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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
Good morning, starshine.
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Confuso. Muy confuso. He abierto el bolso para encontrar el enésimo micropapelito donde debe de poner la hora para el pinchazo penicil-procaínico de hoy, y aún no lo he encontrado, pero sí que he encontrado los siguientes elementos, de los que me dispongo a hacer inventario:
a). Papel de derivación a clínica Quirón para ecografía cardíaca (o eco-cardiograma. Ni idea. Es como lo que les hacen a las embarazadas en la tripa, sólo que en vez de ver a un embrión todo monísimo él, veré a mi corazón con hipo perpétuo, sacándome el dedo ídem, en señal de desprecio por los cigarros y cafés consumidos)
b). Papel de derivación a ginecología. (Él de programación quedó hasta los genitales de que le insistiera en que si no era mujer, me negaba a que me visitaran. Qué quieren que les diga, o soy muy chapada a la antigua, o muy feminista, pero basándome en el dicho "zapatero a tus zapatos", si necesitara un urólogo, buscaría un hombre.)
c). Hora para analítica. Una de las de ayer, que me hicieron personarme en ambulatorio a las ocho y sin llevar nada en el cuerpo, y me pasé el día mareada. Encima tuve que aguantar a una abuela vestida de "Barbie Complementos" y más maquillada que la Jurado, gritándole a la enfermera por llegar tarde. Como si tuviera tantísimo que hacer. Y la enfermera observa mi cara de video-clip de Michael Jackson y aún tiene narices de preguntarme: "¿Estás en ayunas?" Y casi le solté alguna, del tipo: "No, es la hepatitis, querida, que me hace poner esta cara". Si no me tomo un café antes de empezar el día, me paso unas veinticuatro horas más zombie que poco. Ayer, al salir de la analítica I, casi me como a un médico que pasaba por allí. No del hambre, no, del mareo que llevaba encima.
Por si fuera poco (y eso que no quería mirar) al girarme para coger mi chaqueta, mis ojos se toparon de bruces con la jeringuilla llena de sangre, y el color me recordó a los tapetes de terciopelo rojo, oscurísimo, con los que cubrían las mesas de los tribunales de los exámenes finales de piano. De hecho, creo que eso fue lo que me acabó de marear. Pensar en los exámenes finales de piano, quiero decir, no la sangre, que soy donante y estoy acostumbrada.
d) Hora para electro, al que llegué tarde porque las enfermeras de extracciones también habían llegado tarde. La tía empieza a sacar cables y ventosas, y unas pinzas muy sospechosas que me hicieron pensar que me iba a pillar tobillos y muñecas con ellas (y acerté, carajos. Siempre que pienso algo así, acierto). Y al verme la cara me pregunta: "¿Te has hecho alguna vez un electro?" y yo: "Sí, pero no recordaba lo de las pinzas. ¿Dan corriente?" Y ella: "Niña, "electro" de "electrocardiograma", no de "electroshock". Vale, pues.
e) Hora para dosis diaria de penicilina y procaína. Como ya iba zombi perdida, me personé una hora antes sin darme cuenta. Me lo dijo una señora pleistocénica, que no sabía si estaba allí para pincharse o para que le dieran un baño en formol. Justo se lo iba a preguntar cuando me explicó, a lo "Barrio Sésamo, hola niños y niñas", la diferencia sustancial de sesenta minutos que hay entre las diez menos cuarto (que era a la hora a la que yo había llegado) y las once menos cinco (que era la hora a la que me tocaba el turno). También me explicó, gratis, que había subido los siete pisos a pie, con sus ochenta y dos años, porque los jóvenes (cualquiera de 18 a 79 años de edad) habían okupado, con k, el ascensor. Me cayó bien. Estoy conociendo más gente que en los campamentos de verano. Hoy me la volveré a encontrar, fijo, porque me la encuentro cada día. Nos pinchamos cada día a la misma hora.
f) Hora para dentista el viernes. Si todo va bien y la penicilina funciona, me sacarán una muela pasado mañana. Para la otra tengo que ir a una clínica privada, porque "Sanitat" no cubre nada en atención dental, que no sean flemones o "arranques".
g) Hora para cita con médico de cabecera para comentar resultados de pruebas. Me siento como en los días de revisión de exámenes. Sólo espero que el médico, al contrario que los profesores de mi uni, se presente a la cita.
h) El teléfono inalámbrico de casa. No me pregunten, no tengo ni idea de cómo ha ido a parar a mi bolso.

COSAS POR HACER:
1. Acabarme el segundo libro que me regalaron para mi cumpleaños, el guión de Smoke y Blue in the face. Me tiene enganchada, aunque la traducción, debo decir, es pésima. Los diálogos son tan calcados del inglés que en algunos pasajes, si no entendiera inglés, no tendría ni puñetera idea de lo que quieren decir. El argumento es lo que me engancha, las profundidades y superficialidades de los personajes, la decadencia de los días, el pesimismo. No he visto Blue in the face, pero sí Smoke, y la recomiendo muchísimo. Además salen Harvey Keitel y William Hurt (William Hurt, otro de los maduritos que me pierden...) y merecen muchísimo la pena.
2. Seguir enviando currículums por esos mundos de Gates. No quiero volver a la academia del año pasado, aunque me llamen. Prefiero escuchar a Britney Spears durante ocho horas, a diario, antes que volver al sitio. (Bueno, exagero, pero ya me entienden). Creo que me limitaré a dar clases particulares, que se pagan mucho mejor, y no tengo ni que salir de casa.
3. Ir a mirar sitios para casarme, donde nos quieran y nos den su cariño. Me da igual que sea un salón del Ayuntamiento, como un descampado debajo de un puente. A estas alturas, y a sabiendas, insisto, de que sólo es un contrato, "paso de todo, tío", como decía uno de mis cacahuetes de cinco años. Me caso por necesidad legal; malditas las ganas.
4. Dejar de pensar en que estas son mis vacaciones, so pena de acabar pensando en lo triste que es mi existencia. Figúrense:
-¿Dónde has estado estas vacaciones?
-En el ambulatorio de mi barrio, que es como visitar India, Pakistán, Ecuador y medio continente africano en una semana y sin ir más allá de dos manzanas de tu casa, oyes.
5. Prepararme alguna frase lapidaria de esas que duelen, para el próximo especimen pleistocénico al que se le ocurra quejarse de la población inmigrante en alguna sala de espera, delante de mí.
 
Comentario:
Gracias
(Ahora si,cuesta despertar se)
 
Comentario:
COLECTIVO GUIRI EN BARCELONA
 
Comentario:
No Maktub, aún no me he casado. Ahí está el problema, que la burocracia va tan lenta que aún no tenemos ni fecha... gracias por los ánimos, estoy pensando en el electro más de lo que debería... es que ví que la aguja hacía un dibujito muy raro en el papel y no sé... En fin, me preocuparé cuando llegue el mometno de preocuparme. Mientras tanto, no tengo derecho a preocuparme, porque tampoco dejo de fumar.
Hasta pronto, te sigo leyendo.
A.
 
Comentario:
Hey se que en los hospitales se conoce gente de todo tipo. desde prostáticos ancianos que te dan una avalancha de consejos. hasta las mas tiernas niñas con diferentes cuadros(sus enfermedades) que te hacen poner la piel de gallina y pensar lo afortunado que soy de que solo me vayan a sacar la muela.
pero no entiendo 2 cosas hablas de casarte o eres casada? y la otra es como haces para escribir tantos articulos en tan poco tiempo? eso realmente lo envido. yo apenas publico uno cada jueves o viernes(depende cuando lo termine) y lo que me cuestaaaaa hacerlo me sale humo de la cabeza. pero bueno en fin espero que tdos los chequeos que te hiciste salgan bien saludos y sigue escribiendo seguido mejor para mi aprendo mas. bye
No