el jardín de Lola

El gris que todo lo devora, antes de entrar, pide permiso al corazón.
El gris que desangra a la sangre, antes de comenzar a chupar, espera a que ésta le diga dónde.
La tristeza, antes de compartir sueño, a de ser invitada.
Desde el principio sabíais que no se pueden destrozar los colores de un corazón, a no ser claro, que él mismo decida ser descoloreado con gris. Ésa es vuestra mayor mentira, hacéis creer a otros corazones que están vacíos como vuestros ojos, y sin que se den cuentan os dejan entrar y se olvidan de latir viendo como empujáis a los sueños por los precipicios de cemento y alquitrán.
YO (primera persona del plural), desde dentro de vuestro laberinto, os enseño mi jardín, mis colores, todo lo vivo que no tenéis, y desde dentro, os infecto con el virus que lo aniquilará todo, cómo un gusano de píxeles, como una de vuestras mentiras, cómo vuestras bombas, cómo vuestros ejércitos, cómo vuestras leyes.
Os miro a los ojos delante de las puertas del infierno y os digo:
El futuro lo escribe la imaginación
Y yo ya he imaginado.
Salamacatrana y Dragón