Como Roger Clemens en Toronto, ¿recuerdas?
Paco contaba que fumaba porros con raúl pero nunca le creímos: Paco mentía más que bebía y bastaba mencionar su nombre en su ausencia para que, sin que jamás supiéramos cómo, se desplomara por algún sitio y se rompiera algún hueso. Luego, me enteré de que los padres de Raúl eran del mismo pueblo que el mío; años más tarde -creo que debió ser al final de su segunda temporada- le vi en la feria del libro, una mañana laborabla y calurosa, agarrado a una cintura de barrio que él dirigía con unos pasos marcados por el arqueamiento de los tobillos. Es el mejor, y saberle pitcheando para los Cubs, se me antoja de una romanticidad que apenas aprehendo. 






