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La otra cara de Finanzas.com
Acerca de
Al margen de la disciplina estrictamente económica y financiera, existen otras tantas que no entran en los gráficos y por las que hay que dejarse persuadir de tanto en cuando, por salud oigan. De esas otras tantas nos ocuparemos (y digo "nos" porque este es un blog a cuatro manos) con agrado y no con menos gusto, de darles ligeros y comedidos apuntes, casi de refilón, para que sean ustedes quienes cuestionen y creen disyuntivas...Ya saben, "lo importante es no dejar de hacerse preguntas". (A.Einstein)
Sindicación
 
Despedida y cierre
El final de cualquier cosa, lo terminal, lo último, suele ser siempre motivo de tristeza, enfado, desasoiego… El último día de las vacaciones de verano, la última hora de la fiesta más divertida de nuestra vida, la última página de una gran novela, el último bombón de la caja, el último mono…

Aunque en ocasiones puede ser motivo de felicidad. El último examen, la última entrada para ese espectáculo tan esperado, el último adiós (porque no marcharemos nunca más), el último rayo de sol, que da pie a una noche mágica, la última lágrima, porque al fin nos obstinamos en ser felices…

EL PRINCIPIO DEL FIN

Desde hace varias semanas llevo dándole vueltas a este último post, a las líneas con las que daría punto y aparte a este tablón de quejas, alabanzas, y sí, también sinsentidos, para acabar cayendo en la cuenta de que lo más difícil de comenzar es un final.

Quizás debería haber optado por visitar otra exposición extraña de las mías para despellejarla sin compasión en un último lance de mi recurrente ironía, pero eso sólo sería una burda despedida a la francesa (expresión que jamás comprenderé pues de todo hay en todas las viñas, laicas o pías). Además estaría absolutamente falta de buena educación, lucimiento y protagonismo, y eso, por los dioses, ¡no lo podría soportar!

LAS AVENTURAS Y DESVENTURAS DE UNA AFICIONADA AL ARTE MODERNO

En estos siete meses he intentado comer chocolate, me he codeado con la alta sociedad española, he hecho magia, he visto cine, he ido al teatro y he tratado de entender el arte contemporáneo. También celebré la Navidad, hice creer a Anthony Blake que me engañaba, me he colado en ARCO, me he emocionado, me he decepcionado, he disfrutado, reído y llorado.

¿Y con qué objetivo? Hacer la crítica menos objetiva posible. La ausencia de declaración de intenciones en mi apertura no fue un olvido no, tan sólo respondió a mi propio deseo de no tener que sujetarme a una reglas que más adelante no me podría saltar.

Nadie pues, puede acusarme de ser poco coherente con mis principios ni de ser mentirosa, ya que nada prometí en ningún momento. Tampoco puedo ser acusada de ser poco “científica”, ya que no soy licenciada en historia, ni crítica de arte, ni experta en cine y por ello mis comentarios siempre fueron hechos desde el punto de vista más visceral, nunca juzgando técnicas, composiciones ni personajes, sino sintiendo cada elemento como un regalo o una afrenta a mis sentidos.

Espero que hayáis encontrado momentos divertidos en estas líneas.

Espero haber despertado un mínimo interés por todas esas perlas bizarras que lanza día a día el artista de hoy al mundo.

No espero haberos informado de nada porque deliberadamente en muchas ocasiones cité eventos que ya no podíais visitar (no para que no pudierais constatar mis afirmaciones sino porque como dije en cierta ocasión, esto nunca fue una agenda cultural).

Espero sobre todo que en cierta medida hayáis encontrado la manera de pasar sin llamar, tanto a los eventos de arte, como a la opinión y la crítica, sin olvidar la mente de vuestros interlocutores.

Si he conseguido esto, puedo marcharme con la sonrisa que dibuja la satisfacción del deber cumplido.

Y si no es así, ya sabéis, ¡me da igual!


Hasta siempre
Cristina H




 
Comentario:
Te vas... y se supone que tengo que superarlo sin la ayuda de un psiquiatra.

Muy bien, déjame aquí con este desastre a mi alrededor, ya me las apañaré como siempre hago, intentaré construir algo medianamente estético con los restos del naufragio y la inestimable ayuda de mi navaja suiza...que esa no me abandona, no como otras.

Menudo desastre, voy a tener que gastarme la pasta en museos para culturizarme, con lo barato que me salía meterme en el blog. Chiquilla que tengo que pagar el alquiler...no me hagas esto.

No te voy a hechar de menos...porque vas a volver.
 
Comentario:
Es una lástima que se cierre uno de esos blogs que cuenta cosas más que interesantes...si te lo piensas, a más de uno nos hará felices de verte de nuevo.
De todas formas un beso y mucha suerte.
Adrià Urpí
 
Comentario:
Hola Princesa. Una vez más has demostrado que eres más que crítica pulida con la más fina ironía, has demostrado que hasta para las despedidas tienes estilo, y eso es difícil de encontrar.

No se que vendrá después de estas líneas, pero se nota la huella que Cristina H, ha dejado en estas Finanzas, donde el arte ha sido expuestos por otros ojos, diferentes a los de los críticos de siempre.

Quisiera inventar versos nunca oidos, o palabras nunca dichas para expresar una despedida diferente, algo que te diga lo que realmente se te va a echar de menos, pero mi elocuencia no es apropiada en las despedidas. Por eso no te diré adiós Princesa de Finanzas, te dire un hasta luego, donde la esperanza se guarda para poder leer otras líneas tuyas en las que se hable de cualquier cosa.

Un beso Princesa.
 
Comentario:
A los que se fueron, a los que no vemos. A todos con los que compartimos
momentos gratos, ingratos y alegrías. A esos que sin saber ó sabiendo no se han despedido. A todos por igual os espero alegres y dispuestos.

Como dicen conocidos hay muchos compañeros menos y amigos... buff...amigos!!

Brindemos y como bien dice: que no quieres nada más de mí, no me importa ya sabes donde estoy. Que te fuisteis sin decir adiós, no lo tengo en cuenta... bienvenida!

Así es la vida, de caprichosa, a veces negra a veces color rosa. Te quita, te pone, te sube, te baja.

La soga bien guardada, en tu recuerdo la sanación del alma.

Así es la vida “Princesa”, así es la vida de caprichosa.
No