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Cosas de este mundo
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"... Sólo mirándolas del revés se ven bien las cosas de este mundo ..." Hildegard MARTH.
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Posturas soeces
Parece ser, que el Delegado diocesano de Hermandades y Cofradías de Cordoba, Pedro Soldado, ha afirmado que le parecen fuera de lugar las cuadrillas de costaleros mixtas de hombres y mujeres, porque en ellas, las mujeres participantes “adoptan posturas que pueden parecer soeces”.
Cierto es que las chicas, como buenas cordobesas, son mujeres de buen ver y esto quizás haya sido la causa de la perturbación del Delegado diocesano, al que imagino, en algún momento de conciencia distraída y relajo moral, contemplando en los ensayos, como las costaleras se contorsionaban, lascivas ellas, intentando elevar una imagen de la Señora de los Dolores, que a mí, con solo mirar, ya parece que me esté destrozando la espalda.

Habrá pensado el beato Delegado, que si esas criaturas ya provocaron una vez la expulsión del paraíso de Adán, es normal que en su mente se le aparezcan realizando todo tipo de soeces posturas, tratando de incitar sus demonios ocultos y de enturbiar su juicio puro.



No cree el Delegado que el pecado está en el ojo del que mira, sino claro, en el cuerpo de la que es mirada o quizá admirada….

La Iglesia es una institución maravillosa, capaz de llevar consuelo incluso a los que no comulgamos de sus ruedas de molino. Sin ir más lejos, las declaraciones del calenturiento Delegado han tranquilizado mucho mi conciencia.
Yo creía que mi mente era perturbada, que vivía demasiado pendiente del sexo, que mis fantasías podían asaltarme en cualquier momento, pero esas palabras….. esas declaraciones provenientes de un tipo capaz de ver algo soez o calenturiento, mientras alguien se deja el alma y la espalda arrastrando kilos de fe, hacen que me sienta mucho mas tranquilo conmigo mismo y que vea mis pensamientos como simples pecadillos veniales.

Eso si, si hablamos de posturas soeces, hablemos de la postura de la Iglesia en temas como la igualdad de sexos, el uso del preservativo en países infestados de SIDA, la homosexualidad, el aborto, Gescartera, los curas pedófilos….. Todo eso, si que me parece a mi Porno duro, y encima, no me pone nada, mas que de mala “Hostia”…..
 
Nada y país de locos.
Hace algun tiempo que la nada me invade y se apropia de mi escasa creatividad, supongo que son los efectos secundarios de la primavera que se aproxima...

Como no tengo nada propio que aportar, me limito por ahora, a reproducir un magnifico articulo de opinión publicado en la revista "El viejo topo" que viene a decir muchas de las cosas que pienso, pero que en estos momentos soy incapaz de expresar por mi mismo.

Ya vendrán tiempos mas fecundos.... o eso espero.

PAIS DE LOCOS

País de locos. País de vociferadores, de mentirosos, de liantes. Y también de crédulos, de inocentes, de buena gente. Una voz clama en la radio (adivinen de quién): ¡Mentira, mentira! ¡No sabemos quién puso las bombas, pero lo que es seguro es que los que están en el
banquillo no las pusieron!
País de locos. A Ibarretxe lo llevan a los tribunales; le imputan un delito relacionado con la sedición. Nada menos. Es una acusación tan ridícula que sólo en un país de locos se le daría curso. Luego, el lehendakari monta un festival grotesco para sentirse apoyado en su visita a la Audiencia. La locura es contagiosa.
En los campos de fútbol el griterío es ensordecedor, una forma de liberar las zozobras y angustias de la semana. Pero en el partido Valencia-Barcelona los decibelios aumentaban cada vez que un defensa barcelonista, Oleguer Presas, tocaba la pelota. Era la forma en que el público recriminaba a Presas haber escrito un artículo en el periódico vasco Berria. Un artículo que nadie debía haber leído, porque su contenido es impecable. Un contenido que suscribiría la inmensa mayoría de gritones quevociferaban en el campo si lo hubiera firmado otra persona. Pero Presas es independentista, y no
debe ser escuchado: hay que aumentar el ruido, taparle la voz. Incluso al independentista presidente del Barça, Joan Laporta, se le abri e ron las carnes al ver que Presas, además de futbolista, era
ciudadano. ¿Dónde quedó aquello de “yo no estoy de acuerdo con lo que dice, pero daría mi vida para que pueda decirlo”?
Pero hay muchos más gritos; por ejemplo, los de la Asociación de Víctimas del Terrorismo; gritos que pretenden marcar la agenda de gobierno, enmendar la justicia, imponer sus criterios. También los del
Foro de Ermua, anunciando a Zapatero su voluntad de que el actual presidente reciba el mismo “tratamiento” que su abuelo. La algarabía no cesa en este país de locos, en el que ETA puede afirmar sin
sonrojo que la tregua no se ha interrumpido, aunque haya volado un edificio y asesinado a dos personas.
Y en cuanto a algarabía, la montada alrededor del Estatuto de Cataluña se ha llevado la palma. Una algarabía que no se ha acabado; ahora ronda por los despachos del Tribunal Constitucional. Los mismos que se dan codazos para colocar a los “suyos” en las altas instancias judiciales se quejan de la politización de la justicia cuando presumen que las sentencias no van a favorecerles. País de locos.
Como de locos es que se forzara la aprobación de un Estatuto que corre el riesgo de ver invalidada algunas de sus partes por el Tribunal Constitucional. Un Estatuto ambicioso, dijeron los que lo impulsaron.
¿Ambicioso o irresponsable? Porque si se declarara parcialmente inconstitucional, nos hallaríamos ante un problema de gran calado: el pueblo de Cataluña, ciertamente a trancas y barrancas,
ha aprobado ese Estatuto, es decir, ha decidido democráticamente darse ese marco legal, y se supone que, en democracia, eso es sagrado. Y si la Constitución no le da cabida, entonces habría que cambiar la Constitución. Pero eso, como todo el mundo sabe, es imposible por múltiples razones, que no desarrollaremos aquí por simple falta de espacio. Así, el conflicto afecta a los fundamentos de la democracia: el poder del pueblo queda en entredicho. Aquí podría empezarse otra discusión sobre el pueblo catalán, el pueblo español, cuál es la voluntad que ha de prevalecer, etc., pero esa es una discusiónlarga en un terreno plagado de arenas movedizas. Pronóstico: todo el mundo acabará cabreado, la histeria seguirá creciendo y los decibelios aumentando.
Ruido. Algarabía. Sinrazón. Irresponsabilidad. Ambición. Hambre de poder. Mentira. Esos son algunos de los ingredientes del maldito cóctel que nos plantan ante las narices cada día en este país de
locos. He aquí un buen consejo: no lo beba.

Miguel Riera
El Viejo Topo


Salud.