A tomar por culo
A tomar por culo con las palabras, autopistas de las mentira
A tomar por culo con los trabajos que nos roban la vida
A tomar por culo con tus abrazos si no me rompen las costillas
A tomar por culo con los muros de la patria mía.
A tomar por culo con el dinero que envilece y arruina
A tomar por culo las porras en manos de la policía
A tomar por culo la garrafa servida en copa fría
A tomar por culo con esta puta poesía.

A tomar por culo con los trabajos que nos roban la vida
A tomar por culo con tus abrazos si no me rompen las costillas
A tomar por culo con los muros de la patria mía.
A tomar por culo con el dinero que envilece y arruina
A tomar por culo las porras en manos de la policía
A tomar por culo la garrafa servida en copa fría
A tomar por culo con esta puta poesía.

ENTREVISTA VIRTUAL EN UN DÍA DE CUMPLEAÑOS (PUCK Y LUAR - HIJOS DE LA MISMA MADRE)
Sentada a la mesa de las sinceridades, nuestra invitada de hoy se compromete a hablar de si misma, sin ambages, sin reservas, sin dejarse nada guardado en la caja de no hacer daño a los demás ni en el armario de nunca dar pena.
Sentada a la mesa virtual, esta madre que si existe se dispone a dejarse preguntar sobre su vida, a no responder con eufemismos y a no citar durante el transcurso de la misma ninguna biografía autorizada que se haya leído en los últimos tiempos.
Entrevistador: ¿Está de acuerdo?
Por supuesto
Entrevistador: Empecemos por sus orígenes...
Nací tal día como hoy, 27 de Julio de un año que si me permite usted me reservo, por coquetería más que nada. Fui la menor de mis tres hermanos mayores, tan mayores que casi casi mis hermanos podrían haber sido mis padres, y mis padres mis abuelos. No, no se asombre...mis padres eran muy mayores cuando me alumbraron...tal vez el deseo oculto de tener una niña en un mundo de hombres, o tal vez el dolor que pasaron durante toda su vida se tornó en tanto amor que era imposible que no fructificase...
Entrevistador: ¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de su vida?
Es difícil decir cual es la primera imagen que una recuerda de niña...pero mire...precisamente aquí mismo guardo esta pequeña fotografía de cuando era niña...mis mofletes sonrosados, mi pelo rizado y recogido en un pequeño remolino en lo alto de la cabeza, mi sonrisa de par en par y mis ojos brillantes denotan tanta alegría como pesadez en mi hermano tirando del carrito de madera que mi padre había construido con sus manos...
Otra foto que recuerdo es montar con mi padre en el carro que tirado por un caballo, usábamos en casa para repartir el pan por todo el municipio. Recuerdo los cuentos que me contaba por el camino, las cuestas eternas, las llegadas a los pueblos y como yo, que era muy de dejarme querer, me iba con todo el mundo que me ofrecía sus brazos.
Entrevistador: ¿Por qué no nos describe a su familia?
Mi padre fue minero, agricultor, carpintero, panadero, y defensor de las libertades durante la guerra, por lo que fue condenado a 30 años de cárcel, de los cuales fue puesto en libertad a los ocho. Era un hombre enorme en todos los aspectos, de gran estatura moral y física, no soportaba las injusticias. Trabajó con sus manos toda la vida y peleó con ella hasta su último aliento.
Mi madre fue ama de casa, trabajó en la mina cuando su marido fue encerrado, se exilió con la represión embarazada de un hijo, con otro bien pequeño y con mi anciana abuela, y volvió para levantar a una familia rota, dar a luz a otros dos hijos, y trabajar sin descanso durante el resto de su vida. Un día se despertó y una pequeña conexión entre sus recuerdos y el cómo expresarlos se había perdido para siempre. Mi madre siempre estuvo ahí, aunque no supiera como contarlo.
Mis hermanos fueron mis protectores. Era como su muñeca favorita, un juguetito al que cuidar con mimo. Supongo que alguno de ellos me usó alguna para conquistar a alguna chica, pues si de algo entendían era de amoríos, aunque seguramente no lo hubieran necesitado, pues eran bien guapos. De los tres, hoy sólo uno ejerce como tal. El resto se perdieron por el camino, uno porque quiso, el otro porque no pudo evitarlo.
Entrevistador: ¿Y su adolescencia?
Bonitos recuerdos de aquella época, aunque desgraciadamente tuve que hacerme mayor bien pronto...la diferencia de edad con el resto de miembros de mi familia me obligó a crecer con rapidez, y a amueblarme la cabeza con tino, para no desmoronarme por ver como todos los sueños que una agolpa en su cabeza, se da cuenta que tiene que ir aparcándolos por la cruda realidad...
Pero no estoy diciendo que no fuese feliz en aquella época...que va...creo que siempre he sabido ser feliz, con poquita cosa...incluso cuando me tocaba planchar los billetes de duro que se ganaban en la panadería, o arreglar a mis hermanos, ayudar a mi madre, descargar sacos de pienso, o quedarme sin salir por un porque sí de mi padre...
Salir con amigas ya era difícil...imagínese cuando conocí al muchachillo que hoy es mi marido...a las seis en casa...y no le hablo de las seis de la mañana a las que hoy llegan mis hijos a casa no...las seis de la tarde, antes incluso de que se pusiera el sol, y nunca acompañada hasta más cerca de cien metros de la puerta de casa...curioso...aún hoy me acuerdo de aquel día que subiendo ya cerca de casa, y tan sólo cinco minutos tarde, bajaba mi madre a buscarme con su mandil y sus zapatillas, el pelo recogido y la mirada tan furibunda que hubiera sido capaz de fulminarme allí mismo...
Los estudios también tuvieron su historia...empezaron en el pueblo, en una academia, para luego pasar a estudiar en un instituto fuera de Fabero, viviendo en casa de unos familiares, lejos de la mía, durante bastante tiempo...aquello me dio cierta libertad vigilada, me abrió un poquito más al mundo, y me permitió conocer mi gran pasión...la lectura...
Después vino la universidad, pero eso ya es otra historia...
Entrevistador: Cuente cuente...
Pues mi marido, entonces novio, y yo nos fuimos a Oviedo a estudiar Filosofía y Letras...fueron unos años increíbles...la experiencia de conocer gente de otras partes de España, de tocar las más altas cumbres del saber, de enamorarme de Asturias, de seguir enamorada de mi novio y pasear con él calle Uría arriba, hasta tomar un vermut en La Paloma, o el pincho de tortilla en el bar aquel de los camareros cascarrabias...las fichas de teléfono, las partidas de naipes, las cartas a casa y el viejo tren de ocho horas eternas de viaje...
Aunque al final, esa historia quedó sin completarse...de repente llegó nuestro primer hijo, sin avisar, como le gusta a él, a escondidas, para que se note más su presencia...
Y entonces nos casamos...no piense que por obligación, para nada...al final que llegase el niño no era más que un paso que alguna vez había que dar, porque, no se si lo he dicho, estaba enamorada...
Tal vez en aquella época no se entendía, pero que estúpidos aquellos tiempos cuando hoy la concepción laica de las vidas comienza a tener mucho más sentido...y aún así nos casamos por la iglesia...porque yo en el fondo si que creo en algo, no como mi padre, completamente ateo, y que tuvo que amenazar al cura de entonces con algo más que palabras para que nos casara en plena iglesia.
Las fotos de la boda son de un día gris...yo iba de negro, luto por la muerte de un hermano, y embarazada de ocho meses...y aún así estoy preciosa (está mal que yo lo diga), porque el oscuro resalta aún más mis hermosos ojos verdes...
Entrevistador: Y ahí mismo empieza ya la nueva vida...
Si, porque a partir de entonces hubo que construir una familia...mi marido empezó a trabajar en la mina, y a mi me tocó quedarme en casa...en casa de mis padres, donde vivíamos, porque hasta ayer (hace unos meses) no hemos podido comprarnos nuestra primera casa...fíjese usted, con cincuenta y...uff, que casi se me escapa...
Bueno, el caso es que vivíamos diez personas en una casa preparada para cuatro o cinco a lo sumo...mis padres, mi hermano su mujer y sus dos hijos, mi marido, mis dos hijos y yo...porque después tuve otro hijo, si...y a diferencia del otro, a este no le gusta hacerse notar...tanto es así que incluso tardó en salir de mi tripa más de lo previsto...tal vez porque estaba a gusto, o quizás porque cogió tanto susto a raíz de una accidente que tuvimos con el coche cuando estaba embarazada de ocho meses y medio que le dio miedo salir a un mundo lleno de golpes...
Pero vino, y completó la familia...
Aunque luego nos fuimos separando...mi hermano y su familia se cambiaron de casa, mis padres se murieron entre ambas, y nos quedamos los cuatro solos...
Entrevistador: Antes hablaba usted de sueños...quizás en ese momento pudo empezar a cumplir alguno
Quizás...sólo quizás...
Porque de los sueños no se habla para que no se rompan...
Pero si que pude empezar a cuidarme un poco más a mi misma, y un poco menos a los demás...porque aunque una lo hiciese con gusto, por ver a mi marido tranquilo y bien atendido para afrontar cada día a la muerte en la mina sin temor, por ver a mis hijos crecer sin frenos y sin ataduras, o por procurar que mis padres sufriesen lo menos posible hasta sus últimos días, a pesar de todo ello, una no puede evitar mirar hacia fuera y ver pasar la vida un poquito de largo, sin ni siquiera la oportunidad de sacar un brazo por la ventanilla para poder agarrarse, pues siempre siempre tenía los dos ocupados...
Y empecé por apuntarme a la Asociación de Mujeres, participando en talleres, en viajes, en cenas...dejando que el mundo me conociese un poquito...y para que me conociesen más, pues me fui a la tele...no al Salsa Rosa ni esas cosas, no...a concursos de preguntas y respuestas..porque necesito probarme, ¿sabe usted?...necesito saber que soy capaz de superarme a mi misma, porque una persona que vence a los demás es fuerte, pero si se vence a sí misma es indestructible...
Y debía demostrarme eso, y pasármelo bien, porque lo hice, y además gané y conocí gente, y recorrí nuevos sitios...
Luego vino la política...empecé por la presidencia de la Asociación, pero podía con más y me metí en la de verdad, en la de Ayuntamiento...Teniente Alcalde, Concejala de Cultura, Educación y Deportes...por fin podía hacer cosas que me gustaban, y por fin podía dar a mi pueblo algo de lo que ha tenido en carestía en todos estos años...más apertura al exterior, más conocimiento mutuo con su tierra y una cascada de actos culturales que ya quisieran para si los mejores ayuntamientos vecinos y no tan cercanos...
Pero todo se acaba, y esta etapa también toca a su fin, porque al fin y al cabo, la vida es un ciclo, y como Sísifo y el eterno retorno, otra vez somos esclavos, ahora de sus padres, y otra vez nos dedicamos, ahora los dos, a cuidar a los demás...
Entrevistador: Quizás más pronto que tarde, pueda usted reconsiderar esa postura...seguro que aún le quedan sueños por cumplir...
Seguro, pero ahora sobre todo quiero disfrutar de la vida, que me lo he ganado, y ver a mis hijos y a mi marido completamente felices y orgullosos de mí.
Soñar con eso también vale ¿no?...
¿O es que acaso no se puede soñar con las cosas que pueden y deben hacerse reales?...
Entrevistador: Seguro que si...y me consta de muy buena tinta que ambos están tremendamente orgullosos de usted y por eso me han pedido que le haga esta entrevista...que este es su pequeño regalo, que un poquito más de mundo pueda conocerla y por qué no, felicitarla el día de su cumpleaños...
¡¡¡¡FELICIDADES VIEJA!!!!
PS: Cansados de buscar regalos que no necesitas, y bien ausentes de decirte lo mucho que la queremos, vaya desde este blog, su dirección y su adjunto, hijos ambos de la misma madre, nuestro pequeño regalo en forma de homenaje...somos bastante pobres de dinero, pero nos llenaste los bolsillos de muchas otras cosas...gracias, simplemente gracias, y muchas felicidades...
Sentada a la mesa virtual, esta madre que si existe se dispone a dejarse preguntar sobre su vida, a no responder con eufemismos y a no citar durante el transcurso de la misma ninguna biografía autorizada que se haya leído en los últimos tiempos.
Entrevistador: ¿Está de acuerdo?
Por supuesto
Entrevistador: Empecemos por sus orígenes...
Nací tal día como hoy, 27 de Julio de un año que si me permite usted me reservo, por coquetería más que nada. Fui la menor de mis tres hermanos mayores, tan mayores que casi casi mis hermanos podrían haber sido mis padres, y mis padres mis abuelos. No, no se asombre...mis padres eran muy mayores cuando me alumbraron...tal vez el deseo oculto de tener una niña en un mundo de hombres, o tal vez el dolor que pasaron durante toda su vida se tornó en tanto amor que era imposible que no fructificase...
Entrevistador: ¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de su vida?
Es difícil decir cual es la primera imagen que una recuerda de niña...pero mire...precisamente aquí mismo guardo esta pequeña fotografía de cuando era niña...mis mofletes sonrosados, mi pelo rizado y recogido en un pequeño remolino en lo alto de la cabeza, mi sonrisa de par en par y mis ojos brillantes denotan tanta alegría como pesadez en mi hermano tirando del carrito de madera que mi padre había construido con sus manos...
Otra foto que recuerdo es montar con mi padre en el carro que tirado por un caballo, usábamos en casa para repartir el pan por todo el municipio. Recuerdo los cuentos que me contaba por el camino, las cuestas eternas, las llegadas a los pueblos y como yo, que era muy de dejarme querer, me iba con todo el mundo que me ofrecía sus brazos.
Entrevistador: ¿Por qué no nos describe a su familia?
Mi padre fue minero, agricultor, carpintero, panadero, y defensor de las libertades durante la guerra, por lo que fue condenado a 30 años de cárcel, de los cuales fue puesto en libertad a los ocho. Era un hombre enorme en todos los aspectos, de gran estatura moral y física, no soportaba las injusticias. Trabajó con sus manos toda la vida y peleó con ella hasta su último aliento.
Mi madre fue ama de casa, trabajó en la mina cuando su marido fue encerrado, se exilió con la represión embarazada de un hijo, con otro bien pequeño y con mi anciana abuela, y volvió para levantar a una familia rota, dar a luz a otros dos hijos, y trabajar sin descanso durante el resto de su vida. Un día se despertó y una pequeña conexión entre sus recuerdos y el cómo expresarlos se había perdido para siempre. Mi madre siempre estuvo ahí, aunque no supiera como contarlo.
Mis hermanos fueron mis protectores. Era como su muñeca favorita, un juguetito al que cuidar con mimo. Supongo que alguno de ellos me usó alguna para conquistar a alguna chica, pues si de algo entendían era de amoríos, aunque seguramente no lo hubieran necesitado, pues eran bien guapos. De los tres, hoy sólo uno ejerce como tal. El resto se perdieron por el camino, uno porque quiso, el otro porque no pudo evitarlo.
Entrevistador: ¿Y su adolescencia?
Bonitos recuerdos de aquella época, aunque desgraciadamente tuve que hacerme mayor bien pronto...la diferencia de edad con el resto de miembros de mi familia me obligó a crecer con rapidez, y a amueblarme la cabeza con tino, para no desmoronarme por ver como todos los sueños que una agolpa en su cabeza, se da cuenta que tiene que ir aparcándolos por la cruda realidad...
Pero no estoy diciendo que no fuese feliz en aquella época...que va...creo que siempre he sabido ser feliz, con poquita cosa...incluso cuando me tocaba planchar los billetes de duro que se ganaban en la panadería, o arreglar a mis hermanos, ayudar a mi madre, descargar sacos de pienso, o quedarme sin salir por un porque sí de mi padre...
Salir con amigas ya era difícil...imagínese cuando conocí al muchachillo que hoy es mi marido...a las seis en casa...y no le hablo de las seis de la mañana a las que hoy llegan mis hijos a casa no...las seis de la tarde, antes incluso de que se pusiera el sol, y nunca acompañada hasta más cerca de cien metros de la puerta de casa...curioso...aún hoy me acuerdo de aquel día que subiendo ya cerca de casa, y tan sólo cinco minutos tarde, bajaba mi madre a buscarme con su mandil y sus zapatillas, el pelo recogido y la mirada tan furibunda que hubiera sido capaz de fulminarme allí mismo...
Los estudios también tuvieron su historia...empezaron en el pueblo, en una academia, para luego pasar a estudiar en un instituto fuera de Fabero, viviendo en casa de unos familiares, lejos de la mía, durante bastante tiempo...aquello me dio cierta libertad vigilada, me abrió un poquito más al mundo, y me permitió conocer mi gran pasión...la lectura...
Después vino la universidad, pero eso ya es otra historia...
Entrevistador: Cuente cuente...
Pues mi marido, entonces novio, y yo nos fuimos a Oviedo a estudiar Filosofía y Letras...fueron unos años increíbles...la experiencia de conocer gente de otras partes de España, de tocar las más altas cumbres del saber, de enamorarme de Asturias, de seguir enamorada de mi novio y pasear con él calle Uría arriba, hasta tomar un vermut en La Paloma, o el pincho de tortilla en el bar aquel de los camareros cascarrabias...las fichas de teléfono, las partidas de naipes, las cartas a casa y el viejo tren de ocho horas eternas de viaje...
Aunque al final, esa historia quedó sin completarse...de repente llegó nuestro primer hijo, sin avisar, como le gusta a él, a escondidas, para que se note más su presencia...
Y entonces nos casamos...no piense que por obligación, para nada...al final que llegase el niño no era más que un paso que alguna vez había que dar, porque, no se si lo he dicho, estaba enamorada...
Tal vez en aquella época no se entendía, pero que estúpidos aquellos tiempos cuando hoy la concepción laica de las vidas comienza a tener mucho más sentido...y aún así nos casamos por la iglesia...porque yo en el fondo si que creo en algo, no como mi padre, completamente ateo, y que tuvo que amenazar al cura de entonces con algo más que palabras para que nos casara en plena iglesia.
Las fotos de la boda son de un día gris...yo iba de negro, luto por la muerte de un hermano, y embarazada de ocho meses...y aún así estoy preciosa (está mal que yo lo diga), porque el oscuro resalta aún más mis hermosos ojos verdes...
Entrevistador: Y ahí mismo empieza ya la nueva vida...
Si, porque a partir de entonces hubo que construir una familia...mi marido empezó a trabajar en la mina, y a mi me tocó quedarme en casa...en casa de mis padres, donde vivíamos, porque hasta ayer (hace unos meses) no hemos podido comprarnos nuestra primera casa...fíjese usted, con cincuenta y...uff, que casi se me escapa...
Bueno, el caso es que vivíamos diez personas en una casa preparada para cuatro o cinco a lo sumo...mis padres, mi hermano su mujer y sus dos hijos, mi marido, mis dos hijos y yo...porque después tuve otro hijo, si...y a diferencia del otro, a este no le gusta hacerse notar...tanto es así que incluso tardó en salir de mi tripa más de lo previsto...tal vez porque estaba a gusto, o quizás porque cogió tanto susto a raíz de una accidente que tuvimos con el coche cuando estaba embarazada de ocho meses y medio que le dio miedo salir a un mundo lleno de golpes...
Pero vino, y completó la familia...
Aunque luego nos fuimos separando...mi hermano y su familia se cambiaron de casa, mis padres se murieron entre ambas, y nos quedamos los cuatro solos...
Entrevistador: Antes hablaba usted de sueños...quizás en ese momento pudo empezar a cumplir alguno
Quizás...sólo quizás...
Porque de los sueños no se habla para que no se rompan...
Pero si que pude empezar a cuidarme un poco más a mi misma, y un poco menos a los demás...porque aunque una lo hiciese con gusto, por ver a mi marido tranquilo y bien atendido para afrontar cada día a la muerte en la mina sin temor, por ver a mis hijos crecer sin frenos y sin ataduras, o por procurar que mis padres sufriesen lo menos posible hasta sus últimos días, a pesar de todo ello, una no puede evitar mirar hacia fuera y ver pasar la vida un poquito de largo, sin ni siquiera la oportunidad de sacar un brazo por la ventanilla para poder agarrarse, pues siempre siempre tenía los dos ocupados...
Y empecé por apuntarme a la Asociación de Mujeres, participando en talleres, en viajes, en cenas...dejando que el mundo me conociese un poquito...y para que me conociesen más, pues me fui a la tele...no al Salsa Rosa ni esas cosas, no...a concursos de preguntas y respuestas..porque necesito probarme, ¿sabe usted?...necesito saber que soy capaz de superarme a mi misma, porque una persona que vence a los demás es fuerte, pero si se vence a sí misma es indestructible...
Y debía demostrarme eso, y pasármelo bien, porque lo hice, y además gané y conocí gente, y recorrí nuevos sitios...
Luego vino la política...empecé por la presidencia de la Asociación, pero podía con más y me metí en la de verdad, en la de Ayuntamiento...Teniente Alcalde, Concejala de Cultura, Educación y Deportes...por fin podía hacer cosas que me gustaban, y por fin podía dar a mi pueblo algo de lo que ha tenido en carestía en todos estos años...más apertura al exterior, más conocimiento mutuo con su tierra y una cascada de actos culturales que ya quisieran para si los mejores ayuntamientos vecinos y no tan cercanos...
Pero todo se acaba, y esta etapa también toca a su fin, porque al fin y al cabo, la vida es un ciclo, y como Sísifo y el eterno retorno, otra vez somos esclavos, ahora de sus padres, y otra vez nos dedicamos, ahora los dos, a cuidar a los demás...
Entrevistador: Quizás más pronto que tarde, pueda usted reconsiderar esa postura...seguro que aún le quedan sueños por cumplir...
Seguro, pero ahora sobre todo quiero disfrutar de la vida, que me lo he ganado, y ver a mis hijos y a mi marido completamente felices y orgullosos de mí.
Soñar con eso también vale ¿no?...
¿O es que acaso no se puede soñar con las cosas que pueden y deben hacerse reales?...
Entrevistador: Seguro que si...y me consta de muy buena tinta que ambos están tremendamente orgullosos de usted y por eso me han pedido que le haga esta entrevista...que este es su pequeño regalo, que un poquito más de mundo pueda conocerla y por qué no, felicitarla el día de su cumpleaños...
¡¡¡¡FELICIDADES VIEJA!!!!
PS: Cansados de buscar regalos que no necesitas, y bien ausentes de decirte lo mucho que la queremos, vaya desde este blog, su dirección y su adjunto, hijos ambos de la misma madre, nuestro pequeño regalo en forma de homenaje...somos bastante pobres de dinero, pero nos llenaste los bolsillos de muchas otras cosas...gracias, simplemente gracias, y muchas felicidades...
ANATEMIZADO.
Anatomía salvaje
Anabolizante milagro para sentimientos pasados
Anaquel repleto de historias
Anagrama indescifrado
Analogía imposible
Anafiláctico proceso atormentado
Anáfora continua
Anacrónico inolvidado
Anacarada perla andaluza
Anarquíco ingobernable e ingobernado
Anabolizante milagro para sentimientos pasados
Anaquel repleto de historias
Anagrama indescifrado
Analogía imposible
Anafiláctico proceso atormentado
Anáfora continua
Anacrónico inolvidado
Anacarada perla andaluza
Anarquíco ingobernable e ingobernado
Oda al ciclismo
Este año no tenía muchas ganas de ver el Tour.
A pesar de que siempre me había gustado el deporte de la bicicleta, los repetidos casos de doping y la hipocresía generalizada que, en torno a ese asunto, se había generado incluso entre los propios ciclistas, habían casi terminado por convencerme de que éste, era un deporte de robots, tramposos y cínicos. Además, faltaban los grandes nombres de antaño, bien por estar retirados ya, o bien por haberse visto implicados en la reciente “operación puerto” contra el dopaje.
Así que, el primer día que encendí la tele a eso de las cuatro y puse la dos, pretendía mas ayudar a la siesta, que ver algo de ciclismo. Pero cuando entre cabeceo y cabeceo lograba ver alguna etapa, me iba dando cuenta, de que algo no era como yo lo esperaba.
De repente, la carrera parecía totalmente descontrolada, los grandes favoritos se turnaban en eso de tener días malos, los ataques se sucedían y la emoción crecía a raudales. Habían muerto los robots y los hipócritas, y ya solo había ciclismo en estado puro, y para mi, se había acabado cualquier posibilidad de siesta en todo julio. Ya solo podía quedarme boquiabierto frente a la pantalla.
Viendo ayer a Landis en una épica etapa alpina, recordé a Chiapucci perdiendo una y mil veces contra Indurain y volviéndole a atacar mil y una veces; recordé a Zülle ensangrentado, empapado, llorando y vomitando por el esfuerzo, tras perder la vuelta por una caída en un descenso traicionero; y en mi mente resucité a Pantani y a Jiménez, y con ellos, resucitó mi ilusión por el ciclismo, por el esfuerzo sincero y generoso, por la lucha noble... Resucitó, en definitiva, una parte de mi que llevaba muerta ya algún tiempo.

En el ciclismo, como en la vida, siempre he preferido a los que no dejan de luchar aunque sea para ser segundos, que a los que robóticamente consiguen ser primeros, y siempre he valorado mas el esfuerzo fruto del orgullo, que el compartir eso que llaman patria.
Gracias a los participantes en este Tour por hacer que hoy, me vuelva a sentir un poco niño, que vuelva a creer en los héroes y por haberme ayudado a matar algo de cinismo. Sin duda hoy, el ciclismo ha vuelto a ser, el deporte mas hermoso del mundo.

P.D.: Me desdigo por completo de lo argumentado en esta misma pagina, acerca de tolerar el dopaje (ver "Duelos Cainitas: Barra libre o ley seca"). He comprendido que lo que hace grande el deporte, es la posibilidad de que exista el fallo, de no saber como va a responder el organismo del deportista en un momento concreto. Lo que mata el doping, mas que a los deportistas, es la ilusión y la emoción de los aficionado.
A pesar de que siempre me había gustado el deporte de la bicicleta, los repetidos casos de doping y la hipocresía generalizada que, en torno a ese asunto, se había generado incluso entre los propios ciclistas, habían casi terminado por convencerme de que éste, era un deporte de robots, tramposos y cínicos. Además, faltaban los grandes nombres de antaño, bien por estar retirados ya, o bien por haberse visto implicados en la reciente “operación puerto” contra el dopaje.
Así que, el primer día que encendí la tele a eso de las cuatro y puse la dos, pretendía mas ayudar a la siesta, que ver algo de ciclismo. Pero cuando entre cabeceo y cabeceo lograba ver alguna etapa, me iba dando cuenta, de que algo no era como yo lo esperaba.
De repente, la carrera parecía totalmente descontrolada, los grandes favoritos se turnaban en eso de tener días malos, los ataques se sucedían y la emoción crecía a raudales. Habían muerto los robots y los hipócritas, y ya solo había ciclismo en estado puro, y para mi, se había acabado cualquier posibilidad de siesta en todo julio. Ya solo podía quedarme boquiabierto frente a la pantalla.
Viendo ayer a Landis en una épica etapa alpina, recordé a Chiapucci perdiendo una y mil veces contra Indurain y volviéndole a atacar mil y una veces; recordé a Zülle ensangrentado, empapado, llorando y vomitando por el esfuerzo, tras perder la vuelta por una caída en un descenso traicionero; y en mi mente resucité a Pantani y a Jiménez, y con ellos, resucitó mi ilusión por el ciclismo, por el esfuerzo sincero y generoso, por la lucha noble... Resucitó, en definitiva, una parte de mi que llevaba muerta ya algún tiempo.

En el ciclismo, como en la vida, siempre he preferido a los que no dejan de luchar aunque sea para ser segundos, que a los que robóticamente consiguen ser primeros, y siempre he valorado mas el esfuerzo fruto del orgullo, que el compartir eso que llaman patria.
Gracias a los participantes en este Tour por hacer que hoy, me vuelva a sentir un poco niño, que vuelva a creer en los héroes y por haberme ayudado a matar algo de cinismo. Sin duda hoy, el ciclismo ha vuelto a ser, el deporte mas hermoso del mundo.

P.D.: Me desdigo por completo de lo argumentado en esta misma pagina, acerca de tolerar el dopaje (ver "Duelos Cainitas: Barra libre o ley seca"). He comprendido que lo que hace grande el deporte, es la posibilidad de que exista el fallo, de no saber como va a responder el organismo del deportista en un momento concreto. Lo que mata el doping, mas que a los deportistas, es la ilusión y la emoción de los aficionado.
MI MARATHON
Cuenta la historia y adorna la leyenda, que durante la guerra contra los persas, la ciudad griega de Maratón, se vio cercada por el poderoso ejército oriental.
Aun en medio de una dramática inferioridad numérica, los valerosos griegos decidieron no retroceder y enfrentarse al enemigo, sabedores como eran, de sus escasa posibilidades de victoria.
Sorprendentemente, los bravos griegos lograron una victoria que sería recordada para siempre en los anales de la historia.
Fue entonces, cuando el soldado Fidípides recibió el encargo de transmitir la buena nueva hasta la capital Atenas, situada a unos 42 kilómetros de la ciudad de Maratón.
El buen soldado, corrió sin descanso con el único objetivo de cumplir la misión que le había sido encomendada. Llegó así a su destino, comunicó la grata noticia, e inmediatamente, cayó desplomado en el suelo victima de tan inhumano esfuerzo. Su vida acabó entonces, pero en ese preciso instante, comenzó también su inmortalidad. Fidipides sería recordado por siempre jamás, como un ejemplo de voluntad, esfuerzo y valor.

Mi maratón comenzó hace ya casi cinco años. Irónicamente, el caprichoso destino quiso que el punto de partida, fuese precisamente, la fiesta conmemorativa de una maratón que yo, ni siquiera había corrido. Tal vez por estar donde quizá no me correspondía, decidieron los hados, que mi carrera no sería fácil.
Apenas recorridos unos metros, mi, hasta entonces resistente corazón comenzó a sufrir fuertes dolores y pretendió obligarme a dejar de correr. Pero ya en aquel entonces, supe que aquella era mi carrera, y decidí, que seguiría corriendo fuese como fuese.
Mirando atrás, los metros recorridos parecían demasiado escasos y lo que quedaba por recorrer demasiado árido y tortuoso. Aun así, decidí seguir comiendo.
Conforme avanzaban los kilómetros, el dolor articular generado por el constante golpear de los pies contra el duro suelo, se iba haciendo insoportable, y aun así, decidí seguir corriendo.
Al dolor articular, le sucedió el dolor muscular, fruto, sin duda, del continuo desgaste generado por el esfuerzo realizado y por la falta de algún alimento reconstituyente que llevarme a la boca. A pesar de ello, decidí seguir corriendo.
El dolor articular y muscular, dejaron de tener importancia, cuando lo que empezó a sufrir fue la psique. Durante no pocas ocasiones a lo largo de mi constante carrera, me pareció avista, al final de largas rectas, las primeras piedras de Atenas. Pero, al avanzar algunos metros mas, constataba con horror, que se trataba, simplemente, de piedras sueltas, que aun habrían de dificultar mas mi camino. De todas formas, decidí seguir corriendo.
Aun hoy, no he llegado siquiera a atisbar las primeras murallas de Atenas y comienzo a pensar, que tal vez, nunca llegaré a alcanzar la gloria que los antiguos dioses tenían reservada para Fidipides.
Me horroriza pensar que quizás desfallezca en medio del camino, que tal vez, Atenas nunca existió, que todo fue al fin, una cruel leyenda.
Pero he corrido ya demasiado y es demasiado tarde para parar, pase lo que pase, se que esta es mi carrera. He decido seguir corriendo.
Aun en medio de una dramática inferioridad numérica, los valerosos griegos decidieron no retroceder y enfrentarse al enemigo, sabedores como eran, de sus escasa posibilidades de victoria.
Sorprendentemente, los bravos griegos lograron una victoria que sería recordada para siempre en los anales de la historia.
Fue entonces, cuando el soldado Fidípides recibió el encargo de transmitir la buena nueva hasta la capital Atenas, situada a unos 42 kilómetros de la ciudad de Maratón.
El buen soldado, corrió sin descanso con el único objetivo de cumplir la misión que le había sido encomendada. Llegó así a su destino, comunicó la grata noticia, e inmediatamente, cayó desplomado en el suelo victima de tan inhumano esfuerzo. Su vida acabó entonces, pero en ese preciso instante, comenzó también su inmortalidad. Fidipides sería recordado por siempre jamás, como un ejemplo de voluntad, esfuerzo y valor.

Mi maratón comenzó hace ya casi cinco años. Irónicamente, el caprichoso destino quiso que el punto de partida, fuese precisamente, la fiesta conmemorativa de una maratón que yo, ni siquiera había corrido. Tal vez por estar donde quizá no me correspondía, decidieron los hados, que mi carrera no sería fácil.
Apenas recorridos unos metros, mi, hasta entonces resistente corazón comenzó a sufrir fuertes dolores y pretendió obligarme a dejar de correr. Pero ya en aquel entonces, supe que aquella era mi carrera, y decidí, que seguiría corriendo fuese como fuese.
Mirando atrás, los metros recorridos parecían demasiado escasos y lo que quedaba por recorrer demasiado árido y tortuoso. Aun así, decidí seguir comiendo.
Conforme avanzaban los kilómetros, el dolor articular generado por el constante golpear de los pies contra el duro suelo, se iba haciendo insoportable, y aun así, decidí seguir corriendo.
Al dolor articular, le sucedió el dolor muscular, fruto, sin duda, del continuo desgaste generado por el esfuerzo realizado y por la falta de algún alimento reconstituyente que llevarme a la boca. A pesar de ello, decidí seguir corriendo.
El dolor articular y muscular, dejaron de tener importancia, cuando lo que empezó a sufrir fue la psique. Durante no pocas ocasiones a lo largo de mi constante carrera, me pareció avista, al final de largas rectas, las primeras piedras de Atenas. Pero, al avanzar algunos metros mas, constataba con horror, que se trataba, simplemente, de piedras sueltas, que aun habrían de dificultar mas mi camino. De todas formas, decidí seguir corriendo.
Aun hoy, no he llegado siquiera a atisbar las primeras murallas de Atenas y comienzo a pensar, que tal vez, nunca llegaré a alcanzar la gloria que los antiguos dioses tenían reservada para Fidipides.
Me horroriza pensar que quizás desfallezca en medio del camino, que tal vez, Atenas nunca existió, que todo fue al fin, una cruel leyenda.
Pero he corrido ya demasiado y es demasiado tarde para parar, pase lo que pase, se que esta es mi carrera. He decido seguir corriendo.
Relaciones Asimétricas
Asimetría: Falta de simetría.
Simetría: Correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo.
Relación: Conexión, correspondencia, trato, comunicación de alguien con otra persona.

¿Quien no se ha sentido mas de una vez parte integrante de una relación asimétrica?
Por relación asimétrica, me refiero, a esas en las que una de las partes de la relación, pone y expone mucho mas de si que la otra. Y no necesariamente tiene que tratarse de relaciones amorosas, también sucede con inesperada frecuencia, en las relaciones familiares, de amistad o en las laborales.
Buscando algo en internet acerca de esto, me topé con esta exposición de un lingüista: “La presencia de relaciones asimétricas en sintaxis, morfología y fonología hace suponer que su existencia no es fortuita sino que refleja una propiedad orgánica de la Gramática Universal”.
Aplicando la frase al caso que me ocupa, cabría decir que: “La presencia de relaciones asimétricas en la interacción entre seres humanos, hace suponer que su existencia no es fortuita sino que refleja una propiedad orgánica de la Humanidad”. Quiero decir con ello, que lo verdaderamente difícil es encontrar una relación de simetría perfecta. Lo que suele suceder, es que no nos damos cuenta cuando la situación nos beneficia, es decir, cuando recibimos mas de lo que exponemos, sin embargo, nos sienta fatal ser la parte débil de la asimetría.
¿Y porque no rompemos para siempre las relaciones asimétricas que nos perjudican? Simplemente, porque en el fondo, nos creemos capaces de hacer simétrico lo asimétrico, como los alquimistas se creían capaces de lograr la trasmutación de los metales.
Por cierto, ¿donde coño esta mi piedra filosofal?
YA TENEMOS FOTOLOG
Continuando con el continuo proceso de expansión de este blog, hemos creado un fotolog, que viene a ser un poco lo mismo, pero potenciando la imagen frente a la palabra.... En definitiva, un complemento ideal para nuestros excesos de vervorrea y una nueva vía de expresión y esperemos que también de comunicación.
Para acceder a él, podeis dirigiros a la siguiente dirección:
http://www.fotolog.com/rabierzo79/
o a través de los enlaces de este mismo blog donde pone "El Fotolog de este mundo".
Como siempre, contamos con vuestros comentarios....
Salud.
Para acceder a él, podeis dirigiros a la siguiente dirección:
http://www.fotolog.com/rabierzo79/
o a través de los enlaces de este mismo blog donde pone "El Fotolog de este mundo".
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Salud.
ESCENAS DE VIDAS MUDAS...(UNA IMAGEN VALE MÁS CON MIL PALABRAS...)
:EL RINCÓN DE PUCK:
SANGRE DE MI SOMBRA

[...] Si cantan es ti que cantas
Si choran es ti que choras
Y es o murmullo do río
Y es a noite, y es a aurora [...]
Cuenta Galeano el cuento de la persona que descubrió que tenía sombra...
Pero no cuenta el cuento de la sombra que descubrió que tenía persona...
Y ésta es la mía...
Nos juntamos por los pies los días de sol...
Nos echamos de menos los días de lluvia...
Contamos exactamente el mismo número de zancadas los días de sol...
Nos echamos de menos los días de lluvia...
Nos fundimos en el suelo los días de sol...
Nos echamos de menos los días de lluvia...
Y los días nublados nos volvemos locos, porque nos perdemos y nos encontramos a cada paso...
Mi sombra me completa, diga lo que diga el hombre del tiempo...
Ah, y a los dos no nos gusta el queso...que también es importante...
SANGRE DE MI SOMBRA

[...] Si cantan es ti que cantas
Si choran es ti que choras
Y es o murmullo do río
Y es a noite, y es a aurora [...]
Cuenta Galeano el cuento de la persona que descubrió que tenía sombra...
Pero no cuenta el cuento de la sombra que descubrió que tenía persona...
Y ésta es la mía...
Nos juntamos por los pies los días de sol...
Nos echamos de menos los días de lluvia...
Contamos exactamente el mismo número de zancadas los días de sol...
Nos echamos de menos los días de lluvia...
Nos fundimos en el suelo los días de sol...
Nos echamos de menos los días de lluvia...
Y los días nublados nos volvemos locos, porque nos perdemos y nos encontramos a cada paso...
Mi sombra me completa, diga lo que diga el hombre del tiempo...
Ah, y a los dos no nos gusta el queso...que también es importante...
Queremos un pisito como el del principito
ARTICULO QUE NO TIENE DESPERDICIO:
"La nómina de mi padre en diciembre de 1979 era de 38.000 pesetas.
Él trabajaba como peón en una obra. En ese mismo momento le ofrecieron
comprar una casa. Le pedían un total de 500.000 pesetas por ella.Decidió no arriesgar
y continuar viviendo en régimen de alquiler, en unas condiciones muy buenas. Se trataba
de una casa modesta pero muy bien ubicada, en pleno centro de un pueblo cercano a Barcelona.
A los pocos meses mi padre y mi madre compraron un terreno en otro pueblo de la misma provincia
y en menos de cinco años de esfuerzo ya habían levantado y pagado una vivienda de 120m2.
Han pasado 27 años. En 2006 y en el mismo pueblo donde viven, un piso modesto de 75m2 a las
afueras no se encuentra por menos de 35 millones de pesetas, y estoy siendo muy generoso.
En el año 1979 el coste de un piso era del orden de 14 mensualidades de un peón de obra
38.000 pts/mes x 14 meses = 532.000 pts El sueldo en 2006 de un universitario recién titulado
en ingeniería informática sin experiencia profesional no llega a las 200.000 pesetas mensuales.
En el año 2006 una vivienda modesta cuesta 175 mensualidades (14anualidades!!!) de un ingeniero
informático. 200.000 pts/mes x 175 meses= 35.000.000 pts
Las jóvenes de hoy necesitaríamos cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales para estar en igualdad de condiciones con nuestros padres que compraron una vivienda a principios de los años 80.
2.500.000pts/mes x 14 meses = 35 Mill. de pts Los pisos en el año 2006 deberían costar 2,8 millones
de pesetas para que los jóvenes de hoy estemos en igualdad de condiciones con nuestros padres
en 1979.
200.000pts/mes x 14 meses = 2.800.000 pts.
No encuentro adjetivo alguno en el año 2006 para calificar lo que mi padre consideró arriesgado en 1979.
Está claro que los pisos no van a pasar a costar de la noche a la mañana 30 veces menos, de 35 a 3 millones.
También está claro que no voy a cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales, por muy buen trabajo que encuentre
y por muchos estudios que tenga. Lo primero que se le ocurre a uno es seguir viviendo en casa de sus padres
y ahorrar el 100% del sueldo durante los próximos 14 años, para el año 2020 yo rondaré ya los 40 años de edad)
tendré el dinero suficiente para comprar una vivienda al coste del año 2006 pero, por supuesto, no al
coste del año 2020.
Evidentemente esta ocurrencia la desecha uno antes de hacer cualquier cálculo. Aunque un joven
bienintencionado consiga ahorrar 2, 4 o 6 millones con mucho esfuerzo en pocos años, a día de hoy nunca
podrá evitar lo siguiente:
1) Pedir un préstamo al banco a 40 o 50 años (si consigues ahorrar 2, 4 o 6 millones puedes reducir
el período a 35 - 45 años, pero 5 años no suponen prácticamente nada cuando estamos hablando de medio
siglo de pago). Te darás cuenta de que no vives en una democracia sino en una dictadura.
El dictador no se llama Francisco Franco o Fidel Castro sino La Caixa, BSCH, Banc de Sabadell o,
en general, "la banca". Ni siquiera tendrás la libertad de decir lo que piensas a, por ejemplo,
tu jefe, no vaya a ser que cierre el grifo y no puedas pagar al dictador.
2) La otra solución es pagar un alquiler de por vida. En este caso el dictador se llamará Juan García,
José Pérez o Pablo el arrendador. La situación no es distinta a 1).
Después de esta reflexión ten la delicadeza de no decir a un joven que su problema es que no ahorra,
eso fue válido para ti en 1979, incluso era valido para algunos jóvenes en 1999, pero no en 2006,
en 2006 sólo consigues cargar con más impotencia, si cabe, al muchacho. El esfuerzo de nuestros padres, sin duda alguna admirable, no era estéril podían obtener una vivienda de propiedad en un período de 5 años).
El mismo esfuerzo realizado por nosotros, los hijos, sólo llega para quizá reducir en 5 años
una hipoteca de medio siglo. La vivienda nunca fue un objeto para enriquecerse, sino para vivir
y es de lo poco material que sí necesitamos. La ley del libre mercado puede establecer el precio de
los televisores de plasma al precio que quiera... yo no los compraré...pero nunca tuvimos que permitir
que esa misma ley fijara el precio de la vivienda, porque todos necesitamos vivir en una y no todos podemos pagarla.
Los jóvenes, incluso aquellos que tenemos estudios superiores, no podemos competir".
Forges, EL PAÍS, 2/5/2006
"La nómina de mi padre en diciembre de 1979 era de 38.000 pesetas.
Él trabajaba como peón en una obra. En ese mismo momento le ofrecieron
comprar una casa. Le pedían un total de 500.000 pesetas por ella.Decidió no arriesgar
y continuar viviendo en régimen de alquiler, en unas condiciones muy buenas. Se trataba
de una casa modesta pero muy bien ubicada, en pleno centro de un pueblo cercano a Barcelona.
A los pocos meses mi padre y mi madre compraron un terreno en otro pueblo de la misma provincia
y en menos de cinco años de esfuerzo ya habían levantado y pagado una vivienda de 120m2.
Han pasado 27 años. En 2006 y en el mismo pueblo donde viven, un piso modesto de 75m2 a las
afueras no se encuentra por menos de 35 millones de pesetas, y estoy siendo muy generoso.
En el año 1979 el coste de un piso era del orden de 14 mensualidades de un peón de obra
38.000 pts/mes x 14 meses = 532.000 pts El sueldo en 2006 de un universitario recién titulado
en ingeniería informática sin experiencia profesional no llega a las 200.000 pesetas mensuales.
En el año 2006 una vivienda modesta cuesta 175 mensualidades (14anualidades!!!) de un ingeniero
informático. 200.000 pts/mes x 175 meses= 35.000.000 pts
Las jóvenes de hoy necesitaríamos cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales para estar en igualdad de condiciones con nuestros padres que compraron una vivienda a principios de los años 80.
2.500.000pts/mes x 14 meses = 35 Mill. de pts Los pisos en el año 2006 deberían costar 2,8 millones
de pesetas para que los jóvenes de hoy estemos en igualdad de condiciones con nuestros padres
en 1979.
200.000pts/mes x 14 meses = 2.800.000 pts.
No encuentro adjetivo alguno en el año 2006 para calificar lo que mi padre consideró arriesgado en 1979.
Está claro que los pisos no van a pasar a costar de la noche a la mañana 30 veces menos, de 35 a 3 millones.
También está claro que no voy a cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales, por muy buen trabajo que encuentre
y por muchos estudios que tenga. Lo primero que se le ocurre a uno es seguir viviendo en casa de sus padres
y ahorrar el 100% del sueldo durante los próximos 14 años, para el año 2020 yo rondaré ya los 40 años de edad)
tendré el dinero suficiente para comprar una vivienda al coste del año 2006 pero, por supuesto, no al
coste del año 2020.
Evidentemente esta ocurrencia la desecha uno antes de hacer cualquier cálculo. Aunque un joven
bienintencionado consiga ahorrar 2, 4 o 6 millones con mucho esfuerzo en pocos años, a día de hoy nunca
podrá evitar lo siguiente:
1) Pedir un préstamo al banco a 40 o 50 años (si consigues ahorrar 2, 4 o 6 millones puedes reducir
el período a 35 - 45 años, pero 5 años no suponen prácticamente nada cuando estamos hablando de medio
siglo de pago). Te darás cuenta de que no vives en una democracia sino en una dictadura.
El dictador no se llama Francisco Franco o Fidel Castro sino La Caixa, BSCH, Banc de Sabadell o,
en general, "la banca". Ni siquiera tendrás la libertad de decir lo que piensas a, por ejemplo,
tu jefe, no vaya a ser que cierre el grifo y no puedas pagar al dictador.
2) La otra solución es pagar un alquiler de por vida. En este caso el dictador se llamará Juan García,
José Pérez o Pablo el arrendador. La situación no es distinta a 1).
Después de esta reflexión ten la delicadeza de no decir a un joven que su problema es que no ahorra,
eso fue válido para ti en 1979, incluso era valido para algunos jóvenes en 1999, pero no en 2006,
en 2006 sólo consigues cargar con más impotencia, si cabe, al muchacho. El esfuerzo de nuestros padres, sin duda alguna admirable, no era estéril podían obtener una vivienda de propiedad en un período de 5 años).
El mismo esfuerzo realizado por nosotros, los hijos, sólo llega para quizá reducir en 5 años
una hipoteca de medio siglo. La vivienda nunca fue un objeto para enriquecerse, sino para vivir
y es de lo poco material que sí necesitamos. La ley del libre mercado puede establecer el precio de
los televisores de plasma al precio que quiera... yo no los compraré...pero nunca tuvimos que permitir
que esa misma ley fijara el precio de la vivienda, porque todos necesitamos vivir en una y no todos podemos pagarla.
Los jóvenes, incluso aquellos que tenemos estudios superiores, no podemos competir".
Forges, EL PAÍS, 2/5/2006

