Hablo del orgullo.
A veces porque me sobra y otras porque no lo encuentro por ningún sitio. Nunca en su justa medida… Siempre me pierdo intentando buscar el grado en que debo de tenerlo, porque no lo sé.
Hablo del orgullo.
Del dejarte llevar por lo que sientes y olvidarte de tener orgullo, de seguir hablando con la persona que te hizo daño, que te ha hecho sentir mal alguna vez, de alguien a quien no le importan los días que tú has pasado pensando en todo aquello que él ni si quiera imagina. Que es muy bonito perdonar y olvidar y dejarse llevar por lo que sientes, pero que también hace de ti una ingenua en según qué ocasiones.
Hablo también de intentar hacerse el fuerte y pasar página (aparentemente) haciendo ver que algo no te importa, que quizá afortunadamente con el tiempo consiga ser así, pero que de momento no puedes evitar pensar en ello... Pero sin que se sepa.
Hablo del silencio del que debes alimentarte, sólo por no perdonar, por hacerle saber a la otra persona a base de vacíos llenos de nadas… Que aquello te dolió. Porque si hablas, para bien o para mal ya estás dando un paso, ya das a entender que te importa.
Orgullo... ¿Hasta dónde es bueno tenerlo, hasta qué punto se confunde con la dignidad de uno? ¿Cuándo empieza a ser algo insano?
Hablo del no saber qué hacer. Del dudar sobre el perdón (sin un olvido, porque eso sí que no se elige). Que puede ser que sea muy subjetivo, depende de lo que haya pasado… Pero yo hablo en general. Porque en general siempre me pasa…
Te daña alguien que te importa… Y primero tienes clarísimo que se acabó. Pero entras en razón, intentas con tu sentido común juzgar la situación… Y sin querer te pones en el lugar de la otra persona y encuentras las posibles respuestas a los porqués que antes te preguntabas… Y justificas de alguna manera u otra su forma de actuar. Te ablandas… Y cuando lo haces, aparece la otra cara de la moneda, que te dice que no… Que no tienes porqué ponerte en el lugar de nadie, si nadie se pone en el tuyo. Porque igual que tú puedes o tienes que entender porqué se han comportado así, también los demás pueden interpretar tu lugar en la situación. Y ya no sé…….Y siempre, siempre me quedo estancada, y siempre siempre dudas…..
Y si perdono me siento inútil. Se han reído de mí y yo he sido tan tonta de dejárselo pasar, de alguna manera u otra.
Y si no perdono me siento mal por haber acabado algo que en realidad no quería acabar.
Y al final me quedo igual, me siento igual de mal.
Hablo del orgullo.
Del dejarte llevar por lo que sientes y olvidarte de tener orgullo, de seguir hablando con la persona que te hizo daño, que te ha hecho sentir mal alguna vez, de alguien a quien no le importan los días que tú has pasado pensando en todo aquello que él ni si quiera imagina. Que es muy bonito perdonar y olvidar y dejarse llevar por lo que sientes, pero que también hace de ti una ingenua en según qué ocasiones.
Hablo también de intentar hacerse el fuerte y pasar página (aparentemente) haciendo ver que algo no te importa, que quizá afortunadamente con el tiempo consiga ser así, pero que de momento no puedes evitar pensar en ello... Pero sin que se sepa.
Hablo del silencio del que debes alimentarte, sólo por no perdonar, por hacerle saber a la otra persona a base de vacíos llenos de nadas… Que aquello te dolió. Porque si hablas, para bien o para mal ya estás dando un paso, ya das a entender que te importa.
Orgullo... ¿Hasta dónde es bueno tenerlo, hasta qué punto se confunde con la dignidad de uno? ¿Cuándo empieza a ser algo insano?
Hablo del no saber qué hacer. Del dudar sobre el perdón (sin un olvido, porque eso sí que no se elige). Que puede ser que sea muy subjetivo, depende de lo que haya pasado… Pero yo hablo en general. Porque en general siempre me pasa…
Te daña alguien que te importa… Y primero tienes clarísimo que se acabó. Pero entras en razón, intentas con tu sentido común juzgar la situación… Y sin querer te pones en el lugar de la otra persona y encuentras las posibles respuestas a los porqués que antes te preguntabas… Y justificas de alguna manera u otra su forma de actuar. Te ablandas… Y cuando lo haces, aparece la otra cara de la moneda, que te dice que no… Que no tienes porqué ponerte en el lugar de nadie, si nadie se pone en el tuyo. Porque igual que tú puedes o tienes que entender porqué se han comportado así, también los demás pueden interpretar tu lugar en la situación. Y ya no sé…….Y siempre, siempre me quedo estancada, y siempre siempre dudas…..
Y si perdono me siento inútil. Se han reído de mí y yo he sido tan tonta de dejárselo pasar, de alguna manera u otra.
Y si no perdono me siento mal por haber acabado algo que en realidad no quería acabar.
Y al final me quedo igual, me siento igual de mal.
Cerca del final.. Donde todo empieza.
Supongo que mi inspiración ya hizo las maletas.
Se despidieron de mí las noches donde conmigo y la luna te inventaba a través de palabras y construía secretos nuestros a voces, míos sin ser tuyos a la vez, pero nuestros al fin y al cabo.
Se secaron las lágrimas, se acabaron quizá, se cansaron del mismo recorrido; de nacer, crecer y morir en la comisura de mi boca, al principio con la esperanza de tener algún sentido, al final con la impotencia de su inútil existencia… Porque realmente eran inútiles.
Atrás quedaron también mis dedos tan llenos de ganas de ti, de ganas de darte, corrían locos sobre cada una de las teclas… Y sin pensar me salía todo solo.
Ya se marcharon aquellas noches… Ya ha amanecido en mí.
Y con todo esto, le pongo fin a tantos puntos suspensivos con la intención de buscar respuestas a preguntas que solía a hacerme, que se quedaban a medio camino escuchando tus silencios que sólo sabían alimentar a mi obsesión.
Ahora muda, vacía de todo tu ser por dentro… Pero tan y tan llena de mí, abro los ojos y respiro un aire diferente…. Y me gusta. Ahora simplemente vivo.
Porque decidí arropar a mi corazón dormido y dejar que me guiara solamente la razón. Y no me va tan mal.
.... Y aún hoy la ironía de hablarle a él directamente. Como si me escuchara, como si esa fuera aún mi intención.
Que he empezado a restar las ganas de lo demás a todo mi ser y de momento me llevo diez, y eso me gusta. Y sumo mi nombre en mayúsculas y el de la gente que me importa y lo divido por el tiempo perdido… Por los días echando de menos algo que nunca tuve, y consigo arrancarme una sonrisa. Y cuando acabo de recordar, que cada vez lo hago menos, multiplico cambios, momentos diferentes, sensaciones distintas a las anteriores… Y me salen las cuentas porque aparece lo que aprendí de todo eso. Algo bueno tenía que tener ¿no?
Me alegra este cambio, me gusta... Me siento bien conmigo misma porque ya me he curado.... Pero sabiendo que ningún extremo es bueno ¿hasta cuando dejar a un lado la parte bonita del no pensar, el dejarse llevar…?
A veces me pregunto dónde está el límite de la frialdad de mis actos y el cálculo de sentimientos… Sólo a veces, porque no es algo que me importe demasiado, de momento no me está yendo mal así…
Pero hay días en los que me gustaría volverme a dejar llevar por todo eso que puede que esté dentro, que quizá no lo encuentro por miedo a buscarlo. Y sí, sólo a veces me gustaría volver a sentir con tal intensidad... Sin pensar en qué pasará después, en la locura de olvidarse de uno mismo, en la pérdida de tiempo……..
Y se me aparece en la mente aquella frase de Serena que tanto se me quedó… Será verdad que “Todo lo que no se da se pierde”?

Puede que no valga la pena escribir tan lejos de la poesía
todas las palabras que te quiero decir se me rompen en seguida
No me quedan flores, me arrancaron la raíz, se pisaron las semillas.
Me di cuenta tarde que te perdí por pensar que te tenía.
Creo que los bares se deben abrir para cerrar las heridas,
Y todas las noches me acuerdo de ti, y te olvido cada día,
Y vuelvo a ser un loco para sobrevivir a la locura de la vida
Muchas veces la cabeza y a menudo la nariz y una voz que me decía
Déjate llevar..... Si el alma te lleva.. Duele el corazón cuando te lo dejas cerca del final, donde todo empieza.
Donde todo empeiza.. Donde todo todo empieza
Donde todo empieza.. Donde todo todo empieza.
Donde todo empieza... No me sale bien la cuenta de la vida
Donde todo empeiza...o me sobran noches o me faltan días
Donde todo empeiza...Todos los minutos que no he estado contigo
Donde todo empeiza..Ahora son demonios que viven conmigo
Donde todo empeiza..Puedes encontrarme cerca del final
Porque todo empieza cerca del final.
Fito & fitipaldis - donde todo empieza.
Se despidieron de mí las noches donde conmigo y la luna te inventaba a través de palabras y construía secretos nuestros a voces, míos sin ser tuyos a la vez, pero nuestros al fin y al cabo.
Se secaron las lágrimas, se acabaron quizá, se cansaron del mismo recorrido; de nacer, crecer y morir en la comisura de mi boca, al principio con la esperanza de tener algún sentido, al final con la impotencia de su inútil existencia… Porque realmente eran inútiles.
Atrás quedaron también mis dedos tan llenos de ganas de ti, de ganas de darte, corrían locos sobre cada una de las teclas… Y sin pensar me salía todo solo.
Ya se marcharon aquellas noches… Ya ha amanecido en mí.
Y con todo esto, le pongo fin a tantos puntos suspensivos con la intención de buscar respuestas a preguntas que solía a hacerme, que se quedaban a medio camino escuchando tus silencios que sólo sabían alimentar a mi obsesión.
Ahora muda, vacía de todo tu ser por dentro… Pero tan y tan llena de mí, abro los ojos y respiro un aire diferente…. Y me gusta. Ahora simplemente vivo.
Porque decidí arropar a mi corazón dormido y dejar que me guiara solamente la razón. Y no me va tan mal.
.... Y aún hoy la ironía de hablarle a él directamente. Como si me escuchara, como si esa fuera aún mi intención.
Que he empezado a restar las ganas de lo demás a todo mi ser y de momento me llevo diez, y eso me gusta. Y sumo mi nombre en mayúsculas y el de la gente que me importa y lo divido por el tiempo perdido… Por los días echando de menos algo que nunca tuve, y consigo arrancarme una sonrisa. Y cuando acabo de recordar, que cada vez lo hago menos, multiplico cambios, momentos diferentes, sensaciones distintas a las anteriores… Y me salen las cuentas porque aparece lo que aprendí de todo eso. Algo bueno tenía que tener ¿no?
Me alegra este cambio, me gusta... Me siento bien conmigo misma porque ya me he curado.... Pero sabiendo que ningún extremo es bueno ¿hasta cuando dejar a un lado la parte bonita del no pensar, el dejarse llevar…?
A veces me pregunto dónde está el límite de la frialdad de mis actos y el cálculo de sentimientos… Sólo a veces, porque no es algo que me importe demasiado, de momento no me está yendo mal así…
Pero hay días en los que me gustaría volverme a dejar llevar por todo eso que puede que esté dentro, que quizá no lo encuentro por miedo a buscarlo. Y sí, sólo a veces me gustaría volver a sentir con tal intensidad... Sin pensar en qué pasará después, en la locura de olvidarse de uno mismo, en la pérdida de tiempo……..
Y se me aparece en la mente aquella frase de Serena que tanto se me quedó… Será verdad que “Todo lo que no se da se pierde”?

Puede que no valga la pena escribir tan lejos de la poesía
todas las palabras que te quiero decir se me rompen en seguida
No me quedan flores, me arrancaron la raíz, se pisaron las semillas.
Me di cuenta tarde que te perdí por pensar que te tenía.
Creo que los bares se deben abrir para cerrar las heridas,
Y todas las noches me acuerdo de ti, y te olvido cada día,
Y vuelvo a ser un loco para sobrevivir a la locura de la vida
Muchas veces la cabeza y a menudo la nariz y una voz que me decía
Déjate llevar..... Si el alma te lleva.. Duele el corazón cuando te lo dejas cerca del final, donde todo empieza.
Donde todo empeiza.. Donde todo todo empieza
Donde todo empieza.. Donde todo todo empieza.
Donde todo empieza... No me sale bien la cuenta de la vida
Donde todo empeiza...o me sobran noches o me faltan días
Donde todo empeiza...Todos los minutos que no he estado contigo
Donde todo empeiza..Ahora son demonios que viven conmigo
Donde todo empeiza..Puedes encontrarme cerca del final
Porque todo empieza cerca del final.
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