These boots are made for dancing
No hay bailaor que no tenga alguna manía con sus botas. Y desde luego, para ellos, son intocables. No les hables de forrarlas o de cualquier otra modificación sobre el original. Sólo confían en las manos del artesano; que, para la mayoría, es Gallardo. De esto hablábamos la otra noche durante un receso en una cena embrionaria de un nuevo espectáculo de baile.
-El que no tiene problemas es Tomasito (que va a ser uno de los protagonistas del espectáculo)...
Tomasito no usa botas. Baila con zapatos. Con Martinellis.
-Se puede usted probar junto a ese espejo.
-No, no se preocupe. Ni se asuste...
Es cuando ese fenómeno de Tomasito se recorre taconeando la zapatería de arriba a abajo.
Qué arte...
Comentario:
es comprensible, es su material de trabajo





