cobayas a sueldo: a bug's life
Historias de probadores de videojuegos.
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Porque este es un mundillo lleno de frikis y frikadas, con packs de prensa que parecen el equipo de un astronauta y presentaciones que no tienen nada que envidiarle a las premiers de Hollywood, ¿qué menos que un blog friki? Curramos en esto, y nos mofamos de esto.
Sindicación
 
La Censura esa gran "CONOCIDA"
La censura, esa palabra hace que al menos a un servidor hace que se le pongan las tripas del revés e intente reventar las paredes con la cabeza. Creo que es hora de echar una mirada a esta horrible práctica hasta nuestros días, en los que lamentablemente se sigue realizando, lo que antes hacían organismos como la Inquisición ahora lo hacen los controles de edad.

La censura no es algo que se haya inventado o se haya aplicado recientemente a la industria del videojuego, sino que ya en tiempos de la Spectrum veíamos como desnudos sobre todo en las portadas eran cubiertos de la forma más cutre posible.

Game Over gracias a sus desnudos de carátula se ganó un tijeretazo en la portada “literal” ya que el “Phoptoshop” de antaño no daba para mucho. Por otro lado vemos que no fue el único afectado ya que en su momento hicieron juegos bastante subidos de tono, de hecho de contenido erótico para máquinas anteriores a las 8 bits que evidentemente nunca pasaron el control europeo.

Vayamos un poco más adelante hasta plantarnos en la época dorada de los videojuegos, los gloriosos 16 Bits, una época que tampoco se libró de la censura. En primer lugar vemos como la evolución de los videojuegos iba a más, empezaban a descubrirse títulos para un público más adulto además de los clásicos lo que hace que “el miedo” o el desconocimiento de los que llevaban el mazo afectara a juegos como Mortal Kombat.

Práctica bastante común en otros juegos como Metal Slug en sus inicios (sangre por sudor), pero no creáis que la violencia era el único tema tabú, ya que también el erotismo o el sexo volvían a estar afectados en una saga como Streets of Rage, el cual en su segunda parte vió como unas simples bragas hacían que se modificara todo un Sprite del juego.

Aunque esto no es nada viendo como en su tercera parte convirtiéron un gran juego como Bare Knuckle 3 en una basura infumable como es Streets of Rage 3. Los Europeos al menos pudimos disfrutar de una segunda parte idéntica a la japonesa, mientras que nadie nos salvó de el esperpento de la tercera parte.

Demos otro salto en el tiempo llegando a la etapa de las 32/64 bits, este fue uno de los casos más sonados de censura en los videojuegos. La cancelación de un título “gracias a la censura”, un hecho sin precedentes en este mundillo, y con el poder de Internet detrás fue incluso más famoso el hacerse con esa versión de este juego llamado Thrill Hill.

El juego a pesar de los esfuerzos de los censores llegó al público gracias a la piratería, pero sus creadores aprovecharon este motor para hacer otro juego similar, el WuTan. Lo gracioso de esto es que ni el juego era bueno, ni interesaba jugarlo, fue el morbo de la censura lo que le llevó a ser tan popular y tan demandado.

Otro afectado fue Mario Kart 64… si, aunque parezca increíble un Mario sufrió de la más vil de las censuras, los carteles publicitarios. A Nintendo Japón le pareció gracioso a la vez que ingenioso el poner carteles de marcas parecidas a la realidad, una visión que el país de las barras y estrellas no compartió en absoluto.

A partir de aquí la censura toma un interesante rumbo en el que la locura supera las fronteras y un juego es censurado con el clásico sistema de la Bonoloto, si te ha tocado… disfrútala.

En No More Heroes vemos como en el país del sol naciente y en Europa es censurado, mientras que la versión integra lleva al país de la doble moral y puritanismo de salgo (América). Mientras Manhunt 2 agonizaba por salir entre abogados y cursos legales terminó saliendo en todo el mundo con censura.
Mientras Alemania sigue con su cruzada personal de la que nadie la saca haciendo cosas tan absurdas como esta en Left4Dead

De poco le vale a un país en el que de 4 títulos violentos cancela 5.

La reflexión final que tengo es que a pesar de los banales intentos de que los videojuegos sean como esta tira cómica, es una forma de expresión e incluso un arte como otro cualquiera en el que siempre habrá compañías dispuestas a superar las barreras. O al menos veremos a gente que ponga a los que intentan incriminarlos en su sitio como el grandísimo David Bravo.

Esperemos que en un futuro leamos estas cosas y nos riamos todos a gusto en cualquier ámbito en el que afecte esta lacra medieval.

No