The Malpica Suitcases Vol. III
- No me gusta hablar mientras masco chicle.
- ¿? ¿Qué?
- No-me-gusta-hablar-mientras-masco-chicle.
- ¿Eh? No, no...
- Necesitas algunas clases de inglés.
- Tengo un hermano que vive en Londres.
Los españoles no sabemos idiomas. En esta mañana de fuga a las antípodas, una familia catalana entró en mi bar: el camarero, un tipo joven, les miró como a apestados. En este avión huele a comida que no es la mía; huele a veal descongelado que cuesta más que el billete. La luna me mira como a un poeta andaluz, me está mirando desde que despegamos. Me mira llena como en un sueño, porque mi sueño es despegar. Pocas sensaciones me producen tanto placer como sentir que me voy del suelo.
Una hora de vuelo, las luces deben ser Francia; la luna me sigue mirando. Auuhhh.

- ¿? ¿Qué?
- No-me-gusta-hablar-mientras-masco-chicle.
- ¿Eh? No, no...
- Necesitas algunas clases de inglés.
- Tengo un hermano que vive en Londres.
Los españoles no sabemos idiomas. En esta mañana de fuga a las antípodas, una familia catalana entró en mi bar: el camarero, un tipo joven, les miró como a apestados. En este avión huele a comida que no es la mía; huele a veal descongelado que cuesta más que el billete. La luna me mira como a un poeta andaluz, me está mirando desde que despegamos. Me mira llena como en un sueño, porque mi sueño es despegar. Pocas sensaciones me producen tanto placer como sentir que me voy del suelo.
Una hora de vuelo, las luces deben ser Francia; la luna me sigue mirando. Auuhhh.






