Un año de diario
Hoy más o menos se cumple un año desde que empecé a desvariar en este diario tan extraño.
Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo, que transcurría tan lentamente al principio de mi desesperación. Los minutos eran horas, los días, meses. He envejecido y rejuvenecido simultáneamente en este transcurrir.
Durante mucho tiempo (desde hace años) he pensado que mi manera de volcarme en los demás no era sino una forma de cobardía. Hacerme cargo de los problemas de otros para evitar enfrentarme a los míos propios. Ahora por fin sé que no es así.
Con aciertos y equivocaciones, al final lo que voy consiguiendo es una vida parecida a la que deseo, aunque muchas veces no sepa como llego a donde voy.
Pero estoy aquí, y me siento bien por ser quien soy y donde estoy, aunque no sea millonario para poder dedicar el resto de mi vida a dar una y otra vez la vuelta al mundo con mi hijo.
No puedo decir que sea una persona feliz, pero si he vuelto a conocer la paz, la serenidad y la alegría. Se acabó la ansiedad, la prisa, el no saber qué dirección tomar.
Sobre todo agradezco la serenidad y el recuperar la ilusión por muchas cosas.
El volver a ser capaz de llenar mis ojos de lágrimas, esta vez de tanto reír.
Aún así, ahora estoy muy enfadado conmigo mismo. Con la distancia y el tiempo , recientemente han aparecido pensamientos contradictorios sobre lo que pasó, en especial sobre ella.
Creo ver los momentos, las situaciones, sus palabras, sus gestos, de otro modo.
Pero no quiero pensar estas cosas, ni voy a hablar aquí mal sobre nadie, menos de ella.
¿A que coño viene esto ahora, después de tanto tiempo? De verdad me sorprendo de lo imbécil que soy a veces.
Tengo que evitar estas ideas que me distorsionan y nada me aportan, aunque simplemente sean un mecanismo por el que mi mente intenta desvincularme de todo aquello y borrar los lazos de un afecto imposible.
Quiero que en mi corazón quede el recuerdo de lo que sentí, y a pesar de todo, de lo que fui y de lo que hice, con todos mis errores y con mis aciertos. De la persona que amé, y del amor que inundó mi alma y mi corazón, que me hizo tal vez falsear la realidad, al mismo tiempo que sentir algo sincero, profundo y verdadero, y que me ayudo a retomar mi vida de otra manera.
Preferiría mil veces seguir enfermo de dolor, pero saber que la persona que tanto quise era realmente como creía que era, antes que la posibilidad darme cuenta que ella no era quien yo pensaba, que los momentos no fueron como yo los viví, que el amor tan hermoso que sentí era equivocado, que la persona tan excepcional que creí conocer fue tan sólo una ilusión, el sueño de una noche de verano.
Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo, que transcurría tan lentamente al principio de mi desesperación. Los minutos eran horas, los días, meses. He envejecido y rejuvenecido simultáneamente en este transcurrir.
Durante mucho tiempo (desde hace años) he pensado que mi manera de volcarme en los demás no era sino una forma de cobardía. Hacerme cargo de los problemas de otros para evitar enfrentarme a los míos propios. Ahora por fin sé que no es así.
Con aciertos y equivocaciones, al final lo que voy consiguiendo es una vida parecida a la que deseo, aunque muchas veces no sepa como llego a donde voy.
Pero estoy aquí, y me siento bien por ser quien soy y donde estoy, aunque no sea millonario para poder dedicar el resto de mi vida a dar una y otra vez la vuelta al mundo con mi hijo.
No puedo decir que sea una persona feliz, pero si he vuelto a conocer la paz, la serenidad y la alegría. Se acabó la ansiedad, la prisa, el no saber qué dirección tomar.
Sobre todo agradezco la serenidad y el recuperar la ilusión por muchas cosas.
El volver a ser capaz de llenar mis ojos de lágrimas, esta vez de tanto reír.
Aún así, ahora estoy muy enfadado conmigo mismo. Con la distancia y el tiempo , recientemente han aparecido pensamientos contradictorios sobre lo que pasó, en especial sobre ella.
Creo ver los momentos, las situaciones, sus palabras, sus gestos, de otro modo.
Pero no quiero pensar estas cosas, ni voy a hablar aquí mal sobre nadie, menos de ella.
¿A que coño viene esto ahora, después de tanto tiempo? De verdad me sorprendo de lo imbécil que soy a veces.
Tengo que evitar estas ideas que me distorsionan y nada me aportan, aunque simplemente sean un mecanismo por el que mi mente intenta desvincularme de todo aquello y borrar los lazos de un afecto imposible.
Quiero que en mi corazón quede el recuerdo de lo que sentí, y a pesar de todo, de lo que fui y de lo que hice, con todos mis errores y con mis aciertos. De la persona que amé, y del amor que inundó mi alma y mi corazón, que me hizo tal vez falsear la realidad, al mismo tiempo que sentir algo sincero, profundo y verdadero, y que me ayudo a retomar mi vida de otra manera.
Preferiría mil veces seguir enfermo de dolor, pero saber que la persona que tanto quise era realmente como creía que era, antes que la posibilidad darme cuenta que ella no era quien yo pensaba, que los momentos no fueron como yo los viví, que el amor tan hermoso que sentí era equivocado, que la persona tan excepcional que creí conocer fue tan sólo una ilusión, el sueño de una noche de verano.
Mis excusas
Perdón por llevar un tiempo sin dar señales de vida.
Desgraciadamente aún no he partido de viaje, aunque lo haré muy pronto.
En este tiempo he escrito mi diario a ratos, pero nunca llegaba a terminar de escribir cada post, ni he tenido tiempo de pegarlos aquí.
Llevo casi un mes muy ocupado, aparte de con las cosas de siempre, con un amigo que lo está pasando bastante mal, y del mismo modo que él me dio su tiempo cuando yo estaba enfermo, ahora es momento de que yo le apoye.
Espero pronto volver a escribir aquí de nuevo, sobre todo porque te debo un meme, MAR de Luna.
Muchos besos y abrazos, gracias por leerme y compartir vuestras palabras conmigo.
Hasta muy pronto.
Desgraciadamente aún no he partido de viaje, aunque lo haré muy pronto.
En este tiempo he escrito mi diario a ratos, pero nunca llegaba a terminar de escribir cada post, ni he tenido tiempo de pegarlos aquí.
Llevo casi un mes muy ocupado, aparte de con las cosas de siempre, con un amigo que lo está pasando bastante mal, y del mismo modo que él me dio su tiempo cuando yo estaba enfermo, ahora es momento de que yo le apoye.
Espero pronto volver a escribir aquí de nuevo, sobre todo porque te debo un meme, MAR de Luna.
Muchos besos y abrazos, gracias por leerme y compartir vuestras palabras conmigo.
Hasta muy pronto.