Una muerte en la familia
A la edad de 72 años ha muerto Jim Aparo, uno de los mejores dibujantes estadounidenses de tebeos, casi completamente desconocido en estas tierras englobadas bajo el nombre de España. Sólo sean por sus Batman, The Spectre o The Outsiders. Me encantaba su trazo fino -salvo cuando le entintaba Mike de Carlo, pero eso es ya fijación de frikie.
Que me da mucha pena, coño.

Que me da mucha pena, coño.

Obviedades
'Y en el tren de Santa Eugenia', me dice ella, cuando le asevero que no cogeremos el metro en Nueva York. Siempre he sido consciente de que la mía no podría ser la primera generación en la historia de Europa en no padecer una guerra.


Como Roger Clemens en Toronto, ¿recuerdas?
Paco contaba que fumaba porros con raúl pero nunca le creímos: Paco mentía más que bebía y bastaba mencionar su nombre en su ausencia para que, sin que jamás supiéramos cómo, se desplomara por algún sitio y se rompiera algún hueso. Luego, me enteré de que los padres de Raúl eran del mismo pueblo que el mío; años más tarde -creo que debió ser al final de su segunda temporada- le vi en la feria del libro, una mañana laborabla y calurosa, agarrado a una cintura de barrio que él dirigía con unos pasos marcados por el arqueamiento de los tobillos. Es el mejor, y saberle pitcheando para los Cubs, se me antoja de una romanticidad que apenas aprehendo. 






