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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
Le nozze di Aldara (O South Beach hip-hop).
Una decisión.
Tomas UNA estúpida decisión que crees sin transcendencia alguna, y de repente te caes de culo en el agujero del triángulo de las Bermudas.
Mi decisión fue comprar el bendito vestido de novia del que, a estas alturas, ya deben de estar ustedes más hasta las narices que yo y todo. Eso fue cuando yo aún era yo y mis principios aún eran mis principios. Ahora ya no. Ahora he ido resbalando y patinando casi toda la poca gracia de la que soy capaz de hacer alarde, por los abismos de la sociedad de consumo.
No pierdan detalle, aunque sólo sea para no seguir mi ejemplo.

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. De subidón folklórico. Y es que no debería haber ido al hospital ayer, pero, ¿cómo no iba a ir a ver a mi propia madre, que ha estado más pallá que paquí en los últimos días?
En fin, la cosa ya pintaba mal cuando iba yo caminando por el pasillo con mi écharpe de seda natural de cuarenta euros recién comprado, cual trofeo de guerra, y aparece delante de mí una enfermera acercándose con una caja tamaño Chivas Regal, y a medida que la silueta de agrandaba ante mis ojos descubro con horror lo que reza la caja: ENEMA. Y el pasillo que empieza a hacerse estrecho, y más estrecho, y yo que empiezo a sudar, pensando en los titulares del día siguiente:
"Entra en el hospital para visitar a su madre y sale con el intestino grueso y el bazo en una bolsa de congelados"
Quién me mandaba a mí... Siempre pienso que no vuelvo al puñetero hospital, y siempre vuelvo. La primera vez que fui, volví a casa deshidratada de los nervios y la llorera, la segunda, con medio litro de sangre menos... Una tragedia, oigan. No sé ir a un hospital como la gente normal, con flores y esas cosas.
En fin, logré esquivar al enema y a la enfermera con toda la destreza que me permitieron los súbitos temblores corporales que me entraron, y llegué a la habitación, esperando encontrarme a mi madre dormida, o anestesiada, o algo así.
Qué poco conozco a mi propia madre. Estaba leyéndose un libro de estadísticas de resultados académicos de la enseñanza primaria, con cara de pocos amigos. (Ella, no el libro.) La verdad, si me permiten la digresión, es para cabrearse. Lo de los resultados, quiero decir. Yo me leí los de inglés y lloré más que con "Cumbres borrascosas". Pero bueno, a lo que iba.
Entro, y lo primero que me dice es que dónde leches voy yo con ese "écharpe", que a ver si me pienso que la boda es una fiesta o qué. Justo cuando estoy a punto de decirle que sí, que la boda es una fiesta, me mira, me remira y me vuelve a mirar y me dice:
-Te estás poniendo como un bólido.
Nunca he entendido qué relación conceptual existe entre un bólido y una persona que se engorda a pasos agigantados, pero la metáfora me la conozco, porque es lo típico que le dicen siempre a un primo mío en todas las comidas y celebraciones familiares, y que siempre pienso "bueno, al menos no me toca oírlo a mí, buf, buf". Y ayer no. Ayer me tocó a mí.
Obviamente, al tratarse de mi madre, hice ver que no me importaba un pepino y en cuanto salí del hospital me fui corriendo a un quiosco a comprarme una de esas revistas guarras. Eh, ojo. Revistas guarras, para mí, son esas que lucen especímenes femeninos en proceso de descomposición, con ropas imposibles y miradas de esas de "fóllame, que total, no me viene la regla desde hace dos años". Y siento ser tan gráfica, pero es exactamente lo que hay.
Una de las susodichas espeluznantes revistas anunciaba/prometía/amenazaba con una dieta llamada "South Beach", que es la que hace la Jennifer López.
(Recapitulo y me releo última frase. ¿Se puede ser tan Maruja sin intentar suicidarse?)
Pensé: "Ni hablar. Vale, te compraste el vestido, pasaste por el aro, pero esto está llegando demasiado lejos. ¿Te vas a poner a hacer la archicélebre dieta para la boda? Que no, que no y que no. Que lo que te está haciendo engordar son precisamente los nervios a causa de tanto atropello a tus principios, con tanto casorio y tanta leche. Que no. Ni dietas, ni revistas guarras, ni pollas en vinagre, como dicen en mi pueblo.

2. De primera fase de dieta South Bitch, digo Beach. Sin comentarios.
Después de considerar pros (lista vacía) y contras (tres horas de divagaciones delante del pobre hombre del quiosco, que ya me empezaba a mirar mal) decidí tragarme la falacia ad hominem al pie de la letra y pensé: si quieres estar como la J-Lo, te haces la dieta esa, y santas pascuas.
Muy pronto decidí yo empezar la mierdaladietaemarras. Hoy, como prueba de que cada día voy perdiéndome a mí misma un poco más, en vez de encontrarme, me he comido una pechuga de pollo y una chuleta de cerdo.
Sí, yo, la vegetariana recalcitrante. Porque la mierdaladieta dice que las primeras dos semanas (primera fase) hay que comer proteínas y verduras, Y NADA MÁS.
Se acabó el Chino de Abajo. Se acabaron los cruasans de la panadería de a la izquierda. Se acabó mi vida tal y como la conocía.

3. De dolor de muelas, consecuencia de recién adoptada primera fase de lamierdaladietaemarras. ¿Por qué yo, por qué?


4. Hiperdiurética. Prueben a sustituir de golpe los cientos y miles de carbohidratos que me ventilaba yo hasta hace apenas veinticuatro horas, por todo un festival de verduritas, botellas de agua y cachos de carnes de cuerpos de animales varios. Resultado, en lo que va de post ya he ido a mear unas cinco veces. Y no, no exagero, muy a mi pesar. Pero eso es bueno, es liberación de toxinas y rayos y centellas, y a mí se me ha metido entre ceja y ceja que South Bitch (que diga, beach) y hala. Religiosa y diligentemente.


COSAS POR HACER:

1. Intentar controlar válvulas fisiológicas o llevarme los libros al lavabo y dar las clases desde allí.

2. Buscar écharpe que case (válgame el verbo) con vestido y que (sobre todo!) NO parezca de fiesta.

3. Corregir setecientas cincuenta y ocho libretas.

4. Dejar de cantar Ten little Indians, qué Thanksgiving ni qué pollas en vinagre. Llevo tres o cuatro semanas cantando cosas incantables. De aquí a Britney Spears no me queda ni un paso.

5. Recortar fotos para enseñar a peluquera (y que le quede claro) el color de pelo que quiero, el próximo jueves. Que siempre me dejan que parezco el duende Pumuky, leches.

6. Pedir cita con la dentista (todo un clásico)

7. Dejar definitivamente el Chino de Abajo. (Otro que tal).
 
Comentario:
MAKI Y TINTIN: En realidad, le llaman écharpe cuando quieren decir châle. También desconozco el motivo de esto, pero sí sé que el primero es una bufanda y el segundo, un chal, de esos que cubren la espalda, a lo "zarzuela de la paloma".
AITOR: ¿tú no serás mi padre de incógnito? Es que tu comentario me recuerda (tanto que da miedo) a una conversación que tuve con él (con mi padre, quiero decir) acerca del color de la tarta y de lo que podía pasar si me encontraba muñequitos encima de ésta. (Creo que le expliqué una escena de la película "Carrie" para ilustrarlo mejor)
MER: muchas gracias. Las vicisitudes unen a la gente... Ánimo tú también.
SINCLAIR: comer a partir de ahora no va a ser un placer. Va a ser algo así como tomarse la medicación. Tragar con la nariz tapada, y esas cosas que hacíamos de cacahuetes...ay...
JU: Strange people, jajajajaja, has dao en el clavo pero de qué manera! jajajaa
 
Comentario:
Amiga mía, creo que ya estás preparada. Ha llegado el momento de elegir la tarta nupcial. Con muuuuucha nata, o lo que sea. Y dos muñequitos preciosos arriba del todo.
Todo un clásico. Si eliges una tarta asi sin rechistar....adelante, ya puedes casarte a la manera clásica, y no veas lo que disfrutarán tus amigas cuando les tires el ramo :P
 
Comentario:
Tienes que cambiar la écharpe por un châle (tiene mas glamour).
 
Comentario:
Para variar un poco, me parto.

Ánimo con lo de tu madre. Normalmente proyectan con tremenda habilidad todas sus pequeñas frustraciones sobre sus pupilines, y a nosotros sólo nos queda atender y, en la medida de lo posible, obviar todo cuanto hayan dicho...

Con lo de la dieta, me descojono, de verdad: COMER ES UN GRANDÍSIMO PLACER, COÑO. Ay... en fin.
 
Comentario:
Después de lo que cuentas en tu anterior post, cuando la killer barbie sentenció que tu juventud está próxima a su fin, fue después cuando te puso la pegatina en la frente, ¿no? (¿Todos en ese cole son english people menos tú, que eres strange people sin más, jeje?).

Y oye, pareces un coche yendo a talleres, eh, jeje. Dentro de dos meses ni te vas a reconocer tú misma (y no, no lo digo porque estés renunciando a cosas que antes creías irrenunciables como las de gastar más de la cuenta en la boda o ser vegetariana -que ahí está bien el cambio, eh...- o comprar revistas guarras con beachs impresionantes, que ya verás cómo es una fase transitoria y que no ha cambiado ningún aspecto irremediable de la Aldara de siempre).

Este post convalida por una clase en la facultad de biología, sección alimentos y demás..., caray...

Suerte con el peluquero, el dentistas, Britney Spears, las puertas de los lavabos, las libretas, los chinos y con tu madre, jejeje.

Muy bueno lo de Garfied. Ah, y tu interpretación del dibujo, me ha encantado.

¡Besos!
 
Comentario:
En fin... ánimo con la boda, con la dieta (Dios, qué duro!) y sobre todo con tu madre!!!
PD: Cuando te ponga de los nervios recuerda que madre no hay más que una (por suerte!)
 
Comentario:
Tía te estás convirtiendo en una novia en condiciones!!!... tu no eres Aldara, la han secuestrado!!!

Sigo sin saber que es un echarpe... aunque creo q tiene algo que ver con una bufanda o algo por el estilo :-pp

Dieta.. agggg... esa palabra maldita... una vez me puse a dieta... y no había quien me soportara, de la mala leche que me entraba cada vez que veía un plato de verduras en lugar de un filete de cerdo...

Y mira lo de eliminar liquidos, es bueno pal riñón también...

Saludos
No