Existencialismos
No recuerdo desde cuando pero desde que mi mente decidió no parar de pensar, mi vida se basa en darle vueltas a todo lo existencial de mi vida.
Parece que lo único importante es plantearme quién soy, qué hago para evolucionar, para suplir mis carencias como persona, para aliviar traumas, para llegar a obtener reconocimiento por algo, para ser, en definitiva, feliz.
Al final, el problema no es uno sino todos al mismo tiempo. Dinero, falta de tiempo y exceso de tiempo perdido, hándicaps generacionales irreversibles, posibilidades de proyección, habilidad o carencia de ella, ideas irrealizables, soledad, incapacidad para soportar al sexo masculino y gran parte del femenino, falta de libertad en mi entorno, competitividad, ganas de abarcarlo todo...númerosos problemas que no se solucionan pensando en lugar de durmiendo.
Lo único que consigo con todo esto es que mi cerebro no descanse ni un momento. Si no estoy martirizándome con una cosa, lo estoy haciendo con la otra y así es que no se puede ni descansar ni vivir tranquilo y feliz. Siento que por esta reacción de mi mente ante lo que sea que esté reaccionando, me estoy perdiendo cosas (como me ha pasado toda la vida) y que no soy capaz de disfrutar de las pequeñas alegrías, ya que siempre existe una meta mayor y mayor y mayor y las frustraciones pululan a sus anchas por donde quieren y como quieren.
Mi cuerpo se parece cada vez más a una máquina. Ya no sólo mi mente, sino que físicamente creo que empiezo a no tener límite. Todo se basa en estar activo: si puedo salir salgo, si puedo trasnochar y madrugar, lo hago. Tres horas seguidas en casa suponen una ventana hacia la frustración de que no hago nada para mejorar mi vida o que no aprovecho el tiempo para dar rienda suelta a mis inquietudes artísticas.
Lo peor de todo es que de alguna manera y aun pensando así, siento que necesito hacer algo grande por una vez en mi vida. ¿El qué? Ni puta idea.
Parece que lo único importante es plantearme quién soy, qué hago para evolucionar, para suplir mis carencias como persona, para aliviar traumas, para llegar a obtener reconocimiento por algo, para ser, en definitiva, feliz.
Al final, el problema no es uno sino todos al mismo tiempo. Dinero, falta de tiempo y exceso de tiempo perdido, hándicaps generacionales irreversibles, posibilidades de proyección, habilidad o carencia de ella, ideas irrealizables, soledad, incapacidad para soportar al sexo masculino y gran parte del femenino, falta de libertad en mi entorno, competitividad, ganas de abarcarlo todo...númerosos problemas que no se solucionan pensando en lugar de durmiendo.
Lo único que consigo con todo esto es que mi cerebro no descanse ni un momento. Si no estoy martirizándome con una cosa, lo estoy haciendo con la otra y así es que no se puede ni descansar ni vivir tranquilo y feliz. Siento que por esta reacción de mi mente ante lo que sea que esté reaccionando, me estoy perdiendo cosas (como me ha pasado toda la vida) y que no soy capaz de disfrutar de las pequeñas alegrías, ya que siempre existe una meta mayor y mayor y mayor y las frustraciones pululan a sus anchas por donde quieren y como quieren.
Mi cuerpo se parece cada vez más a una máquina. Ya no sólo mi mente, sino que físicamente creo que empiezo a no tener límite. Todo se basa en estar activo: si puedo salir salgo, si puedo trasnochar y madrugar, lo hago. Tres horas seguidas en casa suponen una ventana hacia la frustración de que no hago nada para mejorar mi vida o que no aprovecho el tiempo para dar rienda suelta a mis inquietudes artísticas.
Lo peor de todo es que de alguna manera y aun pensando así, siento que necesito hacer algo grande por una vez en mi vida. ¿El qué? Ni puta idea.
Último capricho.

No he podido resistir la tentación!
:3
Mi doble, mi abuela política y yo.
Tengo un mosqueo de puta madre.
En el último mes ha debido de salirme un doble no muy lejos de aquí, porque no me parece normal lo que está pasando.
Primero, hace cosa de un mes, se me acerca una chica desconocida mientras estaba trabajando y me pregunta si suelo ir de discotecas, que pensaba que era una chica que suele ver ella todos los findes en no se qué antro, que soy igual, que estaba convencida de que era yo y que perdona si te ha molestado.
El jueves pasado me fui con una amiga de compras al nuevo centro comercial de Portugalete. Estábamos fuera, en el parking, decidiendo si nos íbamos o si seguíamos gastando compulsivamente, cuando se abren las puertas automáticas y una vieja nos dice desde lejos "Conozco tu cara!"
En vista de que no le hacíamos mucho caso, lo repitió otra vez y luego se acercó mirándome. "Eres la novia del Jonatan?"
o_O
"No, señora, se confunde"
"Seguro que no? Llevo un rato mirándote y yo diría que eres la novia del Jonatan, el amigo de Fulanito, de Veteasaberdónde"
"Pues no señora, no conozco a ningún Jonatan"
"Ah, pues perdona eh?"
Y ya el remate fué cuando ayer, una compañera de trabajo me pregunta que a dónde iba yo el sábado a las tres y media de la mañana por ahí, cuando yo llegué a mi casa a las doce de la noche y de mi cama que yo sepa no salí, a no ser que me haya vuelto sonámbula y por las noches me vaya de discotecas con el Jonatan y sus amigos!!!
En el último mes ha debido de salirme un doble no muy lejos de aquí, porque no me parece normal lo que está pasando.
Primero, hace cosa de un mes, se me acerca una chica desconocida mientras estaba trabajando y me pregunta si suelo ir de discotecas, que pensaba que era una chica que suele ver ella todos los findes en no se qué antro, que soy igual, que estaba convencida de que era yo y que perdona si te ha molestado.
El jueves pasado me fui con una amiga de compras al nuevo centro comercial de Portugalete. Estábamos fuera, en el parking, decidiendo si nos íbamos o si seguíamos gastando compulsivamente, cuando se abren las puertas automáticas y una vieja nos dice desde lejos "Conozco tu cara!"
En vista de que no le hacíamos mucho caso, lo repitió otra vez y luego se acercó mirándome. "Eres la novia del Jonatan?"
o_O
"No, señora, se confunde"
"Seguro que no? Llevo un rato mirándote y yo diría que eres la novia del Jonatan, el amigo de Fulanito, de Veteasaberdónde"
"Pues no señora, no conozco a ningún Jonatan"
"Ah, pues perdona eh?"
Y ya el remate fué cuando ayer, una compañera de trabajo me pregunta que a dónde iba yo el sábado a las tres y media de la mañana por ahí, cuando yo llegué a mi casa a las doce de la noche y de mi cama que yo sepa no salí, a no ser que me haya vuelto sonámbula y por las noches me vaya de discotecas con el Jonatan y sus amigos!!!





