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Weblog de Josep Busquet, guionista, dibujante y otras cosas.
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ESOS MALVADOS VIDEOJUEGOS (II) ¡ LOS NIÑOS DE HOY EN DÍA NO TIENEN IMAGINACIÓN!
Siguiendo con el tema de los videojuegos, otro tema manido y recurrente para atacar a los videojuegos como grandes culpables de la desaparición de los jóvenes lectores es que desarrollan poco la imaginación.

Probablemente, hace años, cuando los gráficos de los videojuegos ni se acercaban a las autenticas virguerías que hacen hoy en día, algunos cercanos casi a una película con actores de carne y hueso, y el protagonista y los decorados del juego eran un pequeño puñado de pixeles, es posible que, al igual que pasa al leer un libro, era más fácil echarle imaginación para pensar en los personajes y el mundo que los rodea de forma más realista, pensando en como podría ser un cómic o una película basada en el juego.

Pero, me pregunto ¿desde cuando es necesario pedirle a los lectores imaginación?

De acuerdo que muchos disfrutaran pensando en sus propias historias con sus personajes preferidos, imaginaran nuevas aventuras de sus héroes y pensarían en que pasaría si ganara el malo o los personajes hicieran esto o lo otro en lugar de lo que acaban de leer. Otros los dibujaran llegando a hacer sus propios cómics o escribiendo posibles continuaciones.
¿Pero desde cuando esto es lo normal o debería ser lo normal?

No creo que ni los lectores, ni los jugadores de videojuegos ni los que van a ver una película tengan que tener imaginación, ellos pagan para disfrutar, para evadirse, para que les transporten a un mundo nuevo o les cuenten una historia.
Para hacer que el consumidor disfrute de cualquier medio de entretenimiento no hay que exigirle nada, son los autores los que tienen que usar la imaginación y son, los que tienen que hacerle llegar al lector o jugador lo que quieren transmitir.

Por supuesto que en muchos casos, hay obras que pueden pedir que el lector se involucre haciéndole reflexionar o juntar piezas del puzzle para disfrutar más y enriquecerse.

Pero no pongamos como excusa la falta de imaginación, ni el atontamiento de las masas, como si muchas veces no fuéramos al video club o al cine buscando algo ligerito y divertido para pasar el rato. ¿Porque no se pueden hacer más cómics así, para los cuales no haya que deprimirse, escarbar en las extrañas referencias que usa el autor, acostumbrarse a un estilo personal y rompedor o reflexionar sobre lo mal que esta el mundo?
No