Sombras y luces...

Hace tiempo que no escribo, retomo la costumbre de dejar un poco de mí en este lugar.
Ha sido, está siendo un tiempo de cambio, la vida nos presenta sus múltiples caras, nosotros nos resistimos, nos debatimos entre las olas de mares embravecidos. Las corrientes nos dejan exhaustos, una y otra vez braceamos en contra de la corriente, una y otra vez nos damos cuenta de que si seguimos así acabaremos agotados y en el fondo del mar. Pero todas las crisis tienen un sentido, tienen el sentido de sacar el aprendizaje de ellas, de que sean un verdadero motor para nuestro crecimiento. Las sombras son poderosas, nos encierran, nos hacen creer que las cosas van a suceder de la peor manera. El futuro incierto, catastrófico nos daña desde su no ocurrencia; hasta que te das cuenta de que nuestra fortaleza reside en la aceptación de nuestra vulnerabilidad, saber que somos vulnerables, aceptar el dolor, el daño sin hacer nada más que no resistirse.
Estoy despertando de un letargo, estoy, lentamente abriendo los ojos a la vida que, en estos meses se me ha ocultado en gran parte ocupado como estaba en resistir numantinamente ante los embates de las olas, como si de un una tragedia griega se tratara. Hoy soy consciente de muchas cosas, hoy he aprendido muchas más, hoy la vida se me presenta en toda su plenitud, hoy se que he estado dormido, confuso y que me he maltratado a mí mismo. Las cosas han cambiado, están cambiando. De la sombra siempre nace la luz, la luz que todo lo ilumina, la que convierte lo ordinario en extraordinario, es la luz interior del sol que todos llevamos dentro, ése que a veces se oculta y, cuando lo hace, es como si nunca hubiéramos estado en contacto con los rayos de sol y luna.
He despertado de nuevo...aquí me tenéis de nuevo...
En los últimos días alguien dijo de mí que en mi corazón no había más que conformismo y acomodación. Sé pocas cosas en la vida, y cada vez tengo la impresión de que son menos, pero a la vez más claras, una de ellas es que: ES LA FUERZA DEL AMOR LO QUE ME HACE ESTAR DESPIERTO, ES LA FUERZA DEL AMOR QUE CADA MAÑANA CUANDO ME DESPIERTO LATE EN MI CORAZÓN Y NO OTRA COSA LA QUE HACE QUE MI VIDA TENGA SENTIDO.
Cada mañana cuando me despierto y demuestro mi amor, cuando me duermo con una oración, mi oración de gracias por los regalos que me fueron concedidos; es el amor que habita en mí el que me hace mejor persona, es eso y no otra cosa lo que me hace seguir creciendo. Se equivoca quien, no sintiendo amor se permite el lujo de extrapolar su triste caso a otras personas que hemos sido bendecidas con tenerlo en nuestro corazón. Un instante detrás de otro al lado de la persona amada, a la que miras a los ojos y en la que tu amor se refleja cada día, de amor incondicional, sin nombre, sentimeinto puro de nuestros corazones; instante a instante nos vamos llenando de amor y el viento de nuestra alma de esparce por doquier.
Doy gracias por cada beso que recibo, por cada sonrisa que me regalan, por cada instante de amor que me es concedido; cada instante mi amor crece, en muchas ocasiones mi mente me dice que no soy digno de tantos bienes, me doy cuenta de que sólo es un pensamiento, uno es, en lo bueno y en lo malo, en lo bello y lo feo, en todo lo que no es dado vivir...
Bueno hoy es el primer día que escribo desde hace mucho tiempo, tengo mucho que hacer, de una forma tranquila y serena, me he descuidado bastante; mi entreno lo llevo bien, ya os lo iré contando, estoy empezando a meditar, estoy buscando el centro perdido, meditación en la naturaleza, en lo pequeño y lo grande...
Mañana voy a hacer un entrenamiento de los que me gustan, daré la vuelta a la playa, dunas, sendero, cielo y mar... os lo contaré...
Os iré contando, me iré contando aquello que me acontezca, lo bueno y lo malo...
Seamos felices, a al menos intentémoslo...
Un abrazo de corazón a tod@s
Comentario:
Cuánta razón tienes. Sentir de esa forma, aunque no sea por personas, sino simplemente por cosas pequeñas, o por algo que nos rodea, esa complacencia, esa tranquilidad que nos nace y se queda dentro, como aumentada por una lupa, extraída de un rincón dentro de nosotros.
Me alegro de que estés bien. Un abrazo enorme :)