Listen to the radio!
...que se empiezan a extrañar, pronto tendrás que regresar...
1. Estaba cabreada. Me pedían mi código postal para escuchar la radio.
Hace unos días me di cuenta de que al haberme pasado al portátil no tenía el link de Trent FM, una radio de Nottingham. Me lo había dado S el año pasado, por lo del First y tal... me dijo que el solía escucharla cuando estuvo allí y que estaba bastante bien para habituar el oido. Pues eso, que básicamente quería rehabituar a mi oido por aquello de que en fallas me voy unos días a Inglaterra, y además, en realidad la radio estaba bastante bien, me gustaba un programa que hacían de cara a la noche en el que la gente llamaba y contaba historias...
Bueno, a lo que iba que me disperso... el otro día me puse a buscar la emisora y google, que todo lo sabe, me llevó hasta su web y Oh mi sopresa... la nueva legislación sólo les permitia emitir para UK y tenía que poner mi código postal... einch?? Sólo diré que ahora mismo la estoy escuchando. Ya se me ha pasado el cabreo.
2. Eres un cerdito, un guarrete... Pero la culpa no es tuya, es de tu mamá.
Le dijo mi madre a mi llavero de Piglet. Se dio cuenta de lo absurda que había sido su regañina y vino a contarmelo:
He cogido a Piglet y le he dicho que era un cerdito y un guarrete... pero claro, es que el pobre es un cerdo.
Vale madre, dejémoslo...
3. Me siento en mi escritorio, enciendo el flexo y saco los apuntes. Quito el clip que los sujeta y lo dejo en la esquinita del sobre escritorio (ay que ver lo grande que parece la mesa cuando lo quito) y centro los papeles. Paso el programa y empiezo a repetir mentalmente...
De repente veo que tengo una uña rota, voy a por la lima. Ya que estoy, me las limo todas. Unas manos aseadas dicen mucho. Me engancho de nuevo al temario. Soy incapaz de hacer dos cosas a la vez siempre que una sea estudiar, da igual que la otra sea merendar o hacerme dos coletas, soy incapaz. Tengo las manos cortadas así que voy albaño a ponerme crema... Vuelvo a los apuntes. Al rato pienso otra vez en mis uñas. Se me rompen porque las tengo débiles, me digo, y cojo el endurecedor. Ya que estoy en materia, voy a pintármelas. Me pinto hasta las de los pies pese a que sólo las ves las sábanas de mi cama.
Voy pasándo páginas. Cuando van quedando pocas mi atención flaquea. Cojo la genda y la abro. Cuento días... los días que faltan para acabar exámenes, los días que faltan para emborracharme, los días que faltan días para coger ese avión que me llevará a ti... Y ahí ya estoy perdida. Alcanzo un punto de no retorno. Llegados a ese pensamiento tratar de concentrarme de nuevo es inútil, ya tengo mis cinco sentidos puestos en ti.
4. Que Dios os bendiga, que diría Palomar.
Colorín, colorado...
1. Estaba cabreada. Me pedían mi código postal para escuchar la radio.
Hace unos días me di cuenta de que al haberme pasado al portátil no tenía el link de Trent FM, una radio de Nottingham. Me lo había dado S el año pasado, por lo del First y tal... me dijo que el solía escucharla cuando estuvo allí y que estaba bastante bien para habituar el oido. Pues eso, que básicamente quería rehabituar a mi oido por aquello de que en fallas me voy unos días a Inglaterra, y además, en realidad la radio estaba bastante bien, me gustaba un programa que hacían de cara a la noche en el que la gente llamaba y contaba historias...
Bueno, a lo que iba que me disperso... el otro día me puse a buscar la emisora y google, que todo lo sabe, me llevó hasta su web y Oh mi sopresa... la nueva legislación sólo les permitia emitir para UK y tenía que poner mi código postal... einch?? Sólo diré que ahora mismo la estoy escuchando. Ya se me ha pasado el cabreo.
2. Eres un cerdito, un guarrete... Pero la culpa no es tuya, es de tu mamá.
Le dijo mi madre a mi llavero de Piglet. Se dio cuenta de lo absurda que había sido su regañina y vino a contarmelo:
He cogido a Piglet y le he dicho que era un cerdito y un guarrete... pero claro, es que el pobre es un cerdo.
Vale madre, dejémoslo...
3. Me siento en mi escritorio, enciendo el flexo y saco los apuntes. Quito el clip que los sujeta y lo dejo en la esquinita del sobre escritorio (ay que ver lo grande que parece la mesa cuando lo quito) y centro los papeles. Paso el programa y empiezo a repetir mentalmente...
De repente veo que tengo una uña rota, voy a por la lima. Ya que estoy, me las limo todas. Unas manos aseadas dicen mucho. Me engancho de nuevo al temario. Soy incapaz de hacer dos cosas a la vez siempre que una sea estudiar, da igual que la otra sea merendar o hacerme dos coletas, soy incapaz. Tengo las manos cortadas así que voy albaño a ponerme crema... Vuelvo a los apuntes. Al rato pienso otra vez en mis uñas. Se me rompen porque las tengo débiles, me digo, y cojo el endurecedor. Ya que estoy en materia, voy a pintármelas. Me pinto hasta las de los pies pese a que sólo las ves las sábanas de mi cama.
Voy pasándo páginas. Cuando van quedando pocas mi atención flaquea. Cojo la genda y la abro. Cuento días... los días que faltan para acabar exámenes, los días que faltan para emborracharme, los días que faltan días para coger ese avión que me llevará a ti... Y ahí ya estoy perdida. Alcanzo un punto de no retorno. Llegados a ese pensamiento tratar de concentrarme de nuevo es inútil, ya tengo mis cinco sentidos puestos en ti.
4. Que Dios os bendiga, que diría Palomar.
Colorín, colorado...
Comentario:
Yo, de repente, hoy me he dado cuenta de que ayer me dejé el paraguas en el periódico. Y claro, llega un punto en el q no puedes vivir sin paraguas (menos en exámenes, sales tanto...). Y he perdido 10.000 horas duchándome, q modelito me pongo, voy andando q luego no sé dónde aparcar,aprovecho para hablar con media redacción (la otra media no xq libra), luego me voy a sacar dinero, me compro algo...
Dios... acabo de perder la mañana!!!
Dios... acabo de perder la mañana!!!





