Doma y adiestramiento de cacahuetes. Practicum I.
CACAHUETE: N. (Neut.) Dícese de especimen de corta edad y larga lengua cuyos objetivos existenciales primordiales estriban en preguntar cosas que no se pueden responder, jugar todo el día con objetos no destinados a funciones lúdicas, repetir cosas que han oído y metabolizar con rapidez espasmódica todo alimento o bebida que entra dentro de sus cuerpos. Al cacahuete común se le suele reconocer por la posesión permanente de un objeto sintético con asas colgado de la espalda, rosa, fucsia o en colores pastel si es hembra y negro, rojo y de colores agresivos si es macho, aunque hay especies que escapan a estas generalidades y siendo especimen macho llevan una cartera de las Witch, probablemente heredada de cacahuete mayor. (hay muy pocos, no obstante)
Sirva esto de preámbulo teórico para lo que sigue.
El sitio parecía una versión bestia del Holocausto. Entro e intento no morir aplastada por un montón de cacahuetes de todas las edades corriendo, chillando, encontrándose de nuevo después de todo el verano sin verse, corriendo, chillando, sin hacer ni el menor gesto de ir a hacerles ni puñetero caso a sus padres ni madres, corriendo, chillando.... (¿Me he dejado algo?)
La primera silueta definida que se me aparece delante, entre la marabunta borrosa, es la de mi jefe, que me saluda y me dice que ha habido un cambio de planes. Que mi grupo del miércoles no empieza hasta la semana que viene y que esta tarde me toca una sustitución.
Es genial, el primer día, empezar con esa expresión: cambio de planes. Sustitución. Sobre todo si ya llevabas una clase preparada y no tienes tiempo de preparar otra... pero mi jefe no tiene la culpa, también hay que decirlo, así que más o menos ajusto la clase a un nivel comprensible para cacahuetes de siete años y espero a que vayan entrando.
Y mientras espero, me voy dando cuenta, progresivamente, de que aquello no eran cacahuetes. Aquello eran, más bien, crías de mandril caribeño. La madre que....
Entró el primero, con uniforme de escuela pija, cara de escuela pija y peinado de escuela pija. No puedo con las pijadas, y menos en un moco de siete años de edad y treinta centímetros de altura, que se cree David Summers y aún no le han salido ni los dientes.
No sonríe. Sólo me mira con aire desafiante, como si yo fuera su criada y él, el señorito. Yo noto así como un ardor procedente de no sé dónde, pero como los cacahuetes son todos criaturas de Dios, como decía mi abuela, y no tienen la culpa de la subnormalidad galopante de sus progenitores, ignoro el ardor y le hablo:
-Hello
Y me responde:
-Jelou.
Y le digo mi nombre, añadiéndole la coletilla del "you?"
-Borjita. (No, no era Borjita, pero ¿Desde cuándo doy nombres reales aquí? Además, Borjita se le ajusta mucho más)
-I am twenty-eight years old- le digo, escribiendo mi edad en la pizarra. and you? How old are you?
-Aim fain, zencs.
Vale. This is gonna be tougher than we thought.
En fin, van entrando todos y Borjita cada vez se porta peor. Me empieza a caer casi peor que Manolito de Mafalda, ese cuyo padre tiene una tienda y se cree el colmo del capitalismo.
Cada cinco minutos mira el reloj que hay en la pared y pregunta/sentencia:
-Ya es la hora, ¿no?
Y a mí me dan ganas de decirle que se vaya a su puta casa a ver Barrio Sésamo, que a ver si se aprende las horas y que si no quiere estar allí, que ya somos dos que no queremos su presencia en la clase. Pero no lo hago. Me sereno, y canalizo toda mi rabia Borjitera en separarlo de su posible entorno familiar/escolar, y en considerarlo como lo que es: un crío de primaria, pobrecillo. Esta técnica, aprendida de modo empírico directamente de mi señora madre, consiste en otorgarle al especimen una importancia que no tiene, así, a ratos, para que vea que es importante y que no te va a torear, porque no tiene motivo ninguno para hacerlo. Tengo que decir, también, que "esta técnica" funciona con cacahuetes tipo I (primaria) pero no suele funcionar con las especies macho del cacahuete conflictivo tipo II (también conocidos como gorilas, que son los especimenes en edad adolescente)
Le hablo, le trato como lo que es (un niño), luego como lo que no es (importante) y parece que empieza a funcionar.
Y cuando empieza a funcionar, y nos lo estamos pasando bien, entonces le empieza a sangrar la nariz a una niña.
No, no lo preguntes, no preguntes qué más puede pasar ahora, no lo hagas, no sucumbas a la tentación...
Y seguimos, y me explican, en su inglés tan preciado y precioso para mí, qué cosas les gustan, su comida preferida, las pelis que les gustan, hablamos de Lilo & Stitch, se suben a las sillas (de pie, me refiero), los bajo, se vuelven a subir, participan, se distraen, vuelven a participar... En fin, nada que no me esperara de un primer día de clase.
Hoy me toca uno de mis grupos, si no hay ningún otro cambio de planes. Son de siete años, también, pero albergo la esperanza de que no haya ningún Borjita entre ellos.
Sirva esto de preámbulo teórico para lo que sigue.
El sitio parecía una versión bestia del Holocausto. Entro e intento no morir aplastada por un montón de cacahuetes de todas las edades corriendo, chillando, encontrándose de nuevo después de todo el verano sin verse, corriendo, chillando, sin hacer ni el menor gesto de ir a hacerles ni puñetero caso a sus padres ni madres, corriendo, chillando.... (¿Me he dejado algo?)
La primera silueta definida que se me aparece delante, entre la marabunta borrosa, es la de mi jefe, que me saluda y me dice que ha habido un cambio de planes. Que mi grupo del miércoles no empieza hasta la semana que viene y que esta tarde me toca una sustitución.
Es genial, el primer día, empezar con esa expresión: cambio de planes. Sustitución. Sobre todo si ya llevabas una clase preparada y no tienes tiempo de preparar otra... pero mi jefe no tiene la culpa, también hay que decirlo, así que más o menos ajusto la clase a un nivel comprensible para cacahuetes de siete años y espero a que vayan entrando.
Y mientras espero, me voy dando cuenta, progresivamente, de que aquello no eran cacahuetes. Aquello eran, más bien, crías de mandril caribeño. La madre que....
Entró el primero, con uniforme de escuela pija, cara de escuela pija y peinado de escuela pija. No puedo con las pijadas, y menos en un moco de siete años de edad y treinta centímetros de altura, que se cree David Summers y aún no le han salido ni los dientes.
No sonríe. Sólo me mira con aire desafiante, como si yo fuera su criada y él, el señorito. Yo noto así como un ardor procedente de no sé dónde, pero como los cacahuetes son todos criaturas de Dios, como decía mi abuela, y no tienen la culpa de la subnormalidad galopante de sus progenitores, ignoro el ardor y le hablo:
-Hello
Y me responde:
-Jelou.
Y le digo mi nombre, añadiéndole la coletilla del "you?"
-Borjita. (No, no era Borjita, pero ¿Desde cuándo doy nombres reales aquí? Además, Borjita se le ajusta mucho más)
-I am twenty-eight years old- le digo, escribiendo mi edad en la pizarra. and you? How old are you?
-Aim fain, zencs.
Vale. This is gonna be tougher than we thought.
En fin, van entrando todos y Borjita cada vez se porta peor. Me empieza a caer casi peor que Manolito de Mafalda, ese cuyo padre tiene una tienda y se cree el colmo del capitalismo.
Cada cinco minutos mira el reloj que hay en la pared y pregunta/sentencia:
-Ya es la hora, ¿no?
Y a mí me dan ganas de decirle que se vaya a su puta casa a ver Barrio Sésamo, que a ver si se aprende las horas y que si no quiere estar allí, que ya somos dos que no queremos su presencia en la clase. Pero no lo hago. Me sereno, y canalizo toda mi rabia Borjitera en separarlo de su posible entorno familiar/escolar, y en considerarlo como lo que es: un crío de primaria, pobrecillo. Esta técnica, aprendida de modo empírico directamente de mi señora madre, consiste en otorgarle al especimen una importancia que no tiene, así, a ratos, para que vea que es importante y que no te va a torear, porque no tiene motivo ninguno para hacerlo. Tengo que decir, también, que "esta técnica" funciona con cacahuetes tipo I (primaria) pero no suele funcionar con las especies macho del cacahuete conflictivo tipo II (también conocidos como gorilas, que son los especimenes en edad adolescente)
Le hablo, le trato como lo que es (un niño), luego como lo que no es (importante) y parece que empieza a funcionar.
Y cuando empieza a funcionar, y nos lo estamos pasando bien, entonces le empieza a sangrar la nariz a una niña.
No, no lo preguntes, no preguntes qué más puede pasar ahora, no lo hagas, no sucumbas a la tentación...
Y seguimos, y me explican, en su inglés tan preciado y precioso para mí, qué cosas les gustan, su comida preferida, las pelis que les gustan, hablamos de Lilo & Stitch, se suben a las sillas (de pie, me refiero), los bajo, se vuelven a subir, participan, se distraen, vuelven a participar... En fin, nada que no me esperara de un primer día de clase.
Hoy me toca uno de mis grupos, si no hay ningún otro cambio de planes. Son de siete años, también, pero albergo la esperanza de que no haya ningún Borjita entre ellos.
Comentario:
11.comprar Ritalin a punta pala
Comentario:
PROFE: Yo tampoco sé qué es peor. Supongo que lo que tiene es que cada grupo de edad presenta unas "hijoputeces" (por ponerlo de alguna manera) diferentes, que hacen que no pueda decir que prefiero éste o el otro. Cada uno tiene sus alicientes, y sus abismos también. En cuanto a lo de estar impresionada... Intento mentalizarme, antes de entrar, de que la que tiene que impresionar soy yo (me va el puesto en ello) y que toda la gente que vaya a haber allí es humana también. Si te concentras en eso logras caminar por el pasillo sin que las fieras sientan tu temor. Regla número uno de supervivencia: imita el modus procedendi del león macho recién llegado a la manada. El ser humano también es animal, después de todo. Si no me concentro, me muero de miedo y ser profe, de todas maneras, consiste en un 50% de teatro, ¿no? Pues a hacer el papel.
MAKTUB: Los cacahuetes en nuestro país son lo mismo que en el tuyo. Yo llamo cacahuetes a las criaturas (ver post donde lo expliqué, que no me acuerdo de dónde está)por el tamaño y lo duros/as que son a veces, pero no es dialecto español, sólo soy yo, que me reinvento palabras. Eso sí, cuando como cacahuetes no pienso en criaturas (no vayan ahora a tacharme de antropófaga...jejejeje)
A.
MAKTUB: Los cacahuetes en nuestro país son lo mismo que en el tuyo. Yo llamo cacahuetes a las criaturas (ver post donde lo expliqué, que no me acuerdo de dónde está)por el tamaño y lo duros/as que son a veces, pero no es dialecto español, sólo soy yo, que me reinvento palabras. Eso sí, cuando como cacahuetes no pienso en criaturas (no vayan ahora a tacharme de antropófaga...jejejeje)
A.
Comentario:
cacahuete en mi pais es una comida. que bueno leerte de nuevo es un placer. como el soportar niños tambien lo es. Esperoq ue te des tiempod e visitar mi blog saludos bye
Comentario:
Pues no sé si es peor un cacahuete enano e inquieto (y encima proyecto de Borjamari) o si un cachuete gorila con las hormonas revolucionadas, pero que al menos (generalmente) no se mueve de la silla.
Una pregunta: ¿a ti no te impresionó el primera día entrar al Centro donde ibas a empezar a dar clases? Recuerdo con horror mi primer día, pero sobre todo entrar al insti, rodeado de niños, que de repente ves más crecidos de lo normal y más hostiles que nunca. A lo mejor con los peques es distinto.
Por lo que cuentas de tu primer día, veo (o preveo) que te lo vas a pasar muy bien, y que te va a gustar, y, sobre todo, que tú les vas a gustar.
Un beso!
Una pregunta: ¿a ti no te impresionó el primera día entrar al Centro donde ibas a empezar a dar clases? Recuerdo con horror mi primer día, pero sobre todo entrar al insti, rodeado de niños, que de repente ves más crecidos de lo normal y más hostiles que nunca. A lo mejor con los peques es distinto.
Por lo que cuentas de tu primer día, veo (o preveo) que te lo vas a pasar muy bien, y que te va a gustar, y, sobre todo, que tú les vas a gustar.
Un beso!
Comentario:
Jajajaja! Te iba a preguntar cuál de los dos tipos de cacahuetes que existen (hasta hoy sólo conocía uno, pero gracias a ti he descubierto el segundo) te resultaba más indigesto, pero creo que ya sé la respuesta... :p
Te tomaste bien el cambio de planes improvisado y no buscaste un culpable sobre el que descargar tu rabia, bien... eso en mi lenguaje psicológico significa que eres una persona equilibrada y serena :p
Y luego ya te adentraste en el maravilloso mundo de Borjita, cuya edad es realmente asombrosa, jaja! Venga, vamos a ser buenas... How old are you puede sonar bastante parecido a How are you, no? Eeeeeeeemmm, no. No intentemos justificarle :p
Tu primer día me ha resultado muy divertido, aunque supongo que a ti no tanto, jeje. Ya nos contarás qué tal el segundo... ¡¡QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE!! :p
Te tomaste bien el cambio de planes improvisado y no buscaste un culpable sobre el que descargar tu rabia, bien... eso en mi lenguaje psicológico significa que eres una persona equilibrada y serena :p
Y luego ya te adentraste en el maravilloso mundo de Borjita, cuya edad es realmente asombrosa, jaja! Venga, vamos a ser buenas... How old are you puede sonar bastante parecido a How are you, no? Eeeeeeeemmm, no. No intentemos justificarle :p
Tu primer día me ha resultado muy divertido, aunque supongo que a ti no tanto, jeje. Ya nos contarás qué tal el segundo... ¡¡QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE!! :p
Comentario:
A mí me gustan las criaturas; no lo voy a negar a estas alturas. Aprendo y disfruto con ellas más que con ninguna otra cosa/persona.
Ahora, tengo que confesar que ENTIENDO PERFECTAMENTE a toda aquella gente a quien no les gusten, porque hay un sinfín de motivos racionales para ello.
Lo malo, generalmente, no son las criaturas sino su entorno. Anda que se me iba a ocurrir a mí de pequeña subirme a una silla! El colmo, vamos. Y era lo que decías, Maki: encima no les puedes pegar un sopapo.
Aprendes a hacer otras cosas que les duelan más, sin embargo, con el tiempo. Y créeme, hay muchísimas cosas que les duelen mil veces más que un sopapo, sin necesidad ni de gritar, ni de ponerse histérica.
Dicho lo dicho, insisto en que entiendo perfectamente a la gente que no comparte esta pasión mía, aunque mi lado irracional se empeñe en tirarse por el suelo cada tarde para jugar con un puñao de cacahuetes mocosos y desdentados.
Podría ser peor... podría ser dentista. ¡O estanquera! (claro que para eso primero hay que afiliarse a Fuerza Nueva, y por ahí sí que no paso)
Muchas gracias, Centralita, por los ánimos.
A.
Ahora, tengo que confesar que ENTIENDO PERFECTAMENTE a toda aquella gente a quien no les gusten, porque hay un sinfín de motivos racionales para ello.
Lo malo, generalmente, no son las criaturas sino su entorno. Anda que se me iba a ocurrir a mí de pequeña subirme a una silla! El colmo, vamos. Y era lo que decías, Maki: encima no les puedes pegar un sopapo.
Aprendes a hacer otras cosas que les duelan más, sin embargo, con el tiempo. Y créeme, hay muchísimas cosas que les duelen mil veces más que un sopapo, sin necesidad ni de gritar, ni de ponerse histérica.
Dicho lo dicho, insisto en que entiendo perfectamente a la gente que no comparte esta pasión mía, aunque mi lado irracional se empeñe en tirarse por el suelo cada tarde para jugar con un puñao de cacahuetes mocosos y desdentados.
Podría ser peor... podría ser dentista. ¡O estanquera! (claro que para eso primero hay que afiliarse a Fuerza Nueva, y por ahí sí que no paso)
Muchas gracias, Centralita, por los ánimos.
A.
Comentario:
Juas me has recordado, a cuando me mandaban en el colegio a cuidar a los mocosos, cuando la profe no venían y no tenían sustitutos, pos ala a una clase de los grandes a q cuiden de ellos,que si que te librabas de tus clases que era lo primordial, pero yo no queria cuidar, de unos niños insoportables, pq se ponen insoportables y que no los aguantaban ni en su casa!!!!
Mi madre me decia estudia pa maestra, mira las vacaciones q tienen y el sueldazo.... yo siempre lo tuve claro, NO.. que aguanten los niños los padres, ni todo el oro del mundo q me dieran, soporto yo 8 horas a unos crios, a los que no les puedes dar un sopapo, cuando no se quedan quietos!!
Suerte con tu grupo!!
Mi madre me decia estudia pa maestra, mira las vacaciones q tienen y el sueldazo.... yo siempre lo tuve claro, NO.. que aguanten los niños los padres, ni todo el oro del mundo q me dieran, soporto yo 8 horas a unos crios, a los que no les puedes dar un sopapo, cuando no se quedan quietos!!
Suerte con tu grupo!!





