Me and Bobby Mcgee. (Post bilingüe).
"Busted flat in Baton Rouge, waiting for a train
And I's feeling nearly as faded as my jeans.
Bobby thumbed a diesel down just before it rained,
It rode us all the way to New Orleans..."
Se levanta de la silla a mirar por la ventana, sin mucho ánimo, con la velocidad de quien sabe que ni la ventana va a ir a ninguna parte, ni ella tampoco. Lleva días estancada, entre todo lo que tiene que hacer y una inexplicable voluntad férrea de no hacer nada que la lleva al más mortal de todos los tedios.
Es una Janis Joplin destartalada, amante apasionada de su trabajo, su Bobby McGee particular, al que nadie más parece amar del mismo modo... Al menos, no últimamente. Pero claro, su Bobby McGee particular es un trabajo marginal, casi mal visto y peor pagado. Así que sigue envuelta en ese eterno papel de chicle, con el "sigue buscando" escrito, despidiendo un olor a manzana ácida desde hace días. ¿O semanas? Con el tiempo, el olor a manzana se ha ido disipando entre el aburrimiento y el hastío, y cada vez huele más a ácido a secas.
Sus escarceos intentando buscar un sitio decente donde llevarse a su Bobby McGee la han llevado al temor, al deseo, al nerviosismo y a la frustración. No quiere decir demasiado por no perder demasiado, pero lo cierto es que no tiene nada y por lo tanto, nada que perder tampoco.
"I pulled my harpoon out of my dirty red bandanna,
I was playing soft while Bobby sang the blues.
Windshield wipers slapping time, I was holding Bobby's hand in mine,
We sang every song that driver knew."
Secuestra al inalámbrico de su cuna eléctrica y se dispone a empezar a llamar a todos esos números nuevos, como el conductor de autobús que arranca para seguir la misma trayectoria de siempre. Con esperanza, con cansancio, con el humor algo agriado por la repetición. Su pasión yace ahí, en las estanterías, entre tantos libros de inglés, diccionarios, novelas y fotocopias. Entre juegos, dibujos dedicados por letras inocentes, primerizas y la esperanza de cambiar su pequeña parcela de mundo. Ella y Bobby McGee, su amor, sus ideas descarriadas que suelen funcionar bastante bien, sus convencimientos y sus principios.
"Freedom is just another word for nothing left to lose,
Nothing don't mean nothing honey if it ain't free, now now.
And feeling good was easy, Lord, when he sang the blues,
You know feeling good was good enough for me,
Good enough for me and my Bobby McGee."
-¿Diga?- responde una voz bastante seca.
-Buenos días, ¿eres Susan?- le dice.
-Sí.- responde, añadiendo un gramo de sequedad a la sequedad primera.
-Hola, Susan, llamo por el anuncio que habéis puesto.- le responde ella, como si lo de la sequedad no fuera con ella.
-¿Eres nativa?- responde la sequedad hecha voz.
-No, pero mi nivel de inglés sí.- afirma ella, intentando mantener el tipo. Después de todo, no está mintiendo. ¿Qué hay de aquel "hacerse valer", si no?
-¿No eres nativa?- insiste una lámina de papel de lija humana, desde el otro lado del hilo telefónico.
-No.- repite ella, haciendo un último esfuerzo por tragarse el orgullo y la impertinencia. "Don't bite the hand that feeds you", se repite mientras el inalámbrico empieza a resbalarle de la mano izquierda, que ha decidido ponerse a sudar.
-Pues no interesa, lo siento- dice el papel de lija de British Quality 100%. Va a colgar; se nota que está a punto de colgar, pero ella no está a punto de colgar. Ella aún tiene un montón de cosas por decir; cosas que se ha estado guardando unos cuantos años; cosas que no ha dicho por no perder... ¿No perder qué? No tiene nada que perder, y eso lleva, inexorable y felizmente, a la libertad de decir lo que le dé la gana.
"From the Kentucky coal mines to the California sun,
Hey, Bobby shared the secrets of my soul.
Through all kinds of weather, through everything that we done,
Hey Bobby baby kept me from the cold."
Enseñar inglés ha sido la lección más provechosa de su vida. De todos los trabajos por los que ha tenido que pasar, la clase siempre fue el escenario más sublime. Enseñar le ha enseñado, le ha hecho crecer, la ha rescatado del final mediocre y sin sentido por el que se había caído años atrás. Dondequiera que hubiera criaturas, orejitas inquietas, grupos de piernecitas enroscadas en el suelo, allá estaba ella con su guitarra, enseñándoles canciones, contando cuentos, haciendo preguntas, respondiendo a otras, compartiendo un tiempo precioso y cambiando algo de las vidas de aquellas cabecitas pensantes.
"One day up near Salinas, Lord, I let him slip away,
He's looking for that home and I hope he finds it,
But I'd trade all of my tomorrows for one single yesterday
To be holding Bobby's body next to mine."
Llegada a aquel punto sin retorno de la conversación, tenía dos opciones: bajar las orejas, mascullar alguna fórmula para despedirse que no sonara a nada y colgar, o echarle valor y defender sus creencias.
"Si me callo, me voy a seguir callando para siempre, y si no hago que me escuchen, obviamente no me van a escuchar por iniciativa propia. Con el tiempo, iré perdiendo las razones para levantarme por la mañana. Y un día, me despertaré arrepentida y me moriré arrepentida, y mediocre. Mediocre, por cobarde. Mediocre, que equivale a no haber hecho las cosas que tenía que hacer, las cosas que vine a hacer a este mundo. De eso nada." Piensa velozmente.
"Freedom is just another word for nothing left to lose..."
-Hey, hang on a second- le espeta, de repente, a la tal Susan de papel de lija de algún barrio maloliente de las afueras de Londres -You're writing me off and all you know about me is what my passport DOESN'T say. You're gonna have to excuse me there, honey, and I don't know whether you're a teacher yourself or not, but this is the way I see it. The way I see it, I'm sick and tired of having to lie in order to get a crap, underpaid, filthy sad job. The way I see it, there's much more to being a good teacher than whatever it says on your passport, and I don't care whether you wanna consider me for this position or not, at this stage. All I know is that I'm amazed at all the natives I've met who couldn't teach a single lesson if their lives depended on it. So there you go. I can speak English and, damn, can I teach. Don't you doubt it.
Se hace un silencio de papel de lija al otro lado. Sandpaper Susan debe de estar pensando, o soplándose las uñas que se acaba de pintar.
-Have you got any experience with kids?- le dice, seguramente tratando de pasar por alto el hecho de que "el acento de la candidata" es americano y no inglés (a los ingleses les repatea el acento americano, y a las inglesas lo mismo, aunque lo disimulan todavía peor).
-Big time. You would know if you took the time to read my resume, which doesn't seem to be an issue here, due to the fact that you haven't even asked me about my qualifications.
-Oh, yes, well, you see, we did consider, indeed, that being native was the main requirement... however, in your particular case... Where did you learn English?- le grazna, con ese acento inglés exagerado, marcado, subrayado, en negrita y cursiva. Sandpaper está siendo condescendiente. Ella sabe que Susan Sandpaper lo está haciendo a propósito, como diciendo "nosotros los colonizamos, a esa recua de indígenas".
-In the States.- Responde ella, como diciendo "vosotros los colonizásteis, pero son vuestros hijos. Un día se independizaron, "they gave you the middle finger" y siglos después llegué yo con doce años y una maleta al JFK. La guerra de la Independencia no fue culpa mía. Sólo te pido coherencia, chata".
-Oh, well, yes, hehe, evidently- rebuzna-grazna-pía Sandpaper Susan, que había hecho la pregunta por decir algo que la mantuviera a flote. - You know what?- prosiguió, como quien se pega la hostia padre desfilando en la pasarela Cibeles, se levanta y sigue andando como si nada.
-What.- dice Janis Joplin Destartalada, más recompuesta que nunca.
-Send us your resume, and we'll talk about it.-
Como si Sandpaper acabara de llegar al medio de Darfur en un helicóptero de las UN y ella fuera una víctima de los violadores integristas. Acabáramos.
"La la la, la la la la, la la la, la la la la
La la la la la Bobby McGee..."
-I will, count on it, but I am not interested in the position anymore. I'll send it so that you see what you missed. Have a nice day.
Y entonces cuelga. Cuelga ella, antes que la condesa de Fuckupshire tenga tiempo de arremeter contra ella o diga que lo siente pero que seguirán discriminando (nueva tendencia muy de moda en Londres).
"Lord, I'm calling my lover, calling my man,
I said I'm calling my lover just the best I can..."
Mete al inalámbrico de vuelta en su cuna electrónica, y de repente lo ve claro. Cueste lo que cueste, lo va a hacer a su manera. Puede hacer cualquier otra tarea en la que ni crea ni le vaya la vida, sólo por ganar dinero. Pero esta no. Ésta es, sin duda, el amor de su vida, y no está dispuesta a dejarla olvidada, desperdigada por las estanterías de un piso de alquiler del que ni se acordará, dentro de unos años. Ésta es de las de "hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes".
Al cabo de unas horas, y como sonando desde el cielo, el inalámbrico llora. Se ha despertado.
-¿Diga?- pregunta ella.
-Hola, te llamo porque he recibido un mail tuyo con tu currículum y estamos interesados en que vengas a hacer una entrevista... ¿Mañana podrías?- dice una voz de hombre inglés. Es otro sitio. Un sitio diferente al cochambroso negocio del que formaba parte aquella Susan Sandpaper.
Quizá un buen sitio donde llevarse a vivir a su Bobby Mcgee particular y transferible.
"Mañana", sonríe.
"C'mon, where is Bobby now, where is Bobby McGee, yeah!"
And I's feeling nearly as faded as my jeans.
Bobby thumbed a diesel down just before it rained,
It rode us all the way to New Orleans..."
Se levanta de la silla a mirar por la ventana, sin mucho ánimo, con la velocidad de quien sabe que ni la ventana va a ir a ninguna parte, ni ella tampoco. Lleva días estancada, entre todo lo que tiene que hacer y una inexplicable voluntad férrea de no hacer nada que la lleva al más mortal de todos los tedios.
Es una Janis Joplin destartalada, amante apasionada de su trabajo, su Bobby McGee particular, al que nadie más parece amar del mismo modo... Al menos, no últimamente. Pero claro, su Bobby McGee particular es un trabajo marginal, casi mal visto y peor pagado. Así que sigue envuelta en ese eterno papel de chicle, con el "sigue buscando" escrito, despidiendo un olor a manzana ácida desde hace días. ¿O semanas? Con el tiempo, el olor a manzana se ha ido disipando entre el aburrimiento y el hastío, y cada vez huele más a ácido a secas.
Sus escarceos intentando buscar un sitio decente donde llevarse a su Bobby McGee la han llevado al temor, al deseo, al nerviosismo y a la frustración. No quiere decir demasiado por no perder demasiado, pero lo cierto es que no tiene nada y por lo tanto, nada que perder tampoco.
"I pulled my harpoon out of my dirty red bandanna,
I was playing soft while Bobby sang the blues.
Windshield wipers slapping time, I was holding Bobby's hand in mine,
We sang every song that driver knew."
Secuestra al inalámbrico de su cuna eléctrica y se dispone a empezar a llamar a todos esos números nuevos, como el conductor de autobús que arranca para seguir la misma trayectoria de siempre. Con esperanza, con cansancio, con el humor algo agriado por la repetición. Su pasión yace ahí, en las estanterías, entre tantos libros de inglés, diccionarios, novelas y fotocopias. Entre juegos, dibujos dedicados por letras inocentes, primerizas y la esperanza de cambiar su pequeña parcela de mundo. Ella y Bobby McGee, su amor, sus ideas descarriadas que suelen funcionar bastante bien, sus convencimientos y sus principios.
"Freedom is just another word for nothing left to lose,
Nothing don't mean nothing honey if it ain't free, now now.
And feeling good was easy, Lord, when he sang the blues,
You know feeling good was good enough for me,
Good enough for me and my Bobby McGee."
-¿Diga?- responde una voz bastante seca.
-Buenos días, ¿eres Susan?- le dice.
-Sí.- responde, añadiendo un gramo de sequedad a la sequedad primera.
-Hola, Susan, llamo por el anuncio que habéis puesto.- le responde ella, como si lo de la sequedad no fuera con ella.
-¿Eres nativa?- responde la sequedad hecha voz.
-No, pero mi nivel de inglés sí.- afirma ella, intentando mantener el tipo. Después de todo, no está mintiendo. ¿Qué hay de aquel "hacerse valer", si no?
-¿No eres nativa?- insiste una lámina de papel de lija humana, desde el otro lado del hilo telefónico.
-No.- repite ella, haciendo un último esfuerzo por tragarse el orgullo y la impertinencia. "Don't bite the hand that feeds you", se repite mientras el inalámbrico empieza a resbalarle de la mano izquierda, que ha decidido ponerse a sudar.
-Pues no interesa, lo siento- dice el papel de lija de British Quality 100%. Va a colgar; se nota que está a punto de colgar, pero ella no está a punto de colgar. Ella aún tiene un montón de cosas por decir; cosas que se ha estado guardando unos cuantos años; cosas que no ha dicho por no perder... ¿No perder qué? No tiene nada que perder, y eso lleva, inexorable y felizmente, a la libertad de decir lo que le dé la gana.
"From the Kentucky coal mines to the California sun,
Hey, Bobby shared the secrets of my soul.
Through all kinds of weather, through everything that we done,
Hey Bobby baby kept me from the cold."
Enseñar inglés ha sido la lección más provechosa de su vida. De todos los trabajos por los que ha tenido que pasar, la clase siempre fue el escenario más sublime. Enseñar le ha enseñado, le ha hecho crecer, la ha rescatado del final mediocre y sin sentido por el que se había caído años atrás. Dondequiera que hubiera criaturas, orejitas inquietas, grupos de piernecitas enroscadas en el suelo, allá estaba ella con su guitarra, enseñándoles canciones, contando cuentos, haciendo preguntas, respondiendo a otras, compartiendo un tiempo precioso y cambiando algo de las vidas de aquellas cabecitas pensantes.
"One day up near Salinas, Lord, I let him slip away,
He's looking for that home and I hope he finds it,
But I'd trade all of my tomorrows for one single yesterday
To be holding Bobby's body next to mine."
Llegada a aquel punto sin retorno de la conversación, tenía dos opciones: bajar las orejas, mascullar alguna fórmula para despedirse que no sonara a nada y colgar, o echarle valor y defender sus creencias.
"Si me callo, me voy a seguir callando para siempre, y si no hago que me escuchen, obviamente no me van a escuchar por iniciativa propia. Con el tiempo, iré perdiendo las razones para levantarme por la mañana. Y un día, me despertaré arrepentida y me moriré arrepentida, y mediocre. Mediocre, por cobarde. Mediocre, que equivale a no haber hecho las cosas que tenía que hacer, las cosas que vine a hacer a este mundo. De eso nada." Piensa velozmente.
"Freedom is just another word for nothing left to lose..."
-Hey, hang on a second- le espeta, de repente, a la tal Susan de papel de lija de algún barrio maloliente de las afueras de Londres -You're writing me off and all you know about me is what my passport DOESN'T say. You're gonna have to excuse me there, honey, and I don't know whether you're a teacher yourself or not, but this is the way I see it. The way I see it, I'm sick and tired of having to lie in order to get a crap, underpaid, filthy sad job. The way I see it, there's much more to being a good teacher than whatever it says on your passport, and I don't care whether you wanna consider me for this position or not, at this stage. All I know is that I'm amazed at all the natives I've met who couldn't teach a single lesson if their lives depended on it. So there you go. I can speak English and, damn, can I teach. Don't you doubt it.
Se hace un silencio de papel de lija al otro lado. Sandpaper Susan debe de estar pensando, o soplándose las uñas que se acaba de pintar.
-Have you got any experience with kids?- le dice, seguramente tratando de pasar por alto el hecho de que "el acento de la candidata" es americano y no inglés (a los ingleses les repatea el acento americano, y a las inglesas lo mismo, aunque lo disimulan todavía peor).
-Big time. You would know if you took the time to read my resume, which doesn't seem to be an issue here, due to the fact that you haven't even asked me about my qualifications.
-Oh, yes, well, you see, we did consider, indeed, that being native was the main requirement... however, in your particular case... Where did you learn English?- le grazna, con ese acento inglés exagerado, marcado, subrayado, en negrita y cursiva. Sandpaper está siendo condescendiente. Ella sabe que Susan Sandpaper lo está haciendo a propósito, como diciendo "nosotros los colonizamos, a esa recua de indígenas".
-In the States.- Responde ella, como diciendo "vosotros los colonizásteis, pero son vuestros hijos. Un día se independizaron, "they gave you the middle finger" y siglos después llegué yo con doce años y una maleta al JFK. La guerra de la Independencia no fue culpa mía. Sólo te pido coherencia, chata".
-Oh, well, yes, hehe, evidently- rebuzna-grazna-pía Sandpaper Susan, que había hecho la pregunta por decir algo que la mantuviera a flote. - You know what?- prosiguió, como quien se pega la hostia padre desfilando en la pasarela Cibeles, se levanta y sigue andando como si nada.
-What.- dice Janis Joplin Destartalada, más recompuesta que nunca.
-Send us your resume, and we'll talk about it.-
Como si Sandpaper acabara de llegar al medio de Darfur en un helicóptero de las UN y ella fuera una víctima de los violadores integristas. Acabáramos.
"La la la, la la la la, la la la, la la la la
La la la la la Bobby McGee..."
-I will, count on it, but I am not interested in the position anymore. I'll send it so that you see what you missed. Have a nice day.
Y entonces cuelga. Cuelga ella, antes que la condesa de Fuckupshire tenga tiempo de arremeter contra ella o diga que lo siente pero que seguirán discriminando (nueva tendencia muy de moda en Londres).
"Lord, I'm calling my lover, calling my man,
I said I'm calling my lover just the best I can..."
Mete al inalámbrico de vuelta en su cuna electrónica, y de repente lo ve claro. Cueste lo que cueste, lo va a hacer a su manera. Puede hacer cualquier otra tarea en la que ni crea ni le vaya la vida, sólo por ganar dinero. Pero esta no. Ésta es, sin duda, el amor de su vida, y no está dispuesta a dejarla olvidada, desperdigada por las estanterías de un piso de alquiler del que ni se acordará, dentro de unos años. Ésta es de las de "hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes".
Al cabo de unas horas, y como sonando desde el cielo, el inalámbrico llora. Se ha despertado.
-¿Diga?- pregunta ella.
-Hola, te llamo porque he recibido un mail tuyo con tu currículum y estamos interesados en que vengas a hacer una entrevista... ¿Mañana podrías?- dice una voz de hombre inglés. Es otro sitio. Un sitio diferente al cochambroso negocio del que formaba parte aquella Susan Sandpaper.
Quizá un buen sitio donde llevarse a vivir a su Bobby Mcgee particular y transferible.
"Mañana", sonríe.
"C'mon, where is Bobby now, where is Bobby McGee, yeah!"
Comentario:
gracias nena por poner en el post eso por lo que todas hemos pasado. te juro que de esta te hago un monumento.aldara for president pero ya!!!!!
Comentario:
Stu:¡Gracias!
Comentario:
Este post me ha gustado mucho. Está claro que escribes bien y dominas el inglés (sí, americano, ni niña "Have a nice day?", creo que los ingleses odian esa expresión.)
De verdad que la "protagonista" de tu relato tiene bastante orgullo, pero me encanta cuando demuestra que no tiene por qué ser mejor profesor de inglés un nativo que un no nativo (yo estoy completamente de acuerdo contigo).
Felicidades por la segunda oportunidad, esperemos que ofrezca mejores resultados.
Saluditos.
De verdad que la "protagonista" de tu relato tiene bastante orgullo, pero me encanta cuando demuestra que no tiene por qué ser mejor profesor de inglés un nativo que un no nativo (yo estoy completamente de acuerdo contigo).
Felicidades por la segunda oportunidad, esperemos que ofrezca mejores resultados.
Saluditos.





