Tres horas...
Cuando me encuentro por la calle con viejos amigos o compañeros de la universidad, ya sabes: “¡¡Hombre macho!!”, “¿Como te va todo?” y después de un rato de charla, siempre la conversación se dirige al mismo punto.
- “¿Pero tu no estabas en Londres?”.
- “Si pero es que me ha pasado algo y he tenido que volver”
- “¿Qué?”. Preguntan intrigados.
- “Que me he enamorado”.
Cuando decidí irme a Londres, sabia que todo iba a cambiar, pero lo que no sabia es si las cosas irían a mejor o a peor. Cuando le dije a mi gerente que no estaba dispuesto a aguantar más, sabia que estaba empezando a escribir un nuevo capitulo de mi vida. Cuando cogí el avión en Santander, justo cuando las ruedas dejaron de tener contacto con la pista, se me escapo una lagrima, sabia que mi nueva vida acababa de empezar. Fue en ese momento, cuando me di cuenta de que todo lo que era yo en España, mi trabajo, mi familia, mis amigos, mis planes, mis ilusiones, toda mi vida como yo la conocía hasta entonces se quedaba atrás. Ya formaba parte del pasado.
Fue una lagrima, solo una, y ya nunca volví a mirar atrás. Bastante había sufrido, bastante había llorado. Fueron tres horas de vuelo hasta Gatwick. Tan solo tres horas.
Cuando llegue a Londres, me perdí. Era imposible llegar en metro hasta Notting Hill. Los atentados del 7-J, dejaron el metro de Londres bastante maltrecho. Estuve como dos horas dando vueltas y cogiendo “undergrounds” y “double decks”.
Aquel día, y desde entonces una terrible y pasmosa sensación de paz y tranquilidad me envuelve a cada instante.
Fue como si durante mucho tiempo hubiese tenido que cargar con una piedra enorme y de repente hubiese desaparecido. Sí, es cierto que todavía estaba triste, pero era una tristeza superficial, mas por añoranza que por pena, por dentro estaba limpio. Habia costado sangre, sudor y lagrimas, pero por fin mi corazón estaba libre. Nunca mas temeré un cambio mientras mi conciencia este tranquila. Todo sucedió en tres horas...
Y entonces sucedió, como una profecía, como una ecuación matemática exacta, apareciste tu.
Justo cuando no necesitaba complicarme la vida, justo cuando mi razón controlaba mi destino, el corazón roto volvió a latir, volvió a sentir.
Entraste en mi vida haciendo ruido, tal y como siempre has sido. No te disculpaste por nada. Eras muy atrevida, siempre muy segura de ti misma. Parecías un potro salvaje, terriblemente libre, increíblemente preciosa,...
No me pude resistir mucho, mi corazón ya había elegido, fuiste tu, solo podía esperar.
¿Dirías que te enamore o que me enamoraste?. No lo se, creo que fue a la vez, nos queríamos al unísono, pensábamos el uno en el otro en el mismo instante. Me acostumbre a tus besos, a tus abrazos, a tu aroma, a tus ojos mirándome,... a ti. Y ahora no puedo imaginar ni un solo amanecer s no es a tu lado.
Hoy se cumplen tres meses desde que nos besamos por primera vez. Recuerdo que estaba muy nervioso. Me acuerdo que fue como una regresión, fue como si tuviera quince años y fuese mi primer beso. ¡Estaba histérico!. El corazón no me cabía en el pecho y las manos me sudaban...
Solo estaba seguro de una cosa, deseaba besarte con toda mi alma, estaba ilusionado, volvía a sonreír. Aquel era el momento y tu eras la persona adecuada.
¿Te acuerdas de las mañanas que no llegábamos al desayuno?, (casi siempre porque habíamos pasado la noche juntos). Me ponía el mp3 y caminaba hasta el Tesco en pantaloneta a comprar unas “muffins” y zumito. Era como si todo el universo conspirase para hacerme feliz. La canción de Avril Lavigne “ Anything but ordinary”, el calorcito del sol en la cara, la expresión de la cajera al ver a un tío con legañas de recién levantado a las 12 del mediodía.
A veces, me quedaba sentado en el banco enfrente del supermercado, con los ojos cerrados, sonriendo y preguntándome si seria posible ser mas feliz. Desde aquel beso, mi sentimiento ha estado unido a ti.
42 días y 43 noches después aterrizaba en aquel aeropuerto donde una vez me despedí de todo. Dispuesto a rehacer mi vida, pero esta vez contigo a mi lado. Se que perdí, se que gané, pero también se que madure y que crecí. En tres horas cambio mi vida
No cambies nunca. Te quiero.
- “¿Pero tu no estabas en Londres?”.
- “Si pero es que me ha pasado algo y he tenido que volver”
- “¿Qué?”. Preguntan intrigados.
- “Que me he enamorado”.
Cuando decidí irme a Londres, sabia que todo iba a cambiar, pero lo que no sabia es si las cosas irían a mejor o a peor. Cuando le dije a mi gerente que no estaba dispuesto a aguantar más, sabia que estaba empezando a escribir un nuevo capitulo de mi vida. Cuando cogí el avión en Santander, justo cuando las ruedas dejaron de tener contacto con la pista, se me escapo una lagrima, sabia que mi nueva vida acababa de empezar. Fue en ese momento, cuando me di cuenta de que todo lo que era yo en España, mi trabajo, mi familia, mis amigos, mis planes, mis ilusiones, toda mi vida como yo la conocía hasta entonces se quedaba atrás. Ya formaba parte del pasado.
Fue una lagrima, solo una, y ya nunca volví a mirar atrás. Bastante había sufrido, bastante había llorado. Fueron tres horas de vuelo hasta Gatwick. Tan solo tres horas.
Cuando llegue a Londres, me perdí. Era imposible llegar en metro hasta Notting Hill. Los atentados del 7-J, dejaron el metro de Londres bastante maltrecho. Estuve como dos horas dando vueltas y cogiendo “undergrounds” y “double decks”.
Aquel día, y desde entonces una terrible y pasmosa sensación de paz y tranquilidad me envuelve a cada instante.
Fue como si durante mucho tiempo hubiese tenido que cargar con una piedra enorme y de repente hubiese desaparecido. Sí, es cierto que todavía estaba triste, pero era una tristeza superficial, mas por añoranza que por pena, por dentro estaba limpio. Habia costado sangre, sudor y lagrimas, pero por fin mi corazón estaba libre. Nunca mas temeré un cambio mientras mi conciencia este tranquila. Todo sucedió en tres horas...
Y entonces sucedió, como una profecía, como una ecuación matemática exacta, apareciste tu.
Justo cuando no necesitaba complicarme la vida, justo cuando mi razón controlaba mi destino, el corazón roto volvió a latir, volvió a sentir.
Entraste en mi vida haciendo ruido, tal y como siempre has sido. No te disculpaste por nada. Eras muy atrevida, siempre muy segura de ti misma. Parecías un potro salvaje, terriblemente libre, increíblemente preciosa,...
No me pude resistir mucho, mi corazón ya había elegido, fuiste tu, solo podía esperar.
¿Dirías que te enamore o que me enamoraste?. No lo se, creo que fue a la vez, nos queríamos al unísono, pensábamos el uno en el otro en el mismo instante. Me acostumbre a tus besos, a tus abrazos, a tu aroma, a tus ojos mirándome,... a ti. Y ahora no puedo imaginar ni un solo amanecer s no es a tu lado.
Hoy se cumplen tres meses desde que nos besamos por primera vez. Recuerdo que estaba muy nervioso. Me acuerdo que fue como una regresión, fue como si tuviera quince años y fuese mi primer beso. ¡Estaba histérico!. El corazón no me cabía en el pecho y las manos me sudaban...
Solo estaba seguro de una cosa, deseaba besarte con toda mi alma, estaba ilusionado, volvía a sonreír. Aquel era el momento y tu eras la persona adecuada.
¿Te acuerdas de las mañanas que no llegábamos al desayuno?, (casi siempre porque habíamos pasado la noche juntos). Me ponía el mp3 y caminaba hasta el Tesco en pantaloneta a comprar unas “muffins” y zumito. Era como si todo el universo conspirase para hacerme feliz. La canción de Avril Lavigne “ Anything but ordinary”, el calorcito del sol en la cara, la expresión de la cajera al ver a un tío con legañas de recién levantado a las 12 del mediodía.
A veces, me quedaba sentado en el banco enfrente del supermercado, con los ojos cerrados, sonriendo y preguntándome si seria posible ser mas feliz. Desde aquel beso, mi sentimiento ha estado unido a ti.
42 días y 43 noches después aterrizaba en aquel aeropuerto donde una vez me despedí de todo. Dispuesto a rehacer mi vida, pero esta vez contigo a mi lado. Se que perdí, se que gané, pero también se que madure y que crecí. En tres horas cambio mi vida
No cambies nunca. Te quiero.
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Comentario:
Es precioso como escribes.
Me alegro mucho por ti, de verdad.
Espero que conserves esta sensación de felicidad toda tu vida.
Un beso.
Me alegro mucho por ti, de verdad.
Espero que conserves esta sensación de felicidad toda tu vida.
Un beso.
Comentario:
dioxx... creo q me he enganxado a tu blog... sip, fue un día por casualidad, buscando palabras sueltas en "google" apareció este blog... y justo el post de tu ex...
Relmente me encanta como escribs, la forma de narrar...
tmb dcir q "después de la tempestad viene la calma" y q me recuerdas mucho a mi novio (en las experiencias q ha tenido y tal) en fin... ya te veré un día por la uni de logroño... jaja
Relmente me encanta como escribs, la forma de narrar...
tmb dcir q "después de la tempestad viene la calma" y q me recuerdas mucho a mi novio (en las experiencias q ha tenido y tal) en fin... ya te veré un día por la uni de logroño... jaja
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tanto que viajar para encontrarte con lo mismo que oculto te espera en cualquier rincón del mundo...
Saludos...
Saludos...
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Bravo, me ha gustado mucho.
Yo, como diria Bono de los U2, "I still haven't found what i'm looking for", pero me alegro por ti, que pareces un tio majete que lo ha pasado mal.
Abrazo.
Yo, como diria Bono de los U2, "I still haven't found what i'm looking for", pero me alegro por ti, que pareces un tio majete que lo ha pasado mal.
Abrazo.





