logotipo

img_google
COCOLADAS
Mundos que imagené con tu película
Acerca de
Cineasta de mi vida.
 
El reencuentro con el escritor
Sonaba Blossom Dearie.
Benjamín, el escritor, y Merceditas, su joven amiga, mantenían una agradable conversación.
El encuentro había tenido lugar varias horas antes, aunque el tiempo había fluido muy rápido y apenas se habían percatado del paso de éste.
Benjamín había vuelto de Birmighan, la ciudad de los paisajes industriales, donde había pasado alrededor de un año con la compañía de la Jackson, de las visitas de algún que otro amigo y de los tantos anónimos que uno puede disponer en cualquier lugar. Su objetivo en la ciudad, entre otros, había sido el de continuar sus estudios filólogos hipánicos en la mágnica facultad.

Éste, era el reencuentro de una amistad comenzada en la distancia.

-Ahaaa, aquí está- decía el escritor mientras alzaba la mano próxima alcanzar su novela.- Vaya, veo que la has trabajado mucho- Podía observarse el desgaste de las páginas del libro, lo que demostraba que había sido llevado a más de un lugar y que se había manoseado. -¿Sabes? Me encanta ver mi libro así, es muchísima mayor la satisfacción que cuando lo encuentro tal cual lo compraron-.
-¿Sí?- rió Merceditas.
- Gunnar- refiriéndose a uno de los personajes principales de la novela- es "él", ¿no?
-No, ya no.
-¿Ya no? ¿Y por qué antes sí?
-No sé... Sus gestos, su forma de actuar, su excesiva independencia... y que él estaba en todas partes, tal vez.
-Pero yo siempre preferí a Bibi, ella es mi personaje favorito.
-¿Por qué?
-Porque es la más feliz, quizás no es tan sofisticada, puede que no sea tan interesante como Isabella, sin embargo, ella con su sencillez tiene un mejor final.
-Sí, eso sin lugar a dudas. Pero, ¿has observado que siempre que hablan de ella lo hacen dubitativos? Siempre entre interrogaciones- y mientras decía esto hojeaba el libro buscando algo concretamente.
Se incorporó en la silla del escritorio, y comenzó a leer:

"-¿ Como puede divertirte tanto?
-¿Bibi? Es sólo una niña...
-Lo sé. Ni siquiera tiene edad para tomar Campari.
-Me rescata de tanto arte...-Isabella se interrumpe- Sí, necesito su mirada superficial de vez en cuando.
-Superficial, claro. Ella no es intelectual.
-No, no lo es. Por eso te quiero a ti, Gunnar.
-Sí. Bibi es un pasatiempo.
Se abrazan y se besan, y vuelven a abrazarse y se acuestan juntos.

-Bibi... oh, Bibi...

Bibi detiene el coche en un terraplén. Por primera vez se asusta de sus pensamientos, de lo que puede llegar a pensar. ¿Empieza a a paracerse a Isabella? De ser cierto, no sería ni más ni menos que la consecuencia lógica y esperable de pasar tanto tiempo juntas. Sacude el volante con fiereza. Sí, recela de Isa y de su primo, porque no son claros y juegan con las palabras y con las personas. Y naturalmente, ella se incluye en este último grupo. Se inclina sobre el volante, y llora."


De haber sido un buen momento Merceditas se habría sumido en sueños escuchando de fondo los cuentos inventados por su amigo y que él mismo leía con su relajante voz, que tanta seguridad le transmitía.

Merceditas, al lado de Benjamín se siente muy segura a la vez que pequeña, y escuchandole es consciente de todo lo que le queda por aprender y de cuan poco sabe.

Benjamín, al igual que Jaime, el pintor; es como el hermano mayor que siempre quiso tener. Porque, aunque todos estén convencidos de que es una chica totalmente adulta, madura y responsable, en el fondo, no es más que una niña pequeña que necesita de mimos y la protección de sus mayores.

A ti, escritor.
No