La carrera del otro...
Ayer tocó tirada larga, nos fuimos mis hermanos y yo a "hacer piernas·". Salimos a las 15 horas, una humedad del 69% y 27 grados de temperatura. La primera hora y media la anduvimos a buen paso. Después nos metimos en las dunas, casi dos horas de dunas. en total 4 horas y media con mochila de 6,5 kgs.En las carreras, como en la vida, no es bueno hacer "la carrera del otro", no ir a mi propio ritmo, que es más lento que el de ellos me hizo hacer un entreno forzado, incómodo y cuando estoy incómodo no me divierto, no disfruto; ayer no lo hice. Ir sólo, a tu propio ritmo es fantástico, aprietas, enlenteces, controlas y disfrutas de lo que estás viendo, oliendo y sintiendo. Sé que voy a un lugar donde las condiciones son duras, pero eso no significa que no pueda disfrutar de lo que voy a ver allí. ¿de qué me valdría ir allí si voy de tal manera que no levante los ojos del suelo?, lo mismo me pasa en los entrenos, aunque pudiera ir más fuerte, más rápido no lo haría, simplemente no me interesa. Sé que hay momentos en los que ya nos ves nada, esos tienen su propia belleza, extraña, a veces incomprensible y profunda.
El lunes volveré a repetir la misma tirada pero sólo, esta vez con mis propios tiempos y ritmos, seguro, que disfrutaré y el tiempo que haga será primo hermano del de ayer, aunque , realmente me importe un pimiento.
En Sables todo lo que podamos imaginar será distinto a la realidad, allí ir en soledad acompañada será la elección, a mi lado irán alemanes, ingleses, franceses, españoles juntos pero no revueltos...
Buen finde y sed felices...
Zahora

Este fin de semana ha sido, especialmente, maravilloso, no me he puesto las zapatillas ni la mochila, ni falta que ha hecho.
Ha sido un fin de semana de relax; en realidad soy un tipo muy relajado, pero este ha sido otro tipo de relax. Amaneceres y ocasos en lugares maravillosos, con un significado especial, lugares que supe apreciar en su día y que, ahora si cabe, los disfruto y valoro más.
Zahora.
A la derecha el faro de Trafalgar, enfrente Africa, el sol va cayendo, todo el mundo quiere ver el milagro de lo cotidiano. El sol se pone un dìa más, la vida se despliega ante ti con todo su esplendor, por fuera y por dentro. Lo que ves se traduce en sensación, en emoción, en algo intenso y bello. Compartir ese momento, dos corazones latiendo a la vez, el sol baja, el mar lo acoge. Una respiración profunda, una sonrisa que nace del interior, profunda...al otro lado, a la inquierda, la luna que, imponente se deja ver, silenciosa surca el cielo adueñánodose de la noche incipiente, sol y luna, noche y día...
Ayer lunes cargué mi mochila con los kilos que me tocan y me fui a hacer cuestas, me apetecía, después del entreno estaba muy bien de piernas, mucho menos tiempo que las vecs anterirores, esto marcha: menos tiempo e igual esfuerzo = mejora física. Una hora y 20 de cuestas. El jueves nos reunimos mis hermanos y yo para hacer una tirada de 5 o 6 horas...os la contaré...
Sed felices o al menos intentadlo...
Peso...

El domingo fue un día de playa, por la mañana de paseo con un grupo de amigas, me dediqué a coger algunas conchas pequeñas que me hacen falta. Nubes grises, temperatura agradable...un buen paseo.
Por la tarde en la misma playa, el peso de la mochila 5 kilos más el litro y medio de agua; dejo el coche en un aparcamiento y me dirijo a la playa. Cuando llego a las dunas ya he calentado, empiezo a subir y bajar, me clavo en la arena, corrijo el rtimo, subo y bajo, llego al final de la linea de dunas. Una hora justa, decido volver por la arena blanda de la orilla. La musica y la puesta de sol me acompañan; para ser el primer día después del pequeño parón por el catarro no está mal.
El peso de la mochila es algo relativo, cuando llevas un rato ya no lo sientes, eso no siginifica que no esté, es como la vida misma...Todos llevamos lastres, pesos a los que nos hemos acostumbrado, nuestras espaldas se han hecho a ellos; en mi entreno el objetivo es ese, ni más ni menos poder llevarlos sin esfuerzo, sin darte cuenta. En cambio en la vida, lo importante es darnos cuenta de que hemos cargado, o nos han cargado la mochila, con pesos que nos doblan la espalda. Son los debes, deberías, es mejor que, si no hago esto seré...y así hasta la saciedad. Nos sentimos culpables por no ser buenos padres, hijos, o el papel que estemos representando en eso momentos de nuestra, vida...el miedo a hacerlo mal.
Por mi parte, creo, que voy a dejar unos cuantos kilos en alguna duna, esos kilos de más que son producto de mis condicionamientos, que me hacen reaccionar de maneras que no me gustan. Esta de la foto es una buena duna para ello...intentaré que por cada kilo de peso que sume a mi mochila del desierto otro kilo del otro lastre se quede por el camino...
Sed felices o al menos intentadlo...
Un día especial...

Foto Rafael Tarin Jimenez
El sábado fue un día especial; hoy no os voy a hablar de entrenos, arenas, dunas y sudores, hoy os quiero hablar de otras cosas...
Celebramos en compañía de familia y amigos nuestro 25 aniversario, un momento muy esperado por nosotros, con un significado especial.
Este post está dedicado a quien me ha enseñado la verdadera dimensión de la palabra amor, lo hizo, sin saberlo desde que la vi por primera vez, nunca llegué a pensar entonces que podría estar con ella, pero la vida me sonrió, siempre he creído que soy un hombre de suerte, aunque ahora muriera o las cosas se complicaran, no podría dejar de reconocer que he vivido hasta ahora una vida llena de significado y amor.
Ella me ha enseñado, lo que es amar de verdad, en la alegría y, lo que es más difícil, en la adversidad, por ella vivo cada día un nuevo amanecer, juntos en nuestra propia individualidad, después de venir de vuelta de las sombras que todos tenemos que traspasar algún día.
Juntos recorremos el camino de la vida, lo hemos hecho siempre de la mano, pero en estos momentos lo recorremos con plena conciencia de lo que uno es para el otro. Recorremos el sendero que es construcción, cercanía, comprensión y aceptación del otro; que es crecimiento en el amor que cada día es igual y distinto.
Aprender a reconocer errores, fallos, ser consciente de las propias carencias sin echarselas al otro encima.
No es un día cualquiera, no soy persona de fechas, pero esta es especial, mucho, es darse cuenta de toda una vida, pero lo más importante es poder ser consciente de que cada amanecer es un regalo, lo es por la fuerza del amor...
A veces un marinero tiene suerte, el viento hincha sus velas, caprichoso y voluble a unos los lleva al desastre, tu eres la suave brisa que me lleva cada día al puerto de tus brazos. Mi amor por ti es más fuerte cada día, la única responsable eres tú, tu mirada y tu mano sobre la mía...
Como la gacela o el cervatillo apareces
sobre el monte que nos divide
Cantar de los cantares.

Con todo mi amor.
Sed felices o, al menos, intentadlo
Limites...
foto: Juan Costa Tur"Lo verdaderamente importante no es si uno tiene miedo o no, sino lo que hace con su cobardía. Puedes entregarte a ella atado de pies y manos, como un preso. O puedes intentar enfrentarte a ella y en contrar los límites.
Urbano, en el Corazón del Tártaro, de Rosa Regás.
Las fronteras siempre dan miedo cuando son desconocidas, luego te acostumbras a pasear por el filo de la navaja. Al principìo veía el desierto como algo lejano y desconocido; ahora no está lejano y conozco lo que otros han vivido, los límtes, la frontera se perfila inquietante y atrayente...cada uno de nosotros tiene que saber lo que hará con su cobardía, el miedo puede ser un poderoso enemigo o un buen aliado, la clave está en enfrentarte a él...si no lo haces acabas siendo un esclavo, entonces las fonteras se convierten en barrotes.
Ya está aquí septiembre, para mí es el verdadero comienzo de año. Esta semana ya ha empezado mi nuevo año. Para empezar he vuelto a madrugar, a las 6:15 arriba. Mi trabajo de por la mañana está a 8 kms de mi casa, me he propuesto ir corriendo dos veces esta semana...esta mañana...
Me ha costado levantarme pero me he sentido bien al hacerlo, me pongo en marcha, mi ritmo es lento, la ciudad se despereza como mis músculos, huelo a marisma, la oscuridad de la noche gira suavemente a azul electrico. La música suena, me lleva a lugares remotos, me vuelve a traer a mi ritmo, dejo que mi mente divague.
Sonrio y saludo a los que, como yo, andan o corren a esas horas.
Ahora dentro de un ratito hago la vuelta, hace un levante del 15, doble entreno ¿o quizás triple?.
Si sigue este viento tan fuerte quizás mañana me vaya por la tarde a la playa, haré una tirada de al meos tres horas...viento y calor, que ya queda poco de verano...
Sed felices...al menos intentadlo...





