Paulino de Quevedo
9/10
Calle Jordán, 7 (Actualizado 8/5/2007)
Si conoces el Restaurante Paulino, de Alonso Cano, que tiene ya 50 años de historia, te puedes hacer una idea de lo que ofrece este nuevo local que ha abierto muy cerquita de la glorieta de Quevedo.
Aquí la diferencia está, sobre todo, en el espacio. Todo es mucho más amplio, moderno y está decorado con muy buen gusto. Techos altos, mesas distanciadas y una cava muy bien surtida de vinos.
El estilo Paulino no deja de ser una revisión de la cocina tradicional, sujeta a una muy buena materia prima. Y los precios no son nada desorbitados. Por 40 euros, comes muy bien. Y te vale tanto para una comida de empresa como para ir en pareja.
La carta cambia muy a menudo. Se salen el tatin de alcachofas, la ensalada de caballa confitada, los pescados, la milhoja de rabo de toro, y los postres basados en sopas de frutas. De cualquier forma, te puedes dejar guiar por el propio Paulino. En la entrada hay una barra en la que sirven un buen menú que ronda los doce euros.
Si conoces el Restaurante Paulino, de Alonso Cano, que tiene ya 50 años de historia, te puedes hacer una idea de lo que ofrece este nuevo local que ha abierto muy cerquita de la glorieta de Quevedo.
Aquí la diferencia está, sobre todo, en el espacio. Todo es mucho más amplio, moderno y está decorado con muy buen gusto. Techos altos, mesas distanciadas y una cava muy bien surtida de vinos.
El estilo Paulino no deja de ser una revisión de la cocina tradicional, sujeta a una muy buena materia prima. Y los precios no son nada desorbitados. Por 40 euros, comes muy bien. Y te vale tanto para una comida de empresa como para ir en pareja.
La carta cambia muy a menudo. Se salen el tatin de alcachofas, la ensalada de caballa confitada, los pescados, la milhoja de rabo de toro, y los postres basados en sopas de frutas. De cualquier forma, te puedes dejar guiar por el propio Paulino. En la entrada hay una barra en la que sirven un buen menú que ronda los doce euros.