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Cosas de este mundo
Ideas, opiniones y en general lo que me salga de los cojones...
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"... Sólo mirándolas del revés se ven bien las cosas de este mundo ..." Hildegard MARTH.
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FÚTBOL vs TODOS



Vamos a echar unas cuentas...

Muertos en España en accidente laboral desde Enero a Junio = 580

Tiempo dedicado en telediarios por accidentado = 2 minutos

Futbolista muerto en España en 2007 = 1

Tiempo dedicado en telediarios desde el sábado = 8 horas?

Tiempo dedicado en informativos especiales = 2 horas?

Importancia del fútbol en este país sobre la vida cotidiana = 10 horas / 2 minutos = 300 veces más importante que se muera un futbolista que un trabajador de verdad

Y me quedo corto...

Viva España! Coño!
 
PEQUEÑO CUENTO DE MIERDA (by Puck)
Mi padre guardaba la mierda en una cajita pequeña, pero que tenía que poseer un fondo más profundo que la fosa de las Marianas. No se como lo hacía, pero cada vez que la abría le cabían más y más cosas sin apenas apreciarse desde el exterior más que un leve llenado superficial.

Mi madre en cambio debía de tener una especie de lavadero. Introducía la porquería por un lado y al rato salía por el otro extremo transformada en exóticas fragancias. Tampoco me pregunten como lo hacía, pero creo que alguna vez tuve la impresión de que hacía trampas y usaba la magia. Siempre pensé que en caso de escribirse una nueva biblia ella sería la principal invitada a las nuevas bodas de Caná.

Mi destino, el de su hijo, estaba escrito: debía continuar con el negocio familiar.

Una vez conocida la técnica artesanal de almacenaje y manufacturación del excremento, los conocimientos adquiridos en los años de Universidad deberían de servirme la base para la creación industrial del proceso, eliminando el lado sentimental y siendo capaz de producir delicados perfumes a través de cantidades ingentes bodrios, deposiciones y cacas diversas.

Pero entonces sucedió.

Sin darme cuenta, abracé la coprofilia.

Y todo empezó con pequeñas degustaciones de marrones, a los que siguieron buffets libres en la comunidad de la boñiga y verdaderos atracones de vidas de mierda.

Pero como decía mi abuelo, lo poco agrada y lo mucho cansa.

Así que lo he dejado.

Porque de tanto oler a podrido estaba pensando en hacerme bocadillos con mi propia vida.
 
VOLTERETA (:EL RINCÓN DE PUCK:)
Voy a darme la vuelta.

A cerrar los ojos.

A contar hasta cien.

Voy a darme la vuelta.

A apretar los dientes con rabia.

A pensar que no me estás apuntando con tus palabras.

Voy a imaginarme que no eres una bomba de hidrógeno ni un huracán de fuerza cinco.

Voy a darme la vuelta.

A cerrarte mi vida.

A contar hasta mil.

Voy a mudarme de piel y a dejar de ser un capullo.

Y cuando me haya convertido en crisálida voy a sobrevolar tu cerebro volcánico por última vez.

Espero que el simple roce del aire de mi aleteo no te haga entrar en erupción.

Que no quiero que me mates de nuevo.

Así que quieta, no te muevas.

Ahora.

Voy a darme la vuelta.
 
4 bodas y un funeral (espero) (:EL RINCÓN DE PUCK:)
Uno se da cuenta de que definitivamente ha crecido lo indeseable cuando empiezan a morirse sus mayores y sus amigos se vuelven colectivamente locos al decidirse, prácticamente todos, a contraer matrimonio el mismo año.

Y un servidor, primo lejano de Hugh Grant, se presenta en cada uno de los actos caracterizado en el impagable papel del amigo torpe, del soltero empedernido, del fóbico al compromiso.

Y tiene que enfrentarse a los viejos amigos, a las nuevas esposas, a las familias, a los vecinos de mesa y a preguntas y expresiones tan estúpidamente agresivas que algún día, alguien, debería de responder con su propia vida por haberlas acuñado.

De una boda no sale otra boda, como mucho un hijo, o un divorcio.

Estoy dispuesto a sentar la cabeza, pero las sillas que me encuentro prefieren que me aposente sobre mis nalgas.

No quiero que me presentes a ninguna de las amigas de tu mujer. Si quisiera verte más, te llamaría directamente.

Pero mis labios acabarán por ser más cautos que mis entrañas.

El sábado me “roban” a mi mejor amigo definitivamente, y además en presencia de una de las personas que más he querido en mi vida.

Así que advierto.

Que a nadie se le pase por la cabeza ni tan siquiera el intentar rozarme el miocardio.





 
Sonrisas, Lágrimas, REFLEXiones y Vaselina.

SONRISAS Y LAGRIMAS (Maraton de Madrid 2007, version de Luar)

Ayer corrí mi primera Maratón.
Muchos os preguntareis que puede llevar a alguien, a machacar su cuerpo y mente durante 42 kilómetros seguidos, sin que ello le reporte beneficio económico alguno. Supongo que cada una de las 13.000 personas que decidieron tomar la salida tenía sus propios motivos. En mi caso, fue una conjunción de factores los que me condujeron a hacerlo:

En primer lugar, las ganas que siempre tengo de hacer cosas nuevas, de vivir nuevas experiencias, buscar mis propios límites y apurar cada segundo de vida como si fuera el último, quizá porque soy demasiado consciente de que el tiempo corre mas que yo, y que se me escapa, como arena de la playa cuando inútilmente, intento retenerla en un puño. También pesaba en mi mente una especie de superstición romántico-sentimental que en alguna otra ocasión he tratado de explicar en este blog (ver "Mi Marathon", archivos julio 2006). Otra de mis motivaciones era la de realizar un nuevo proyecto común con quien he compartido prácticamente todo, mi hermano (sin él no hubiera podido hacerlo). Todos estos motivos iban dibujando en mi mente la idea de correr algún día un maratón, aunque cuando tomé la decisión definitiva de hacerlo fue tras romperme el tendón de Aquiles. Y es que, tras tres meses con la pierna totalmente escayolada, de repente, un día me ví en la rehabilitación impotente, incapaz de dar un solo paso por mi mismo y con la duda de si algún día podría volver a andar con normalidad. Entonces valoré lo hermoso que es, simplemente poder caminar, y desarrollé unas ganas enormes de volver a sentir el viento que me acariciaba la cara mientras corría. Y me propuse que si algún día podía volver a correr, correría hasta mis límites, y lo hice.

Preparar una maratón lleva al menos unos cuatro meses, de manera que cuando por fin te encuentras en la línea de salida, eres consciente de que no estás realmente iniciando la prueba, sino simplemente, empezando el fin de la misma. En mi mente entonces, aparece un único objetivo tatuado a fuego -llegar a la meta- y dudas mas que razonables -¿Será suficiente la preparación?, ¿Seré capaz de hacerlo?, ¿Aguantaré psicológicamente?.


Al empezar a correr miro a mi hermano y me siento mas fuerte al saber que correremos juntos, y las dudas parecen disiparse en medio de los aplausos del generoso público madrileño y del buen rollo reinante entre todos los participantes. Así transcurren placidamente los primeros 15 kilómetros de trazado más o menos favorable, en medio de comentarios cachondos y numerosas sonrisas. Un único factor comienza a preocuparme, son apenas las diez y media de la mañana y la temperatura es de 18 grados, parece que vamos a sudar, así que es básico hidratarse.

Al pasar por Sol (el centro de Madrid) casi a la mitad de nuestro trayecto, de nuevo un montón de gente nos jalea y aplaude, y nos hace acelerarnos quizá más de lo que debemos, mientras por la megafonía escuchamos la banda sonora de “Carros de Fuego”. Miro el crono y veo que estamos haciendo buenos tiempos para nuestros objetivo. En esos momentos estoy feliz, me siento casi un semidiós, me siento invencible.

Un kilómetro más allá empiezo a sentir que se me están formando ampollas en los pies y que los músculos y articulaciones de las piernas comienzan a resentirse. Le digo a mi hermano algo así como –Jo, a ver si se acaba ya la cuesta esta- y él, medio sorprendido, me responde – pero si acaba de empezar, quedan al menos seis kilómetros de subida-. Sonrío irónicamente y se me escapa un “joder” a medio camino entre el miedo y la resignación.

Estamos ahora en el kilómetro 28, el dolor ya me recorre las piernas enteras y por primera vez, tengo dudas de si voy a ser capaz de acabar. Veo a mi hermano bastante más entero que a mí, pero aun así le animo –venga tío, solo queda un tercio de carrera, esto está chupao- mientras pienso para mi mismo “joder, un tercio de carrera todavía”.

Seis kilómetros más tarde, el terreno vuelve a empinarse, pero curiosamente, me encuentro algo más seguro y confiado. He bebido bastante bien, y la glucosa que me acabo de tomar me ha venido de lujo, pero ahora es mi hermano el que sufre. Nos vemos obligados a caminar cerca de un kilómetro para tratar de recuperar. A trancas y barrancas, logramos volver a correr.

Ya solo quedan tres kilómetros. Voy hecho una mierda y estoy a punto de echarme a llorar de puro dolor, pero en medio del público, un bombero consigue sacarme una sonrisa con su grito de ánimo –venga chavales, que esto si que tiene mérito y no lo de Operación Triunfo-.

El Retiro está al fondo y en él el fin de la carrera, la culminación de un sueño. Ahora ya no nos duele nada, incluso hemos avivado el ritmo. Cruzamos eufóricos la línea de meta, me abrazo a mi hermano y le digo lo orgulloso que estoy de él. Miro el cronometro de mi muñeca: 4 horas 11 minutos y 7 segundos.
Tras pasar los controles de llegada, me tumbo en el césped del parque y ya no puedo aguantar más. Rompo a llorar de puro dolor, pero también de pura felicidad y orgullo, y pienso, que esos 15067 segundos han sido un resumen perfecto de lo que es la vida:
Un cóctel jodidamente hermoso, de sonrisas y lágrimas.






REFLEXiones y vaselina (Marathon de Madrid, 2007-Versión de Puck)


¿Qué diablos hago yo aquí?...

¿Cuántas veces se me pasaría por la cabeza esta pregunta durante los 42 kilómetros y 195 metros que ayer nos llevaron a mi hermano y a mi a desafiar a las calles de Madrid durante cuatro horas y once minutos?...

Hoy, ya con la calma que me proporciona el lento caminar de una pierna casi inutilizada, creo que estoy en condiciones de emitir un par de explicaciones...

Hace cosa de dos años que mi hermano me dijo que un día quería correr un maratón. Recién recuperado de una rotura del tendón de Aquiles pensé que se trataba de una locura, y que una vez pudiese volver a brincar cual enano saltarín esa idea loca y despiadada se le iría de la cabeza...

Pero este año volvió a la carga...

Entonces comprendí que aquello era más que un simple capricho o el resultado de una enajenación mental transitoria...Entonces comprendí que para él, vencerse a sí mismo completando una maratón suponía algo que escapaba a mi comprensión de eternamente sano, tanto física como emocionalmente (al menos cara al exterior)...Entonces comprendí que no podía dejarlo sólo, que una empresa de semejante tamaño requiere al menos un socio de garantías, alguien con quien compartir los momentos bajos, con quien sujetar las emociones con garras para que no te hundan, con quien abrazarse en el momento más duro, en el momento en que todo termina y terminas tan exhausto que no puedes reprimir las lágrimas repletas de sudor y sentimientos...

Y así me encontré ayer a las nueve de la mañana en el centro de Madrid, con pantalones cortos, camiseta azul celeste y el dorsal 6785 prendido de la misma con cuatro imperdibles dorados, uno en cada esquina...me encontré en el centro de 13000 personas venidas de todas partes con el mismo deseo que nosotros, pero seguramente con 13000 razones distintas para hacerlo...Y así también entendí que además de ayudar, yo también necesitaba ayuda, que yo también tenía un objetivo que cumplir, que yo tenía que derrotar a esta maldita ciudad que lleva casi doce años dándome muestras de querer acabar conmigo y haber estado varias veces a punto de conseguirlo...

Por eso cuando cruzamos la meta abrazados a la bandera de El Bierzo que nos regalaron nuestros padres para hacernos saber que ellos también estarían presentes, aún sin poder estarlo, fui consciente que la vida debe de ser lo más parecido que existe a una carrera como ésta y que afrontarla sólo es poco menos que imposible...

Ayer, en el trigésimo aniversario de la MAPOMA, el día que Madrid dejó de oler a ajo para oler a REFLEX y a vaselina, completamos la primera parte de nuestra vida-maratón.

Que suerte saber que mi hermano siempre estará al final de la meta para darme un último abrazo...

PS: El penúltimo párrafo está dedicado a los agradecimientos...como no, a mi hermano, por haberme ayudado a conseguir juntos este reto y todos los que hemos afrontado durante toda nuestra vida...a todos los que nos apoyaron, nos dieron consejo, nos previnieron y nos animaron...a nuestros padres, por creer incondicionalmente en todo lo que hacemos y darnos un cheque en blanco repletito de fuerzas...a la gente que se pasó aunque fuese un ratito bajo el sol de Madrid para dedicarnos un aplauso que suena a ovación cuando te estás derrumbando...a los cientos de voluntarios que nos repartieron agua, o nos ofrecieron ayuda médica...y a todos aquellos que nos enviaron mensajes de felicitación después de la carrera, ya sea vía mail, vía sms o de viva voz...no veas como se agradece...

El resto, no sabe lo que se ha perdido...
 
Posturas soeces
Parece ser, que el Delegado diocesano de Hermandades y Cofradías de Cordoba, Pedro Soldado, ha afirmado que le parecen fuera de lugar las cuadrillas de costaleros mixtas de hombres y mujeres, porque en ellas, las mujeres participantes “adoptan posturas que pueden parecer soeces”.
Cierto es que las chicas, como buenas cordobesas, son mujeres de buen ver y esto quizás haya sido la causa de la perturbación del Delegado diocesano, al que imagino, en algún momento de conciencia distraída y relajo moral, contemplando en los ensayos, como las costaleras se contorsionaban, lascivas ellas, intentando elevar una imagen de la Señora de los Dolores, que a mí, con solo mirar, ya parece que me esté destrozando la espalda.

Habrá pensado el beato Delegado, que si esas criaturas ya provocaron una vez la expulsión del paraíso de Adán, es normal que en su mente se le aparezcan realizando todo tipo de soeces posturas, tratando de incitar sus demonios ocultos y de enturbiar su juicio puro.



No cree el Delegado que el pecado está en el ojo del que mira, sino claro, en el cuerpo de la que es mirada o quizá admirada….

La Iglesia es una institución maravillosa, capaz de llevar consuelo incluso a los que no comulgamos de sus ruedas de molino. Sin ir más lejos, las declaraciones del calenturiento Delegado han tranquilizado mucho mi conciencia.
Yo creía que mi mente era perturbada, que vivía demasiado pendiente del sexo, que mis fantasías podían asaltarme en cualquier momento, pero esas palabras….. esas declaraciones provenientes de un tipo capaz de ver algo soez o calenturiento, mientras alguien se deja el alma y la espalda arrastrando kilos de fe, hacen que me sienta mucho mas tranquilo conmigo mismo y que vea mis pensamientos como simples pecadillos veniales.

Eso si, si hablamos de posturas soeces, hablemos de la postura de la Iglesia en temas como la igualdad de sexos, el uso del preservativo en países infestados de SIDA, la homosexualidad, el aborto, Gescartera, los curas pedófilos….. Todo eso, si que me parece a mi Porno duro, y encima, no me pone nada, mas que de mala “Hostia”…..
 
Nada y país de locos.
Hace algun tiempo que la nada me invade y se apropia de mi escasa creatividad, supongo que son los efectos secundarios de la primavera que se aproxima...

Como no tengo nada propio que aportar, me limito por ahora, a reproducir un magnifico articulo de opinión publicado en la revista "El viejo topo" que viene a decir muchas de las cosas que pienso, pero que en estos momentos soy incapaz de expresar por mi mismo.

Ya vendrán tiempos mas fecundos.... o eso espero.

PAIS DE LOCOS

País de locos. País de vociferadores, de mentirosos, de liantes. Y también de crédulos, de inocentes, de buena gente. Una voz clama en la radio (adivinen de quién): ¡Mentira, mentira! ¡No sabemos quién puso las bombas, pero lo que es seguro es que los que están en el
banquillo no las pusieron!
País de locos. A Ibarretxe lo llevan a los tribunales; le imputan un delito relacionado con la sedición. Nada menos. Es una acusación tan ridícula que sólo en un país de locos se le daría curso. Luego, el lehendakari monta un festival grotesco para sentirse apoyado en su visita a la Audiencia. La locura es contagiosa.
En los campos de fútbol el griterío es ensordecedor, una forma de liberar las zozobras y angustias de la semana. Pero en el partido Valencia-Barcelona los decibelios aumentaban cada vez que un defensa barcelonista, Oleguer Presas, tocaba la pelota. Era la forma en que el público recriminaba a Presas haber escrito un artículo en el periódico vasco Berria. Un artículo que nadie debía haber leído, porque su contenido es impecable. Un contenido que suscribiría la inmensa mayoría de gritones quevociferaban en el campo si lo hubiera firmado otra persona. Pero Presas es independentista, y no
debe ser escuchado: hay que aumentar el ruido, taparle la voz. Incluso al independentista presidente del Barça, Joan Laporta, se le abri e ron las carnes al ver que Presas, además de futbolista, era
ciudadano. ¿Dónde quedó aquello de “yo no estoy de acuerdo con lo que dice, pero daría mi vida para que pueda decirlo”?
Pero hay muchos más gritos; por ejemplo, los de la Asociación de Víctimas del Terrorismo; gritos que pretenden marcar la agenda de gobierno, enmendar la justicia, imponer sus criterios. También los del
Foro de Ermua, anunciando a Zapatero su voluntad de que el actual presidente reciba el mismo “tratamiento” que su abuelo. La algarabía no cesa en este país de locos, en el que ETA puede afirmar sin
sonrojo que la tregua no se ha interrumpido, aunque haya volado un edificio y asesinado a dos personas.
Y en cuanto a algarabía, la montada alrededor del Estatuto de Cataluña se ha llevado la palma. Una algarabía que no se ha acabado; ahora ronda por los despachos del Tribunal Constitucional. Los mismos que se dan codazos para colocar a los “suyos” en las altas instancias judiciales se quejan de la politización de la justicia cuando presumen que las sentencias no van a favorecerles. País de locos.
Como de locos es que se forzara la aprobación de un Estatuto que corre el riesgo de ver invalidada algunas de sus partes por el Tribunal Constitucional. Un Estatuto ambicioso, dijeron los que lo impulsaron.
¿Ambicioso o irresponsable? Porque si se declarara parcialmente inconstitucional, nos hallaríamos ante un problema de gran calado: el pueblo de Cataluña, ciertamente a trancas y barrancas,
ha aprobado ese Estatuto, es decir, ha decidido democráticamente darse ese marco legal, y se supone que, en democracia, eso es sagrado. Y si la Constitución no le da cabida, entonces habría que cambiar la Constitución. Pero eso, como todo el mundo sabe, es imposible por múltiples razones, que no desarrollaremos aquí por simple falta de espacio. Así, el conflicto afecta a los fundamentos de la democracia: el poder del pueblo queda en entredicho. Aquí podría empezarse otra discusión sobre el pueblo catalán, el pueblo español, cuál es la voluntad que ha de prevalecer, etc., pero esa es una discusiónlarga en un terreno plagado de arenas movedizas. Pronóstico: todo el mundo acabará cabreado, la histeria seguirá creciendo y los decibelios aumentando.
Ruido. Algarabía. Sinrazón. Irresponsabilidad. Ambición. Hambre de poder. Mentira. Esos son algunos de los ingredientes del maldito cóctel que nos plantan ante las narices cada día en este país de
locos. He aquí un buen consejo: no lo beba.

Miguel Riera
El Viejo Topo


Salud.
 
De mayor quise ser….


De mayor quise ser revolucionario, para acabar con el hambre y la injusticia. Quise derrocar tiranos y fundar nuevas esperanzas; quise morir peleando, para vivir por siempre en los corazones de los explotados.

De mayor quise ser escritor, para que mis palabras algún día, llegasen a emocionar al menos a un lector; para que mi foto se colase, casi de rondón y a lomos de un buen libro, en la mesita de noche de miles de desconocidos.

De mayor quise ser futbolista, para que uno solo de mis certeros remates, pusiese en pie un coliseo, y por un segundo, millones de gargantas gritaran al unísono como un solo hombre.

De mayor quise ser un Don Juan, capaz de seducir a las más bellas mujeres, de desnudar mil y un hermosos cuerpos, pero sobre todo, de penetrar mil y una mentes complejas.

De mayor quise ser guitarrista, de esos que descargan energía en cada acorde, para que cientos de cuerpos enfervorecidos se agitasen al ritmo de apenas, un leve movimiento de mis dedos.

De mayor quise ser filósofo para, cargado de sabiduría, reinterpretar la realidad y encontrar el verdadero sentido de la vida.

Y ahora que ya me acerco a eso que yo pensaba que era ser mayor, lo único que quiero ser, es aquel niño, que de mayor quería ser…..
 
APAGA, VAMOS
:EL RINCÓN DE PUCK:

No hace mucho que desde estas mismas páginas os animábamos a participar de la iniciativa de conseguir energizar el planeta a base de un múltiple orgasmo global. Un servidor hizo lo que buenamente pudo o le dejaron, pero al menos puso las ganas necesarias para intentar demostrar que, a pesar de la alineación generalizada que nos rodea, podemos y debemos intentar cambiar el mundo, aunque no nos escuchemos más que a nosotros mismos, aunque no nos quede más que patalear para que alguien, sentadito en un mullido sillón de cuero, comience a retorcerse inquieto.

La nueva propuesta llega de Francia, de la asociación Alianza por el Planeta, y propone un apagón generalizado de cinco minutos en todo el planeta. La fecha, el próximo uno de febrero, entre las 19:55 y las 20:00 horas, no es casualidad, pues coincide con la fecha de publicación del nuevo informe de Naciones Unidas sobre la evolución del clima.

La contaminación lumínica es otro de los graves problemas que acucian al planeta y que amenaza con la eliminación de la noche, alterando uno de los ciclos cósmicos fundamentales. La ausencia de luz es tan importante como su presencia para los organismos vivos en tareas vitales como el descanso humano. Además, el derroche energético que supone la mala utilización de los recursos lumínicos supone desaprovechar enormes cantidades de la energía transformada en luz, provocando, entre otros, un consumo excesivo de combustibles en las centrales térmicas, lo que produce un incremento innecesario de las emisiones de CO2, con las consecuencias que todos conocemos.


Los efectos de una mala gestión energética pueden ser innumerables y fácilmente deducibles por todos, pero el resultado final es el que todos sospechamos cuando observamos la información meteoro-no-lógica en los distintos programas informativos: nos estamos cargando la casa de nuestras vidas.

Aún así, y si a pesar de todo sigues pensando que lo que tú le hagas a este mundo no importa pues de aquí a cien años todos calvos, que todo son inventos y que no merece la pena pensar en el aire que respirarán los hijos de tus hijos, aún así apaga la luz. Tal vez esos cinco minutos te sirvan para encontrarte un poquito a ti mismo, y si hay suerte, volveremos a energizar el planeta con un gigantesco orgasmo global.

Así que apaga.

Vamos.
 
MARXISMO PARA NO MARXISTAS: LA TEORÍA DEL TONTO MAYOR O DE COMO PINCHAR LA BURBUJA.
“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo". Karl Marx.

La teoría económica del tonto mayor explica que cualquiera puede comprar cualquier activo a cualquier precio, con tal de que exista un tonto mayor, capaz de pagar un precio aun más alto que el pagado por el primero. Esta teoría explica en mi opinión, el escandaloso proceso de incremento de los precios de la vivienda que se ha venido produciendo en nuestro país en los últimos años.

Como todo proceso especulativo, éste tiene sus orígenes en causas reales y tangibles. Es decir, el origen de la subida de precios de la vivienda hay que buscarlos en fenómenos tales como: los excepcionalmente bajos tipos de interés que han favorecido una enorme expansión del crédito hipotecario y una amplia flexibilización de sus condiciones; las enormes cantidades de dinero negro afloraron a la compra de vivienda, como método de blanqueo previo a la entrada en circulación del euro; el aumento poblacional ocasionado por la llegada masiva de inmigrantes al tiempo que se producía en el país un cambio sociológico que reducía el número promedio de habitantes por hogar, creciendo enormemente el número de hogares unipersonales o; el incentivo fiscal existente para la compra de vivienda.
Estos factores entre otros, ayudan a explicar la subida originaria de precios, al calor de la cual, se desarrolla todo proceso especulativo. Es entonces, cuando los inversores (especuladores) comienzan a fijarse en el sector, y comienzan a comprar con la esperanza de que las alzas de precios continúen. La paradoja domina ya el mercado: todos compran porque el precio sube, y el precio sube porque todos compran. Y en ese momento, la sociedad entera empujada por los interesados medios de comunicación de masa, comienza a asumir que el precio de la vivienda no puede caer y que si uno desea tener treinta metros cuadrados en los que caerse muerto, mas vale que se de prisa o perderá definitivamente el tren…

Pero todo tiene un límite, nada sube indefinidamente. En este caso, el límite se encuentra ya cercano, dado que la capacidad de endeudamiento de las familias está a punto de alcanzar su tope y nos encontramos con una de las tasas de ahorro mas bajas de nuestra historia reciente. Se trata pues, de que queda ya muy poca gente capaz de asumir precios semejantes. Aunque la realidad es tozuda, habrá quien seguirá pensando que la vivienda nunca baja de precio. Pues bien, quienes así piensen, que se limiten a comprobar, como en Japón la vivienda bajó de forma continuada durante más de 14 años (desde 1992 a 2006). Otros ejemplos similares pueden buscarse en países como EEUU, Reino Unido, Austria, Portugal, Alemania e incluso España en algún momento puntual de su historia.



Hasta aquí, nos hemos limitado a interpretar la realidad, veamos ahora que hacer para transformarla.

En la actual situación, la estrategia primordial que debemos asumir de manera integra y solidaria, quienes estamos interesados en un descenso del precio de la vivienda, es sumamente sencilla: Dejar de comprar.
Si todos quienes estamos desposeídos del acceso a la propiedad inmobiliaria nos comprometiésemos de manera firme a no comprar una vivienda en un plazo razonable (digamos un año), las consecuencias en forma de descensos significativos de precios no se harían esperar. Sucedería entonces, que los especuladores verían que no pueden rentabilizar su inversión porque nadie compra, comenzarían pues a rebajar precios, intentando atraer algún comprador y una vez producidas las primeras caídas de precios, el proceso es imparable y se autoacelera. La gente, viendo que el precio baja, espera un poco mas para hacer su compra, esperando que el precio siga cayendo y los vendedores viendo que a esos precios siguen sin vender, se ven obligados a rebajarlos aun mas, tratando de deshacerse cuanto antes de su inversión, antes de que esta se desplome por completo.

Esta solución, presenta la pequeña incomodidad de aplazar planes de vida durante un cierto periodo de tiempo, pero a cambio, nos ofrece la enorme posibilidad de acceder a algo tan vital como la vivienda en unas condiciones que nos permitan eludir el esclavismo hipotecario el resto de nuestras vidas.

Este post es mi modesta aportación para tratar de transformar la realidad. Si estas de acuerdo con lo que en él se plantea o con su objetivo, difúndelo por donde puedas, con estas palabras o con las tuyas propias, porque juntos, podemos dejar de interpretar la realidad, y comenzar por fin, a transformarla.