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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
Haymarket Square blues.

(Do you hear the people sing. A. Boublil, C.M. Schönberg, H. Kretzmer. Les Misérables).

Mañana lunes es Euromayday. Y no, por una vez no me lo he inventado.
Es más, Barcelona es una de las ciudades pioneras en esto de las celebraciones y actividades del May Day, también conocido en otros sitios como Labour Day, Law Day o (dejándome de chorradas) día internacional del trabajo.
(Corríjanme si me equivoco pero... ¿Qué pasó con San José? No, no me refiero a la polémica de si la criatura era suya o no; me refería al día).
Consideren, sin embargo, la de veces que hemos llegado a oir la frasecita en cuestión, aplicada a distintos momentos de emergencia bélica y/o peligro inminente en películas de Hollywood:
¡May Day, May Day, nos hundimos! (creo que esa la dijo una rubia en un submarino),
¡May Day, May Day, perdemos altura, el último reactor se ha ido a tomar por saco! (Esa sale en más pelis que la canción de "Walking on sunshine")
¡May Day, May Day, me he caído y no me puedo levantar! (Steve Urkel, creo).
¡May Day, May Day, Europa, ¿me reciben? En mi país la gente se ha vuelto oligofrénica a causa de una droga suministrada por el gobierno y han vuelto a votar al mismo asesino republicano! ¡Solicito refugio inmediato! (Bueno, esta espero que aún no haya salido en ninguna peli, porque es mía, de un guión que escribiré algún día, que se titulará "Beat the Bush").

Pues resulta que eso no tiene nada que ver con May Day. Resulta que he leído, después de años de ignorancia (por pura pereza de ir a mirarlo, reconozco) que la llamada de emergencia viene, simplemente, de una fonetización incorrecta que hicieron los anglófonos del francés "venez m'aider", y por ende, "m'aider, m'aider" que aún hoy no queda muy claro de dónde carajo sacaron, ya que cuando un/a francófono/a se encuentra en un estado de peligro inminente, generalmente grita "au secours", que como comprenderan, fonéticamente ni se acerca a meidei, meidei Es uno de esos expedientes equis de la historia.
Pero hoy no iba a hablar de ese tipo de batallitas, no.
La primera comunidad que tuvo la brillante idea de parar de trabajar un día entero para reclamar derechos proletarios fue la australiana, hace la leche de años. No lo instauraron en primero de Mayo, sin embargo. Creo que fue en un 21 de Abril, o algo así.
En fin, sea como fuere, los llanquis se enteraron y como se apuntan a un bombardeo (literalmente) decidieron copiar la idea.
No sé qué asociación de sindicatos de trabajadores estadounidense presentó una reforma de ley laboral con las ocho horas, mejoras de condiciones de trabajo, etcétera, y donde también se establecía como fecha límite para ponerla en vigor el uno de Mayo de 1886, aproximadamente uno o dos años después. Si para aquél día las reformas que proponían no habían entrado en vigor, saldrían todos a la calle y se montaría la de San Dios (esto lo dicen en mi pueblo. Perdón por las interferencias).
La patronal, evidentemente, dijo que Oranges from the China (que viene a ser "naranjas de la china", pero en inglés, porque eran llanquis, claro).
Así que llegó el uno de Mayo de 1886 y medio millón de personas se lanzó a las calles de las ciudades de todo el país. En Chicago, que era la ciudad puntera del proletariado se convocó una manifestación en la plaza de Haymarket, motivo por el cual los acontecimientos que sucedieron aquel día se recuerdan ahora, cada año, como la masacre de Haymarket.
Qué puedo decir. Originalidad cero: llegó la policia, se puso a disparar contra civiles desarmados, alguien tiró una bomba, mató a siete polis y el resto del día se cubrió de sangre, muerte, muerte, sangre, mártires, víctimas y polémica posterior de la prensa que, evidentemente, estaba cogida por los.... que gobiernan.
Lo único bueno que se puede decir de esto (always look on the bright side of life) es que sirvió de algo. No de mucho, dadas las circunstancias laborales actuales, y dado el hecho a todas luces evidente de que aún tiene que manifestarse el proletariado cada año... pero algo mejoró la cosa.
Leí por ahí que arrestaron a un grupo de hombres en relación a la bomba aquella, de los cuales sólo uno había asistido a la revuelta(America the Beautiful, qué le vamos a hacer. El país de la libertad. Ya hay que joderse) y que precisamente estaba intentando dirigirse al público (vamos, que si de repente hubiera tirado una bomba, lo habría visto todo dios, ¿no?) A algunos los ejecutaron, otro se suicidó, y otro salió indultado gracias a la zapatiesta que montó el pueblo.
Después de aquello se produjo el inevitable efecto dominó y el significado del primero de Mayo, más allá de celebraciones paganas celtas y sajonas del buen tiempo, la fertilidad y solsticios varios, volvió a Europa vestido de rojo y se extendió por el planeta. De ahí nuestro Euromayday.
No se puede negar que hay un basso ostinato en la cultura estadounidense que muy probablemente no dejarán de tocar nunca: eso de pillar ideas de otros países, ponerlas en práctica y luego reclamarlas como suyas. ¿Revolución francesa? ¿Revolución industrial? No, no, no, perdonen, eso lo empezamos aquí. Fue el Pueblo contra el Tío Sam, ladies and gentlemen. Tenemos pruebas: Los Miserables cantan en inglés.Mañana no va a ser menos, supongo. Sobre todo porque después de tanto Jerry Springer y tanta Oprah mezclados irreverentemente con tanto Jon Stewart y tanto Michael Moore, no podían por menos que actuar con la moralidad hipocritísima que les caracteriza (una filosofía algo así como "think Democrat, but vote Republican") así que con un poco de suerte, tendremos ocasión de ver menos fútbol y más Bushy Horror Picture Show por un día en el telediario.
Beware Ye Republicans.
 
Preguntas por hacer.

(Travis. Know nothing).

Everything that you know is as wrong as the next
So you hold on to something and hope for the best
And you know that it's right 'til you find that it's left
And I'm doing the same and I have to confess
that I know nothing


Gran filosofía de vida que no inventó Travis, pero claro... Sócrates, desafortunadamente, no tenía ningún grupo de pop-rock. (Que lo he mirado. Que lo que no tenga el burro, es que no existe).

Hay muchos momentos en la vida (al menos, en la mía) en que me surgen infinidad de preguntas y me doy cuenta de lo poco que sé. Bueno, lo poco que sé es algo de lo que soy más consciente de lo que aparento (ya he hablado antes de este tema, es por el handicap de ser leo, qué le voy a hacer. Somos de repelencia y pretenciosidad astrológicas)... pero hay veces en que todas esas preguntas de repente se sueltan de la cuerda con el yunque que las mantenía en las profundidades y ¡flop!, salen todas de golpe a la superficie, y se quedan ahí flotando, esperando a que alguien vaya a rescatarlas, o a que menda pille cuerda y yunque para volverlas a ahogar.
Ahora mismo, por algún motivo que no logro explicarme, no estoy para nudos marineros... así que ahí se quedan.

PREGUNTAS PENDIENTES DE RESPUESTA VÁLIDA:

1. Si alguien comete un error, ¿no debería volverse algo más humilde? Si no es así, y la persona que comete el error sigue creyéndose ente omnisciente, ¿significa eso que no ha aprendido del error, ergo que lo volverá a cometer?

2. ¿Por qué después de casi morir desangrada a causa de terrible accidente con cuchilla durante construcción zarrapalleira de refuerzo de jaula de Macgaiber, el muy desagradecido se comió susodicha obra magnífica de Bricomanía en cuestión de veinte minutos? ¿Me está intentando decir algo?

3. (ver: anterior) ¿Alguien sabe algún teléfono de la esperanza para dueños/as de chinchillas con problemas psicológicos?

4. ¿Qué fuerza sobrenatural o ley de la Causa-Consecuencia ha querido que me robaran el móvil supersónico que me regaló Sacarina para Navidad justo cuando estaba aprendiendo a utilizarlo? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Es el precio que hay que pagar por ser tecnológicamente inútil? (hablo de mí, no del móvil).
Espero que quien me lo haya robado sea al menos la mitad de inútil que yo. Así tendrá trabajo doble.

5. Siguiendo en la misma línea, ¿por qué mi MP3 de sofisticación dolorosa cuenta con veintisiete páginas de instrucciones para explicar "enchufa MP3, activa reproductor, haz clic en botoncito sincronizar? ¿Existirá, quizá, algún significado oculto, algún tipo de confabulación de las gentes que idean, diseñan y/o construyen estos cacharritos, para que las gentes mortales no nos enteremos de nada y sigamos siendo users en vez de producers, ergo buyers y no sellers?

6. ¿Por qué soy capaz de recordar frases y/o palabras exactas que me dijeron cuando tenía cinco años y sin embargo, total y trágicamente incapaz de recordar que dejé una lavadora puesta antesdeayerday por la tarde? ¿Será la manera que tiene el destino de sugerirme que deje mis sueños de traductora y me dedique a la cría del champiñón (literalmente, lo del champiñón)?

7. ¿Por qué las cosas de palacio van despacio? ¿Por qué no lo hacemos à la USA, en que quien paga, recibe servicio por el que pagó y yo, pongamos por caso, que me he dejado novecientos (el nueve, el cero, el cero) euros en el puñetero visado, recibo el susodicho puñetero visado sin tener que comerme hasta los codos, esperando?

8. (Inferida de anterior) ¿Por qué no me casé con españolito normal y corriente? O, mejor aún, ¿Por qué no me quedé soltera, que es como mejor se está?

9. (Inferida de anterior) Al escribir este blog, ¿debo presuponer que quienes me lean se van a tomar todo lo escrito al pie de la letra, o saben, a estas alturas, que esto es como un diario y que en los diarios se escriben un montón de cosas que pasan de moda en cuanto has escrito el punto de la frase?

10. ¿Por qué monto un circo y me crecen los enanos? Quiero decir, ¿por qué, después de un año de despotricar contra la asignatura de informática y lo inútil que llego a ser en ésta, resulta que va y me empieza a interesar de verdad y me paso horas estudiando manuales de programas que muy probablemente no utilizaré en la vida? ¿Va a ser, casi antes de los títulos de crédito de esta película de miedo, que en realidad sí que me gusta, en el fondo del fondo, del fondo del fondo?

11. ¿Por qué algunas mujeres se compran cremas que prometen un oro y cien moros que ya sabemos irreales y aún nos cabreamos al re-comprobar que no eran para tanto?

12. (inferida de anterior) ¿Por qué somos capaces de dejarnos hasta la médula en un potingue cosmético sólo por el olor? ¿Por qué nuestro instinto biológico se empeña en asociar delicioso olor a efectividad segura de producto, aunque nuestro intelecto se deshaga en explicaciones sobre tácticas comerciales?

13. ¿Por qué me repugna la leche y odio con pasión la soja, y sin embargo me he vuelto adicta a la leche de soja?

14. ¿Por qué soy capaz de recordar vidas enteras de compositores barrocos y sin embargo no hay puñetera manera de que me acuerde de desmaquillarme por las noches y tengo que amanecer cual versión fea y desmejorada de la novia de Chuky? ¿será que hay dos tipos de gente con memoria selectiva y yo pertenezco al infelíz grupo de gente que sólo recuerda cosas inútiles?

15. ¿Por qué me pica la cabeza cuando tengo sueño? ¿Qué tipo de intrincada relación puede haber entre dos cosas tan sumamente diferentes? (Ésta llevo años preguntándomela. Tenía que ponerla).

16. ¿Por qué, de las tres chinchillas que había aquel sábado maldito en la tienda tuve que escoger la chinchilla psicótica con transtorno obsesivo-compulsivo y brotes de esquizofrenia aguda y por qué sólo presenta esos brotes cuando estoy sola con ella, y cuando viene alguien a casa se transforma, misteriosamente, en la bolita de pelo más mona y adorable del planeta, dejándome quedar como bruja insoportable delante de amistades, familiares, alumnado, etc.?

17. ¿Por qué está tan lejos Australia? ¿Por qué me pasé un año entero estudiando el mundo feliz de la teoría del derecho, en que te obligan a escribir, en los exámenes, que todo ser humano es igual ante la ley, y años después tengo que sufrir en mis propias carnes justamente lo opuesto, y darme cuenta de que sí que hay discriminación activa cuando tu marido y tú no sois del mismo país?
(De esta creo que ya me sé la respuesta, pero no la pongo porque me he propuesto no decir palabrotas los sábados)

18. ¿Por qué tengo pesadillas en que alguien me persigue toda la noche para matarme siempre que ceno pizza? ¿Tendrán las pizzas algún ingrediente alucinógeno que se activa en estados inconscientes?

19. ¿Qué cochina curva de la mala suerte ha querido que teniendo DVD y Playstation, el DVD se oiga bien pero sólo lea DVDs piratas y no lea los originales, y la Playstation sólo lea originales pero no se oiga porque el p[CENSORED]to cable óptico tiene una visión diferente de la función vital para la que nació?

20. ¿Por qué soy completamente incapaz de hacer como hacen en las películas de Hollywood y aceptar y seguir apoyando a alguien que se autodestruye por motivos que no logro comprender, y que en su autodestrucción, voluntariamente o no, arrasa con todo lo que pilla por el camino? ¿Por qué debería sentirme culpable o carente de virtud por ser así, cuando todo me indica que lo único que estoy haciendo es activar mi instinto de autoprotección?

20.1. ¿Por qué debería permitir que alguien me juzgue? ¿Debería establecer un filtro tras el cual las únicas personas capaces de hacerlo sean aquellas cuya vida sea perfecta -en cuyo caso la cosa estaría como bastante dificil- o debería asumir, simplemente, que nadie tiene derecho a juzgar a nadie? ¿Por qué se confunden los juicios sobre otras personas con las decisiones propias relativas a la relación para con esas personas? ¿Es tan complicado, o es que yo lo veo muy claro porque no tengo ni puñetera idea?

21. ¿Por qué me juré y recontraquetejuré ayer por la noche que hoy me despertaría pronto e iría de una dichosa vez al supermercado y son las once y pico y sigo aquí sentada, después de tres días utilizando servilletas en vez de papel higiénico?
 
Qui tacet non utique fatetur.


Je n'ai d'excuse,
c'est inexplicable,
c'est inexorable.

C'est pas pour l'extase,
c'est que l'existence,
sans un peu d'extrême,
m'est inacceptable.

Je suis excessive,
j'aime quand ca désaxe,
quand tout éxagère,
moi je suis relax.
Je suis excessive,
et quand tout explose,
quand la vie s'exhibe,
c'est une transe exquise.

Y'en a que ça excède,
d'autres que ça vexe.
Y'en a qui exigent,
que je revienne dans l'axe.

y'en a qui s'exclament
que c'est un complexe.
y'en a qui s'excitent
avec tous ces X dans le texte.

Je suis excessive,j'aime quand ca désaxe,
quand la vie s'exhibe,
moi je reste relax.
Je suis excessive,
excessivement gaie,
excessivement triste,
c'est là que j'existe.

Je n'ai pas d'excuses.



Carla Bruni. L'excessive.

Hoy no tengo ganas de escribir. Ni la canción me define a mí.
Hoy es un día particular. Volveré mañana, a ver si es más general.
 
Crimen y castigo. (Macgaiber goes down).

(A-team theme).

SENTENCIA 04/2006 DEL TRIBUNAL SUPREMO DE LA REPUBLICA DICTATORIAL ALDARIENSE, DE RECIENTE INSTAURACIÓN, RELATIVA AL COMPORTAMIENTO CRIMINAL DE REINCIDENCIA SEVERA MOSTRADO POR ESPECIMEN MACHO DE CHINCHILLA COMÚN.


Antecedentes.
(Amparados en metodología propuesta por la American Psycopathological Association, 1983):
1. Diagnóstico de capacidad criminal. Agresividad, indiferencia y labilidad afectivas (exceptuando estados carenciales de comida y/o bebida, en los cuales chinchilla macho imputada comportarse cual grácil cría de labrador y hasta aprender a sonreír, lo cual ser agravante al considerarse intención premeditada y de demostrable alevosía). Inintimidabilidad.

2. Diagnóstico de inadaptabilidad social. Rasgos de temperamento evaluados: conducta esquizoide y antisocial agresivo-sádica, tendencia a destrucción total y/o parcial de cualquier objeto y/o material que rodea a roedor imputado, aptitudes dentales de alta peligrosidad de facto. Necesidades instintivas de fuga manifestadas con reincidencia severa en los últimos dos años. Pensamientos de agresión, mirada amenazadora, sintomatología delirante y alucinatoria que provoca constantemente que roedor caer de tronco elevado cada vez que quedar dormido sobre él. Propensión habitual a roer plástico de jaula en que habitar. Extraordinario nivel de alerta física y mental.

3. Posibilidad de alexitimia primaria (no transitoria), común en especímenes mamíferos macho, no descartable, tras detección de constricción que éste presenta en los procesos simbólicos y reducida capacidad de fantasía (id est: no se conforma con imaginarse saltando de árbol en árbol en los Andes, el muy capullo. Tiene que fugarse cual zebra en Madagascar intentando pillar tren a Connecticut). Asimismo, patrón de pensamiento orientado a lo extremo y estrechamente relacionado, por lo tanto, con sintomatología neurótico-depresiva alternada con brotes de ansiedad acusada.
3b. Se ha descartado relación o vínculo alguno de dicha alexitimia con cualquier tipo de insuficiencia y/o enfermedad cardíaca, estableciéndose así que dicha alexitimia es de tipo exclusivamente psicopatológico y no somático.

4. Agravante de nocturnidad aplicable dado que sus actividades delictivas tienen lugar siempre de noche y el muy condenado no me deja dormir. Es como si a cubanito/a de a pie se le da por encontrar paradero de Fidel Castro por las noches (altamente improbable, pero pongamos por caso), se llega hasta jardín de vivienda con taladro para carreteras y se pone a taladrar carretera durante toda la noche al lado de oreja dictatorial-comunista. Anda que iba a durar mucho sin que le pegaran un tiro. Espero esto ilustre motivos que impulsaron a menda a imponer república presente.

Fundamentos de derecho.

1. Ley de Enjuiciamiento Criminal, art. 502.4 referente a existencia de motivos bastantes de responsabilidad penal (demostrados en apartado anterior).

2. L.E. Crim., art. 503.2 referente a establecimiento de prisión provisional en aras de evitar futuros hechos delictivos del susodicho imputado.

3. Derogación de principio general de derecho romano relativo a la presunción de inocencia (in dubio, pro reo) sustituído, en presente república, por presunción de culpabilidad de iure, así como también de facto, vinculante en ambos casos.


Sentencia.
Ante lo anteriormente expuesto, el presente (y excelentísimo) Unibunal ha decidido:

1. Que el procesado es muy culpable o requetecontraculpable de las acusaciones que se le imputan y deberá, por lo tanto, cumplir condena pertinente (detallada en punto siguiente).
2. Cadena perpétua (hasta finales de Junio de este año en que se disuelva república dictatorial presente por emigración de dictadora)en jaula especialmente construída para éste.
2.b. Jaula deberá construírse con alambre galvanizado 17/15, cable electroplástico, varillas de hierro 10mm con rulo inyectado y alambre de púas galvanizado crudo (alta resistencia) de 4 pulgadas, que suministrará descarga eléctrica cada vez que cuerpo de chinchilla macho con transtornos psicopatológicos entre en contacto con éste.

República Antidemocrática Aldariense, a veintisiete de Abril de 2006.
 
... Y la banda tocaba "Waltzing Matilda". (ANZAC Day)

(Joan Baez. And the band played Waltzing Matilda).

A mí, estudiar historia siempre me ha parecido el cuento de nunca acabar. No sólo porque efectivamente, no se acaba nunca, sino porque depende de quién lo cuente, una nunca sabe a qué atenerse. Según qué fuentes consulten, leerán que Australia se "occidentalizó" con personas libres (¡Mentira! ¡Mentira! ¡Mentira!), y muy raramente se enterarán, a no ser que indaguen, de la participación de esas gentes en las dos guerras mundiales (que no, que no, que ahí sólo había ingleses y americanos, pobrecillos, contra los monstruos alemanes), en la guerra de Vietnam (ahí americanos solos ante Charlie, según Hollywwod) y en un etcétera maquillado de Commonwealths y cruces de Victoria recién cocidas en Londres y medallones y banderas americanas y discursos de sacar pañuelos y moquear sin pudor. Claro que también se ha llegado a decir que el genocidio nazi fue un montaje de video, que los judíos nunca han roto un plato y si me apuran, que Angelina Jolie jamás ha pasado por quirófano... pero hay capítulos en los que, quienes no hemos estado, nos podemos perder perfectamente. Capítulos y matices.

When I was a young man I carried my pack
And I lived the free life of a rover
From the Murrays green basin to the dusty outback
I waltzed my Matilda all over
Then in nineteen fifteen my country said Son
It's time to stop rambling 'cause there's work to be done
So they gave me a tin hat and they gave me a gun
And they sent me away to the war
And the band played Waltzing Matilda
As we sailed away from the quay
And amidst all the tears and the shouts and the cheers
We sailed off to Gallipoli


El 25 de Abril se cumplen noventa y un años de una madrugada en que muchos australianos, luchando por el Reino Unido, no volverían nunca más a casa. El 25 de Abril es conocido en todos los países de la Commonwealth como el "Anzac Day".

La Primera Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo. Los alemanes avanzaban hacia el este, y Rusia pidió ayuda a los aliados franceses e ingleses. Turquía, del bando alemán, parecía el punto geográfico crítico para parar la avanzadilla germana, pero atacar Constantinopla (Estambul) a lo bonzo, a los ingleses no les acabó de convencer, así que decidieron entrarles por la costa.
Los primeros barcos que enviaron fueron automáticamente convertidos en historia. Quizá la humildad de los turcos frente a los delirios de grandeza imperial de los ingleses fue aquel detallito insignificante con el que uno no cuenta cuando lleva tantas medallas y tanto uniforme... En fin. Léanse todo esto con un filtro, porque a mí los ingleses no me caen bien y no quiero que nadie se piense que cuento la historia con objetividad matemática. Sería mentir.
El caso es que tuvieron que volver a empezar, y esta vez enviaron a los ANZAC. Los ANZAC era nada menos que los Australian and New Zealand Army Corps, para entendernos: los protagonistas de la Operación Escudo Humano.
Los turcos, que se habían pulido casi todos los chismes de matar con los susodichos barcos anteriores, hicieron inventario de lo que tenían y les entró un ataque súbito (y muy oportuno, por cierto) de paranoia bélica, en que la necesidad y la escasez les enseñaron a colocar minas, focos nocturnos, pistolitas y pistolones justo donde tocaba.

How well I remember that terrible day
How the blood stained the sand and the water
And how in that hell that they called Suvla Bay
We were butchered like lambs at the slaughter
Johnny Turk he was ready, he primed himself well
He chased us with bullets, he rained us with shells
And in five minutes flat he'd blown us all to hell
Nearly blew us right back to Australia
But the band played Waltzing Matilda
As we stopped to bury our slain
We buried ours and the Turks buried theirs
Then we started all over again


A la una de la madrugada del 25 de Abril de 1915, los oficiales despertaron a sus "hombres" (y aquí sí que voy a ser objetiva: eran una pandilla de adolescentes que apenas podían con las armas, porque la mayoría pesaban menos que éstas), les dieron de comer, les administraron algo de alcohol, y los metieron en barcos.
Hay quien dice que la corriente los llevó a la costa equivocada, y hay quien dice que aquella noche no había ni corriente, ni viento, ni nada de nada, y que aparecieron donde tenían que aparecer. Sea como fuere, la costa con la que se encontraron era el festival nacional del francotirador turco y, a pesar de la oscuridad que los pocos que sobrevivieron coinciden en enfatizar, al hablar de aquella noche, la escabechina fue de órdago.
El desembarco en la península de Gallipoli sólo fue el comienzo de una etapa de sangre y devastación. En realidad, al hacer balance, el mayor número de bajas se las llevaron los pobres turcos, a los que la guerra aquella les iba o les venía tanto como a los australianos. Es decir: nada. Ambos luchaban por intereses de sus correspondientes de primera división, y ése es precisamente el motivo por el que he querido hablar del día de los Anzac.

And now every April I sit on my porch
And I watch the parade pass before me
And I watch my old comrades, how proudly they march
Reliving old dreams of past glory
And the old men march slowly, all bent, stiff and sore
The forgotten heroes from a forgotten war
And the young people ask, "What are they marching for?"
And I ask myself the same question
And the band plays Waltzing Matilda
And the old men answer to the call
But year after year their numbers get fewer
Some day no one will march there at all


Hoy, noventa y un años después de eso, aún se hacen desfiles y las bandas de música tocan "Waltzing Matilda" en honor a los héroes (y las heroínas, que no hubo pocas) de aquella carnicería atroz. La gente trajeada de manos impecablemente manicuradas se deshace en discursos sobre el valor, el honor y la lealtad y se les llena la boca al decir que todas aquellas gentes murieron por Australia, lo cual me parece, objetivamente, una mentira del tamaño de Oceanía.
Más de ocho mil australianos murieron, de aquella, por Inglaterra. Y como a estas alturas ya sé que no he nacido para historiadora, creo que puedo decirlo llanamente: Que se me dejen de hostias.
En Australia tienen un sentido del patriotismo un tanto peculiar. (Y fue a hablar de castidad las más p[CENSORED]ta, que aquí en España tampoco es que la cosa no esté complicada de evaluar)... Es decir, me he encontrado con patriotas rozando el chauvinismo -y mi apuesto y amado marido es un vergonzoso ejemplo de esto- pero la situación en general nunca ha llevado a una voluntad férrea de deshacerse de la Madre Patria (que si se le puede llamar madre, menudos hijos de [CENSORED], los pobrecicos) ni de montar una guerra de la independencia a lo llanqui.
Visto desde otra perspectiva también cabe decir que esto traería más de un dolor de cabeza a la industria del cine, porque si el patriota americano de la guerra de la independencia estadounidense fue Mel Gibson, que es más australiano que los canguros, ¿a quién iban a poner de patriota australiano? ¿A George Clooney?
Hum....
Afortunadamente, mucha gente ya se ha dado cuenta de que los eventos de Gallipoli no son dignos de desfile, sino más bien de reflexión profunda. Eso, contrapuesto con el resto, que lo único que ve el 25 de Abril es que no tiene que ir a trabajar porque es fiesta.
Cada 25 de Abril, rollos aparte, Australia se viste de medallas, sacan brillo a las trompetas, los trombones y los tambores y tocan Waltzing Matilda (canción en que, contradictoriamente, los ingleses son los malos. Que alguien me explique esto, por favor) y se acuerdan de bisabuelos, tatarabuelas y demás antepasados y el elegante conformismo del valor y el honor tapan el dolor de la derrota, y de tantísimos chicos que murieron cuando aún ni habían empezado a vivir.

Waltzing Matilda, Waltzing Matilda
Who'll come a waltzing Matilda with me
And their ghosts may be heard as you pass the Billabong
Who'll come-a-waltzing Matilda with me?
 
Ssssssst...

(De nuevo, y tan elegante como inevitablemente, el insuperable Ol' Blue Eyes. Moon river).

He estado sentada un rato en el sofá, con las patas estiradas, los ojos en ninguna parte y la cabeza cerrada.
De repente he conseguido un silencio que me llegaba hasta el paladar, un silencio sobre el que la música me mecía en altos y bajos y he vuelto a tener trece años.
Siempre he dicho que no quiero volver a ser adolescente nunca más en la vida, porque eso supondría que alguna vez dejé de serlo... pero la realidad se impone, y me facilita, con los ojos en ninguna parte y la cabeza cerrada, soñar por un momento que vuelvo a ser una niña.
Que aún soy capaz de soñar con el príncipe azul sin haberme llevado ninguna patada que le ponga cláusulas restrictivas al caballero de las mallas de oro del momento. Que aún me escapo por la puerta de atrás cuando nadie se da cuenta, como hice durante un Agosto entero en Galicia, y que camino y camino hasta el prado en que me esperaba mi primer gran amor con sus grandes ojos azules de suevo impermeable e inmejorable.
... Que aún conservo esa ilusión naïve de dejarme llevar por el tinglado de Hollywood en que las frases salen perfectas, los besos siempre ocurren en un toldo bajo la lluvia, y las comisuras de las sonrisas no llevan restos de lágrimas pasadas. Que aún puedo soñar que soy Lauretta y le ruego a mi padre que me deje casarme con mi amado o me tiro al río. Que me como un cruasán y por una vez no es de la panadería de abajo, que estoy delante del escaparate de Tiffany's en Nueva York, con gafas de sol y después de una noche entera sin dormir. Que soy Dafne deseando desconvertirme de laurel y volver a correr por el monte, y dejar atrás, muy atrás, a todos los Apolos de mi historia.
Los dedos se me arquean instintivamente, estirándose y contrayéndose mientras las yemas les cuentan una historia de amor simple a las arrugas de la tela que cubre el sofá. Con los ojos cerrados, aún puedo creerme la ignorancia del que creía amor puro, el de los primeros temblores de piernas, el de la seguridad que trae consigo la inocencia. Con las piernas estiradas, blancas, negras y corcheas haciéndome cosquillas detrás de las orejas, la nuca inconsciente sobre un cojín y los codos casi ardiendo, he vuelto a ser pequeña durante un instante...
Un instante que podría haber sido un rato, o quizá un rato largo, o un Sueño de una Noche de Primavera... si no fuera porque el muy recontramaldito, cochino y apestoso perro de la vecina de arriba se ha puesto a ladrar como si acabara de ver al mismísimo Godzilla saliendo del agua del puerto.
Si yo lo intento, en serio. Yo también tengo mi corazoncito, pero en cuanto me relajo y bajo la guardia recibo señales que, divinas o no, me hacen pensar que ya iba bien siendo rancia como soy.
 
PROPERA PARADA: PARAL·LEL. (Correspondència amb L2 i Funicular de Montjuïch).

(Vaya con Dios. At the Paral·lel).

No puedo remediarlo; me gusta mirar por la ventana. Cada vez odio más y soporto menos el ruido infernal de cuatro carriles que emana de la avenida, y debería reprochármelo, porque he vivido aquí más de veinte años, y porque no ha cambiado tanto desde entonces.

Desde los ventanales de mi estudio tengo una vista que ya llevo tiempo añorando, al pensar en cuánto la voy a echar de menos. Podría decir que lo que veo es un resumen perfecto de Barcelona, pero me faltarían las puntillas de hierro, los visillos de cristal estrambótico y las piedras de clara de huevo de Gaudí.
Aún así, Montjuïch sobresale como una gran verruga despeinada de pelos verdes o tostados, según la época, por detrás de los edificios del final sin gloria del Poble Sec, justo antes de convertirse en agua y golondrinas. Y quedan en pie las tres inmensas chimeneas presidiendo el parque de delante, como únicas supervivientes de los decorados de mi infancia, o como si hubieran llegado de golpe en una máquina del tiempo, desde el pasado industrial en que Barcelona se despertaba antes que Dios para ir a trabajar.
En casi todos los parques de la ciudad hay recordatorios de la esencia de la vida de la ciudad. Para que no olvidemos que nuestras familias trabajaron duro para que nosotros podamos columpiarnos y jugar a pelota cada cuatro bloques.
La población del barrio ha ido cambiando de idioma, de cultura, de número. Cerraron el Molino y el Arnau, dos de los más carismáticos motores de las brisas bohemias que soplaron por estos rincones de mi barrio cuando yo aún respiraba por los pulmones de mis padres, cogida del carro de la compra los sábados por la mañana, yendo hacia el mercado del Carmen. El mercado del Carmen ahora es un solar alquitranado y dividido en dos partes: Una, donde se pinchan los drogadictos todas las noches y otra, donde los niños paquistaníes e indios juegan a cricket en sandalias.
El cruce de Drassanes, el que queda justo del lado del castillo de las antiguas atarazanas, en frente de la gasolinera Ubach (perenne, inamovible) sigue siendo igual de mortal y peligroso que siempre. Llevo años preguntándome si lo arreglarán algún día, y ahora que me queda poco tiempo aquí, cada vez que lo cruzo me da miedo pensar que quizá para cuando vuelva, lo hayan arreglado. Me gustaría pausarlo todo por si algún día vuelvo.
Uno de los lugares que seguramente nunca figurarán en ninguna guía para turistas es el quiosco del Manco, al que todo el mundo llamaba así porque en él solía trabajar un señor manco, hasta que se jubiló y llegaron una madre y una hija, que a pesar de conservar sendas manos enteras cada una, nunca lograron cambiarle el nombre.
De pequeña le pregunté al hombre manco del quiosco del Manco si había nacido en Lepanto (lo que me costó tremenda bronca posterior por parte de mi padre y su sacrojuramentosanctum de que nunca más pararíamos a comprar una piruleta en el sitio). A mí lo de "manco" me sonaba a "Lepanto" y di por sentado que en Lepanto, la gente nacía con un solo brazo. El hombre se rió, y lo cierto es que a pesar de que me cogió cariño nunca me atreví, después, a preguntarle dónde había perdido el brazo.
No, claro, no todo sigue igual en el Paral·lel. Bueno, sigue el puestecito de la castañera en la esquina con Ronda de Sant Pau, que conoce a mi abuela porque son del mismo pueblo. Sigue la churrería a la entrada de Urgell, que perfuma de aceites y grasas un perímetro nada despreciable de acera. Sigue el teatro Victoria, donde disfruté, reí y lloré en más de una obra de teatro.
Y el Apolo. Mirar por la ventana y ver el Apolo es como encender la tele y ver "Noche de fiesta", en todo su apogeo caspa. Saliendo del metro me he encontrado a Moncho Borrajo, a Rocío Jurado, a los supervivientes de la familia Ozores al completo... y a muchos más que ahora ni recuerdo. Son muchos años aquí.
El hombre enano del Bagdad, en la esquina con Nou de la Rambla, sigue en la puerta, vestido de uniforme. Hay bares nuevos, y tiendas de kebabs, locutorios, minisupermercados de paquistaníes, indios de la India, indios peruanos e indios que sólo lo son porque lo hacen.

Un grupo de Latin Kings tiene sitiada la entrada del parque que hay al lado de Sant Pau del Camp. Ver a un grupo de Latins al lado de una de las joyas más vivas y preciosas del Románico me produce la misma sensación que ver a alguien fumando en la unidad de cuidados intensivos de un hospital... pero es lo que hay. (Los Latins, quiero decir. Lo otro ya sería el acabóse).
Sin embargo, no cabe duda de que este trocito de ciudad sigue conservando, en esencia, el carácter magullado kitsch de toda la vida. Carmen de Mairena y un sinfín de especímenes de su genero pasean su decadencia despampanante de perfumes insufribles y siliconas trabajadas por las terrazas de la esquina, entre estudiantes que sacan dinero del cajero, turistas sumergidos en conversaciones banales y abuelos y abuelas que miran el estectáculo humano desde sus bancos. Las tiendas son tiendas de mujeres desteñidas y desatendidas, algunas desalmadas y otras con el alma perdida en un coletero viejo deshilachado, en unas zapatillas de estar por casa que nunca se quitan, en una dentadura que perdieron en situaciones que más vale no preguntar, no pensar, no saber.
A la hora de la salida del colegio público, el de Sant Pau del Camp, el espectáculo es lo más parecido a cómo sería un campo de refugiados si fueran felices. Hay cabecitas y cabezotas de todos los colores, sonrisas de todos los idiomas y madres que deberían ser alumnas.
Últimamente casi no salgo a la calle. Desde que volví de Londres y supe, cada vez con más certeza, que me iba a vivir a Australia, he estado evitando construir recuerdos, con toda la cobardía del mundo. He estado intentando odiar las calles, despotricar sobre la suciedad de las aceras, quejarme de todo y de todo el mundo...
Y me siento miserable, porque son las calles que me vieron crecer, los edificios que me vieron pasar de primaria a secundaria, de secundaria a bachillerato; las farolas y los semáforos testigos de mis años de idas y venidas de natación, de música, de inglés, de comprar, de salir con mis compañeras, con chicos, con auriculares y la música perforándome los tímpanos.
Son las aceras de los árboles que me vieron volver a casa con buenas notas, con otras no tan buenas, con las manos llenas de ilusiones, sueños, fracasos, llantos... y bolsas de pipas de once pesetas los jueves por la tarde. Con una estación de Vivaldi latiendo dentro de la mochila, una estación que duró un año entero de violín soprano convertido en silbido, Paral·lel arriba, Paral·lel abajo.
No puedo remediar mirar por la ventana y preguntarme si las ventanas que vendrán, las nuevas, serán mejores que ésta. Porque ésta, créanme, no es envidiable en absoluto. Deja pasar el frío, las riñas y peleas callejeras, el violento ruido industrial del trance de algunos coches demasiado tuneados, los gritos de niños y niñas que nunca han tenido oportunidad de serlo, el chirrido de las ruedas de un carro de la compra que arrastra una mujer gastada y perpétuamente borracha de años malditos y vino en tetra-brick.
No es envidiable en absoluto, pero es ese jersey viejo, descolorido y lleno de bolas que te sigues poniendo porque se conoce al milímetro la forma de tu cuerpo y porque después de todos los otros jerseys que has tenido, aún puedes seguir diciendo que es tu favorito.
Y me da por pensar que sería mejor no saberme el futuro tan de memoria, así ignoraría, aún, el hecho de que siempre, en lo que me queda de vida, voy a tener algo que echar de menos.
 
Sin pena ni gloria.


(Fiona Apple. Better version of me).

"En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan."
(Enrique Jardiel Poncela)



De niña y adolescente, recuerdo que mis amigas me enseñaban las rosas que les habían regalado los chicos y yo las miraba desde mi pedestal de Repelentia Maxima autoconstruído y les enseñaba las mías, ganadas una a una con el sudor de mis dedos sobre el teclado del ordenador, produciendo best-sellers académicos de los cuales el tribunal del concurso literario anual leía siempre algún extracto, durante la ceremonia. Si durante el año ya tenía una lista de enemigos nada despreciable, el día de Sant Jordi era la George Bush del colegio.
¿Me habría gustado ser popular, estilo peli americana de high school...? No, no creo. No sé. Me habría gustado pasar desapercibida, eso sí. Pero en mi colegio, ser castellanoparlante y darles en las narices con los premios que ganabas en catalán era, definitivamente, un impedimento para ser aceptada.
En cuanto a las rosas.... Nunca me han gustado. Las únicas flores que me gusta mirar son los girasoles, porque puede que se marchiten y mueran, pero dan pipas, ergo son mucho más útiles. Y no pinchan. Los chicos van y vienen y las rosas duran, a lo sumo, una semana o dos.
Pero lo escrito, escrito queda, y por mal que quede que lo diga yo, me sentía tremendamente orgullosa de haberme ganado las rositas yo sola. Las rositas se las daba a mi Sra. Madre, que a ella sí que le gustan. Lo que me llenaba de alegría era que con cada premio me regalaban un libro y que cada Sant Jordi tenía libros gratis para un par de meses, que para mí era la mejor recompensa por un trabajo bien hecho.

Bah, obviamente, desde entonces he ganado muchísimo en humildad (y afortunadamente, porque por donde iba no iba bien). Igual se puede ser así de pedante si tienes el talento de Camilo José Cela, (que tampoco) pero con el mío, de mediocridad asumida con una sonrisa más que tranquila, me habría convertido en una versión antiestético-literaria de la Spears.
Sea como fuere, fíjense, al cabo de unos años, como baja una el listón y se le caen los sueños al suelo, y se hacen añicos (y nunca mejor dicho: añicos, después de tantos ídem): Antes ganaba rosas y libros con lo que escribía yo; con unas líneas, unas páginas que eran mías y sólo mías, y ahora gano dinero repitiendo las líneas y las páginas de otra gente. En aquella época quería ser Virginia Woolf, Larra, Sylvia Plath, Kafka, Mercè Rodoreda, Víctor Català, Quevedo, Huxley, Whitman, qué sé yo (aunque me costara depresión crónica, muerte por suicidio, por tuberculosis, por enfermedades venéreas varias, por envenenamiento, el hundimiento moral, una pobreza hasta la hambruna... lo que fuera).
Once años después, mi sueño más temerario es parecerme a mí misma tanto cuanto me sea posible, las veinticuatro horas de cada día de mi existencia. Aunque me cueste la mediocridad vital más absurda, la de llegar a fin de mes. La de tener una familia, una casa con un piano, un sofá donde sentarme a contarles cuentos que probablemente habrá escrito otra persona, a mi descendencia. Una versión mejorada de mí misma. Me importa un carajo si lo que escribo llega a algo o se queda en mí. ¿Sería más feliz si mis escritos se publicaran y obtuvieran el aplauso más fervoroso de la crítica mundial? (¿Me odiaría, al ser honesta conmigo misma, por haberme vuelto tan superficial?) ¿Sería más feliz subiendo escaleras de escenarios repletos de flores y cubiertos de alfombras, para recoger premios? (¿Aunque hubiera tenido que dejar a mis propios cacahuetes a merced de alguna canguro y llevara meses sin ver a mi marido?) Pues igual sí. En otra vida. Una vida en que no tuviera todo lo que tengo ahora.
Para lo que tengo ahora, lo que soy ahora, no hace falta ningún tipo de talento y desde luego no lleva a la fama, a la gloria ni a que te regalen libros por el morro.
No sé, viéndolo en retrospectiva, puede que me haya aburguesado, o puede que me haya vuelto conformista, pero no cambiaría mi vida (facturas de Fecsa-Endesa incluídas, fíjense lo que digo) ni por diez Nobels de literatura consecutivos.
Igual yo no he cambiado, pero sí mis principios y valores. Igual ahora me importan sólo las cosas que no me hacen infeliz, que además coinciden con las que me mantienen en un estado de calma y casiequilibrio bastante parecido a mi idea de la felicidad. Mi felicidad no consiste en ser feliz. Mi felicidad es cuando soy capaz de esquivar las infelicidades lo bastante como para no perder las ilusiones. Como me conozco, sé que no sabría llevar bien ningún tipo de éxito sin desequilibrarme, así que... adiós, carrera literaria y hola, vida de madrépora suboceánica.
 
Parfait Déglamour.

(Belle and Sebastian. The loneliness of the middle distance runner).

En aquel preciso instante el alarido telefónico me pilló tan desprevenida que mi reacción primera fue ir a abrir el microondas. Es por esa terriblemente desafortunada confluencia de factores insólitos(i.e., resaca, despiste general crónico, y hábitat natural de índice grotesco de contaminación acústica).
O igual porque simplemente, tenía la mente en blanco. Debería de habémelo pensado dos veces antes de contestar, porque, por la hora que era, sólo podía ser quien efectivamente resultó ser.

-Diga.
-¿Tú ya comes pescado fresco de vez en cuando, o vas a base de latas de atún y hamburguesas?
-Eh...¿eh? ¿Mamá? -digo yo, incorporándome de golpe en el sofá, pausando una película que estaba viendo por tercera vez consecutiva y apagando el cigarro, todo de golpe, en un gesto que habría dejado a la mismísima Velocidad de la Luz patidifusa y avergonzada.
-Que digo que si vas comprando pescado fresco de vez en cuando, porque con tanta lata de atún, en menos de una semana te ingresarán con escorbuto. -Pero por el amor de la Santa Compaña, ¿esta mujer en qué siglo nació? De verdad, ¿escorbuto en la era de la Playstation?...

Lo primero que sale de mi instinto primario en ese momento de sofá crónico, pijama, pelos retorcidos, ojeras gris oscuro, dolor de muela y un calcetín que se me ha debido de fugar del pie en una cabezadita es gritar ¡Pasapalabra! y colgar. Lástima que pa-sa-pa-la-bra tiene demasiadas sílabas para las pocas neuronas que se me han presentado hoy a trabajar. Estoy en servicios mínimos.
-Ah, sí, sí.... Pescado fresco, un día sí y otro no (arderé en el Infierno el día del Juicio Final, junto a Judas en persona, el gremio legal al completo y mi señora abuela, que miente siempre que le preguntan la edad), ¿Qué tal la semana santa? -medio farfullo yo, pensando en cómo montármelo para lograr la suficiente rapidez dialéctica para poder colgar.
-Pues podrás cambiar de tema y lo que quieras, pero nosotros nos hemos pasado la Semana Santa comiendo pescado -Ja. Donde dice "vigilia devota", dice "mariscada pantagruélica". Y ya sé lo que sigue. Lo que sigue es una lista exhaustiva de todo lo que ha ingerido durante los susodichos días, hasta el último chicle que se haya tragado por accidente. Recuento desmenuzado, dicho sea de paso, para el que no tengo estómago hallándome, como me hallo, en estado de cuarentena gástrica a causa de mi último flirteo con un tal Capitán Morgan y un brebaje tan delicioso como encefaloletal cuyo nombre francés sólo fui capaz de pronunciar antes del primer sorbo.

En medio de mi débacle linguistique tratando de recordar si era Amour Parfait, Parfait Amour o Coup de foudre -coup au foie, más bien- y con su recuento de percebes, nécoras, vieiras, navajas, bueyes y demás de fondo, al más puro estilo de los de San Ildefonso cantando el Gordo, logro darle caza en un silencio de semifusa, antes de que empiece con los postres, y emito un gruñido que ya entiende, y que en nuestro código de pragmática telefónica equivale a la archiconocida frase de Clark Gable, a saber: "Francamente, querida, eso... me trae sin cuidado".

-¿Y tú que has hecho? ¿Te lo has pasado bien? -dice cambiando de tercio, aunque en realidad yo sé y ella sabe que yo sé que en realidad ella no quiere saberlo y que ella sabe que yo no quiero que lo sepa.
-Sí, sí, me lo he pasado muy bien -miento yo. Mejor que Jesucristo, al menos.
En realidad, llegada a ese preciso momento de compás final de los diez días de intermedio menos coherentes de mi vida, no puedo hacer balance positivo del asunto. Logro contestar con bisílabos al resto de sus maternales intentos de hacerme cambiar de hábitos alimenticios y evitar hábilmente cualquier tipo de comentario o palabra que pudiera inducirla a desarrollar con más lujo de detalles sus teorías acerca de escorbutos, fiebres amarillas, negras, tifoideas y/o cualquier otro tipo de enfermedad o patología erradicada desde el Paleolítico superior, y finalmente nos despedimos.
Fin y cierre de una semana, santa o no, que se me ha hecho tan larga e inútil como esas tres horas para comer que te dan cuando trabajas en una oficina, que suponen quedarte luego hasta las ocho, cuando perfectamente te podrías comer lo que sea en un cuarto de hora y largarte antes a casa. Y aunque lo establecido es lo establecido, y que hablo desde el rincón más egoísta y egocéntrico de mi egoísmo egocentrista, a mí, ahora mismo, sí me viene de diez días.
 
"... Y sólo el alcohol purificará al hígado maligno, allá dondequiera que lo hubiere..." (De Profecium Aldariis, cap. II, vers. IV)

(The Offspring. The worst hangover ever).

(Extracto de: Aldarambridge glossary of very useful terms, inédito aunque existente):

Hangover: N., Eng. neut., Spn., fem. Dícese de estado carencial de miseria general somático-psíquica que ocurre the morning after the night before (Id est, resaca).

Bueno, bueno... Como últimamente sólo le había puesto velas a Dios, no me arrepiento de haberle puesto también al diablo. Quizá algunas velas de más, de acuerdo, pero que me quiten lo bailao, y nunca mejor dicho.
Pido disculpas por sendas listas de sandeces en anterior post, sin duda producto de intoxicación lúdico-festiva de naturaleza principalmente etílica, muy poco propia de servidora. (Poco propia de servidora en las últimas cuatro semanas, lo iba a decir, es que no me dejan acabar).
Recuerdo haberlas escrito, porque no tengo lagunas acerca de los sucesos acaecidos en el tiempo comprendido entre la noche del domingo y la madrugada del lunes-doloroso-lunes.
Lo que no recordaba era en qué idioma las había escrito, así que comprenderán mi leve sorpresa al volver aquí y darme cuenta de que he conseguido algo sin precedentes (sin contar a los/as juristas y legisladores/as): escribir en ningún idioma. Escribir en ningún idioma es genial, porque implica imposibilidad total de cometer faltas de ortografía y/o de cualquier otra índole. Creo que deberían enseñarlo en las escuelas, a efectos de subir nota en selectividad sin que descuenten puntos por faltas.

No me jacto de ello, porque la resaca que siguió me proporcionó una buena dosis de humildad. (Que si no, tampoco me jactaría. De hecho me avergüenzo bastante, pero lo publicado va a misa).

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Chemically off-balanced y recuperación lenta.
No lo entiendo. ¿Cómo puede ser que me bebiera un total de unas siete cervezas y no me emborrachara, y luego tres cubatas y tan fresca, y luego con sólo un chupito de ron -o dos, a lo sumo- agarré la pájara del milenio así, de golpe? Suerte que tuve la prudencia, al notar el efecto del chupito de ron, de beberme una Coronita entera de un trago (para bajarlo), que si no, no viviría para contarlo. Comprobado que ron desafía leyes de la gravedad de Newton, porque tal como va bajando una juraría que en realidad está subiendo. Quizá sufra algún tipo peculiar de modificación o reacción química y se vuelva automáticamente incorpóreo/gaseoso al entrar en contacto con saliva y en vez de descender por tráquea, como se ha creído universalmente hasta ahora, en realidad suba por algún conducto de vías superiores directamente hacia territorio neuronal.
(¿Por qué nunca explican este tipo de cosas en Educación Secundaria y en cambio te pasas meses de vida adolescente intentando inventar dudas que no tienes sobre condones para poder preguntar y no parecer idiota/frígida/ñoña/inmadura en conferencias sobre sexualidad? No extrañar adolescentes volver rebeldes. Servidora aún sufrir secuelas de charlas en horas lectivas en que pasar horas de esfuerzos sobrehumanos por no bostezar en público sabiendo de sobras que la que se hubiere de quedar embarazada, se quedará igualmente, a estas alturas de democracia post-dictatorial, y que seguro había temas más urgentes, p.e. efectos del ron al cruzar umbral tópico-oral).
2. De instauración oficial de una nueva fase de la llamada Opereixon Waltzing Matilda: la de espera. Ya lo he enviado todo y ya he pagado el visado, así que lo que quiera que tenga que suceder, ya no depende de mí. (Ni tampoco la rapidez con la que quiera suceder, muy a mi pesar).

3. De orgullo familiar. Qué bien nos lo pasamos mi hermano y yo. Hacía mucho tiempo que no salíamos los dos solos y fue una noche real, realmente divertida. Tengo que confesar que mi hermano es uno de mis ídolos, aunque quede mal decirlo... pero no lo digo como su hermana, sino como su mejor amiga. Una de las cosas que más admiro de él (y tiene muchas, créanme) es que sabe aparecer en el momento en que más lo necesitas, no sólo sin que lo llames sino sin que sepas, siquiera, que lo necesitas.
De hecho ya fue así de perceptivo hasta para nacer, porque yo nunca fui de ese tipo de niñas que le piden un hermanito a dios, ni a las cuatro esquinitas de la cama ni niño Jesús ni sandeces similares.
Yo no sabía cuánto lo necesitaba, cuando apareció. Es más, tardé muchos años en darme cuenta. La relación que nos une desde hace bastantes años, su compañía y su mera existencia son tan sumamente importantes, imprescindibles y enriquecedoras (lo digo con todo el egoísmo, y también sin él) y me siento tan orgullosa de él en todos los aspectos de su vida que aún ni he tenido tiempo de arrepentirme por los años perdidos. Si los perdimos, quizá fue porque teníamos que perderlos para encontrarnos. O puede que no, pero es absurdo darle vueltas, ahora que hemos llegado hasta aquí y que nos tenemos. Prefiero emplear las energías en que podamos seguir contando el uno con la otra, y viceversa.

COSAS POR HACER:

1. No volver a probar el ron en lo que me queda de vida.
1.a. Cláusula restrictiva a punto 1 en referencia particular a ron negro porque recordar que figurar en piso/cajazapatos reluciente botella, sin estrenar siquiera, de Captain Morgan mirándome con ojillos de cría recién nacida de cordero expuesta a sacrificio en manos de secta asesina y sería gran pecado mortal sin duda merecedor de vida post-mortem en Purgatorio deshacerme de tremendo tesoro.
Hum...
1.b. Cláusula anexa: Urge replanteamiento y reconsideración inmediata de lo anteriormente expuesto en 1 y 1.a. y sopesamiento de posibilidad de ventilar susodicha botella en su totalidad en el transcurso del próximo fin de semana, son fin de hacer borrón y cuenta nueva e incluir ron de cualquier tipo como sustancia a no volver a probar en la vida y lograr nivel más alto en escala evaluativa de persona sana.

2. Conseguir reunir suficiente fuerza de voluntad y sentido común (sin orden de prelación) como para recordar que embajada australiana estar ubicada en Madrid, localidad a todas luces diferente a (y a considerable distancia de) Barcelona, en que estar ubicada servidora, y que por lo tanto ser de improbabilidad quasi certera que les hayan llegado los documentos que he enviado hace apenas unas horas, con lo que resulta de ridiculez grotesca seguir dándole obsesiva y compulsivamente a botón "actualizar" de correo electrónico para comprobar que no, que aún no me han concedido visado.

3. Repetición de nuevo mantra ideado, para aprehensión profunda de significante así como de significado del mismo para purificación absoluta de flor de loto en que se materializan espíritu y alma que unen a servidora, en tanto que ser humano, a deidad védica y/u otras:
Chupitos caca, chupitos caca, chupitos caca.
 
Punk in drublic (gueegueeeguee)...

(AC/DC. Highway to Hell).

Aggghhhh.... Too odd fod theeze? Heehe, feeedz good anyway, hehhe...

DADO ADDUAD DE DA ZIDUADDIÓD:

1. Buá. He guedado god bi hedbado edda tadde pada ved pedíguda, y duego hebo ido a dená. Ñam, gomida god cabbohiddato bod pimeda vé ed tdé zemana. Ñá, ñá, ñá. Ebagueddi go zadza de quezo. Ñaaaa....gueeeezo... Love yeeezeeeee..... hehehee.... hip!

2. Duego hemo pesaaado a hablá de ú bá gue ze llaba Hook (po gué hebo pesado a hablá de bá? hablá de bá iguá a hablá de Boldá. Very bad, beri bad. jjjjj..... Gueeegueguegue, hip!)

3. Hebo ido á Hook. Gue gue, Hook very nice. Is foooguin' good in there, hehe.

4. Four beers later got out of Hook and hit ATM. Brother and self in very evident mood of shaking booty. Hehehehe....

5. Three beers later (n zome veezeetz to the toilet, hehehe) get into Jamboree...

6. Four more beers, three rhum+ pineapple, mod beerz (coronita's fooguin' awzome, luuuuv luvlie Godonidaaaaa...) n some shooters later, both very drunk n danzin' eightiez clazzikz (i.e. zoftzell n katrina n the wavez n etc n lodza Hiphop. Luv hiphop as is v. eeeeazie 2 danzee when dwonk) (embadazzin', at our age, but very, very fun however).

7. Vedy dwonk n gappy. Gueguegue... Guebd dwinging n danzeeng. Bruddah v. dwonk n gappy too, have been laughing ass off at ebdeewone, whaaah!!!.... Luv luvlee Boldam'sss foogueeeng greeeeeat!!! Zeeenk god fod id. Ahhh-men.

ZEEENGS 2 DOO:

1. Dake shoooos off (oudch, hudt poooooor feet).
2. Nooooorse hangover (tobodow).
3. Neved, neved shad I dwink agaid. (Zweeead doo god).
4. Zedd ebbazzy ztuff, n folder n shit.
5. Go doo toidet. (oodgent).
 
Operación: Waltzing Matilda. Entrenamiento previo: Salto de océanos (sin pértiga).

(Robbie Williams. Somewhere beyond the sea. Ol' Blue Eyes' cover).

Al contrario que el resto de mi familia, mi querida y añoradísima abuela (y yo, que siempre fui su más devota seguidora) siempre creímos que tener miedo no es de cobardes, sino de personas sensatas. A su vez, creo que también puedo decir con gran orgullo que en lo que a relaciones matrimoniales se refiere, hemos sido las que hemos pasado más miedo, pero también hemos demostrado una fortaleza insólita, comparadas al resto, que siempre han tenido a sus maridos al lado.
Ella siempre me decía que si hubiera podido repetir, se habría ido a Guinea con su marido, en vez de esperarse en Galicia a que él volviera. Igual soy una versión mixta 2.0 de su vida y de la de mi madre, pero hay una cosa de la que empiezo a cobrar conciencia... La espera, la añoranza y los recuerdos me producen una sensación de ilusión casi infantil dulcísima.
Quizás es que las dos nacimos para ser unas románticas sin remedio.

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Dolor de espalda desaparecido (Oh joy, oh bliss!).

2. (vid., anterior)... Sustituído por terrible dolor de cabeza. (Mi sino es ser una pupas y una gafe. Ya lo he entendido, ya. Ahora falta asumirlo).

3. Jaula de Macgaiber perfectamente declarable zona catastrófica por autoridades de las N.U. ¿Por qué? ¿Por qué mi chinchilla, precisamente? Veo a todas las otras chinchillas en sus jaulitas, allá todas tranquilitas, y mi bicharraco no. A mi bicharraco no le llega pasarse las noches suelto por el recibidor de pared en pared cual competidor de skateboard en dogbowl y música punk sonando de fondo, no. También tiene que comerse la jaula, porque si no, la vida no habría adquirido, para él, ese toque de rebeldía insensata de "biting the hand that feeds you". Lo malo es que no he encontrado ninguna jaula diseñada para resistir los ataques de rebeldía de mi mardito roedó.. Todas tienen fondo de plástico. No me pregunten cómo empieza a roer hasta producir agujero. Han venido físicos/as cuánticos/as de todo el mundo y aún no han logrado dar con el punto de origen.
¡S.O.S.! Necesitar señal divina para saber qué hacer, porque ir a mirar el otro día jaulas nuevas y en todos lados encontrar misma respuesta:

-No, señorita, no vendemos jaulas de titanio. Mire de llamar a la NASA, que allí fijo. Vamos, que si no les quedan de titanio, de uranio empobrecido seguro que le pueden arreglar algo.

4. Miedo. Ya mencioné en otro post la sensación de pánico que me entró al darme cuenta de que vuelo a Australia no cancelable ni cambiable y que por lo tanto si cualquier cosa salir mal, Aldara kaput.
Dar cuenta también, sin embargo, de que miedo ser a pánico como amor a enamoramiento y que lo que yo tener el otro día ser ataque de pánico, no miedo. Miedo ser lo que tener ahora que haberlo pensado más y con más profundidad. Para más INRI ir a cenar ayer a casa de progenitores con el fin de darles también regalo viaje a París, etc.

Mi Sra. Madre:
-Me parece que ha sido un ataque de tontería, lo de comprarse el vuelo tan precipitadamente.
Yo:
(lo sé, lo sé, no me machaques más, por dioossss) -Pues a mí me parece que no. Creo que puedo aprobar el examen de sobras, y no debería de tener ningún problema con la embajada.

Mi Sra Madre:
-¿Y si no te llega el visado hasta Julio? ¿Te habrás gastado ochocientos euros para nada, o te irás de inmigrante ilegal y perderás el visado? Porque te lo envian aquí, el visado, ¿no? Es que estaba pensando que si se dan cuenta de que ya estás allá, igual hasta pierdes el derecho de visado luego...

(aggghhh... lo hace a posta, lo hace a posta, tú respira, ooommmm, equilibrio interior, calma y autocontrol, ommmm)
-Mamá.
-Qué.
-Basta, por favor. Ya sé que no quieres que te extrañe y que por eso te estás poniendo tan insoportable, pero te voy a echar de menos, te pongas como te pongas.

Estoy muy orgullosa de mis logros para con mi Sra. Madre. Estoy pillando truco. (28 años y medio después, claro). Desventaja que tiene esto de madres es que se me da tan mal como jugar a Hundir la flota. A veces consigo tocar y hundir (generalmente cuestión de potra inexplicable, no de grandes dotes de estrategia bélica naval) pero el resto del tiempo, agua, agua y más agua.
Lo de que la iba a echar de menos no era estrategia. Curiosamente, a veces decir la profunda verdad funciona mejor que cualquier otra cosa. La voy a echar de menos muchísimo. Eso también me da miedo.

5. De dolor de dedos que estar progresivamente quedando sin uñas, consecuencia de todo lo anteriormente expuesto y a su vez causa principal por la que no fregar platos desde el viernes pasado. Dedos doler al entrar en contacto con cualquier cosa que no ser teclado ordenador. Montaña de platos y corotos culinarios diversos acumulada en cocina también dar progresivamente más miedo cada hora que pasa.

6. Llevar 23 días sin ir a Chino de Abajo y 20 sin ir a panadería de al otro lado de Chino de Abajo. (cada vez que lo pienso no puedo evitar escuchar el "Aleluya" de Haendel en mi cabeza, con coro íntegro, orquesta y gran fanfarria). Chino de Chino de Abajo saludar con nostalgia cada vez que yo pasar por delante, de un modo que a servidora entrar ganas de confesar que no es nada personal, que si cantara otro gallo, otro gallo cantaría, pero que de momento el que hay me recuerda cada mañana que morir de infarto y/o angina de corazón y/o cerebral no es idea de muerte que quiero para acabar mis días.

Mens sana in corpore sano, mens sana in corpore sano...

7. Observar que progenitores presentar reacción peculiar al abrir sobre y encontrarse con vuelos ayer por la noche. Ver sobre y empezar a preguntar:
-¿Esto qué es?
-Ábrelo, que igual hasta lo descubres sin tener que preguntar.
-Ay, si son billetes! ¿Para dónde, para dónde?
-Mamá.... te diré sólo lo mismo que les dices tú a tu alumnado: ¡lee, carajo! ¿O has visto alguna vez un billete donde no ponga el destino?
Mi padre reaccionó al cabo de media hora y tuvo una manera, he de decir, muy curiosa (y muy propia de él) de dar las gracias:

-Pues fíjate que hasta voy a ir, y todo.

(¿Pueden entender de dónde he sacado la mala baba? Para crecer en mi familia lo primero que hay que dominar son las teorías más básicas de los estudios Darwinianos: sólo los más fuertes sobreviven, así que o te acostumbras, o muere).
Ríome yo de todas esas escenitas familiares de las pelis llanquis, en que la progenie tiene derecho de recriminar a los progenitores que nunca les dicen que les quieren, y todas esas carajadas. Me pregunto (me lo he preguntado siempre) cuál sería la respuesta de mi padre si yo le soltara algo ni remotamente parecido, a lo "papá, es que nunca nos dices que nos quieres". Me río sólo de pensarlo.

(AL CABO DE UN RATO...)

8. ¡Oh, dioses! Han llamado a timbre y era mensajera con vuelos a Australia en soporte físico, ergo superoficial. Billete tener más páginas que manual de derecho civil, que a primera vista comprobar peso y dar sensación que en vez de volar sólo una persona, volar familia india al completo. Oh dioses, qué he hecho, qué he hecho...

COSAS POR HACER:

1. Llamar a NASA y proponer trato: yo alquilarles chinchilla para probar resistencia de titanio y/o cualquier material y/o substancia nueva con que experimenten. Recordar exigir 40% de beneficios y derechos de patente de productos "chinchilla-proof" que saquen, ya sean de uranio o de diamante.

2. No poner nerviosa ni volver a mirar billete. Guardar en cajón y hacer todo posible para coger esos aviones cuando llegar momento, en vez de sentar a fumar y temer y autocompadecer de debilidad que caracterizar.

3. Configurar mapas en español para progenitores, que ser aún más gallinas que servidora, y eso que ambos estudiaron francés en colegios y similares. Hum... quizá buena idea quemar CD de Édith Piaff para que practiquen. "Le voilà le printemps tout fleuri de lilaaass, etc".

4. Ir a buscar segundo certificado de penales y evitar topar con los/las siguientes a fin de no añadir más ansiedad a la ya existente:
a) Abuelas.
b) Especimenes macho y/o hembra procedentes de países de nombres que no sé pronunciar que me pregunten cosas que no entiendo y me hagan cuestionarme mi talento (o falta-de) como traductora-intérprete.
c) Turistas impresentables. Esa va a ser dificil, porque al salir a la calle me siento cual llanqui en medio de Saigón y dan ganas de coger móvil y llamar a Sacarina gritando desesperadamente: "¡Halcón base a Patito de Goma, halcón base a Patito de Goma, están por todas partes, repito, están por todas partes, envíen refuerzos! Aquí Halcón base, ¿Me recibe, Patito de Goma?!!" No lo hago porque aún no he logrado entender muy bien cómo carajo funciona este móvil supersónico que me regaló. Bueno, eso y por miedo a que frene delante de servidora ambulancia y vengan dos gorilas vestidos de blanco a probarme una camisa de esas que se les atan las mangas por detrás, claro.

5. (Vid., anterior). Sentarme de cochina vez con instrucciones de susodicho móvil supersónico y de MP3 sofisticadísimo y aprender de una vez por todas cómo funcionan, para así llegar a Australia como mujer preparada para vida post-moderna y tecnológica y no como gallega de aldea de medio del monte que no tiene tele por no tener que aprender a encenderla.

¡Oh, dioses! ¿Por qué la vida se empeña en ser así de complicada, de compleja, de curvas, giros, connotaciones, sutilezas, imprevistos? La vida es mujer, estoy segura.
 
Abrilidad mental.

(Slim Dusty. Waltzing Matilda -Co-himno nacional australiano).

Cuando llevaba unas ciento veinte páginas escritas de post, esta mañana, en que me regalaba en toda suerte de detalles acerca de las últimas vicisitudes sobrevividas en aras de conseguir visado para australia, justo en ese momento culminante en que me disponía a pesar la carpeta que he ido embutiendo de papeles, papelitos, papelotes, certificados certificadores y certificados compulsados compulsivamente, plof.
Se fue la luz.
Que alguien me explique qué tienen los de Fecsa-Endesa contra mis actividades informáticas, por favor, que parece que cada vez que consigo que algún ordenador me haga caso, se tiene que ir la luz, como diciendo "por aquí, chata". Cabreo tremendo.
En fin, la luz ha vuelto (he llegado a pensar que me había olvidado de pagar algún recibo y cuando volvió, de las taquicardias que llevaba no he podido volver a escribir) y aquí estoy, metida de lleno en lo que he calificado de "operation: Waltzing Matilda". Operación que a bien seguro detallo en las líneas que siguen.

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Exhausto, después de una semana entera, parte de la otra y parte de la que viene corriendo de un lado para otro como cuando era pequeña y mi Sra. Madre me hacía ir a aquellos campamentos de verano en que te obligaban a participar en aquellas gimcanas (o como se escriba, que nunca entendí de qué idioma venía eso) y tenías que ir corriendo de un lado a otro superando pruebas, y llegabas a los barracones, al final del día, sudando, cubierta de tierra, agotada y con una especie de sensación incómoda de sumisa oveja de rebaño.

2. Habemus casi todos los papeles necesarios para presentar solicitud. Habemus certificado de penales general (que sí que resultó ser papel limpio. ¡Bravo! Ser oficialmente mujer cívica y buena ciudadana con sus congéneres, y totalmente legal, etc. etc.)

3. Ahora que certificado de penales limpio no expirar hasta dentro de tres meses, por fin poder asesinar despiadadamente a quien querer. Hum... Muy necesaria configuración de lista de personas/ entes y/o similares que querer exterminar (por orden de ganas):
a) Cuñao rebelde.
b) Britney Spears.
c) Estúpida creída detrás de mostrador de registro civil que tardó diez años en procesar nombre de servidora para ir a buscar expediente.
d) Inepto compañero de la aforementioned estúpida, que no quería devolver papeles de expediente y que si servidora no llegar a pegar tres bocinazos a susodicho y empezar a convocar a todos santos en plantilla, inepto no devolver papeles y servidora tener que vivir separada de marido por inepto y/o papeles. Vivir para ser absurdo.
e) abuela que avasallar servidora cuando ésta se disponía a rellenar impreso de 2,38 euros con fin de adquirir segundo certificado de penales (específico para docentes) y que por su culpa poner nombre en casilla de apellido y tener que volver a estanco (2,38 más, ¡cling!) a por otro impreso porque impresos de penales tener que estar impecables si no no servir. Maldita abuela. Llegar por segunda vez a sitio, abuela aún estar y servidora observar que en sitio también procesar, además de certificados de penales, últimas voluntades. Pasar muchas cosas por cabeza que hacerme sonreír al mirar intermitentemente abuela-cartel, y disponer a rellenar por segunda vez formulario cuando venir hombre de país muy lejano y pedir servidora rellenar su impreso. Servidora estar a punto de rellenar impreso de hombre pidiendo deportación inmediata a Madagascar por tráfico de armas y de blancas, pero pensar mejor y mirar ropa y tocar espalda en busca de pegatina de Cruz Roja que servidora debía de llevar enganchada aquél día en algún lado.

4. De satisfacción ante autocontrol conseguido. ¡Bien por mí! Conseguí, tal como me propuse, no volver a mirar vuelos a Perth como si tratarse de acto reflejo de ojo cuando entrar pelusilla, y lo conseguí. No he vuelto a mirar ninguno, desde que lo compré.
Vamos, por favor, si lo decía hasta Oscar Wilde, que la mejor manera de no caer en la tentación es sucumbir a ella, ¿no?
Entré una buena mañana en internet, después de enésima noche sin pegar ojo, como mujer ultrapreocupada por no desarrollo, ni nudo ni desenlace de ningún acontecimiento y consecuente angustia vital, y me dije: "Tienes que tener algo seguro, algo alrededor de lo cual ponerte manos a la obra". Les digo que lo mejor para espabilarse es gastarse ochocientos euros en un vuelo de ida a Australia, vía Zurich-Singapur.

5. Al cabo de un rato operadora de vuelos envía confirmación de compra e informa de que tarifa reducida (¿tarifa qué, reducida, qué?) no admite cambios ni cancelaciones. ¡Horror! ¿Y si no consigo visado antes de fecha de vuelo a finales de Junio? ¿Y si suspendo último examen de carrera y tengo que ir a Septiembre?
Así es como empezar ser humano a desvincularse de instintos natural e innatamente vagos y mover culo que dar gusto. Ahora ser cuestión de enviar y esperar e intentar no morir en intento.

6. Conversión progresiva y alarmante en diosa todopoderosa de trámites de derecho internacional civil y disciplinas similares. No pasar una, no perder detalle, exigir y responder como si ser procuradora de toda la vida. Funcionariado respetar servidora y solucionar incluso lo insolucionable.

7. Miedo (leve) a que timbre sonar un día de estos y ser juez arrestándome por intimidar a funcionario para que funcionario devolver papeles de expediente.

COSAS POR HACER:

1. Ir a dentista a arreglar cochina muela antes de que embajada proporcionar día y hora para evaluación médica y encontrar que caries en muela emular tamaño de agujero en capa de Ozono que abrirse sobre continente antipódico.

2. Dejar de fumar (en cuanto apague este, lo juro, lo juro) para no dar resultado negativo (si es que resultado ser numérico) en rayos X.

3. Hum... resultados de rayos X ser numéricos? Seguro que dar menos veinte de capacidad pulmonar.
Radiólogo:
-Señorita, tiene usted el hígado negro.
Y yo:
-No, negro no, es doble malta. Espesito, con mucho cuerpo y un sabor excepcional.

4. Dejar de ignorar sofisticadísimo aparato MP3 y sentarme frente a libro/ladrillo de instrucciones para aprender, si más no, cómo encender. No puede ser tan dificil ahora que haber superado tantas fobias burocráticas. Soy una mujer fuerte. Después de esto hasta quizá consiga arreglar lavadora, que también encontrarse out of order y no procesar suavizante y dejárselo ahí en el cajoncito olvidado.

5. No volver a inventar palabras en francés por mucho que pensar que realmente existir, para no volver a quedar de más de pueblo que san Isidro al otro lado de línea telefónica de especimen macho francés de voz erótico-francófona que se ha reído de servidora esta mañana. Suerte que progenitores ignorar vicisitudes comunicativas de servidora con Hexágono, si no canearme por haberme pagado tanto viaje para aprender lenguas para resultados tan tristes.
Encima existir problema agravante de tener que repetirme "eres de piedra, eres de piedra" cada vez que francés erótico-francófono pronunciar "mademoiselle". Ridículo, considerando lo insultante que me suena cuando me lo llama en español funcionario de registro civil de turno o peor, policía nacional: "señorita".
(Claro que en francés suena a "te voy a tratar con tanta dulzura que vas a morir de éxtasis" y en castellano, a película casposa de Alfredo Landa y coetáneos. No extrañar que torre de Babel venir abajo).

6. Ir a dormir pronto por una vez y no pasarme cien horas leyendo y vagando por el piso/cajazapatos cual alma del pulgatorio, así mañana despertar fresca y gloriosa y afrontar día nuevo lleno de brillo y esperanza.

7. (Vid., anterior) Pedir disculpas por atroz ataque de escribir cosa por hacer que es obvio, a la una en punto a.m., que ya no voy a hacer.