La larga marcha...

Crónica de un larga galopada
Los 101 no defraudan nunca, es una prueba donde el límite de cada uno es puesto a prueba, esta es la crónica emocionada de una prueba que es la única droga que merece la pena probar, la del esfuerzo, el tesón, la capacidad de aguante y el compañerismo...
Viernes 11
A las 14.30 me reuno con unos compañeros, voy en Bus hasta Ronda, aprovechamos para contar anecdotas, batallas de otras ediciones, los novatos escuchan con los pelos como escarpias, algunos van allí sin saber a lo que se enfrentan...pronto lo sabrán. Descubro que M. ha sido paracaidista igual que yo, el viaje se hace muy ameno. Comparamos Ronda con el primer salto, la primera vez que saltas no sabes donde vas, la segunda te mueres de miedo y eso ya no cambiará.
Llegamos a las cercanías de Ronda, siempre me ocurre lo mismo, cuando llego a ese lugar, miro las escarpadas cumbres y no puedo creer que vaya a subir por esos caminos de cabras. Esa sensación de extrañeza...que todos mis colegas sienten alguna vez.
Una vez en Ronda nos alojamos, recogemos el dorsal y nos ponemos a dar vueltas por la feria del corredor. Mis hermanos los malekunes han ido con sus familias, nos reunimos todos, nos compramos una fantástica gorra de iron man con el logo de los 101.
Me despido de ellos y me voy a dormir.
En el dormitorio compartido donde me alojo se respira tensión, preparo algunas cosas y me acuesto, los tapones para los oídos son indispensables, duermo razonablemente bien, más bien como un tronco eso juega a mi favor.
Sábado 12
6.30 Me despierto, me ducho, el agua está medio friá, medio caliente según se mire :), me despeja, la peña ya se ha levantado, empieza el ritual, los últimos retoques al equipo, lleno el camel back de agua mineral, cuando me doy cuenta se me ha salido casi todo el agua, el tapón mal puesto aggggggg, la mochila empapada...empezamos bien, me digo tranquilo hasta las 11 se seca.
8.30 LLego al punto de reunión hasta las 11 no salimos, me dedico a secar al sol la mochila, mis hermanos no han llegado aún. Me aislo, miro el cielo, siento mi corazón latir fuerte.
Cuando llegan mis hermanos nos hacemos unas fotos muy chulas ya se sabe los sponsor hay que tenerlos contentos jejeje.
La peña va subiendose a la parra, se respira tensión, adrenalina...
10.55
Estamos los 1.700 marchadores en nuestros puestos, gritamos esperando el cañonazo, un cañon de 105mm será el que marque el principio de la travesía.
11.00
Salimos, es imposible correr, marchamos entre la multitud, la gente nos aplaude y nos mira como si fuéramos a la guerra y, en cierto sentido es así, pues esta carrera es como la guerra, van cayendo los compañeros a medida que se desarrolla, tú puedes ser uno de ellos.
El calor es fuerte, marchamos velozmente, cuando lo permite el terreno corremos a trote saharagüi como dice uno de mis hermanos.
En la primera subida, después de un pueblo que se llama Arriate, empezamos a sufrir, estamos en el km cuarenta y tantos, la primera subida tiene cojones, es impresionante, la gente se para, se tira en un árbol. El devorador de cañadas, con paso seguro, experimentado y firme nos empieza a subir la cuesta, miro sus pies, me concentro, lentamente hacia arriba, una cuesta, más empinada, y otra, y otra, de repente uno de mis hermanos, el más joven, se queda atrás, su hermano le grita y va quedándose, el devorador se queda atrás alertado, nosotros seguimos a ritmo la ascensión. Les llamamos y no nos contestan, mal asunto...cuando llegamos arriba empezamos a ir más lento para que nos alcancen, pero no llegan, no llegan, llegamos a un avituallamiento y, por fin, los vemos llegar, le ha dado una pájara de cojones, casi se para y no ventilaba bien, tiene la cara verde; pero dice que se encuentra bien, no me lo creo, dice que quiere trotar, le digo que se recupere. Seguimos adelante en busca de Setenil, km 53 quedamos en que nos camibiamos de calecetines y salimos zumbando, nos han dicho que vamos los terceros por equipos, joder como vamos!.
Lleganos a Setenil y el más joven de los hermanos me dice que le de un masaje en el gemelo, se lo doy y en cinco minutos se le sube el gemelo, los gritos de dolor espantan a su familia que me llama. Después se complican las cosas, el gemelo no cede, sigue arriba, baja y vuelve a subir, es una masa de musculo loca, cuando lo vamos a llevar a que lo vea un fisio, empieza vomitar en caño, las cosas se ponen feas.
Después de una hora y tres cuartos hay que tomar una decisión nos estamos enfriando, a todos los malekunes se nos están montando los músculos, es como si dijeran "ya habéis acabado de joderme pues ahora os jodo yo".
Los medicos le dicen que no puede continuar, sé lo que es abandonar, es lo más duro, no quiere ni de coña, está verde, me cuesta mucho convencerlo, cuando salgo de la enfermería, que parece la enfermería de la playa de Omaha en Normandía el día D, salgo llorando, como él se ha quedado.
Salimos los que quedamos con los ánimos por los suelos, emocionados, especialmente su hermano que se emociona y todos con él, deseamos que le duela mucho el gemelo para que no se sienta mal.
Horas más tarde, cuando el sol se guarece, la conversación se torna íntima, hablando del esfuerzo, la superación, la incompresión de aquellos que no están tocados por este virus.
Sobre las 00.00 llegamos al km 77,80 al refugio central, a la comida caliente, le temo, llego bien a ese punto pero le temo...es fácil que el calor, la comida caliente, el agacharse para ponerse los calecetines limpios te haga marearte... es lo que me ocurre, me ven la cara, aviso, digo que me tumben un ratillo en el suelo, se me pasa, me pongo a comer lentamente, sin ganas, de nuevo me mareo. De nuevo al suelo, cuando se me pasa, como un poco, el bereber del desierto me mira, es muy protector conmigo, como el más viejo que soy me controla por si se me pasa algo ; entonces me pregunta ¿estás pensado en abandonar?, le contesto: ni de coña, entonces lo veo claro, o me largo de allí o caigo como una mosca, necesito andar de nuevo, el fresco de la noche, así que decidmos que me adelante, ellos me alcanzarán por el camino, quedan 24 kms, y una subida infernal, infernal...a los dos kms de el lugar donde estamos, el lugar que desde el bus veía como imposible de subir si no estás fuertemente perturbado.
Me despido de mis hermanos, no me llevo los bastones que me ofrece el devorador pues pienso que me darán alcance antes de la subida a la ermita, craso error.
Cuando salgo del refugio central me entra un frío de narices, mi camiseta termica me resguarda, pero tengo que entrar en calor. El calor que me falta lo consigo hablando por telefono, oir su voz me da fuerzas, siento que la cuesta arriba es menos cuesta, me pregunta si voy solo porque no oye a nadie, le miento, los que van delante con paso cansino están a diez metros. Cuelgo y empiezo a apretar el paso, cuando llego a los que están delante veo como uno de ellos tiembla como una hoja, entonces le digo a su compañero que haga lo que le digo, me pongo a darle palmadas fuertes en brazos, torso, y su colega en las piernas, es un viejo truco oriental, no falla, el tio se queja pero entra en calor, los dejo atrás. la carretera se empina cuesta abajo, voy como una moto, el mareo es historia, voy cogiendo gente, eso mola, miro para atrás mis hemanos no llegan.
La cuesta es impresionante, serpentea, sube, y sube sin fin escucho mi corazón, el cielo está negro y estrellado, allí arriba, subiendo en soledad a mi rtimo siento que estoy en donde quiero estar, todo merece la pena, sólo un instante de esta sensación merece la pena.
Sigo subiendo, cuando parece que es imposible que la cuesta se empine más, más lo hace, oigo una respiración detrás, no son ellos, no miro, no tengo fuerzas, bebo del camel cada poco. Una estrella me recuerda a mi madre, joder, la soledad de esta cuesta, me doy cuenta de que tengo mñás fuerzas, la cuesta no ha cedido en cambio la subo con más energía, pienso en todas las personas que me dan la energía para vivir, la energía del amor, allí, en la inmensidad de la noche, en una cuesta sin fin, no estaba solo. En los momentos duros nunca se está sólo. Llego a la cumbre, un legionario, le doy las buenas noches y las gracias por estar allí, le pregunto donde está la ermita y me dice que la he pasado, voy grogui, me paro siento un escalofrío y no es de frío, me oigo decir en voz alta ¡con dos cojones tío" una voz, como un eco me responde por detrás "con dos cojones amigo", la bajada que se abre ante mí es inhumana, un empedrado que da miedo, abajo está Benaoján, imprsionante con sus enormes paredes de piedra; la respiración que ha ido detrás de mí se convierte en persona, es un soldado de aragón, de los 35 de su equipo sólo queda él.
Llegamos al avituallamiento, me dan un café con leche que me da la vida, joder que bueno, como me sentó ese café, ya no puedes parar, sigo adelante, le doy caña, le soldado me sigue, encantado de encontrar pareja en la noche, imprimo un ritmo de cojones, el que me ha enseñado el devorador, al menos el que intento seguir, mis hermanos no acaban de llegar, me acojono ¿habrá pasado algo? intento llamar y los moviles sin cobertura, es la sierra joder.
Sigo marccando un buen ritmo. Cuando pasamos por un puesto los legionarios con toda su buena voluntad, nos mienten, nos dicen quedan 6, cuando en realidad quedan 10, el caso es que los carteles no mienten, los últimos 10 kilómetros se hacen enternos, subidas y bajadas, el talón izquiero me hace cosquillas, me hace gracia, que sensación tan extraña. El soldao y yo llegamos a la cuesta del cachondeo, una cuesta de dos kilómetros que sube desde lo más profundo del tajo de Ronda, hasta la ciudad, la asumo con tranquilidad, en todo momento espero que lleguen mis colegas, llegamos a la ciudad, nos resta menos de un km, pasamos au n chaval que va hablando solo, murmura sin vernos, es la imagen del agotamiento, pasamos a otro que deja en pañales a este...cuando llegamos le digo a mi compañero: "ya has entrado en tu propia leyenda, enhorabuena por tu primera vez, nos abrazamos y enfila la recta de entrada" yo veo a la familia del devorador que me mira sorprendida, creían que me había retirado, el legionario me invita a entrar en meta, le digo que tengo que esperar a mi hermanos, he tardado 18 horas y 34 minutos, me abraza la mujer del devorador y su padre me felicita, me meto en el coche abrigado, esperando con el corazón en un puño que lleguen, 40 minutos más tarde aparecen en la recta mis hermanos, me quito el cortavientos me pongo la mochila y salgo a su encuentro, creen que me he retirado, se dan cuenta de que no es así cuando entro con ellos en meta, nos abrazamos.
La prueba ha terminado. Ha sido bonito vivirla, ha sido hermoso sentirla, ha sido un honor ir codo con codo con mis hermanos, todo lo que había que hacer ha sido hecho...las arenas nos esperan...
Salam alelikum hermanos....
SED FELICES!!!
Este post es inusualmente largo, pero si has llegado hasta aquí seguro que no te habrá importado...
Comentario:
nada de largo, me devoré todas tus palabras... es que fue como correr con vos esos km! mis felicitaciones para vos y para tus hermanos!
Comentario:
Épico! Enhorabuena!
Comentario:
Enhorabuena Runner...¿Qué más puedo decir?Creo que aquí las palabras no bastan.Y me sorprendo, porque no soy corredora, no soy montañera, ni deportista...Pero también tengo mis cuestas que subir, también sé lo que son las estrellas allá en el cielo, con toda la cuesta bajo tus pies, haciéndote temblar...
Besos del mar.
Besos del mar.
Comentario:
Ha sido hermoso compartir contigo todo los sentimientos que te han llenado de ambrosias en ese recorrido
Un beso.
Un beso.
Comentario:
En absoluto, me ha emocionado y tus descripciones son tal, que he sentido opresión en el pecho, he compartido lágrimas,y me has hecho recordar mis últimos 5 cims del vallés; 62 km muy duros, entre otras tantas salidas que han aflorado a mi mente. Esa sensación de caer, de no llegar, de escucharte y seguir...
Horas andando y cualquier cosa de la que nos rodea nos trae a alguien, a tí, una estrella te cacercó a tú madre.
Un post con fuerza que me ha hecho vivir momentos.
Felicidades Runner
Horas andando y cualquier cosa de la que nos rodea nos trae a alguien, a tí, una estrella te cacercó a tú madre.
Un post con fuerza que me ha hecho vivir momentos.
Felicidades Runner
Comentario:
Lo primero.. un abrazo lleno de enhorabuenas y de calor...
Lo segundo... me ha encantado tú relato...tus letras.. lo que has sentido... me has hechos vibrar... gracias... me has hecho recordar aquella maratones de montaña... ya guardadas..pero nunca olvidadas...
Otro gran abrazo...
by sand ...brother... !!!!
Lo segundo... me ha encantado tú relato...tus letras.. lo que has sentido... me has hechos vibrar... gracias... me has hecho recordar aquella maratones de montaña... ya guardadas..pero nunca olvidadas...
Otro gran abrazo...
by sand ...brother... !!!!
Comentario:
Que se puede decir... épico, emocionante, emotivo... tu relato ha hecho que para mí los 101 se conviertan en una prueba todavía más mítica.
Enhorabuena por acabarla y por el "espíritu finisher" que has demostrado. Las arenas están más cerca.
Saludos!
Enhorabuena por acabarla y por el "espíritu finisher" que has demostrado. Las arenas están más cerca.
Saludos!