Blogs.ya.com Quitar publicidad
Mis Dias serán Más Difíciles sin tu Risa
No sabía lo perdido que estaba hasta que te encontré....
Acerca de
Este blog comenzó como una carta de amor secreta llena de alegría para alguien muy especial, para el dia de su cumpleaños . Escribo para pensar, o tal vez para no pensar. En realidad no sé para qué lo hago. Que dificil es no poder volver atras el tiempo, evitar los errores, comenzar de nuevo. Pero todo cambia hacia caminos que no imaginamos. Todos los nombres que aquí aparecen son falsos, para preservar su intimidad tauro7@gmail.com web stats analysis ip-location
Sindicación
 
SACHSENHAUSEN


No, no estoy de vacaciones. Ojalá. Pronto, espero.

Sólo estuve dos noches en Berlín, fue un viaje corto. Me quedé en casa de Boris. A pesar de su nombre, es alemán, de Wiessbaden. Coincidimos en los estudios, y desde entonces nos tenemos mucho aprecio, aunque tambien hacía muchos años que no nos vemos.

Quise visitar el campo de concentración de Saschenhaussen, está cerca de Berlin. Aquel lugar me llenó de sensaciones muy negativas, desde el espanto, la vergüenza de pertenecer a la misma especie que fue capaz de algo así.
El miedo de ser consciente de que miles de años de civilización no han conseguido expulsar de nuestro interior esa bestia salvaje que llevamos dentro, y que, por desgracia, es tan fácil de despertar. Demasiado fácil.

Sabía que algo así me podía pasar yendo a este lugar, tan cargado de odio y de dolor, de vibraciones negativas que no desaparecerán, pero aún así quise hacerlo.

A pesar del mal rollo acumulado, conseguí disfrutar del resto del viaje, aunque fue poco turístico, la verdad. No había mucho tiempo.
Ya conocía Berlin de otra ocasión, y decidí no intentar ver demasiadas cosas, sólo aprovechar el tiempo, pero sin agobios porque era imposible.
Si tenía muchas ganas de ver la espléndida reforma del Reichstag, me encantó contemplar el ajuste perfecto entre la arquitectura de dos siglos distintos, la sincronía entre pasado y presente.
Volver a la puerta de Brandenburgo, al checkpoint charlie. Ver lo lejos que ha quedado la guerra fría, aunque sólo hace unos años que cayó el muro.

Boris me tenía preparada una agenda festivalera bastante intensa, como lo es la vida nocturna en Berlín. Me sorprende la oferta tan variada que hay allí en la noche, aquí todo me parece siempre más de lo mismo. Muchas risas y muchas copas. Muchas……

El resto del tiempo aquí, como siempre, con demasiado trabajo, muchos viajes de trabajo, todo un tanto frenético.

Un amigo muy querido, del que he hablado alguna vez aquí, vino a pasar dos dias a la ciudad, y se quedó en casa. Como yo tenía que ir por trabajo cerca de su casa, lo llevaría luego.
No he podido dedicarle mucho tiempo pero si lo hemos pasado bien por la noche. Es un tipo realmente positivo y optimista, muy divertido, y todo lo hablador que yo no soy.
El día que nos íbamos, teníamos que levantarnos a las 6 para llegar a tiempo a mis compromisos.
La alarma de mi móvil suena como algo parecido a un pájaro. Esa mañana yo lo escuchaba pero no era capaz de levantarme, hasta que aparece él en calzoncillos en mi habitación haciendo “pío, pío!!!”, moviendo los brazos como batiendo alas para despertarme. Le lancé todos los cojines que tenía a mano y él intentaba esquivarlos. Él consiguió que comenzara la mañana con buen rollo.
Menudo pájaro.
Pero el buen rollo no duró demasiado. El mismo día, encontré en la oficina a la que fui a una buena amiga. Trabajé hace algunos años con ella y su marido y guardo muy buenos recuerdos de ellos.
Se han separado, yo ya tenía noticias de que la cosa iba mal.
Fui a comer con ella.
Irremediablemente se puso a llorar, me contó lo mal que se ha portado su marido últimamente con ella, no le da dinero, no le ayudaba antes con todos los problemas familiares que ella tenía. La verdad es que todo lo que me contó me sorprendió mucho, la visión que me transmitió de él era la de una persona cruel y egoísta, pero le creí. Es verdad que si sabía que ella había sacrificado su carrera por la de él, y por el hijo.
Es una persona realmente valiosa, y ahora lo está pasando mal, también económicamente.

Me dijo que un amigo común de ellos le transmite que su exmarido habla mucho de sentimientos hacia ella, y ella, llorando de rabia, me dijo:
“Si, mucho hablar de sentimientos, pero ni un hecho, y ahora todavía peor”
“Ni un solo hecho”
“Ni un solo hecho”

Internamente me sentí aludido, pensé en mi, en cuando hablaba de sentimientos, pero no los demostraba con hechos.
Pero pensé que si los hubo, hubo muchos hechos que demostraron amor, di amor, di cariño, di comprensión, di ánimo, di tiempo, di confianza en ella, di esperanza, di apoyo en momentos malos y alegría en los buenos. Le había ofrecido todo de mí.
Y tambien mentiras, si. Mentiras que dejarían de serlo, pero mentiras al fin y al cabo.


Al dia siguiente el médico me dijo que me tenían que hacer más pruebas. Una de ellas es una biopsia un poco complicada. Sentí un poco de aprensión cuando oí esa palabra. Es lo que hay, tampoco le voy a dar muchas vueltas ahora. Firmé el papel dando el consentimiento para que me la hagan.

Así que al otro día, me fui a la feria de Córdoba, reencuentro con viejos amigos a los que veo pocas veces en el año, como si nada pasara. En realidad, lo más posible es que no pase nada.

La verdad es que no he parado.

Eso sí, he terminado de leer “El Zahir”. Me gustaría comentar muchas cosas sobre este libro, pero no puedo. En realidad, lo escribo, pero no lo publico aquí.
Al final, me equivocaba, no termina como pensaba que terminaría cuando hablaba en otro post sobre este libro. Termina como a mi me gustaría que terminara la historia de mi particular zahir. Hace tiempo que sé que es eso lo que necesito para poder continuar mi camino y cerrar mis heridas.

Y, por fin, ya tengo fecha para abandonar la medicación antidepresiva. Dentro de poco se supone que dejaré de estar tan jodido, para estar solamente tan normalmente jodido como el resto de la gente, jaja.

En realidad no es así, en una situación normal o casi no estamos jodidos o no, hay cosas que nos joden, y cosas que no.
Voy a hacer un poco de autoterapia ahora y voy a intentar evaluarme objetivamente (se me da muy mal ser objetivo):
Estoy consiguiendo ser medianamente coherente entre lo que hago y lo que pienso y siento.
Ya no es todo negro, aunque quede mucho gris aún en mi vida. Parte de ese gris tal vez no se vaya nunca.
Puedo afrontar las situaciones negativas sin agobiarme demasiado, aunque no sin preocuparme. Pero claro, preocuparse es normal.
Las situaciones duras en la vida, aparecen a veces cuando menos te lo esperas, y a veces cuando tienen que llegar. Muchas de ellas son terribles objetivamente.
Me tendré que sentir mal muchas veces todavía, porque hay cosas inevitables en la vida que todos tenemos que afrontar.
Es posible que estas cosas me hagan mucho daño, porque mi forma de ver la vida potencia tanto lo bueno como lo malo, lo alegre como lo triste, aunque consiga poco a poco controlar lo triste.

Todavía siento culpa por las cosas que he hecho, por muy cargado de muy buenas intenciones que estuviera, y posiblemente no consiga que esa culpa desaparezca del todo hasta que no consiga restañar las heridas que me he causado con el zahir.
Sin embargo, creo que ya he pagado por lo que he hecho, aunque mi dolor, y el castigo que me he infligido en este tiempo no sean moneda de pago para nada, ni nadie.
Dije antes que iba a ser objetivo, pero no lo soy en esto, porque creo que no puedo serlo.
No debí castigarme tanto por lo que pasó, pero no pudo ser de otro modo. Es algo muy arraigado en mi el pensar que si hago daño a alguien, tengo que pagarlo. En esta ocasión, la única posibilidad que tenía de pagar no era compensar a quien dañé, porque no yo no tenía manera, ni ella quería que le compensara, así que la única opción que de algún modo encontré fue hacerme daño a mi mismo.
Tengo que tener esto muy presente en el futuro, el dolor es inevitable, pero la crueldad con uno mismo no.
Pero tambien tengo que ser consciente de que es imposible andar por la vida sin dañar a nadie. Como hasta ahora, en el fondo, sólo me queda la opción de intentar hacer lo mejor en cada situación, y procurar tener la conciencia tranquila. Es posible que me tome demasiado a pecho lo de “no hagas a los demás lo que no quieras para ti”.
Siempre ando preocupado por no herir mínimamente a nadie. Está muy bien, pero no puedo estar tan obsesionado con ello.

Es posible que en el futuro, puedan pasar cosas que me hagan sentir muy mal, porque la vida está salpicada de momentos malos y buenos. Pero creo sinceramente que, al igual que fue mi vida hasta que todo esto pasó y me encontré en esta situación que yo tambien provoqué, a partir de ahora, mi tristeza no será por culpa mía.
Si es mi responsabilidad cómo salga de ello.
Etiquetas:     
 
KIT KAT KLUB

Charla con Boris por el Messenger:

-Qué me vas a llevar a ver?
-La puerta de Brandenburgo.
-Nada más?
-Bueeeno, veremos algo más…
-Sigue existiendo el kit kat club?
-Ni idea, qué es eso?
-Donde se desarrolla la historia de Cabaret.
-No creo.
-No me vas a enseñar el nuevo Berlín en el que tu has trabajado?
(El es ingeniero y ha trabajado en las obras que han cambiado Berlín tras la reunificación)
-Si no hay más remedio… No te quejes que te vas a divertir.

Me temo que voy a ver poco Berlín de día…Va a ser mucha noche de Music and Lights.
Menudo es él.

Estoy recuperando la memoria de mi mismo.
Hace ya bastantes meses, llevaba poco de terapia, el psiquiatra me preguntó:
-“Cual es el último momento que recuerdas con ilusión?”
-“La ultima vez que quedé con Silvia”
-“No recuerdas ninguno antes ni después?”
-“No”
-"Recuerdas algo que te hiciera sentir feliz, orgulloso de ti mismo?"
-"No"
De mi memoria se habían borrado todos los momentos anteriores en los que me había ilusionado, como si la única cosa hermosa en mi vida hubiera sido ella. Durante mucho tiempo después, no tuve ninguno, como sabe quien haya hojeado un poco este blog.
El psiquiatra me ordenó intentar encontrar placer en las cosas que hacía, y hacer cosas por las que ilusionarme. Pero no encontraba nada.
Aún así, seguí intentándolo e intentándolo, y siempre llegaba al muro de la desesperanza.
Pero con el tiempo, las cosas han ido viniendo sin darme cuenta, poco a poco, y voy recordando mi pasado anterior, las cosas que me hacían feliz, que me ilusionaban, algunas fortuitas, otras provocadas por mi mismo, buscadas.
Las puedo ir recordando, por fin, y empiezo a recordar quien era yo, y cosas de mi que había olvidado. Al recordar quien era yo puedo volver a recuperar parte de esas cosas, y hacer que aparezcan de nuevo. De hecho, poco a poco, vuelven a aparecer.

Como que siempre he sido un poco peliculero.
De ahí mi fascinación por los lugares y las épocas convulsas, quizá por mi mente convulsa también.
Lugares literarios, la Alejandría que cuenta Lawrence Durrell.
El Berlín de “Cabaret” (Lo recomiendo a todo el mundo, pero hace mucho que no hay entradas)
He disfrutado mucho del espectáculo aunque la verdad, cuando me compraron las entradas, casi me obligaron a hacerlo. La casualidad va a hacer que en pocos días viva Berlín por partida doble.
No sé por qué, porque no hay razón, quizá porque pensaba en todo esto tras salir del teatro, he recordado un verano muy bonito, del que ya casi no recordaba nada.

Recordé cuánto me gustaba la música de Sade.
Fue un verano de mucho calor (como todos los veranos por estas latitudes). De madrugada, mientras intentaba dormir, escuchaba por la ventana de mi habitación, que daba al patio, una música que me fascinaba, con una sonoridad extraña provocada por la acústica del patio, y que a veces me parecía estar oyendo en sueños.
Esa música suave me transportaba a lugares que sólo conocia porque los había leído, y que idealizaba, y en los que pensaba debía escucharse esa misma música de fondo, y que posiblemente ya ni existían, o si existían, no debían ya ser lo que fueron. Pensaba en el Harry’s Bar de Venecia (no el de Roma, que si lo conozco, y que creo que no tiene ninguna relación), en otros lugares míticos del Sunset Boulevard en Los Ángeles, llenos de mujeres especiales (era casi adolescente, así que había siempre muchas mujeres en mis sueños), en otros sitios que si he conocido después y que siempre me defraudaron (no digo cuales para no romper esperanzas).

Estuve algunos días intentando averiguar de dónde venía la música, hasta que descubrí que venía de la casa de una vecina a la que conocía desde pequeño, pero que como era algunos años mayor que yo, en la pubertad, yo seguía siendo un niño, y ella comenzaba a ser una mujer, y nuestros caminos se separaron como suele pasar con esa edad.
En el verano que cuento, ella ya era una mujer que preparaba la selectividad para irse a estudiar fuera, y yo hacía poco que había dejado de ser un niño, para convertirme en un niñato, tenía 16.
Escuchaba todas las noches esa música, y un día me la crucé en la puerta de la calle.
Le pregunté si era ella la que escuchaba a Sade, y me dijo que sí.
-“A ver si me prestas el disco”.
-“No”. “Pero puedes venir alguna tarde a escucharlo”
Le dije que me daba corte ir allí. Ella me dijo que no había problema, sus padres estaban de vacaciones y ella se había quedado para estudiar para poder irse fuera.
Pasaron algunos días y al final fui una tarde.
Fueron unos ratos muy entretenidos, y comencé a ir con cierta frecuencia. Charlábamos, jugábamos a las cartas.
Una tarde fui algo más temprano, todavía era casi la hora de la siesta. Ya teníamos más confianza y no se molestaba en ponerse algo más de ropa cuando yo llegaba, y siempre tenía algún pijama corto de niña que luego he encontrado en mujeres con bastantes más años.
Sentados en el sofá, apoyó su cabeza en mi hombro e intenté disimular mi turbación, estaba casi dormida, y cada vez se apoyaba más en mi.
Poco a poco estaba más encima mía, sentía su piel, su olor, y me ponía cada vez más nervioso mientras que ella parecía cada vez más dormida. Nuestras caras estaban muy cerca.

Me besó, entonces yo casi no sabía besar.

A partir de entonces, todas las tardes, después de comer, decía que me iba a casa de un amigo o a la piscina, convenientemente disfrazado. Bajaba hasta la planta baja, pero cogía el ascensor de vuelta, para llegar hasta su casa, que estaba varias plantas por encima de la mía.
Acabamos haciendo el amor todas las tardes, mientras sonaba la misma música de mis sueños. Menos mal que en su casa había aire acondicionado, en la mía no había.
Ese verano descubrí de verdad el cuerpo de una mujer (en realidad, aún me quedaban muchas cosas que aprender sobre el sexo, que fui descubriendo con el tiempo, y seguramente todavía me falten bastantes, afortunadamente)
Teníamos una gran complicidad, era como un juego.
Así pasó el resto del verano, en el que sospechosamente yo iba todos los dias a la piscina, pero seguía tan blanco de piel como en enero.
Llegó septiembre, los exámenes.
Ella aprobó y tuvo la suficiente nota para poder irse donde ella quería, a estudiar lo que quería, con su novio.
La eché de menos, sin embargo, no me dolió la despedida.
Desde entonces, creo que empecé a dejar de sentirme como un niño, y comencé a sentirme como un adulto.
O tal vez no.
Etiquetas:    
 
Meme: una cita perfecta
Despues de haber pasado un finde estupendo enseñando a mi gordi las vaquitas, las ovejas y los cerditos, me encuentro una invitación.

Miss Marion Crane me ha pasado un meme en el que tengo que contar como sería mi cita perfecta, así que ya que me he comprometido…
La verdad es que no creo que haya un tipo de cita perfecta, pero si un desarrollo de la cita óptimo según la persona con la que quedas. Además, no es igual una primera cita que una segunda en la que ya hay intimidad.
Hay personas con las que te apetece dar un paseo, con otras ir al teatro, con otras una cena exótica, con otra tomarte unas copas e ir rápidamente a la cama, o ni siquiera esperar a llegar a la cama y buscar un sitio medianamente discreto en un aquí te pillo aquí te mato……
Bueno, perdón, lo de ir a la cama es aplicable a todos los casos, quiza en algunas ocasiones con más urgencia, y en otras con menos prisa.
Lo que si aprecio mucho en una cita son las sorpresas y las cosas inesperadas, los momentos divertidos de complicidad.
Hay otra cosa, que es imprevisible, que va a hacer depender mucho mi predisposición en una cita. La música que encuentre donde vayamos. La música me condiciona, me hace sentirme de un modo u otro, la música disco me erotiza. Menos el reggetón, que no lo soporto. Pero vamos, si con el reggetón me pongo contento con una chica, es que debo de ir entregadísimo....

En general me gusta contar con tiempo, comenzar temprano, en una bonita tarde en la terraza de un parque, donde una niña pequeña se acerque a hablarnos de esa manera tan peculiar que los niños tienen, con sus imprudentes comentarios llenos de inocencia, y nos pregunta si somos novios, nos miramos y nos hace reír.
Damos un paseo y se oye música a lo lejos, pero lo bastante cerca como para poder bailar a solas, y mirarnos a los ojos, sentir que comienza algo hermoso entre nosotros.
Hablamos de lo que el uno no conoce aún del otro, porque aún no podemos saberlo.
Comienza a llover y nos resguardamos en un lugar estrecho entre la vegetación, nos apretamos, nos acercamos, nos miramos con pasión contenida.
Cuando deja de llover, nos vamos a cenar, ella pide un refresco y la convenzo de que para un buen momento es mucho mejor un buen vino. La verdad es que un buen vino es siempre la mejor opción para un momento alegre o para uno triste.
Elijo yo los platos, y el camarero no consigue aclararse con qué hemos pedido y en qué orden, me cuesta aguantarme la risa y ella se da cuenta, no nos queremos mirar para no reirnos.
Durante la cena nos acercamos discretamente para darnos de vez en cuando una breve y casi indecisa caricia.
Nada está claro, estamos a gusto juntos, pero no sé lo que va a pasar….qué emocionante.
Paseamos un poco de nuevo hacia el lugar donde vamos a tomarnos una copa, hace una noche estupenda, cada vez estamos mas cerca y noto su tensión. Probamos el mojito, la caipirinha y la caipiroska.
Es tarde y la llevo en coche a su casa, el corazón se me desboca y de repente aparece el pánico en el momento en el que decido si la besaré o no.
Pero no lo decido, nos acercamos mientras nos decimos “adios ya nos llamamos” y la estrecho en mis brazos. La beso sin dudarlo, y la pasión estalla. Simplemente pasa.
La acaricio desesperadamente sin despegar nuestros labios hasta que encuentro el lugar justo por el que mi mano pasa entre su pantalón y su cintura, y pasa por debajo de sus bragas, noto la humedad de su excitación, y me recreo un rato acariciándola hasta que siento hacerse progresivamente mas turgente su vulva, que se abre al paso de mis dedos.
Entonces, ella me dice: “Ven”

Actualización.: En realidad, para que una cita sea casi perfecta (porque nada lo es del todo), puede que no haya sexo (ni siquiera la posibilidad) o puede que únicamente haya sexo. O puede que todo vaya sobre ruedas, o que la espera haga todo más dulce. O que nada sea como esperas y por eso mismo sea mucho mejor de lo esperado.
A mi me gusta que no salga según lo previsto.....me gusta que las cosas me sorprendan (sin pasarse, eh? que ya está bien de masoquismo....a ver si la sorpresa va a ser, bajo la apariencia de una seductora y delicada muñeca, un tio 4 tallas más dotado que yo.....lo que me faltaría ya.....)

Actualización de la actualización: que despiste, no sabía que los memes hay que volver a reenviarlos. Veamos quien ha escrito ya, que le va a tocar.
Los afortunados (afortunadas) son:
Mar de luna.
Sonrisa de Luna (qué peligro. No va a defraudar)
Basileia (que sé que andas ocupada, pero a ver si sacas un ratito)

Etiquetas:      
 
Sorpresa
"Como si estuviese escuchando la voz de un ángel, escribo un libro; mejor dicho, una carta, una larga carta a la mujer de mis sueños, a la mujer que amo, y que amaré siempre. Tal vez algún día este libro llegue a sus manos, pero aunque eso no suceda, yo ahora soy un hombre en paz con mi espíritu. Ya no lucho contra mi orgullo herido, ya no busco a Esther en todas las esquinas, bares, cines, cenas, Marie, noticias del periódico.
Al contrario, estoy satisfecho de que exista; me ha demostrado que soy capaz de un amor que yo mismo desconocía, y eso me deja en estado de gracia.
Acepto el Zahir, dejaré que me lleve a la santidad o a la locura."

Paulo Coelho, El zahir

La verdad es que hay muchas teorías sobre quién me ha regalado el libro. Hay muchas personas en mi alrededor de las que nunca he hablado, no por nada, sino porque no ha sido la ocasión.
Realmente no tengo ni idea, sólo sé quien no ha sido seguro, porque es imposible que sea. Diego por ejemplo, no puede ser, no puede entrar un paquete en Europa sin identificar. Silvia….imposible.
Estoy bastante sorprendido con esto.
Quien fuera ha acertado bastante. Es una historia con cierto parecido a la mía, en cuanto a lo que siento, aunque supongo que el libro terminará de modo distinto a mi historia sentimental.
No quiere decir que mi historia (me refiero en general) vaya a terminar mal , de hecho ahora veo que mi vida se reorienta, empiezo a sentirme bien. No es que yo haya cambiado mucho, pero sí he empezado en algunas cosas a ser de otro modo. Pero en lo básico, sigo siendo el mismo, solo que ahora vuelvo a estar contento con quien soy, me siento más fuerte, a pesar de todo, y de los altibajos. Vuelvo a encontrar una dirección, que realmente no sé cual es del todo, pero sé que estoy en ella. Quizá vuelvo a tenerla, porque no me preocupa cual es. Sólo hay que seguir adelante, en paz.
En fin, voy a intentar no destripar el libro aquí , ya me denunciaron por acoso, no sea que tambien me denuncien por plagio….
Quizá hubiera sido útil haber encontrado este libro antes, aunque tal vez entonces no hubiera sido capaz de entenderlo. Pero cuanto más lo leo, más reflejado me siento en muchas cosas.
Me siento muy poco original, tengo la sensación de que mi historia ya la ha contado alguien antes. Realmente ya está todo escrito, hay quien dice que con los griegos, ya se había escrito todo sobre la condición humana.

Me está gustando, aunque los únicos libros que había leido de Coelho (el peregrino de Compostela y el alquimista) no me gustaron demasiado. Lo estoy leyendo despacio, aunque me apetece leerlo muy rápido.


Este finde se me chafó de nuevo el plan de irme a pasar un dia en el campo, ha hecho muy mal tiempo, con tormentas muy fuertes con las que sólo hubiera conseguido atascarme en el barro.. A ver la semana que viene (ya este finde), y me llevo a mi pequeño salvaje.
Nos descalzaremos, y como los antiguos, sentiremos la madre tierra bajo nuestros pies.

El jueves pasado quedé con unos amigos para tomar algo y nos encontramos en la calle un concierto de Dolores O’Riordan y Ariel Rot , y gratis! Fue una sorpresa agradablemente inesperada.

La mañana de mi cumpleaños me despertó el sol que ahora acostumbra a darme los buenos días, aunque unas veces más efusivamente que otras. Tanto en invierno como en verano duermo con la ventana totalmente abierta. Intenté que mi cumpleaños pasara desapercibido. Cuando salimos de trabajar, Enma me dijo que fuéramos a su casa, necesitaba charlar un ratito…Estaban mis amigos allí, me habían preparado una fiesta sorpresa, fantástica. Me han regalado cosas que me han hecho mucha ilusión, discos, una maleta, un libro. Eva me ha regalado una carta astral, no he podido leerla aún. Acertará en algo?
Pero el mejor regalo que podía tener, comenzando un nuevo año de mi vida en este mundo, era su amistad.

En 2 semanas, Berlín, a estrenar maleta. Me apetece mucho. Necesito, por unos dias, vivir en un lugar en el que no entienda el idioma.


Etiquetas:     
 
El Zahir
He recibido un paquete en casa de mis padres. No tenía remitente.
Dentro había un libro. El zahir, de paulo coelho.
Normalmente no me suele convencer mucho, me resulta demasiado fantástico, todo lo ve muy fácil.
Pero el libro parece interesante.

"... La idea del zahir procede de la tradición islámica, y se estima que surgió en torno al S XVIII. En árabe, Zahir significa visible, presente, incapaz de pasar desapercibido. Algo o alguien con el que, una vez entramos en contacto, acaba ocupando poco a poco nuestro pensamiento, hasta que no somos capaces de concentrarnos en nada más. Esto se puede considerar santidad o locura"



Quién me lo habrá mandado??

Etiquetas: