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COCOLADAS
Mundos que imagené con tu película
Acerca de
Cineasta de mi vida.
 
El señor que no tuvo historia
Oscuro traje de chaqueta, zapatos brillantes, corbata correctamente anudada, camisa blanca sin la presencia de la menor de las arrugas.
Lleva un paso rápido por los pasillos marcando cada uno de ellos y haciendo ruido con los zapatos.
Es una de estas personas capaces de mantener la mente en blanco, capaz de no pensar nada, capaz de mirar letras y no leerlas.
Desde su punto de vista todo es digno de mención, aunque no de repetición. Las cosas se piensan una sola vez.
Cree en la célebre frase de "lo bueno, si es breve, dos veces bueno".
Cuando era niño se había limitado a saber que existía, sin haber mostrado interés por la historia de la cigüeña que trae a bebés de París, sin haber pensado que vino del amor de sus padres, sin que éstos hubiesen hecho nada por despertar su curiosidad
Nunca destacó en nada.
Los resultados escolares se mantuvieron en el notable, los universitarios también; ningún sobresaliente, ningún suspenso.
Los martes y los jueves, clase de natación. Los sábados jugaba al tenis, costumbre que aún conserva.
Todos los veranos viajaba con sus primos a una casita al sur de España cerca del mar. En navidades practicaba esquí en Los Alpes. Formaba parte de la rutina anual.
El día de su decimoctavo cumpleaños bebió su primera cerveza, se sorprendió con una película de terror y perdió su virginidad. Terminó con su infancia después de haber soplado las velas del pastel de la fiesta de cumpleaños, fiesta a la que asistieron chicos correctos, buenos, finos, guapos y educados.

Su vida se mantiene, no sabe donde se sitúa el centro de gravedad pero es consciente de que existe.

Tiene carisma. Atrae a mujeres con su elegancia, pero el amor hacia ellas nace cada noche para morir con el sonido del despertador que anuncia que el día ha comenzado. Jamás ha permitido que la velocidad de las palpitaciones de su corazón aumenten por nadie. Siempre ama con lógica.
No compra rosas,no confunde con margaritas, si ha de regalar flores, serán tulipanes.

Una educación esquisita.
Días con
Su vida se mantiene, no sabe donde se sitúa el centro de gravedad pero es consciente de que existe.

Envejecerá, y un día, no ha temprana edad ni demasiado tarde, morirá. A sus familiares le será indiferente incinerarlo o enterrarlo aunque acabará en una tumba elegante, que no llamará la atención y que nadie que pasée ante se detendrá a observar por algún motivo concreto.
No