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La otra cara de Finanzas.com
Acerca de
Al margen de la disciplina estrictamente económica y financiera, existen otras tantas que no entran en los gráficos y por las que hay que dejarse persuadir de tanto en cuando, por salud oigan. De esas otras tantas nos ocuparemos (y digo "nos" porque este es un blog a cuatro manos) con agrado y no con menos gusto, de darles ligeros y comedidos apuntes, casi de refilón, para que sean ustedes quienes cuestionen y creen disyuntivas...Ya saben, "lo importante es no dejar de hacerse preguntas". (A.Einstein)
Sindicación
 
Los madrileños se llevan mal
Que el hombre es el animal más extraño de todos, ya se sabía, pero el español y en concreto el madrileño, lo es mucho más.
Para comprobar esto, basta con echar un vistazo a las calles de Madrid: La población madrileña es el máximo esponente del prejuicio y el estrechamiento mental, -y eso que, menos mal, somos la capital del reino...-
En las calles de Madrid hay estratégicamente colocadas unas verjas electrificadas invisibles. Semejantes armas de destrucción masiva existen para que los diferentes subgrupos, con sus costumbres y clases, habiten sin mezclarse. Eso sí, la mayoría de las veces despreciándose entre ellos según dicta una normativa, infundada y absolutamente falta de fundamento, sobre la superioridad y la inferioridad de todos ellos. Como si de una reunión de la OTAN se tratara, esas en las que todos están presentes en cuerpo pero no en ánimo.

MADRID ES LO MEJOR Y PUNTO

A pesar de todo, el “gato” se siente muy castizo y defenderá su ciudad con uñas y dientes –sobre todo cuando alguien le diga, como recientemente se me dijo a mí, que Madrid es un pueblo en mitad del campo-.

Pero, ¿qué habría de cierta en esta última afirmación? Cuando he viajado fuera de la piel de toro -que bien curtida que está, porque si no nos entendemos dentro de nuestra Comunidad, mucho menos fuera de ella-, la situación es siempre la misma. Salvado el trámite sobre nuestra nacionalidad, ya que al español medio, y debido a algún mecanismo de la ciencia de la generación espontánea que no conocemos, le surge un cartel en la frente que dice “SOY ESPAÑOL” (y además hago mucho ruido), la pregunta llega: - You are from Barselona, aren’t you?
Y es que aunque nos duela, Barcelona es mucho más cosmopolita y representativa -y eso, estoy segura de que es porque se llevan mejor que nosotros-.

MODOS DE PASAR LA TARDE

En fin, que me lío... Enmimismada en estas teorías me dirigía yo al Museo Reina Sofía el sábado. La verdad es que no iba a ver ninguna exposición en especial, pero los sábados por la tarde la entrada es libre, y ya se sabe que yo en cuanto se regala algo...
Me di cuenta de que medidas del tipo “museos gratuitos los fines de semana” a buen seguro debían responder a algún nuevo método de acercamiento intercuidadanil. Personas de todo tipo, edad, sexo y condición (parezco un artículo de la Constitución Española), se mezclaban con el arte, sin arrugar el hocico ni mirar por encima del hombro. Qué reconfortante.

Con todo, sólo permanecí allí unos 40 minutos. Lo justo para poder ver la película “Un perro andaluz” de Luis Buñuel y Salvador Dalí, que se proyecta en una pequeña sala, en la que una pequeña multitud de madrileños compartíamos la sensación de hacer lo mismo durante unos minutos.

Al salir y tomar mi coche, envuelta en una agradable nube de concordia, un coche me devolvió a la realidad cuando su conductor casi me arrolla mientras me gritaba –con cara de madrileño-: ¡En esta ciudad conducís como...!¿Cómo? ¡Pues como madrileños!
No