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la ronda de noche: blog de clemente corona
Acerca de
Qué grande es el mundo.
Sindicación
 
suecos
Sea, pues. El freelance se despierta un domingo por la mañana -helador en la calle: el frío, por fin, ha llegado- y, con el impulso del primer café y el aroma de ella en la casa, comienza a trabajar. El freelance está desesperado por terminar una guía de viajes, y tiene que escribir sobre Delaware. Lo que sabe de Delaware no es de utilidad para el comprador de la guía. El freelance sabe que Delaware no merece la pena para el viajero pero sí para Chico, que sube todos los meses a embarcar coches viejos comprados en subastas rumbo a San Pedro Sula; o para Mike, que embala miles de zapatillas deportivas -también usadas- y las embarca al mismo lugar. El freelance estuvo una vez en el puerto de Dover, donde se quedó sin tabaco, mientras Chico regateaba -regateaba más y mejor que Prosinecki- el precio ya fijado semanas atrás del contenedor. Pero eso fue hace mucho; el freelance solo tiene que recordar que, dos meses atrás, se vio obligado a pasar la tarde en Wilmington y juró -como había hecho en Rock Mountain, Murcia o Dundalk- que no volvería hasta que se le hubiera perdido algo. Delaware está lleno de suecos y descendientes de suecos, y el freelance tiene a gala ser el más sueco de todos ellos. El freelance odia a quienes no saben hacerse los suecos, a los hijos de papá clasistas y a los integristas islámicos. No necesariamente por ese orden.
No