El otro lado de la vida y el otro lado del mundo.
Podría decir que ya estoy de vuelta, pero no sería verdad.
Estoy en otro peldaño de la escalera, uno diferente, por más que juré por escrito (más de una vez, si mal no recuerdo) que mi vida no cambiaría, que todo seguiría siendo igual, que blá y que re-blá. No ha cambiado el día a día, más allá de un anillo con su nombre por dentro, que me encanta. Todo lo demás... todo lo demás me ha tenido días pensando en que necesitaba escribir, pero inutilizada por la enormidad de las circunstancias.
Y es que te compras un vestido sin pensar demasiado, te vas setecientas veces a la peluquería (hasta encontrar una peluquera que no sea daltónica), corres para aquí y para allá, dos semanas en Portugal necesitadas con desesperación, vuelta, fiestas, preparativos, carreras de última hora, risas, llantos, ceremonia y celebración divinas, emotivas, inolvidables, familia, amistades, amigas de verdad, amigas despistadas, más risas, más llantos, un pasodoble con mi abuelo, un tango protagonizado por mis padres que dejó a todo el mundo sin respiración (más llantos, esos de ahí son mis padres, sí señor, qué orgullosa estoy, miradlos bien, esa rosa en la boca, que tiemblen Patrick Swayze & co.) y un día se acaba todo, las visitas se van, los amigos y las amigas vuelven al trabajo, el piso está repleto aún de fiesta, celebración y buenos deseos, te vas a dormir, lo ves ahí a tu lado, sientes su respiración, piensas... ¿este es el hombre con el que voy a pasar el resto de mi vida? ¿Quiero morir a su lado?...
...Y una gran sonrisa de satisfacción te inunda y te revuelve las mejillas, porque sabes que has tomado la mejor decisión de tu vida.
Porque pueden pasar mil cosas de aquí al último latido de tu corazón, pero ahora mismo, la certeza te calma y la alegría te desordena, y es en esa calma desordenada donde sabes que eres tú más que nunca.
Ya somos legales. No más preocupaciones por visados, derechos, policía pidiendo papeles.
A finales de este año, si todo va según lo previsto, nos iremos a Australia. Lo mejor de este matrimonio es que no tengo ni idea de lo que va a ocurrir a partir de ahora, pero sí con quién va a ocurrir... y las perspectivas desde este nuevo peldaño de la escalera son, simplemente, perfectas, con todas sus imperfecciones, curvas, guiños y piruetas.
Mi sueño: llegar a la edad de mis padres y bailar como bailaron ellos en mi boda; agarrados, enamorados y satisfechos como un par de adolescentes.
Bueno... eso, y comprarme el dichoso piano, claro.
Estoy en otro peldaño de la escalera, uno diferente, por más que juré por escrito (más de una vez, si mal no recuerdo) que mi vida no cambiaría, que todo seguiría siendo igual, que blá y que re-blá. No ha cambiado el día a día, más allá de un anillo con su nombre por dentro, que me encanta. Todo lo demás... todo lo demás me ha tenido días pensando en que necesitaba escribir, pero inutilizada por la enormidad de las circunstancias.
Y es que te compras un vestido sin pensar demasiado, te vas setecientas veces a la peluquería (hasta encontrar una peluquera que no sea daltónica), corres para aquí y para allá, dos semanas en Portugal necesitadas con desesperación, vuelta, fiestas, preparativos, carreras de última hora, risas, llantos, ceremonia y celebración divinas, emotivas, inolvidables, familia, amistades, amigas de verdad, amigas despistadas, más risas, más llantos, un pasodoble con mi abuelo, un tango protagonizado por mis padres que dejó a todo el mundo sin respiración (más llantos, esos de ahí son mis padres, sí señor, qué orgullosa estoy, miradlos bien, esa rosa en la boca, que tiemblen Patrick Swayze & co.) y un día se acaba todo, las visitas se van, los amigos y las amigas vuelven al trabajo, el piso está repleto aún de fiesta, celebración y buenos deseos, te vas a dormir, lo ves ahí a tu lado, sientes su respiración, piensas... ¿este es el hombre con el que voy a pasar el resto de mi vida? ¿Quiero morir a su lado?...
...Y una gran sonrisa de satisfacción te inunda y te revuelve las mejillas, porque sabes que has tomado la mejor decisión de tu vida.
Porque pueden pasar mil cosas de aquí al último latido de tu corazón, pero ahora mismo, la certeza te calma y la alegría te desordena, y es en esa calma desordenada donde sabes que eres tú más que nunca.
Ya somos legales. No más preocupaciones por visados, derechos, policía pidiendo papeles.
A finales de este año, si todo va según lo previsto, nos iremos a Australia. Lo mejor de este matrimonio es que no tengo ni idea de lo que va a ocurrir a partir de ahora, pero sí con quién va a ocurrir... y las perspectivas desde este nuevo peldaño de la escalera son, simplemente, perfectas, con todas sus imperfecciones, curvas, guiños y piruetas.
Mi sueño: llegar a la edad de mis padres y bailar como bailaron ellos en mi boda; agarrados, enamorados y satisfechos como un par de adolescentes.
Bueno... eso, y comprarme el dichoso piano, claro.
Comentario:
Mu bonito el post... pero... jos de soltera actualizabas mas :-(
Comentario:
Snif, snif... qué bonito. No. Bonito es poco. AAAHHHHHHHHH, que asquerosamente bonito!!!!! :)))
Me has dejado ñoña, pero ñoña, ñoña, ñoña. Qué bonito. No encuentro otra palabra, jaja, es este estado de alelamiento.
Disfruta, disfruta, disfrutaaaaa! Y relee esto en tu primera discusión matrimonial, que será por cualquier chorrada, of course! ;)
¡Un besito!
Me has dejado ñoña, pero ñoña, ñoña, ñoña. Qué bonito. No encuentro otra palabra, jaja, es este estado de alelamiento.
Disfruta, disfruta, disfrutaaaaa! Y relee esto en tu primera discusión matrimonial, que será por cualquier chorrada, of course! ;)
¡Un besito!
Comentario:
¡Qué bueno que volviste!
Tienes un párrafo para guardarlo en la retina de lo bonito que es, sobre todo lo del "de aquí al último latido de tu corazón".
¡Un besote!
Tienes un párrafo para guardarlo en la retina de lo bonito que es, sobre todo lo del "de aquí al último latido de tu corazón".
¡Un besote!
Comentario:
Bienvenida y enhorabuena, mi niña.
Os deseo mucha felicidad a los dos juntos.
Un besazo enoooooooorme
Os deseo mucha felicidad a los dos juntos.
Un besazo enoooooooorme
Comentario:
Me has dejado la piel de gallina, Aldara... casi me emociono, señorita!
Bienvenida al apacible y desordenado mundo de siempre, y mi más tierna y profunda enorabuena.
Bienvenida al apacible y desordenado mundo de siempre, y mi más tierna y profunda enorabuena.
Comentario:
Por finnnnn.... yas vuelto jamia!!!!!
Me alegro que todo fuera bien y no acabaras atacada de los nervios (no vas a hacer un post explicandonos como fueron los momentos previos de nervios :-p?)...
Y que todo siga igual o mejor que antes del anillo... felicidades...
Saludossss
Me alegro que todo fuera bien y no acabaras atacada de los nervios (no vas a hacer un post explicandonos como fueron los momentos previos de nervios :-p?)...
Y que todo siga igual o mejor que antes del anillo... felicidades...
Saludossss
Comentario:
felicidades!!!!!!!!!
Comentario:
Vaya...me siento doblemente alegre, primero porque veo que ya lo has hecho (y seguro que ha sido mejor de lo que esperabas, a que si) y segundo porque el vinculo conyugal (dios, soné como un cura en la homilía) no te impide escribir de nuevo. Asi que, doble ración dea legria para mi y de felicitaciones para ti. Ah...y tambien doble ración de besos. Se te echaba de menos!!!!
Comentario:
Por fin...es bueno saber que aun puedes escrivir con un anillo. Tambien me marcho a uno de estos pais del commonwealth... a ver si lo de los estrangeros en Barcelona va ser un mito.





