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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
Consolación en re bemol Mayor.
(escuchando a Vladimir Horrovitz sacando de la tumba a Liszt para que se airee un rato, vea algún escote que otro, y pueda seguir inspirándonos desde el más allá. Gracias, Vlad.)

Qué oportunidad la de mis muelas. Ayer fue la primera noche de esta semana que me fui a la cama a una hora razonable (entendiendo por "razonable" la una y media o las dos de la madrugada)... Ayer me fui a la cama a una hora razonable porque hoy llega Craig y quería tener alguna neurona activa de reserva para ir a buscarle y esas cosas. Fat chance.
Tal y como me acosté y me puse a contar teclas, algo me aporreó una muela, al estilo:
-Toc, toc
-¿Quién es?
-El dolor. Jódete.
Y así toda la noche.
El dolor de muelas, para las bienaventuradas y los bienaventurados que no hayan tenido ocasión de conocerle, es, además de una puñalada que abarca cara, cuello, oídos y cabeza, un sabor metálico amarillento.
Es insistente como cualquier especímen de tres años (aunque, en mi caso, algo más viejo) y suele trabajar con nocturnidad y alevosía. Y un taladro potente, a juzgar por el zumbido que me torturaba la cabeza.
Me recuerda al aceite de clavo.
Me recuerda al aceite de clavo, porque es lo único que le hace callarse un rato, hasta que todos los soldados de su ejército infeccioso han aniquilado sus efectos y continúan avanzando territorio.
Hay dolores que te aplastan y dolores que te vuelven loca e hiperactiva.
Éste es del segundo tipo, y ya no me sirve calzarme unas bambas y salir a correr a las tres de la madrugada, como he hecho en más de una ocasión. Ya no sirve nada, sólo aguantar.
Y escuchar rocanrol.
El rocanrol acaba agotando hasta la última molécula etérea de ansiedad que me produce el dolor, y al final no sé si me duermo o si caigo inconsciente. Nunca lo recuerdo al día siguiente.
Aunque, esta vez, YA era el día siguiente.
Me juré y rejuré que iría al dentista, aunque ya no me doliera.
Esta mañana ya no me dolía (aunque ahora vuelvo a parecer una versión 2.0 de Milliondollarbaby a causa de los efectos del aceite de clavo. Nunca, nunca lo utilicen en estado puro).
He decidido que por ahora el dentista puede esperar. Si ya no me duele... es lo que dice el refrán: "Don't fix it if it's not broken". O algo así.
 
 
Comentario:
je! he caido por tu blog debido a la pornografia (pgtale a la brujita).

Interesante... me he reído mucho y me he pegado mas :)

Un abrazo, tamos en contacto

 
Comentario:
Hola de nuevo!
Es un placer volver a saber de vd. todo y que las noticias que leo en su blog me llenan de preocupación. ¡Malditas muelas!
Es una solución drástica, pero le sugiero que se haga astronauta de larga permanencia en el espacio. Les quitan toda la dentadura y les implantan una flamante y carente de problemas futuros.
En lo tocante a Wagner, descuide, mi interés en él es puramente melómano. Y la única filiación política que tenemos es el hedonismo, escasamente representado en los programas electorales de cualquier partido.Peor para ellos.
Cuideseme.
Ah! No se preocupe si no escribo más a menudo, piense que ahora que ha llegado el buen tiempo prefiero desarrollar mis actividades al aire libre y paro poco frente al ordenador.
No