, pero llegué a las arenas y amplié miras.
De ellas pasé a Ciudad Blog y a Mi Literaturas.
Cada vez tengo más entre manos. Una expansión que diversifica mis miras.
Éste no fue el primer blog que tomó las arenas, pero es el que me identifica.

Posteado en http://librodearena.com/nosotras/blog/



 
Anna Akhmatova
Seudónimo de Anna Andreievna Gorenko, que junto a Osip Mandelstam fue la que encabezó el acmeísmo, movimiento artístico de principios del siglo XX que, en oposición al simbolismo, preconizaba el uso de un lenguaje poético que contuviera significados exactos. Las primeras composiciones líricas de Ajmátova, Atardecer (1912) y El rosario (1914) utilizan, pues, imágenes concretas para presentar detalles íntimos. Las obras posteriores, como Anno domini MXMXXI (1922 ), introdujeron temas patrióticos, pero no apaciguaron a los críticos soviéticos, que consideraban a los acmeístas demasiado personalistas. No volvió a publicar más poemas hasta 1940, fecha de publicación de Iva (Sauce). Su poema Requiem (1935-1940) no se publicó en la antigua URSS hasta 1987, ya que por su temática, una elegía por los prisioneros de Stalin, fue considerado demasiado polémico. Sin embargo, durante la última década de su vida escribió varios poemas caracterizados por la gran belleza de su imaginería visual. Entre ellos está su autobiográfico Poema sin héroe (1962).

Texto p`rocedente de: http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1364



Para ver más información:
http://en.wikipedia.org/wiki/Anna_Akhmatova
http://www.poets.org/poet.php/prmPID/1
http://www.poetryloverspage.com/poets/akhmatova/akhmatova_ind.html
http://www.akhmatova.org/
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Encuentro
Sinuosamente se acorrucó entre las tarimas al abrigo de una esquina que disimuladamente tapaba su fina figura encorvada. Sus dedos se clavaban en el tejido de lana que tenía doblado de forma desordenada. Miraba insistentemente al fondo queriendo captar la atención de alguien entre todos los presentes.
Su papel en esa escena, aparentemente insignificante, cobraba vigor al captar la atención de quienes asistían impasibles a lo que sobre el escenario dos figuras informes concitaban.
Era un personaje sin cuerpo. Él sabía que todo dependía de su instinto.
La platea repleta de gente. Temblaba como una hoja a punto de ser abatida por un viento otoñal. Disimulando como podía evitaba ser previsto en tal.
Ella no lo pudo evitar. Olvidando que se trataba de una escenificación teatral se acercó y le tendió los brazos queriéndole abrazar. Él, desconcertado, pensaba si sería parte de la trama, sintiéndose azorado creyendo haberlo olvidado.
El director de escena no apreciaba lo que allí pasaba, pues estaba concentrado en el centro del escenario, dónde se desarrollaba un diálogo tramado para dar paso a otro escenario que preveía sería dado en el patio de butacas.
Los espectadores intrigados miraban lo que allí se escenificaba absortos en ese giro imprevisto de la historia.
Un juego de luces y sombras marcaba recorridos imprecisos.
Allí la atención se centraba en la respuesta esperada.
Rechazo por parte de él. Ella en un respingo se retiraba cabizbaja a ocupar su butaca. Una lágrima hollaba la mejilla inmaculada.
Él observaba y ante ella no pudo consentir y olvidando el papel que le habían entregado, decididamente se levantó acercándose a ella y besándola la abrazó olvidando el mundo que ocupaba ese espacio.
Se encontraron en lo alto de una colina, acunados por un viento que de agua marina encendía su instinto manifiesto.
Ella y él. El mundo dejaba de tener forma.
En sus brazos la llevaba atravesando a otro plano del que la realidad es otra. Amando.
Salieron sin mediar palabras. Sus ojos las decían todas. No pactaron. Ella le llevaba por las calles empedradas a un portal y sin poder esperar, allí empezaron su viaje nupcial.

 
A tres puertas
Dispongo lunas doradas. Que se llamará Esperanza. La que abra las alas para acunar tu soledad. He sabido y me he alegrado de tu triángulo posible. Ella y tú, esa niña que vendrá a llenar de futuro la vida que te queda por llegar. Desconociendo ese sentimiento de pronto he visto a través de tus ojos. Hemos estado en contacto o no. Sabías entenderme en momentos que ni yo misma me reconocía y después de tanto tiempo he ido a recuperar caminos olvidados o dejados de lado y allí he encontrado la noticia magnífica de tu vida. Me he alegrado. Hace más de un año no vislumbraba que tu vida pudiera correr ese paso. Hoy que sé que tienes alguien y con ella un futuro preparando, me ha sabido a manjar la nueva que de ti he captado.
Recuerdo remotamente que empecé a leerte versos de enamorado y que sentía en mis carnes el recuerdo de un pasado.
Pensé que como yo andabas explorando con los versos y las letras. Ahora sé que era lo que te abría el pecho de placer.
La vida se renueva a cada momento.
Mañana será día de difuntos y en tu poema de hoy quieras o no lo has puesto. Que por esa niña que viene volverás del otro mundo para pedir cuentas si alguien la malquiere.
Como padre sufrirás, espero que poco, el día que tome el vuelo. No lo podrás evitar.

A lastrespuertas

 
terror
Tenía que escribir un cuento de terror y para ello quiso ponerse en situación.
El año anterior se sumergió en los terrores de los cuadros que del cadavérico trayecto se explicitaban en su memoria.
Recogió recuerdos de velas encendidas a lo largo de escalones para orientar a los antepasados que en esa noche visitarían a sus familiares vivos.
Jugó con zapallos que cortados hábilmente eran fantasmales iluminaciones en oscuras estancias.
Mero juego y aspaviento.
Conforme ocupaba su mente de tétricos vaticinios lo real se hacía patente.
Bastaba mirar la pantalla que de forma acelerada presentaba cuerpos calcinados y destrozados, más reales que cualquier pasaje imaginado. De nuevo la realidad superaba la ficción.
Esa mirada suya que se apercibía de lo que otras no veían.
Fantasmales formas acudían a bailar la mascarada en sus largas pesadillas.
Dormía entre silencios de oquedades inmundas la presencia impoluta de martirizadas gentes.
Recordaba lo cruel y deshumanizado de lo humano que mira de soslayo cuando ante él se presenta lo que elude, evitando el compromiso, mientras tanto arguyendo palabras de condolencia, queriendo hacer valer argumentos de solidarias maneras.
Falsas voces acontecen ante la pérdida insostenible que de un mundo en declive se presenta.

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