¿Cómo acercar la realidad social al poder político?
No quisiera dejar pasar de largo la contundente comparecencia de la presidenta de la “Asociación de Afectados por el 11-M”, Pilar Manjón, en la Comisión del 11-M para abrir un debate en torno al papel que deben realizar los medios de comunicación para mediar entre el poder y la calle. Personalmente comparto el reproche y la crítica que Manjón realizó principalmente a nuestros políticos y en segundo lugar a los medios de comunicación. La portavoz de las víctimas arremetió contra políticos: “¿de qué se reían, señorías? ¿Qué jaleaban? ¿Qué vitoreaban en esta su comisión”; y periodistas: “por encima del derecho a la información está el derecho de los ausentes a su intimidad; señores directores de periódicos, de agencias de prensa, de informativos, permítanos dudar de su sensibilidad”.
Como creo que este es un problema que trasciende del ámbito nacional, porque políticos y medios existen en casi todas las sociedades y generalmente suelen vivir a espaldas del pueblo que les ha elegido o les sufre, me gustaría plantear en esta weblog un debate en torno al papel que deben jugar los medios de comunicación como mediadores entre el poder y la calle. ¿Cómo acercar la realidad social al poder político? ¿Cómo deben actuar los medios de comunicación cuando están en juego los sentimientos de hombres y mujeres?
Como creo que este es un problema que trasciende del ámbito nacional, porque políticos y medios existen en casi todas las sociedades y generalmente suelen vivir a espaldas del pueblo que les ha elegido o les sufre, me gustaría plantear en esta weblog un debate en torno al papel que deben jugar los medios de comunicación como mediadores entre el poder y la calle. ¿Cómo acercar la realidad social al poder político? ¿Cómo deben actuar los medios de comunicación cuando están en juego los sentimientos de hombres y mujeres?
Comentario:
La del comentario de abajo soy yo, que siempre se me olvida poner el nombre. Ains.
Comentario:
La pregunta de cómo acercar la realidad social al poder político me parece grandísima (y además me da miedo pensarlo porque tengo que exponer un trabajo relacionado con el tema ¡el diez de enero!). Pero hay un aspecto más concreto de tu artículo que sí me gustaría comentar.
Me refiero a la petición de Pilar Manjón de que los medios no reprodujeran más veces las imágenes de las víctimas del 11 de marzo. Su dolor es perfectamente comprensible, pero creo que los periodistas y los que queremos serlo debemos abrir un debate frío y sereno en torno a esta cuestión.
¿Dejar de publicar fotografías de la tragedia por no herir los sentimientos de las familias de los muertos y heridos? Por un lado, es razonable, siguiendo el razonamiento de Peces Barba, que viene a decir poco más o menos que las imágenes ya no aportarán más luz, que ya no harán si no meter el dedo todavía más en la llaga.
Pero, por otro lado, dejar de mostrar las imágenes de la tragedia no tendría sentido, si lo que queremos es continuar recordando y, sobre todo, continuar reinterpretando los acontecimientos del 11 de marzo. He leído últimamente a muchos periodistas que reclamaban la utilización de las fotos como material de todos, como memoria de todos: es necesario todavía recurrir a ellas y las víctimas no deben considerarlo una ofensa.
Yo no sé qué pensar. Periodísticamente me parece que todavía se puede hacer hablar mucho a esas fotos. Pero hay cosas más importantes que la profesión, ¿no? Cuando estaba a punto de escribir que las fotos deben seguir publicándose, de repente me he imaginado que era un ser cercano a mí el que salía una y otra vez en las fotos, y he pensado que tal vez no sea tan importante que estas imágenes sigan apareciendo en los periódicos.
Me refiero a la petición de Pilar Manjón de que los medios no reprodujeran más veces las imágenes de las víctimas del 11 de marzo. Su dolor es perfectamente comprensible, pero creo que los periodistas y los que queremos serlo debemos abrir un debate frío y sereno en torno a esta cuestión.
¿Dejar de publicar fotografías de la tragedia por no herir los sentimientos de las familias de los muertos y heridos? Por un lado, es razonable, siguiendo el razonamiento de Peces Barba, que viene a decir poco más o menos que las imágenes ya no aportarán más luz, que ya no harán si no meter el dedo todavía más en la llaga.
Pero, por otro lado, dejar de mostrar las imágenes de la tragedia no tendría sentido, si lo que queremos es continuar recordando y, sobre todo, continuar reinterpretando los acontecimientos del 11 de marzo. He leído últimamente a muchos periodistas que reclamaban la utilización de las fotos como material de todos, como memoria de todos: es necesario todavía recurrir a ellas y las víctimas no deben considerarlo una ofensa.
Yo no sé qué pensar. Periodísticamente me parece que todavía se puede hacer hablar mucho a esas fotos. Pero hay cosas más importantes que la profesión, ¿no? Cuando estaba a punto de escribir que las fotos deben seguir publicándose, de repente me he imaginado que era un ser cercano a mí el que salía una y otra vez en las fotos, y he pensado que tal vez no sea tan importante que estas imágenes sigan apareciendo en los periódicos.
Comentario:
La pregunta de cómo acercar la realidad social al poder político me parece grandísima (y además me da miedo pensarlo porque tengo que exponer un trabajo relacionado con el tema ¡el diez de enero!). Pero hay un aspecto más concreto de tu artículo que sí me gustaría comentar.
Me refiero a la petición de Pilar Manjón de que los medios no reprodujeran más veces las imágenes de las víctimas del 11 de marzo. Su dolor es perfectamente comprensible, pero creo que los periodistas y los que queremos serlo debemos abrir un debate frío y sereno en torno a esta cuestión.
¿Dejar de publicar fotografías de la tragedia por no herir los sentimientos de las familias de los muertos y heridos? Por un lado, es razonable, siguiendo el razonamiento de Peces Barba, que viene a decir poco más o menos que las imágenes ya no aportarán más luz, que ya no harán si no meter el dedo todavía más en la llaga.
Pero, por otro lado, dejar de mostrar las imágenes de la tragedia no tendría sentido, si lo que queremos es continuar recordando y, sobre todo, continuar reinterpretando los acontecimientos del 11 de marzo. He leído últimamente a muchos periodistas que reclamaban la utilización de las fotos como material de todos, como memoria de todos: es necesario todavía recurrir a ellas y las víctimas no deben considerarlo una ofensa.
Yo no sé qué pensar. Periodísticamente me parece que todavía se puede hacer hablar mucho a esas fotos. Pero hay cosas más importantes que la profesión, ¿no? Cuando estaba a punto de escribir que las fotos deben seguir publicándose, de repente me he imaginado que era un ser cercano a mí el que salía una y otra vez en las fotos, y he pensado que tal vez no sea tan importante que estas imágenes sigan apareciendo en los periódicos.
Me refiero a la petición de Pilar Manjón de que los medios no reprodujeran más veces las imágenes de las víctimas del 11 de marzo. Su dolor es perfectamente comprensible, pero creo que los periodistas y los que queremos serlo debemos abrir un debate frío y sereno en torno a esta cuestión.
¿Dejar de publicar fotografías de la tragedia por no herir los sentimientos de las familias de los muertos y heridos? Por un lado, es razonable, siguiendo el razonamiento de Peces Barba, que viene a decir poco más o menos que las imágenes ya no aportarán más luz, que ya no harán si no meter el dedo todavía más en la llaga.
Pero, por otro lado, dejar de mostrar las imágenes de la tragedia no tendría sentido, si lo que queremos es continuar recordando y, sobre todo, continuar reinterpretando los acontecimientos del 11 de marzo. He leído últimamente a muchos periodistas que reclamaban la utilización de las fotos como material de todos, como memoria de todos: es necesario todavía recurrir a ellas y las víctimas no deben considerarlo una ofensa.
Yo no sé qué pensar. Periodísticamente me parece que todavía se puede hacer hablar mucho a esas fotos. Pero hay cosas más importantes que la profesión, ¿no? Cuando estaba a punto de escribir que las fotos deben seguir publicándose, de repente me he imaginado que era un ser cercano a mí el que salía una y otra vez en las fotos, y he pensado que tal vez no sea tan importante que estas imágenes sigan apareciendo en los periódicos.
Comentario:
Gracias Cristina por tus ánimos (ja ja). Claro que somos unos incomprendidos. Quién no lo es? ¿Alguien puede llegar a comprender algo en estos tiempos? Bueno aparte de bromas (ja ja), agradezco tu sugerencia.
Yo también creo que el debate sobre la ética profesional de los medios de comunicación ante el uso o abuso de imágenes que puedan herir la sensibilidad de los afectados es interesante y constructivo. Si queréis podemos empezar por delimitar este uso y abuso, es decir, ¿dónde está el límite para utilizar información (principalmente visual) sobre personas con nombre y apellidos que se han visto afectadas por una tragedia o que viven en unas condiciones infrahumanas? ¿Debemos respetar su identidad y su sufrimiento? ¿Hay que tapar o difuminar los rostros de esas personas? o en cambio, ¿hay que mostrar la realidad con el fin de que se tomen medidas para evitar situaciones similares y para que la sociedad tome conciencia de problemas como el terrorismo, el hambre, enfermedad, pobreza, etc...? Ahora, os dejo la palabra a vosotr@s.
(Un beso para Cris y para tod@s los que visitéis la página. PRÓSPERO AÑO 2005)
Yo también creo que el debate sobre la ética profesional de los medios de comunicación ante el uso o abuso de imágenes que puedan herir la sensibilidad de los afectados es interesante y constructivo. Si queréis podemos empezar por delimitar este uso y abuso, es decir, ¿dónde está el límite para utilizar información (principalmente visual) sobre personas con nombre y apellidos que se han visto afectadas por una tragedia o que viven en unas condiciones infrahumanas? ¿Debemos respetar su identidad y su sufrimiento? ¿Hay que tapar o difuminar los rostros de esas personas? o en cambio, ¿hay que mostrar la realidad con el fin de que se tomen medidas para evitar situaciones similares y para que la sociedad tome conciencia de problemas como el terrorismo, el hambre, enfermedad, pobreza, etc...? Ahora, os dejo la palabra a vosotr@s.
(Un beso para Cris y para tod@s los que visitéis la página. PRÓSPERO AÑO 2005)
Comentario:
Juanan, amor,
me parece interesantísima tu iniciativa (y una pena que a nadie más se lo parezca: no te preocupes, los genios somos unos adelantados a nuestro tiempo y por ello, incomprendidos... ;-) (Es broma)
En cualquier caso, el debate del otro día en clase fue interesante y constructivo, quizás podrías empezar por plantear unas cuantas preguntas a tu audiencia, unas pautas para guiar el debate e incentivarlo... seguro que si nos lo pones un poco más fácil, nos animamos: es que sentarse frente a la fría pantalla no es fácil.
En cualquier caso, me parece que tu iniciativa es digna de loa,un weblog así era necesario.
Un besísimo y Feliz Navidad (de parte de Edu, jejeje)
Cris
me parece interesantísima tu iniciativa (y una pena que a nadie más se lo parezca: no te preocupes, los genios somos unos adelantados a nuestro tiempo y por ello, incomprendidos... ;-) (Es broma)
En cualquier caso, el debate del otro día en clase fue interesante y constructivo, quizás podrías empezar por plantear unas cuantas preguntas a tu audiencia, unas pautas para guiar el debate e incentivarlo... seguro que si nos lo pones un poco más fácil, nos animamos: es que sentarse frente a la fría pantalla no es fácil.
En cualquier caso, me parece que tu iniciativa es digna de loa,un weblog así era necesario.
Un besísimo y Feliz Navidad (de parte de Edu, jejeje)
Cris
Comentario:
Acabo de escuchar una canción del cantautor canario Pedro Guerra llamada "El circo de la realidad" de su último disco "Bolsillos" que tiene algo que ver con este tema que propongo debatir. Me ha gustado mucho y va dirigida a la información basura de los medios de comunicación y su alejamiento de la realidad social. Os la recomiendo, os va a gustar.





