Maravillas de vivir en la ciudad
Estoy al borde del trastorno psicótico. Mis vecinos del 5º han decidido hacer obras en casa. Las obras en casa son más o menos como ir al médico, que sabes a que hora llegas, pero no a que hora te vas. Pues las obras igual, sabes cuando las empiezas (a veces ni eso) pero ni de coña cuando las acabas. El mínimo son dos semanas, pero claro, este periodo de tiempo puede variar si surge alguna complicación: “nos falta una pieza, hay que pedirla, la tienen que traer de Zaragoza...”, “esa tubería no debería estar ahí, vamos a hacer una remodelación que tiene que empezar desmontando la cocina para después pasar por el pasillo y llegar al cuarto de baño...” Vamos, que acabas cogiéndoles cariño del tiempo que pasan en casa.
Hay que ser valiente para atreverse a hacer obras en casa. Por si fuera poco, además de tener tu casa empantanada y hacer vida en un rinconcito del salón (porque debido a la remodelación está todo patas arriba), durante el tiempo que duran las obras vives en un estado de tensión absoluta. ¿ No lo habéis notado? Salir de casa y notar el odio de todos los vecinos, que sales de casa acojonado. Te preguntan con una sonrisita: “Y qué, como va?” Por no decirte: “O acabáis ya las obras o acabáis emparedados junto con el cuarto de baño nuevo”
Y en esas me encuentro, solo que yo soy la parte de los vecinos que notan crecer en su interior el instinto violento de supervivencia (BSO de radial mientras os escribo). Mi padre siempre ha querido jubilarse para irse a vivir al campo, idea que mi madre repele con bastante intensidad. Pero es que es imposible, vivir en una comunidad de vecinos puede llegar a exasperar de una manera a una persona hasta volverla loca. Todas las mañanas despertamos con el dulce sonido de los gritos de mi vecina “Antoniooooooooo!!!!!!! Deja estar a la Carolinaaaaaaaaaaaa y tomate la lecheeeeeeeeeeee” Admiro las cuerdas vocales de esa mujer, siguen intactas a pesar de darles zarpazos mortales todas las mañanas. Bueno, que por las mañanas, por la tarde, por la noche....Otro día, a “la Carolina” (una niña de 4 años con personalidad de adolescente respondona) le puede dar por bailar un zapateao a las 12 de la noche (oye, es que eso es arte e improvisación, y si a la chiquilla le surge a las 12, como si le surge a las 3 de la mañana), y tu, durmiendo en tu cama, crees que ya han llegado las fallas y que están haciendo una mascleta nocturna justo encima de tu cuarto.
Luego están los típicos que montan una fiesta todas las noches. Sí, sí, todas las noches, que yo me pregunto cómo aguantan si la Carolina nos despierta todas las mañanas a las 6. A estos les da igual, ellos te plantan la música y les gusta cantar y bailar hasta más o menos las 3 o las 4.
Cómo no, mi vecina de 14 años, que está empeñada en aprenderse todas las canciones de Bustamante, Bisbal, Chenoa y quien haga falta. Mientras intentaba estudiar mis examenes de junio, puso más o menos unas 20 veces (lo que pueden cundir dos horas mas o menos) la misma canción de Bisbal. Yo estudiando: “el trastorno bipolar...devuélveme la vida que me la has robao!!!!.....se puede dar en los casos....que me lhas robaoooooo!!!!”
Y el típico vecino-espía-trastornado. Bueno, yo pongo típico, pero igual no tenéis la gran suerte de contar con un tipo de vecino así. Éste tipo de vecinos suelen pillarte en el ascensor o en la puerta de tu casa para preguntarte si tu crees que está loco, porque ha oído a la del 4º diciéndoselo a la del 2º...y oye, que él, si estuviera loco, lo sabría, no?
En fin, que como el que no se conforma es porque no quiere, me consuelo pensando que viviendo aquí, nunca me sentiré sola. Por las mañanas, servicio de despertador, al mediodía, sesión de karaoke, por la noche fiesta brasileña, y sé que cuando llego por la noche siempre hay alguien observándome...qué más se puede pedir...
Hay que ser valiente para atreverse a hacer obras en casa. Por si fuera poco, además de tener tu casa empantanada y hacer vida en un rinconcito del salón (porque debido a la remodelación está todo patas arriba), durante el tiempo que duran las obras vives en un estado de tensión absoluta. ¿ No lo habéis notado? Salir de casa y notar el odio de todos los vecinos, que sales de casa acojonado. Te preguntan con una sonrisita: “Y qué, como va?” Por no decirte: “O acabáis ya las obras o acabáis emparedados junto con el cuarto de baño nuevo”
Y en esas me encuentro, solo que yo soy la parte de los vecinos que notan crecer en su interior el instinto violento de supervivencia (BSO de radial mientras os escribo). Mi padre siempre ha querido jubilarse para irse a vivir al campo, idea que mi madre repele con bastante intensidad. Pero es que es imposible, vivir en una comunidad de vecinos puede llegar a exasperar de una manera a una persona hasta volverla loca. Todas las mañanas despertamos con el dulce sonido de los gritos de mi vecina “Antoniooooooooo!!!!!!! Deja estar a la Carolinaaaaaaaaaaaa y tomate la lecheeeeeeeeeeee” Admiro las cuerdas vocales de esa mujer, siguen intactas a pesar de darles zarpazos mortales todas las mañanas. Bueno, que por las mañanas, por la tarde, por la noche....Otro día, a “la Carolina” (una niña de 4 años con personalidad de adolescente respondona) le puede dar por bailar un zapateao a las 12 de la noche (oye, es que eso es arte e improvisación, y si a la chiquilla le surge a las 12, como si le surge a las 3 de la mañana), y tu, durmiendo en tu cama, crees que ya han llegado las fallas y que están haciendo una mascleta nocturna justo encima de tu cuarto.
Luego están los típicos que montan una fiesta todas las noches. Sí, sí, todas las noches, que yo me pregunto cómo aguantan si la Carolina nos despierta todas las mañanas a las 6. A estos les da igual, ellos te plantan la música y les gusta cantar y bailar hasta más o menos las 3 o las 4.
Cómo no, mi vecina de 14 años, que está empeñada en aprenderse todas las canciones de Bustamante, Bisbal, Chenoa y quien haga falta. Mientras intentaba estudiar mis examenes de junio, puso más o menos unas 20 veces (lo que pueden cundir dos horas mas o menos) la misma canción de Bisbal. Yo estudiando: “el trastorno bipolar...devuélveme la vida que me la has robao!!!!.....se puede dar en los casos....que me lhas robaoooooo!!!!”
Y el típico vecino-espía-trastornado. Bueno, yo pongo típico, pero igual no tenéis la gran suerte de contar con un tipo de vecino así. Éste tipo de vecinos suelen pillarte en el ascensor o en la puerta de tu casa para preguntarte si tu crees que está loco, porque ha oído a la del 4º diciéndoselo a la del 2º...y oye, que él, si estuviera loco, lo sabría, no?
En fin, que como el que no se conforma es porque no quiere, me consuelo pensando que viviendo aquí, nunca me sentiré sola. Por las mañanas, servicio de despertador, al mediodía, sesión de karaoke, por la noche fiesta brasileña, y sé que cuando llego por la noche siempre hay alguien observándome...qué más se puede pedir...
Comentario:
jejej, menos mal en tu casa nunca te aburriras pero yo menso mal que vivo en una casita que no me molesta nadie!! xD
Besitos
Besitos
Comentario:
Jajajaja, la verdad es que yo veo muy divertido todo lo que te pasa con los vecinos! (¿en serio te para para preguntarte si crees que está loco? Ayyyssss)
Eso sí, lo de las obras es un follón, pero follón, follón, follón! Por no hablar del ruido que hace, que será lo que más te fastidie :P
Eso sí, lo de las obras es un follón, pero follón, follón, follón! Por no hablar del ruido que hace, que será lo que más te fastidie :P
Comentario:
Dicen que huir nunca es la solución, pero yo tuve un vecino joputa en el piso en Valencia y nos mudamos a un adosado. Ahora el vecino de al lado es más maniático del silencio que nosotros, y yo me he convertido en el escandaloso de los dos. Pero me porto bien, ¿eh? :)
Saludos.
Saludos.
Comentario:
Yo por eso me voy a un adosadito que hay solo 2 vecinos y con suerte hasta no dan ruido (o eso espero jeje)
Muchos besos.
Muchos besos.
Comentario:
Totalmente de acuerdo contigo (yo tambien vivo en un bloque de pisos), de hecho escribí un post sobre el mismo tema.
Saludos
Saludos
Comentario:
jajajajajajjajaja
chikilla, yo de ti me mudaba.
besos
chikilla, yo de ti me mudaba.
besos





