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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
My brain is hanging upside down
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. Escuchando grandes temas de The Ramones con el café. Hay un antes y un después en mi vida desde que descubrí el café y el rocanrol, sin duda. Bueno, de ambos descubrimientos hace ya años y años, pero sigo dando gracias a la Madre Naturaleza cada mañana.

2. He dormido como Macgaiber: en una posición imposible y con los ojos abiertos. De camino al baño, las desgraciadas circunstancias del piso han querido que captara mi propia imagen mal pegada al espejo del lavabo y casi sufro un infarto cerebral. (no, esa no eres tú, no eres tú, no mires, no mires!)

3. Me he propuesto firmemente no fumar tanto por las noches, para no tener aspecto de haber sido atacada durante la noche por un ejército paramilitar de cirujanos terroristas con agujas de colágeno, cuando me levanto. Cada día me asusta más mi asombroso parecido con Carmen de Mairena (bueno, ahí tengo que hacer un apunte: no le he visto nunca los bajos al especimen).

4. Debería ir a la facultad, pero como ya expliqué ayer, es mejor que no. Tres días de no perderme ni una clase acabarían conmigo recogiendo firmas para declarar al 99% del profesorado personas non gratas. No, no, no, a mi edad ya no puedo hacer eso. Bueno, sí puedo, sí puedo, lo que pasa es que tengo cosas mejores que hacer.

COSAS POR HACER:

1. Limpiar, fregar y hacer todas esas cosas que dije que iba a hacer ayer y que al final no pude hacer porque me fui a cenar al chino de abajo.
2. Dejar de ir a cenar al chino de abajo.

3. Redactar pacto de no agresión con condiciones estipuladas en cláusulas para las larvas de no sé qué tipo de insecto que, como ya mencioné, han acampado en el baño y la cocina. En la cocina vale, porque se ha fundido la bombilla y como no soy capaz de cambiarla, no veo los bichos, pero en el baño ya es abuso de confianza.

4. Ir al supermercado y comprar comida sana. El sábado vuelve Craig y no quiero que piense que he estado viviendo a lo Basureitor. (manque sea verdá. A las parejas no hay que contárselo todo).

5. Explicarle seriamente a Oscar , el conejo con problemas de identidad, antes de que vuelva con la pirada de su dueña, que no es un perro, que es un conejo y que por lo tanto no tiene por qué venir cuando le llamas, ni por qué echarse en el sofa con las orejas caídas a ver la tele. Os digo que es un perro atrapado en el cuerpo de un conejo. Empiezo a pensar que mi amiga, Sacarina, a parte de todos los cursillo de cosas raras que ha hecho, seguro que ha hecho alguno de hipnosis animal y ha pensado: " no tengo pelas para comprarme un perro pequeño, así que me compro un conejo, le digo que es un Yorkshire y andando" Qué crueldad, la tía, con lo jipi y amante de la naturaleza que parece... En fin, Oscar no se irá de aquí sin que le haya hecho el lavado de cerebro que necesita.

6. Pensar en qué le compro a Craig para nuestro aniversario. Un día de éstos hace tres años que nos conocimos ( esa historia ya volveré) y me hace mucha ilusión comprarle una guitarra eléctrica y un ampli, más que nada porque los vecinos me caen fatal. (El romanticismo no está reñido con el sentido práctico de la vida, como véis).

7. Volver a hacer piscinas, a ver si me baja la recipiente barriga cervecera, y este fin de semana dejar de creerme la reina de la Boldam, que menuda pájara pillé el otro día.

8. Explicaros cómo conocí a Craig, que es una historia de lo menos interesante de la historia mundial de las historias, pero su peculiaridad la hace, si más no, un tanto romántica. (Basándome en mi idea de lo romántico, id est.)
Segundo café. Ahora vuelvo.
No