La mirada de las vacas
Las sabanas siguen el mismo lugar, blancas y tiradas en el suelo. Las ruedas de mi trolley las pisan con sana. Me gustaria haber podido dormir algo mas. Tomo un par de cafes que no saben a nada y fumo dos cigarillos fuera, en la calle, mientras me cae la llovizna y toco, una vez mas, la quemadura de mi forr polar con el simbolo de Superman sobre el Corazon. Las puas de la tapia de la iglesia tienen el toque estetico de las alambradas inglesas pero, salvables facilmente, no amedentran. El hostal esta repleto, todas las Fuentes de informacion –especialmente la Red- lo consideran uno de los mejores, si no el major, de Europa. Por su ambiente, especialmente. Nunca me ha parecido para tanto: siempre lo he visto como un lugar barato para dormer en Temple Bar. Para una sola noche, en la que no hagas mas que abandonarte y caer sobre la cama limpia. Este sabado de enero, soy uno entre miles que disfruta de la revolucion de los vuelos baratos. Hay gente de toda Europa y algunas docenas de americanos. Miles de personas entre 15 y 40 anos tomamos la cantidad parecida de pubs dublineses. Yo simplemente hago escala camino de la estacion de Heuston: pero la Guinness, los albergues y b&b’s, y los apenas 60 yuros que cuesta venir desde Grenoble o Wroclaw o Murcia o la ciudad europea mas absurda que uno pueda imaginar atascan Dublin. Divisas, los que follan, quienes quieren follar, cerveza, pubs repletos. Europa almagamada por los sueldos indirectos no incluidos: aqui y alli siempre ganaras menos de lo que debieras, pero te ponemos en la otra punta de Europa por un par de dias de curro, por poco mas de lo que te gastarias un fin de semana cualquiera, consumas drogas o te lo gastes en ropa. Los universitarios de ciudades que uno solo conocia de su pasion por los mapas, la retransmision de un gran premio de motor o el equipo local caido en dieciseisavos de final de la Copa de la Uefa viajan a sus iguales y hacen transbordo en Londres o Berlin. Las companias reclutan a los pilotos en Internet y los forman en seis meses, dicen algunos. Yo no lo se, pero si se como son las azafatas porque vienen desde tren en Cork vestidas con el uniforme, siempre verde. Las pistas salpican la republica: desde la de Kerry –que es incluso entranable- se puede viajar a Italia.
Hay una tienda de telefonos moviles en el local donde estaba la madrasa de Augier Street. Llovizna, no se atreve a llover del todo. El taxista dice que es un dia malo, y yo le contesto que podria ser peor.
-Podria ser peor, si.
Una pareja jugando con el movil, una mujer que les da conversacion, tres nakers y yo, con un chupachups mirando pastar las vacas y las ovejas. Le mantengo la mirada a las vacas. Que bien, si en Irlanda. Muuuuuu.

Hay una tienda de telefonos moviles en el local donde estaba la madrasa de Augier Street. Llovizna, no se atreve a llover del todo. El taxista dice que es un dia malo, y yo le contesto que podria ser peor.
-Podria ser peor, si.
Una pareja jugando con el movil, una mujer que les da conversacion, tres nakers y yo, con un chupachups mirando pastar las vacas y las ovejas. Le mantengo la mirada a las vacas. Que bien, si en Irlanda. Muuuuuu.






