HABLAR DE PROYECTOS ANTES DE TIEMPO
La mayoría de los autores con el tiempo, y algunos desde el principio, adquirimos manías y costumbres respecto a nuestro trabajo. Desde formas de trabajar hasta la curiosa manía de querer cobrar por nuestro trabajo (¿qué tontería, no?) , etc…Una de ellas, es la del secretismo respecto a nuestros futuros proyectos, costumbre o manía que se adquiere con el tiempo. Porque cuando empiezas te parece una soberana tontería no contar a los 4 vientos lo que estas preparando, después adquieres cierta cautela al ir hablando de ellos, lo cual no quiere decir que en algunos casos no siga pareciendo una soberana tontería mantener un secretismo sobre ciertas cosas.
¿Miedo a que nos roben nuestras maravillosas ideas? No exactamente, aunque pasa constantemente que dos autores que no se conozcan de nada tengan una idea para una historia similar.
En algunos casos la manía de no contar lo que estas haciendo se debe a la creencia por algunos que contar según que cosas antes de tiempo, da gafe, tontería, pero son muchos los proyectos que se le han ido a muchos a pique tras decir a todo el mundo que se ponían a hacerlo.
Pero el principal motivo es que, cuando dices que vas a hacer una cosa, y luego no la haces (por un motivo o por otro), pues quedas mal, la verdad. Y si, además se van acumulando los proyectos fallidos uno detrás de otro, pues tu reputación quedará cada vez más por los suelos. Por no hablar de la ilusión, si a tu pareja, amigos, padres les hacía gracia que hicieras tal o cual cosa, se pueden llevar una gran desilusión si al final no sale.
Yo, desde hace tiempo, cuando vivía con mis padres, ya no les decía nada sobre cualquier posible proyecto, hasta que no estuviera casi en imprenta (puede que la imprenta se quede sin papel y el cómic o lo que sea tarde más en salir, pero en principio saldrá, tarde o temprano).
De todas formas, la mayoría de gente de nuestro entorno ya sabe como esta la cosa y si, finalmente algo no sale, no le darán la mayor importancia, les dará pena, por supuesto, pero no pensará que la culpa es tuya única y exclusivamente.
Con el tiempo, también llegas a un termino medio, puede que digas las cosas, pero sin el entusiasmo al que tenias cada vez que contaban que te habían ofrecido una pagina en una revista de videojuegos o publicarte un álbum. Es una especie de barrera, para que, si finalmente no hay suerte, tu moral no se hunda por los suelos.
Y es que, en este mundillo, como pasará en tantos otros, las posibilidades de super proyectos o de trabajo, muchas veces surgen por doquier. De cada Salón del Cómic que he visitado he salido con posibilidades de dirigir una revista, de escribir varios libros estudio sobre algún director de cine, película o cómic, con la posibilidad de hacer un álbum de tropecientas paginas, la posibilidad de hacer un cómic de uno de tus personajes favoritos, etc…
Ya tiendes a que, cuando te ofrecen cualquier cosa, tomártelo con mucha calma, entusiasmarte solo hasta cierto punto.
Y es que es jodido, que uno lleve tan pocos años en este mundillo y ya conozca todo lo malo tan pronto, que uno, siendo tan joven, se sienta como un veterano de Vietnam, desengañado de muchas cosas, en lugar de estar pensando en que guay es que me vayan a publicar otra historia.
¿Miedo a que nos roben nuestras maravillosas ideas? No exactamente, aunque pasa constantemente que dos autores que no se conozcan de nada tengan una idea para una historia similar.
En algunos casos la manía de no contar lo que estas haciendo se debe a la creencia por algunos que contar según que cosas antes de tiempo, da gafe, tontería, pero son muchos los proyectos que se le han ido a muchos a pique tras decir a todo el mundo que se ponían a hacerlo.
Pero el principal motivo es que, cuando dices que vas a hacer una cosa, y luego no la haces (por un motivo o por otro), pues quedas mal, la verdad. Y si, además se van acumulando los proyectos fallidos uno detrás de otro, pues tu reputación quedará cada vez más por los suelos. Por no hablar de la ilusión, si a tu pareja, amigos, padres les hacía gracia que hicieras tal o cual cosa, se pueden llevar una gran desilusión si al final no sale.
Yo, desde hace tiempo, cuando vivía con mis padres, ya no les decía nada sobre cualquier posible proyecto, hasta que no estuviera casi en imprenta (puede que la imprenta se quede sin papel y el cómic o lo que sea tarde más en salir, pero en principio saldrá, tarde o temprano).
De todas formas, la mayoría de gente de nuestro entorno ya sabe como esta la cosa y si, finalmente algo no sale, no le darán la mayor importancia, les dará pena, por supuesto, pero no pensará que la culpa es tuya única y exclusivamente.
Con el tiempo, también llegas a un termino medio, puede que digas las cosas, pero sin el entusiasmo al que tenias cada vez que contaban que te habían ofrecido una pagina en una revista de videojuegos o publicarte un álbum. Es una especie de barrera, para que, si finalmente no hay suerte, tu moral no se hunda por los suelos.
Y es que, en este mundillo, como pasará en tantos otros, las posibilidades de super proyectos o de trabajo, muchas veces surgen por doquier. De cada Salón del Cómic que he visitado he salido con posibilidades de dirigir una revista, de escribir varios libros estudio sobre algún director de cine, película o cómic, con la posibilidad de hacer un álbum de tropecientas paginas, la posibilidad de hacer un cómic de uno de tus personajes favoritos, etc…
Ya tiendes a que, cuando te ofrecen cualquier cosa, tomártelo con mucha calma, entusiasmarte solo hasta cierto punto.
Y es que es jodido, que uno lleve tan pocos años en este mundillo y ya conozca todo lo malo tan pronto, que uno, siendo tan joven, se sienta como un veterano de Vietnam, desengañado de muchas cosas, en lugar de estar pensando en que guay es que me vayan a publicar otra historia.
Comentario:
Puede que esté rondando los 30, pero no hace 4 días precisamente que tengo esa sensación.
Comentario:
y tu debes rondar o estar en los treinta. imagina los que estamos en los veinte y ya tenemos las comisuras de la boca irritadas de tragar excrementos.
Comentario:
Tienes toda la razón.
En cualquier caso, a ver si me paso por Vienam una temporada y luego hablamos.
En cualquier caso, a ver si me paso por Vienam una temporada y luego hablamos.