logotipo

img_google
La otra cara de Finanzas.com
Acerca de
Al margen de la disciplina estrictamente económica y financiera, existen otras tantas que no entran en los gráficos y por las que hay que dejarse persuadir de tanto en cuando, por salud oigan. De esas otras tantas nos ocuparemos (y digo "nos" porque este es un blog a cuatro manos) con agrado y no con menos gusto, de darles ligeros y comedidos apuntes, casi de refilón, para que sean ustedes quienes cuestionen y creen disyuntivas...Ya saben, "lo importante es no dejar de hacerse preguntas". (A.Einstein)
Sindicación
 
Inspirar... expirar...
¿Habéis visto la nueva campaña de Coca-Cola Light? ¿La que lanza el eslogan “eres lo que bebes”? Y más concretamente… ¿habéis encontrado ese incalificable anuncio que pide un aplauso para la que no espera a que un hombre le llame, sino que llama ella y le invita a salir?

Desde luego que el que ideó el mensaje demuestra tener muy poquita psicología. El problema de las llamadas hombre – mujer es, en definitiva, un conflicto de intereses y expectativas.
Ella espera que él le llame pero como no lo hace descuelga el teléfono… pero es que él no la llama porque no quiere hablar con ella y, por lo tanto, espera no recibir su llamada.

¿Conclusión? A no ser que el individuo en cuestión no se pusiera en contacto con la susodicha porque se hubiera visto envuelto en un tiroteo, hubiera fallecido su tortuga de agua o porque perdiera la uña del dedo gordo del pie izquierdo en un aparatoso accidente de aviación, los motivos de su silencio se deberán a que no quiere cuentas con ella. Se mostrará antipático y desinteresado y tomará el primer vuelo a Tegucigalpa, por lo que la interfecta probablemente se tendrá que someter a una terapia de autoafirmación de personalidad y recuperación de la dignidad.

REACCIONANDO ANTE LO INESPERADO

Yo también sufrí el otro día un conflicto de perspectivas.

Acudí a la exposición Aire comprimido en la Casa de América. La verdad es que no sabía qué podría encontrar allí, fui absolutamente a ciegas pero desde luego que nunca habría imaginado lo que allí había.

La muestra es asombrosamente simple, con tan sólo dos salas no más grandes que el salón de mi casa. En la primera de ellas, sobre la pared, una proyección va cambiando, mostrando distintas personas tocando con diferentes instrumentos melodías muy tristes. Cada vez uno nuevo, pero siempre tocando una música angustiosa.

En la siguiente sala otras tres proyecciones. En la primera un afilador inmóvil, inmutable, absolutamente concentrado en afilar la hoja de un enorme cuchillo de carnicero, sin mover más músculos que los de sus brazos, moviendo de un lado a otro la pieza y lanzando ese grito característico de la piedra del afilador.

En la siguiente, dos japoneses vestidos de militar dejaban pasar el tiempo y el silencio subidos a un pedestal. A su lado había una gorra para echarles monedas, pero ellos cambiaban su posición inesperadamente y sin que nade les pagara.

En la última, un albañil cortaba un adoquín en medio de un incómodo chirrido levantando una densa nube de polvo blanco.

ESPACIOS COMUNES

Lo común a las cuatro proyecciones era que todas se desarrollaban en el mismo espacio: una habitación vacía, de paredes blancas y suelo destrozado con un lavabo y algunas tuberías como único mobiliario. Era el estudio de trabajo del autor, Daniel Chust Peters, y los “actores”, personas sacadas de la calle, músicos de parque y de metro, “estatuas humanas” de los paseos, albañiles y afiladores de las aceras.

El motivo de esta extraña composición responde al curioso método de trabajo de este artista:

1- tengo una idea, reproduzco mi taller.
2- no tengo ninguna idea, reproduzco mi taller.
3- tengo otra idea, reproduzco mi taller.

Desde luego no puede ser más variada.

¿Que cómo reaccioné yo a esta ruptura con mis propias expectativas? Pues aunque penséis que estoy loca, emocionándome un poco. La soledad de esas personas, la música, ese ruido con el que tienen que trabajar, esas nubes de polvo que les ocultan, esa indiferencia con la que diariamente pasamos por su lado…

Al día siguiente, cuando lo contaba, la gente me miraba como si se me hubiera soltado algún cable. ¿Pero a quién se le ocurre poner un título así a una exposición tan absurda? - me decían. Claro, que supongo que otros llorarían de la emoción al ver el montón de paja literario de Un nuevo y bravo mundo, ante el que yo sólo fui capaz de abrir la boca y alucinar. Pensé incluso en grabar la música para colgárosla aquí para que me comprendierais, pero ya sabéis que hay un pequeño impedimento llamado “legalidad” cortándonos las alas.

Todavía podéis ir a verlo, hasta el 26 de febrero, por si os pica la curiosidad. Además vais sobre aviso, no temáis sufrir un colapso nervioso como cuando no os llaman (o sí) por teléfono.

Y ahora sí, no os cortéis, llamadme rara.


 
La feria de las maravillas
El otro día estaba leyendo un libro sobre el pintor Salvador Dalí y descubrí que en la página web del Consejo General del Notariado de España, en el apartado de testamentos notariales abiertos, se afirma:

“En cuanto al secreto sobre el hecho de haberse otorgado testamento o sobre el contenido del mismo, basta lo antes explicado. Sólo conviene recordar un hecho real: ¿Supo alguien el contenido del testamento de Dalí, tan deseado de conocer, en vida de éste? Si el testamento de Dalí se mantuvo en secreto, también se mantendrá el suyo.”

La verdad es que no sé si calificar el ejemplo de original o de absurdo. Según la RAE, un testamento es una “declaración que de su última voluntad hace alguien, disponiendo de bienes y de asuntos que le atañen para después de su muerte”.

Y como ya se sabe, el pintor ni fue enterrado donde deseaba (el castillo de Púbol), ni de la manera que le hubiera gustado (en la absoluta intimidad) y después se pelearon encarnizadamente unos y otros por la herencia del artista. Viendo esto, a mí me parece que cualquier atisbo de legalidad en el sistema notarial es pura casualidad. Y que no me venga aquí ahora ningún notario a pedirme cuentas que yo no digo que no haya gente muy decente y muy honrada… pero a las pruebas me remito.

ARCO 06

Concentrada pues llevo en la fidelidad a la realidad de las múltiples expresiones del hombre desde que leí esto, y más aún desde que visité ARCO.

Desde luego que aquí nada, o casi nada, deja indiferente. Puede gustar mucho, puede ser desagradable, tierno, inquietante… Puede enfadar, puede hacer reír, puede sorprender… O puede provocar todas estas sensaciones a la vez.

Para empezar, nada más llegar me llevé la primera sorpresa: todo el mundo podía hacer fotos a cualquier cosa. Yo, que me había colocado mi pase de prensa casi pegado en la frente por si me decían algo, de repente veo a una niña de no más de 8 años haciendo una foto a un enorme bebé hinchable. ¿Pero qué lógica tiene que en cualquier museo en el que no pagas más de 5 euros para entrar no te dejen casi ni respirar cerca de las obras y aquí, que tienes que apoquinar 30 euros en la entrada, hagan fotos hasta los animales de compañía?

En fin, dejémoslo.

La muestra se distribuye en dos pabellones inmensos en los que más de tres mil artistas exponen sus lienzos, esculturas, vídeos, montajes o fotografías de las más diversas técnicas y sobre los más dispares temas.

¿Qué impresión saqué entonces de este “mogollón”? Según Francisco Umbral, desde su columna de El Mundo, “ARCO es una feria del todo vale que cada vez vale menos”. Yo, la verdad, es que salí muy contenta porque el arte contemporáneo es mi favorito. Sin embargo, (yo y los peros, ya sabéis), en algunas creaciones sí es cierto que llevan muy al extremo la libertad de expresión.

APOLOGÍA DE LO IRRACIONAL

Lo digo especialmente por el absolutamente repugnante montaje titulado Niños, realizado por un autor de cuyo nombre no quiero acordarme, porque me niego en rotundo a dar publicidad a un individuo capaz de montar lo que parece un hospital abandonado con niños pequeños muertos en descomposición.

Dejando eso aparte hay muchas cosas originales que destacar, como por ejemplo el tractor hecho con cartones, el coche de Mariscal, que parece sacado de un cómic de Dick Tracy, un cuadro hecho con piezas de tela vaquera, una silla llena de pequeños soldados o un post – it , de metal y algo más grande pero un post – it a fin de cuentas.

REENCUENTROS

También me hizo mucha ilusión ver a mi amigo Núñez Gasco, el del microchip canino en el brazo. Tenía allí una curiosa composición formada por lápidas en las que “descansaban en paz” todas las ideas que no le han dejado desarrollar a lo largo de su carrera artística asegurando que el que adquiriera una de ellas se comprometía a financiar la idea en cuestión. Si en lugar de eso se limitaba a colgar la pieza en su salón, condenaría al olvido la obra en ciernes definitivamente.

Asimismo estaban por ahí rondando las tremendas bolas verdes y la grieta llena de libros de la galería de Oliva Arauna, donde experimenté mi primer acercamiento (o distanciamiento) al arte moderno. O los cuadros aquellos de Un nuevo y bravo mundo en los que jovenzuelos de quince años seguían degollándose entre sí.

¿Lo más destacable? Sin duda el cuadro Discordia internacional, en el que se explica que en Japón la palabra ETA es un término prohibido (por tanto esta obra no se puede exhibir allí) que designa a una antigua casta social que sigue siendo rechazada. Por su parte, la palabra GAL se refiere a un tipo de chicas estudiantes que se maquillan exageradamente para ir por las calles. El objetivo del autor es representar la posibilidad de que las personas se mezclen, provengan de donde provengan, aunque no puedan comprender ni sentir en su propia piel los problemas sociales del contrario, no ya a nivel racional sino totalmente visceral.

Con este mensaje os dejo, para que lo rumiéis y lo meditéis bien… y si no llegáis a ninguna conclusión más o menos “útil” quedaros con la frase más simple pero más cierta del grupo de pizarras que había en uno de los pasillos: “No debo perder la alegría”.









 
Fiebre del sábado noche
Como hacía mucho tiempo que no iba a ningún sarao glamouroso de esos a los que asisto a veces, el sábado me fui a conocer la discoteca Buddha del Mar, esa que ahora está tan de moda entre el famoseo.

Lo malo de estos sitios es que se divinizan, se sobrestiman y se colocan como un templo de efebos y mujeres despampanantes. El reino del lujo, la elegancia y la distinción propios de la galaxia de las estrellas del papel couché.

Pero una vez más no, no y mil veces no.

LA INNOBLEZA DE LO NOBLE

Para empezar, al llegar hay una pequeña explanada para aparcar a la que no puedes acceder a no ser que conduzcas un coche de al menos doscientos mil euros. En el caso de llevar un coche más modesto hay que subir por un camino de cabras, porque es lo que es realmente, empinado y lleno de piedra, muy poco apto para los tacones que habíamos elegido para no desentonar con el lugar.

Llegamos a la puerta y segundo shock. ¿Alguien me puede decir qué pinta en la entrada, entre tanta planta y tanto busto de Buda una pegatina de respetable tamaño de Securitas Direct? ¿Pero nadie se ha dado cuenta de lo feo que queda? Además, ¿qué necesidad hay de poner seguridad en una discoteca en la que seguramente harán caja cada noche y se llevarán la recaudación a algún banco o similar? Además, desde que suene la alarma hasta que lleguen las fuerzas de la ley al lugar del crimen, (en el kilómetro 8, 700 de la carretera de La Coruña), los ladrones tienen tiempo de llegar, robar, marcharse, volver ¡y robar otra vez!

La decoración está muy cuidada. Tiene una impresionante terraza para el verano, ya hora para los fríos, plantas, lámparas de inspiración árabe, camas balinesas, sofás y muchísimos budas por todos lados; que no sé yo qué profana más el espíritu religioso, si las caricaturas de un triste redactor danés o una morena contoneándose en minifalda junto al busto del de las Cuatro Verdades, que si hasta ahora eran:

- la realidad del mundo es dolor
- el origen del dolor es el deseo
- la liberación del dolor se puede alcanzar mediante el nirvana o extinción del dolor
- el camino para el nirvana es el dharma, la ley

El trozo de madera este lanzó en ese momento una quinta y definitiva:

- la ley, el mal, la realidad, el nirvana y el dolor del hombre es el trozo de tela de esta señorita.

LOS PROTAGONISTAS DE LA PRENSA DEL HÍGADO AL COMPLETO

Ya dentro vimos que en lo de los famosos, (de mayor o menor calidad, en eso no me meto), no nos habían engañado. El Real Madrid había ganado y allí estaban Baptista, Roberto Carlos, Woodgate e Iker Casillas con su novia Eva González. También Beckham, con la consiguiente Ana Obregón que llevaba un vestido más rojo, más ceñido, más escotado y más corto de lo que soy capaz de soportar, Vania Millán, Alejandra Prat, Malena Gracia, Michel Brown y ese periodista deportivo que se deja llamar “Pipi” sin su Terelu, que no pongo sus nombres completos como venganza por permitir que las gente les llame así.

Por supuesto todos ellos estaban a buen recaudo en los diferentes reservados del local, excepto Ana Obregón que de vez en cuando bailaba, (por llamar de algún modo a esa combinación de cara presa de la catarsis y esos aspavientos con los brazos como si le faltara el aire), en un punto estratégicamente situado frente al sofá en el que charlaba Beckham. Casualidades de la noche...

Seguro que diréis… “no me creo nada, esta se lo está inventando todo”. Ya visteis que en la fiesta de Joy sí que traje “pruebas” y puedo prometer y prometo que me llevé la cámara de fotos también en esta ocasión, pero sintiéndolo mucho, y esperando que no sea motivo de suicidio para ninguno de vosotros, no pude fotografiar a nadie porque un camarero solícitamente me suplicó que no usara la cámara porque “el público” se podía molestar… ¡Además, con tanto tomate mojado en salsa rosa ya les tenéis muy vistos!


 
Èrase una vez, hace 4.500 años, en Egipto...
No quiero ganarme antipatías de nadie pero cada vez me doy más cuenta de que España es un país de tontos.

¿Qué por qué soy así de tajante? Esta mañana he ido a ver la exposición Faraón, en el Centro de Arte de la Fundación Canal. Como sabréis, porque lo han anunciado a bombo y platillo por tierra, mar y aire, la muestra comprende una selección de 120 obras (joyas, estatuillas, bloques de fachada, un sarcófago…), procedentes del Museo del Cairo, algunas con más de 4.500 años de antigüedad, con las que se acerca al visitante a la figura del faraón en su función de rey, de mando perfecto, casi divino, absolutamente infalible.

Se trata pues, de una gran oportunidad para todos los que sientan curiosidad por el arte egipcio, los que deseen aprender sobre el tema, los que ya lo conozcan y quieran deleitarse con estas piezas… en definitiva, para todos los que tengan cierto interés. ¿Entendieron? Por favor… relean el párrafo… sí, quise decir y dije “interés”.

Según esto, rogaría encarecidamente, y aquí entra en juego los de los tontos, que se abstuvieran de ir todas aquellas personas que simplemente van porque “es muy bonito, es una oportunidad única, tengo que dar envidia a la vecina” y similares. Así seguro que se evitarían colas, aglomeraciones frente a las vitrinas, codazos, niños corriendo, abuelas comentando lo caro que está el kilo de patatas, y demás “accidentes” que tuve que sortear en mi visita a la exposición.

Y es que seamos sinceros, el arte, como los crucigramas, la botánica, o el encaje de bolillos, es una afición muy concreta, que responde a un perfil muy concreto y que si no gusta, puede aburrir profundamente. Por esto, considero absurdo ir a ver cualquier tipo de muestra sólo porque han hablado muy bien de ella en la televisión ya que lo único que se consigue es molestar a los que verdaderamente sí que pretenden disfrutarla.

LOS MUSEOS NO SON PARQUES INFANTILES, (¡LO PROMETO!)

Lo mismo digo para los que piensan que es una buena opción para entretener a los niños un día de fiesta, cansarlos y pasearlos para que no mareen a papá y mamá en casa. La sala de exposiciones es muy grande. Hay mucho que ver, mucho que leer, más que analizar… y yo sólo veía pequeñas fieras haciendo carreras o sentadas en las esquinas con cara de aburrimiento.

Sí recomiendo para los que quieran hacer algo diferente con niños civilizados, que seguro que los hay, que los lleven a ver la proyección que se visiona en la pirámide que han construido junto a la entrada. En ella puede verse en tres dimensiones el interior de una tumba auténtica que unos científicos ingleses muy listos han introducido en un scáner.Gracias a esto nos cuentan el nombre del interfecto, su profesión, su sexo, su edad, cómo murió (esto último me creó algunas dudas porque no vi yo muy claro el razonamiento, ya me diréis los que lo visitéis…) y no nos dan el número de su documento nacional de identidad porque aún no existían.

LA FORMA MÁS BARATA DE CONOCER MUNDO

Conclusión, a todos los que como yo, no se puedan pagar un viaje al país de las pirámides para comprobar si son reales o las plantó allí algún OVNI (como se ha llegado a decir, que además de tonta, la mente humana es muy original), les recomiendo la primera exposición a la que no pongo ninguna pega.

También vale para los que no vayan a ir a Londres… que ya sabemos todos que tienen la mano muy larga los del British para esto del arte antiguo…

Yo lo comprendo y lo respeto, porque estoy segura de que todo obedece a una orden directa de la casa Real británica, que ya que no goza de demasiado respeto, cariño y admiración de sus súbditos se apropia de las representaciones egipcias y griegas… a ver si de algún modo se les pega eso de la divinización del poder.