Cuando Dios hizo el Edén pensó en Cuba...
LUNES, 16 DE ABRIL DE 2007
Parecía que el temporal quería acompañarnos en nuestro último día de playa, pero no estábamos dispuestos a perder ni un rayo de sol caribeño, así que tras desayunar y comprobar que en la playa era imposible estar, nos trasladamos a la piscina y... menuda mañana de piscina!!!
Américaaaaaaaaaaaa... es Americaaaaaaaaaaaa
Todo un inmenso jardín, eso es Américaaaaaaa
Cuando Dios hizo el Edén, pensó en Cubaaaaa!!!
Empezar con el primer cubalibre a las 10.30 tiene sus consecuencias y es que el ciego general que pillamos no tiene nombre!!! Toda la mañana de la tumbona al agua y del agua a la tumbona con, eso sí, una copa en la mano!!!
¡Dancing into the swimming pool!
Y así pasamos la mañana, haciendo básicamente el idiota!!!
Cuando ya no nos cabía ni una gota más de alcohol fuimos al grill a comer pero eso sí, de postre un daiquirí de fresa, no vaya a ser que pierda el ritmo. Pero claro, el par de listas, llamémoslas S y A, inmersas en una interesantísima conversación con el recoje vasos del hotel siguieron empinando el codito y... medudo pedal!!! jajaja... si es que no sabéis beber!!!
La tarde no fue muy diferente a la mañana, más sol y más ron. Teníamos una supuesta excursión a ver una puesta de sol, pero a find cuentas, el sol se pone en todas partes pero el festival que teníamos montado en la piscina iba a ser dificil de repetir así que pasamos del sol, o mejor dicho, optamos por tomarlo en posición horizontal.
Como en todo el viaje, no habíamos probado la langosta, esa noche teníamos lo que alguien bautizó cena de gala (después de la gran mansión de lujo y la fiesta en el yate no podía ser menos).
Ole, ole, ole... qué mudaditos!!! La verdad es que la cena estába buenísima. Crema de marisco, coctel de camarones y langosta, todo acompañado de vino tinto (en mi caso) y/o blanco. Con el postre ya no pude, iba a rebentar!!!
Después de la cenita nos fuimos a tomar unas copichuelas y como era nuestra última noche (¡muerte!) decidimos que saldríamos. Para hacer la gracia, nos unimos a los de ADE, por eso de salir un día todos juntos, así que acabamos en La Rumba bailando cubaton.
La verdad es que el sitio no era gran cosa, aunque también hay que decir que después de las experiencias en La Habana éramos difíciles de impresionar, pero vamos... que me lo pasé de arte!! Es dificil no hacerlo cuando estás rodeado de tus amigos en una isla en el Caribe!!!
Y así acabó nuestra última noche en Varadero...
Émpezaba a sentirme extraña. Tanto tiempo esperando el viaje y se acababa. No quise pensar demasiado y me fui a la cama, nos esperaba un largo viaje de vuelta...
Colorín, colorado...
Parecía que el temporal quería acompañarnos en nuestro último día de playa, pero no estábamos dispuestos a perder ni un rayo de sol caribeño, así que tras desayunar y comprobar que en la playa era imposible estar, nos trasladamos a la piscina y... menuda mañana de piscina!!!
Américaaaaaaaaaaaa... es Americaaaaaaaaaaaa
Todo un inmenso jardín, eso es Américaaaaaaa
Cuando Dios hizo el Edén, pensó en Cubaaaaa!!!
Empezar con el primer cubalibre a las 10.30 tiene sus consecuencias y es que el ciego general que pillamos no tiene nombre!!! Toda la mañana de la tumbona al agua y del agua a la tumbona con, eso sí, una copa en la mano!!!
¡Dancing into the swimming pool!
Y así pasamos la mañana, haciendo básicamente el idiota!!! Cuando ya no nos cabía ni una gota más de alcohol fuimos al grill a comer pero eso sí, de postre un daiquirí de fresa, no vaya a ser que pierda el ritmo. Pero claro, el par de listas, llamémoslas S y A, inmersas en una interesantísima conversación con el recoje vasos del hotel siguieron empinando el codito y... medudo pedal!!! jajaja... si es que no sabéis beber!!!
La tarde no fue muy diferente a la mañana, más sol y más ron. Teníamos una supuesta excursión a ver una puesta de sol, pero a find cuentas, el sol se pone en todas partes pero el festival que teníamos montado en la piscina iba a ser dificil de repetir así que pasamos del sol, o mejor dicho, optamos por tomarlo en posición horizontal.
Como en todo el viaje, no habíamos probado la langosta, esa noche teníamos lo que alguien bautizó cena de gala (después de la gran mansión de lujo y la fiesta en el yate no podía ser menos).
Ole, ole, ole... qué mudaditos!!! La verdad es que la cena estába buenísima. Crema de marisco, coctel de camarones y langosta, todo acompañado de vino tinto (en mi caso) y/o blanco. Con el postre ya no pude, iba a rebentar!!!Después de la cenita nos fuimos a tomar unas copichuelas y como era nuestra última noche (¡muerte!) decidimos que saldríamos. Para hacer la gracia, nos unimos a los de ADE, por eso de salir un día todos juntos, así que acabamos en La Rumba bailando cubaton.
La verdad es que el sitio no era gran cosa, aunque también hay que decir que después de las experiencias en La Habana éramos difíciles de impresionar, pero vamos... que me lo pasé de arte!! Es dificil no hacerlo cuando estás rodeado de tus amigos en una isla en el Caribe!!!
Y así acabó nuestra última noche en Varadero...
Émpezaba a sentirme extraña. Tanto tiempo esperando el viaje y se acababa. No quise pensar demasiado y me fui a la cama, nos esperaba un largo viaje de vuelta...
Colorín, colorado...





