logotipo

img_google
Mis Dias serán Más Difíciles sin tu Risa
No sabía lo perdido que estaba hasta que te encontré....
Acerca de
Este blog comenzó como una carta de amor secreta llena de alegría para alguien muy especial, para el dia de su cumpleaños . Escribo para pensar, o tal vez para no pensar. En realidad no sé para qué lo hago. Que dificil es no poder volver atras el tiempo, evitar los errores, comenzar de nuevo. Pero todo cambia hacia caminos que no imaginamos. Todos los nombres que aquí aparecen son falsos, para preservar su intimidad tauro877@gmail.com web stats analysis ip-location
Sindicación
 
Confianza, Esperanza
Es de madrugada, muy tarde ya.
Salí con mi compañero a cenar algo después de trabajar hasta tarde.
No deja de sorprenderme que mucha gente siga valorando mi sentido común para las cosas de la vida, o del trabajo, o de lo que sea.
Cuando realmente yo sé que mi capacidad de razonar está ahora limitada. Tanto que no puedo tirar de mi vida sin ayuda.
Quiero hablar hoy de mi compañero Ernesto.
Se ha tragado muchas de mis noches de desesperación, me ha sacado a la calle a dar un paseo muchas veces en este tiempo.
Es un poco bruto, me dice, cuando me ve sentado con la mirada perdida en la ventana, con su vozarrón: “Tio, no pensar!!”
Nunca me ha juzgado, pero ha sido cómplice involuntario en este engaño. Le he hecho participar en esta farsa que monté, sin hacer preguntas. Pero no tiene culpa, él no sabía todo lo que pasaba.
Y a pesar de ello sigue confiando en mi. Sigue preguntándome qué hacer con su trabajo, si comprarse una casa o no, me consulta para todo.
Me cuesta entenderlo.
A lo que iba, salimos a cenar, la logística doméstica la tenemos hecha un desastre. Yo me encargaba antes, y ahora no estoy muy por la labor.
Se me pasó tomarme las pastillas para dormir viendo “Perdidos”, asi que ya era demasiado tarde para tomarlas, porque si no, mañana va a ser imposible levantarme.
De hecho, incluso cuando me las tomo a tiempo, mi compañero me tiene que llamar a veces desde la oficina para avisarme de que es tarde.
Hoy hice algo extraño. No sé por qué lo hice.
Tengo la dirección de email de una amiga de Silvia gracias a un reenvio de un correo de estos que siempre mandas a todos los amigos. Silvia me lo pasó a mi y a ella. Es psicóloga.
Sé, porque Silvia me lo ha contado, que es una persona muy inteligente (eso no tiene nada que ver con un título universitario). Me comparaba con ella (cuando tenía todavía buen concepto de mi, claro).
Nunca tuve contacto con ella. Sólo cuando terminó todo. Nunca contestó, es normal.
Hacía algunos días que pensaba en decirle que existía este blog, con la confianza de que no se lo dirá a ella, porque sabe que no le conviene, que no sirve de nada. Seguramente ella le aconsejó finalmente que me olvidara.
No sé realmente por qué lo hice, quizá haya sido un error. Quizá porque pensar que alguien que la conoce sabe la verdad me liberará, o tal vez porque me gustaría que alguien que la conozca leyera esto, y pueda comprender el significado de mis palabras, lo que siento, porque sabe como es ella. En cierto sentido me he liberado, aunque sé que no me leerá, porque tiene que haber acabado hasta las narices de mi y de mi historia. Pero hice lo que debía diciéndoselo. Mis palabras terminarán en el olvido, se acabó.
Es un poco como cuando fui a declarar cuando me denunció. A nadie le interesaba lo que había habido entre nosotros. Sólo que nunca le mandara ningún mensaje más. Vi mis mensajes en un expediente junto a la denuncia, mi intimidad al desnudo. Yo llevaba todos nuestros mensajes impresos. Yo quería dejarlos allí (aunque me recomendó amablemente una mujer policía que no los dejara)no sé si para dejar mis sentimientos olvidados en una carpeta por lo que yo consideraba una traición, o para que alguien, si quería leerlos, por curiosidad o por aburrimiento, después de tanta mentira como dije, comprendiera cuanto la amé. Ya me daba igual lo que nadie pensara de MI, pero si me importaba que alguien supiera que de verdad la amé, que lo que sentí fue cierto, que mis planes con ella eran verdad. Que lo relativo a ELLA es hermoso y limpio.
No los llevaba para defenderme de nada, ni para justificar nada. Da igual que estés muy enamorado o no, cuando haces algo mal, dicen que la Ley es la Ley (a mi por lo menos me gustaría creer que es así), y eso no podía servirme de nada. Es más, el temor ante la justicia en sí era lo que menos me preocupaba en ese momento, era el sentimiento contradictorio de dolor porque le había seguido haciendo daño sin querer, y el resentimiento por una respuesta por su parte que creí injustificada. Realmente creo que no merecía eso, pero pasó, y ya está. Sus motivos tendría. Tal vez me podría haber avisado un poco antes si estaba muy agobiada. Bueno, eso ya no importa. Todo eso ha pasado ya.
Es un poco absurdo, lo sé, en el fondo iba a defenderla a ella, o a lo que hubo entre nosotros, más que a mí.
Siempre he sido un poco raro.


He llegado a pensar que inconscientemente hacía las cosas mal porque por dentro me decía a mi mismo que no merezco ser feliz, y me forzaba sin saberlo a situaciones que no podían acabar bien. Sinceramente, ahora no creo que mi locura llegara a tanto. Solo es que soy un poco gilipollas.
Pensando en esto, en mi vida, en lo que he hecho en este último tiempo, comienzo a vislumbrar que me merezco otra oportunidad en mi destino. Hice mucho daño, me hice mucho daño, me equivoqué totalmente, y la depresión no es una excusa, aunque me influyera para no saber hacer las cosas bien. Esa maldita depresión que, quiera o no, era parte de mí, y ahora sigue siendolo.
Pero no me merezco una oportunidad en abstracto, soy yo quien me la tengo que dar y dirigir mi vida de nuevo, y ser de nuevo quien soy realmente.
Pasaré lo que tenga que pasar, sufriré mucho aún, seré a ratos optimista y otras veces sombrío y lleno de desolación. Y llevaré siempre, aún cuando todo pase, el vacío de haberla perdido.
Creo que me merezco esa oportunidad, me equivoqué pero nunca quise dañar a nadie, siempre antepuse dar a recibir.
Siento que también he merecido que las cosas acabaran mejor con ella, a pesar de todo.

Sé que se enfrentaba a un presente difícil conmigo, y sólo a la posibilidad incierta a corto plazo de un futuro resplandeciente (aunque no perfecto, porque nada lo es) junto a mi. Ah, pero qué futuro!..... Da igual lo que diga el tarot, el ICHING y su puñetera madre de todos……Por algo así merece la pena dejarse el pellejo.
Lo siento mucho porque ella también se lo merecía, también se merecía tener una oportunidad conmigo y también la ha perdido. Hubiera ganado muchas cosas.
Espero que la vida por fin le sonría en todo lo demás que no soy yo. Se lo merece de verdad. Y creo que lo conseguirá, tiene madera.
Confío en ella.

Estoy muy positivo ahora….veremos mañana. Tal vez, vuelva a entrar por la puerta del trabajo y regrese de nuevo al ritual de ir saludando a mis compañer@s con un efusivo:
“Hasta los huevos!”
Etiquetas:   
 
Comentario:
Vaya, no sabes cuanto me alegrado leer palabras optimistas en tu blog. Pues claro q te mereces una oportunidad, o dos si se tercian, y ella, seguro q también, aunq no sea contigo.
La vida da muchas vueltas y nunca se sabe donde estará esa oportunidad.
Saludos desde el Inframundo.
 
Comentario:
hola bertuki, muchas gracias por escribir en este blog, por tu apoyo.
a veces me gustaría incluir algún comentario en el tuyo, aunque me parece que lo tienes configurado para que no se pueda, no? lo he intentado alguna vez.
Un beso, muchos ánimos para ti tambien
 
Comentario:
Me alegro muchisimo de saber que empiezas a sentir algo de optimismo, aunque como tú bien dices, sea de momento a ratos, pero créeme, si trabajas en ello, si te empeñas en dar luz a tu vida, empezará a iluminarse. Nadie en la vida te dará la felicidad si no aprendes a dártela tú mismo. Al principio parece un trabajo muy difícil, pero empezando por crearte a ti mismo un poco de bienestar en pequeñas cosas, hacer cosas por ti, cuidarte, mimarte a ti mismo muchisimo, tu cabecita empezará a sentir un pequeño "clic", sentirá... me quiero, me cuido, hago cosas por mí... y el optimismo empezará a ganar terreno al pesimismo.

Claro que tienes una oportunidad. No una, cientos. Todos la cagamos pero estoy muy muy muy segura de que tú, si no te abandonas, que sé que no lo vas a hacer porque eres inteligente, saborearás de nuevo la felicidad. Veo que eres una muy buena persona y te deseo que te recuperes muy pronto de ese dolor tan fuerte que sientes.

Un saludo y muchisimo animo.
No