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Como veo las cosas y unos cuantos cuentos.
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Cronica de una noche en carnaval
Antes que nada hay unas palabras que tengo que explicar para la gente que no es colombiana.
pico: es un equipo de sonido gigante que se utiliza en fiestas de barrio.
guacharacas: es un instrumento musical propio dela cumbia colombiana.
maizena: es un polvo blanco que la gente se echa por todos lados durante las fiestas, algo asi como la espuma en otros lugares.
volteao hace referencia a un sombrero tipico colombiano.
y toda la historia se desarrolla durante una fiesta de los carnavales de Barranquilla.

Lunes ocho de febrero 07:30 PM. Desde el balcón de mi edificio puedo sentir que la noche esta un poco fría, el cielo estrellado. Se escucha tanta música de todos lados que por momentos no distingo una canción de la otra. Parece un todo lleno de tambores, flautas, y guacharacas. Hacia el centro del parqueadero de en frente se puede ver un mounstro gigante llamado “pick up” mejor conocido como el “picó”. Su ruido se desprende por todo el lugar arrasando con los tímpanos de los que quieren y los que no quieren escucharlo. Una fuerte vibración viene de él y hace que las ventanas y puertas vibren también.

Un amigo baja por las escaleras y me saluda, lo sé porque me dio la mano y sonrió pero en realidad la música del mounstro de enfrente no me dejó escuchar nada. Era como si me hablara un mudo sin las manos. Después de observar todo desde el balcón por mucho tiempo ingresé despacio a mi aposento, tome unos rollos fotográficos con los cuales había pasado trabajando durante el día y los dejé en un cajón de mi alcoba.

Ya se habían hecho las ocho de la noche. Me cambié de ropa, una camisa oscura y un sombrero “volteao” que sólo uso por esos días iban a ser parte de mí durante la noche; cuando pasé por el balcón nuevamente un compañero de estudio hizo señas desde abajo. Se encontraba en uno de los extremos del parqueadero. Tenía una camisa de la cual no se sabía muy bien el color, estaba tan sucia y llena de maicena que era imposible saberlo. Poco a poco haciéndome espacio entre la gente llegue a donde estaba.

- Que mas Albert, me dijo.

En tono un poco sarcástico conteste

-Hay viendo que tal esta la “fiesta carnavalera”.


Debido a que desde que tengo recuerdo. No soy un simpatizante de las fiestas que se ven en estos días, el entre risas me dijo

-Hay estas pintado tu.

Suelo beber de vez en cuando pero por alguna razón que hasta el día hoy desconozco, detesto los carnavales.

Cerca de las nueve de la noche después de haber tomado unos cuantos tragos con mi amigo y acabando tener una de las pocas pero definitivamente más larga conversación con señas que he tenido en mi vida se acerca un sujeto, un poco gordo del cual tampoco podía reconocer los colores de su camisa. No distinguía ni su cara. Si fuese sido Hallowen no hubiese dudado en decir que estaba disfrazado de Gasper, claro luego de su retiro del cine y haber subido unos cuantos kilos. En fin este sujeto se acerca

-Ven pa´ca pa que te animes!, me dice .
Y de repente me llena de maicena y agua, muy cordialmente me quitó el sombrero para echarme espuma en la cabeza, al ver mi atónita expresión me dice:

-No me coloques esa cara “porque estamos en carnavales hey”.
Realmente no podía decir nada de haberlo hecho todo el barrio me habría enmaicenado también. Muy sonriente el tipo se fue. Con mi estúpida apariencia y mucha impotencia esa frase quedó sonando en mi cabeza “porque estamos en carnavales hey”, “porque estamos en carnavales hey”.
Bueno la noche transcurrió eran las 10:30 pm. Después de haber subido a lavarme la cara por lo menos unas tres veces decidí resignarme y seguir adelante con mi blanco rostro, casi no podía distinguirme en el espejo, pues tenía maicena hasta en los ojos.

Ya acercándose las doce y treinta de la noche y después de muchos más tragos y ver la gente me di cuenta que no lucía como un estúpido. Simplemente era uno mas que comenzaba a entrar en ambiente. Estaba aun lado del parqueadero lejos del amigo que saludé hace poco tiempo, miraba las personas todas se echaban maicena, agua, y bailaban sin importar nada.

Ante tanta tolerancia me di cuenta que en realidad me agradaba la idea de que nadie dijera nada ante la actitud de los demás con ellos, que nadie dijera nada ante un extraño que quiere hacerte un broma pesada, es un extraño y una broma pesada pero al fin y al cabo una broma qué más da.

A eso de la 01:00 AM se reducía la tensión en mi mente y después de tomar el ultimo sorbo de una cerveza se acerca esta bella mujer, que apenas había saludado un par de veces antes, aquellas veces fue un poco esquiva ante mi cortesía.

Cuando se acercaba parecía increíble pero escuchaba el ruido del pick up a kilómetros, todo pasaba lento y la fuerza de todos mis sentidos se encontraban en aquella esbelta figura, sus bellos ojos me miraron fijamente y sin hablar con señas por primera vez en la noche se acerco a mi oído y suavemente dijo:

-ven.

Me llevó al centro del lugar, comencé a sentir la música en todo su esplendor. Un ritmo caribeño seducía el ambiente. Ella se acercó mucho, bailábamos tan cerca que rozábamos nuestras almas. Ya no me molestaba nada, ni el ruido, ni la maicena, es mas solo deseaba que cada vez sonara más fuerte aquel picó que se había hecho mi amigo y me llevaba a construir un gran recuerdo.

En ninguna otra clase de fiesta había bailado tan cerca de alguien, en cualquier otra situación mi pareja que no conocía bien no se hubiese juntado tanto hacía mi y yo a ella, pero para todo esto existía una gran razón “ porque estamos en carnavales hey”. Con una gran sonrisa en mi rostro seguí bailando mientras esa frase venia una y otra vez a mi mente, esta vez de una forma picara y agradable, “porque estamos en carnavales hey” “porque estamos en carnavales hey”.
Definitivamente nunca olvidare esa noche del ocho de febrero, pues esa fue la noche que los carnavales tomaron otro significado para mi. Esa misma noche estrellada que ahora miraba atenta lo que me pasaba, y aquella brisa fría que colocaba sus cabellos en mi rostro. Aquella noche me gritaba que todo pasaba porque estábamos en carnavales, y una sonrisa me decía que esa noche del ocho de febrero me uní a la maicena, la guacharaca, el picó y a mi gente por la mejor causa de todas, la alegría.
 
Comentario:
cada carnaval trae una nueva historia, pues de eso mismo es que se trata, desprenderse de aquellas vainas que más te causan estrés y decirle a esta p... vida que no te importa un c...
 
Comentario:
Es bueno cambiar nuestras impresiones sobre determinadas cosas, más todavía si van acompañadas de alegría, buen humor y chicas guapas!! Solo es cuestión de darle la vuelta a la tortilla y, en vez de fijarte en lo malo, fijarte en lo bueno.

Un saludo muy grande desde el fondo de mi oceano

Pd: gracias por tus comentarios, me animan a seguir escribiendo
 
Comentario:
finalmente te entregaste al carnaval
 
Comentario:
Me encantó el mino diccionario Colombia - Resto del mundo hispano. Todos los días se aprende algo nuevo... ya me van a escucar hablando de picos, volteaos y guacharacas!!!
Besotes mil...
 
Comentario:
¡¡¡Pero Mario!!! si las fiestas son para demostrarte a ti mismo que aún vives. Cuando no estas de buenas y hay un panorama en la noche sólo tienes que fabricarte el buen ánimo ya que al fin y al cabo terminaras pasandola "la raja" (genial) Además, nadie te hará sentir mejor si tu no quieres hacerlo. Entonces, en qué quedamos... hay que ser más alegre y olvidarse, aunque sea por un par de horas, de las penas que cargamos día a día.
 
Comentario:
Pues mira al fianl tan malos no fueron los carnavales, aunque te gastaran una broma muy pesada pero al final bailaste con esa mujer, algo bueno tienen, ademas que son fiestas uy que en ellas hay que pasarselas muy bien!
Besitos
No