logotipo

img_google
La otra cara de Finanzas.com
Acerca de
Al margen de la disciplina estrictamente económica y financiera, existen otras tantas que no entran en los gráficos y por las que hay que dejarse persuadir de tanto en cuando, por salud oigan. De esas otras tantas nos ocuparemos (y digo "nos" porque este es un blog a cuatro manos) con agrado y no con menos gusto, de darles ligeros y comedidos apuntes, casi de refilón, para que sean ustedes quienes cuestionen y creen disyuntivas...Ya saben, "lo importante es no dejar de hacerse preguntas". (A.Einstein)
Sindicación
 
La magia no sólo es cosa de niños
Después de un día de fiesta, la inevitable pregunta al llegar al trabajo hoy ha sido ¿qué hiciste ayer? Lo que no me imaginaba yo es que mis planes originaran semejante estupor en mis compañeros.

Sí, ya sé que soy algo más jovencita que ellos... ¡pero no es para tanto!

DÓNDE IR UN DÍA DE FIESTA...

En fin, supongo que ya os habrá picado la curiosidad a vosotros también por saber lo que hice... y si no es así yo os lo cuento igualmente porque si no lo digo... ¡reviento! ¿Preparados? Bien, asistí a un espectáculo de magia.

¿Sorprendidos? Yo en un primer momento me sentía ridícula y estaba segura de que saldría con un globo en la mano y pisoteada por cientos de fierecillas con la boca –aún- manchada de chocolate.

Pero salí encantada, aparte de porque el espectáculo fue de lo más entretenido (y no, no vi ningún niño), porque donde de verdad había magia era en el local. Se trata de un pintoresco sitio llamado Artépolis, situado entre la plaza de Lavapiés y Atocha (más o menos desde mi nula orientación).

Tuve la suerte de que mi acompañante conociera al dueño, que nos enseñó todos los rincones de este exponente de la sociedad multicultural que en la calle pretendemos ser, sólo que aquí, sí se consigue. Y lo consigue porque todos los tipos de cultura son válidos aquí. No sólo se imparten clases de expresión corporal, danza del vientre, maquillaje para televisión o escritura árabe, sino que se exponen las obras pictóricas o fotográficas de sus alumnos, se proyectan cortos, se dicen monólogos cómicos, se escriben guiones y además... ¡¡SE TOMAN COPAS!!

COMO VICTORIA BECKHAM EN LA BOUTIQUE DE DOLCE & GABBANA

En definitiva, “un cajón desastre” muy organizado en el que había algo muy parecido a un Yelmo de Membrino colgado sobre la puerta de “No pasar”, que no me preguntéis por qué pero me pareció que resumía el espíritu de todo aquello. Por esa puerta, por supuesto, también pasé, y es que ya se sabe... unos se cuelan en el teatro, a otros les cierran centros comerciales para comprar a sus anchas y otros, los más afortunados, pasamos de colarnos en el baño o en la cola del fatídico ‘super’a ser invitados de excepción de este curioso lugar.

Seguro que a aquellos magos, que venían de la escuela de Ana Tamariz, pronto se les puede ver en la Sala Houdini, otro templo de la magia (y no me acusen de hereje que hay muchos tipos de templos), en el que tampoco me importa disfrutar como una niña pequeña, y en el que he visto personas que ya peinan canas junto a algún tierno infante de unos 9 años, que tampoco desentonaba.

En fin, espero haberos convencido de que mi noche no fue tan extraña, si no es así, - que tampoco me quita el sueño - espero que os animéis, si no a acudir allí, a planear algo diferente para este fin de semana. A lo mejor descubrís nuevas aficiones (en Houdini celebran sesiones de espiritismo que es un entretenimiento como otro cualquiera), y dejáis la rutina de “brokers” para que un conejo mágico rompa la copa de vuestra chistera...
 
No